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Ano XIV. No. 669. Agosto 2 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PUBLICIDAD DA�INA

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...y responsabilidad social

Carlos Fernando Villa escribi�, en El Colombiano, bajo el t�tulo �Se equivoc� David Ogilvy?: �...en el mundo del marketing se est� cayendo en una gran cantidad de falsedades en el manejo de comunicaciones que poco contribuyen a que se logre el mejoramiento de vida del que tanto se ha hablado...� Y concluye: �Hay que tener mucho cuidado y trabajar bajo los par�metros de una verdadera responsabilidad social�.
Venimos comentando, con consciente insistencia, que la responsabilidad social empresarial resulta una farsa, mientras no sea integral, y que, en ella, participan empresas nacionales y extranjeras.
Tantas empresas predican el respeto por la vida, por la verdad, la solidaridad, la justicia, la responsabilidad en sus anaquelados libretos de c�digos de buen gobierno y de �tica, pero otras tantas, a la hora de la evidencia, resultan m�s falsas que aquellas que dicen no tenerlos porque no creen en ellos.

Pregonan responsabilidad social
Hemos escrito antes sobre: c�mo hay empresas que pregonan su responsabilidad social y contaminan el ambiente. C�mo acuden con sus p�rricos regalitos a las grandes tragedias para la foto de primera plana de los diarios y de los noticieros. C�mo se disfrazan de promotoras del desarrollo mientras maltratan a sus proveedores y a su Talento Humano.
Ahora nos preguntamos: �Por qu� empresas que pregonan su responsabilidad social mantienen pautas publicitarias en programas radiales, televisivos, en revistas y peri�dicos que juegan o tratan de divertir con los m�s bajos instintos humanos? Hemos intuido respuestas como �stas: �Hemos entregado en manos de una agencia la cuenta de publicidad�. �No conoc�amos el manejo a fondo de la tem�tica del medio�. ��Por qu� tanto esc�ndalo si ahora, hasta los ni�os est�n metidos en eso?�.

Abuso de la buena fe
Reconocemos que hay agencias que abusan de la buena fe de las empresas, porque �stas no hacen seguimiento a los contenidos donde pautan, pero, a otras, no les importa que su publicidad vaya en contrav�a con los valores que predican, con tal de tener buenos resultados en la registradora, aunque se muestran como aut�nticas defensoras de sus lineamientos y principios �ticos en las asambleas de sus socios para entusiasmar a los accionistas sensibles a sus enunciados de valores. Unas y otras son solidarias con el mal que, agencias de publicidad inescrupulosas y falsarias, hacen a la comunidad y, sobre todo, a las nuevas generaciones.
Recordemos que las utilidades no pueden conseguirse a como d� lugar, sino que hay unos marcos �ticos, legales y, a�n, propios de la conciencia, que debe ser bien formada e informada, de los dirigentes.
Admiramos aquellas empresas que han decidido cancelar su pauta a algunos medios al darse cuenta de lo da�ino de sus programas, porque para hacer esto, hoy, se necesita coraje.

REFLEXIONES
Ø Pareciera que a nadie le importara dejar el carro en cualquier parte, aunque perjudique la movilidad. �Civilizaci�n�.
Ø Hay publicistas que ponen vallas, pasacalles o afiches en cualquier parte, y mejor si hay un aviso prohibi�ndolo. �Creatividad�.
Ø Hay quienes arrojan basuras a la calle, aunque obstruyan los alcantarillados. �Educaci�n�.



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Ano XIV. No. 670. Agosto 9 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

�DEPREDADORES?

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P�gina de la vida

Aquel viejo maestro, sentado ante su tambi�n viejo ordenador, observaba la copia escaneada de su desusada vieja tarjeta profesional de periodista que hab�a obtenido con muchos a�os de pr�ctica y se preguntaba, dolido por los abusos que a nombre de la libertad de prensa se cometen:
�Est� el periodismo dejando de ser una hermosa profesi�n para convertirse en ping�e negocio para periodistas, columnistas, comentaristas, caricaturistas, humoristas y propietarios de los medios? Porque, a veces, pensaba el viejo maestro, nos ensa�amos sobre la persona que hemos denunciado, que ha reconocido su error y lo ha corregido, y seguimos cabalgando sobre ella, sin consideraci�n alguna por su pena, por su contrici�n de coraz�n, verdaderas.
Somos peores que depredadores que siguen picoteando y rasgando las carnes de su presa con insaciable agresividad, porque detr�s hay un p�blico morboso que hemos venido alimentando con los jirones de la vida de quien cae en nuestras garras. P�blico que d�a tras d�a pide m�s escenas horrendas de la eterna fragilidad humana.
Y terminamos una cacer�a en nombre del periodismo e iniciamos otra y otra y otra, porque investigar es la base del �xito de nuestro oficio. Pero, muchas veces, lo hacemos con el af�n de encontrar la rica veta no del oro de las virtudes de nuestros hombres y mujeres, sino la sucia de su fealdad humana para la insaciable voracidad de nuestro p�blico que cambia de canal frente a la virtud, pero aumenta el volumen de su receptor cuando alcanza a escuchar el chisme o los murmullos sobre las bajezas humanas.

Por la mente de aquel viejo maestro pasaban mujeres que antes de su secuestro se mostraban altivas como prospecto para dirigir naciones; empresarios que daban lustre a su pueblo y a su apellido, pero que, equivocados ellos o su familia y habiendo reconocido su error, claudicaron ante tanta avalancha period�stica; l�deres pol�ticos o servidores p�blicos, equivocados como puede ocurrir a cualquier ser humano, pero que la justicia no encontr� m�ritos para condenarlos, todos ellos acosados con sevicia por quienes no borran de sus cintas cerebrales los viejos episodios, a veces mendaces, sedientos de continuar hundiendo en el fango de la infamia los restos de su fr�gil investidura humana, a pesar de haber reconocido y reparado sus culpas o de haber sido declarados inocentes por la justicia.
Gran Maestro, or� aquel viejo maestro: Yo tambi�n tengo que pedirte perd�n porque hubo momentos en los que olvid� el dolor que mis frases volv�an a inflingir a aquellos que con sinceridad lloraban y purgaban sus culpas.

REFLEXIONES
Ø Y si el humanismo de los m�dicos se pierde �qu� esperanza queda a los que sufren?
Ø El mundo no es solamente de los j�venes.
Ø Cualquier asesinato, as� sea de un delincuente, es una afrenta a una ciudad civilizada.



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Ano XIV. No. 671. Agosto 16 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

OPINIONES

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...comentadas, de nuestros lectores

Vamos a presentar hoy un collage o combinaci�n de algunos comentarios a las opiniones de nuestros lectores sobre recientes Correos de la �tica, muchas de las cuales permanecieron publicadas, durante una semana, en nuestra p�gina Web de Google.
Un periodista que se distingue por su correo electr�nico �sinpelosenlalengua� cancel� amablemente su suscripci�n gratuita coincidiendo con nuestro art�culo sobre periodistas depredadores.
Cr�menes contra la vida
Un ejecutivo de un gran establecimiento comercial nos envi� una extensa e interesante carta dici�ndonos que, como pol�ticos que �ramos -seguramente porque nos dol�amos de la criminalidad en las ciudades-, est�bamos preparando el camino para el lanzamiento de nuestro pr�ximo candidato a gobernante. Claro que s� ten�a raz�n cuando nos dec�a que no hac�amos referencia a los peque�os porcentajes de reducci�n de la criminalidad, porque para nosotros la meta de toda autoridad tiene que ser cero cr�menes contra la vida.
Libertad de prensa o libertinaje
Hay quienes no vacilan en hacernos comentarios con respecto a la incapacidad de algunos periodistas para distinguir entre libertad de prensa y libertinaje. Cuando se preparaba una ley sobre derechos de los ni�os en relaci�n con la informaci�n sobre abuso o maltrato, se se�alaba que hab�a medios que ve�an en ese proyecto una amenaza a la libertad de prensa.
Ni�as embarazadas
Varios lectores denuncian que la sociedad moderna s�lo entiende, como la gran soluci�n a los problemas de las ni�as embarazadas, el incremento de la informaci�n sobre uso de preservativos para evitarlos.
Monstruos de la ilustraci�n
Hay un tema recurrente en la observaci�n de los resultados de la educaci�n, por nuestros lectores, la que se ve casi exclusivamente como informaci�n y no como formaci�n, y s� c�mo gran negocio comprometido con la ciencia y la tecnolog�a, al margen del saber prudencial, construyendo, as�, los monstruos de la ilustraci�n.
Fiesta de los toros
Un comentario que nos llam� la atenci�n, en relaci�n con la defensa de la fiesta taurina, fue el de que, esta �cultura�, no tiene incidencia alguna en la violencia de los pueblos, y como ejemplo se citaba a Espa�a.
Compromiso con el ambiente
La defensa del ambiente, para algunos, se ha visto como una simple campa�a y no como un compromiso programado de las autoridades, de la ciudadan�a y de las empresas.
B�stenos por hoy.

REFLEXIONES
Ø Empresario: Es importante que conozcas las experiencias de otros empresarios antes de arriesgarte a negociar en un mercado que muestre inseguridad pol�tica en los negocios.
ØUna cosa es ser osado, otra ser temerario.
ØEs cierto que en cuesti�n de exportaciones tienes que aprovechar las oportunidades, pero debes estar muy atento al riesgo pol�tico.
ØCon gobiernos de poco respeto por la filosof�a de empresa privada el riesgo es mayor.
ØMira m�s hacia el Pac�fico.



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Ano XIV. No. 672. Agosto 23 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

POR UN PRINCIPIO

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P�gina de la vida

Aquel viejo maestro sent�a enorme complacencia con la decisi�n �tica que tra�a la noticia de la revista SEMANA No.1476. Le parec�a incre�ble: El CEO �Chief Executive Officer- de la Hewlett Packard, productora de su tambi�n vieja m�quina impresora, hab�a sido desvinculado de la empresa tras hab�rsele comprobado incumplimiento de uno de los principios del c�digo de conducta de la organizaci�n.
�Qu� significaba esta decisi�n para la empresa?, se preguntaba el viejo maestro. �Un hombre, con toda la capacidad que ten�a de hacer buenos negocios, que la hab�a hecho crecer, despedido por una violaci�n muy com�n para muchos ejecutivos en muchas empresas? �D�nde iba a parar el futuro de ella? �Qu� razones fueron las que no le permitieron hacerse la de la vista gorda, sabiendo que podr�an sobrevenirle dificultades? �Qu� papel jugar�a esta decisi�n en lo econ�mico? �D�nde ir�an a quedar los secretos de las estrategias de �xito en los negocios de la Hewlett Packard? �No se convertir�a, �l, en una amenaza en el mercado? porque, si hab�a sido desleal en un principio �qu� dificultad iba a tener para ser desleal en todos los dem�s con los cuales se hab�a comprometido?
Para aquel viejo maestro, el que una multinacional despidiera, por una violaci�n de su c�digo de conducta al hombre que tantos resultados econ�micos le hab�a dado, demostraba una alineaci�n clara de las normas �ticas de la empresa con su diario quehacer. Para ella no eran letra muerta, ni simple paja.
Porque los principios empresariales son para eso, para seguirlos, no para tenerlos pintados ah� en la pared, murmur� el viejo maestro.
Nada extra�o ser�a, continuaba pensando, que ese CEO siguiera cosechando triunfos con comportamientos desleales, en contra de principios empresariales, porque esta humanidad suele admirar a quienes ponen sus brillantes, sagaces y vivas inteligencias en grandes proyectos turbios, y hasta les hace pel�culas enormemente taquilleras o coloca flores sobre sus tumbas a manera de advocaci�n perpetuada.
Gran Maestro, �qu� maravilloso derrotero �tico ha trazado esta empresa para todas las empresas del mundo, con su decisi�n dura, pero alineada con sus principios! Que su ejemplar actitud contribuya a que contin�e por caminos de prosperidad, que coseche enormes beneficios para su bien, y que fuerzas del mal no la desv�en ni la frenen en su trayectoria de �xitos.

REFLEXIONES
Ø Empresario: Cuidado, la falta de honestidad en las exportaciones se te devuelve.
Ø Mantente como un roble en tus principios ante seductoras propuestas indecentes de algunos clientes.
Ø No conviene ni a tu empresa, ni a ti, ni a tu familia, ni a tus trabajadores, ni al pa�s, caer en un esc�ndalo internacional por doble facturaci�n, por exportaciones ficticias o contaminadas de narc�ticos.
�S� est�s mirando al Pac�fico?
ØClaro que la �tica empresarial es bien dif�cil para quien act�a por conveniencia y no por convicci�n.



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Ano XIV. No. 673. Agosto 30 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

VENDEDORES DE ILUSIONES

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Esperanzas fundadas en el trabajo

�Este a�o s�, suele ser una expresi�n constante en los fan�ticos seguidores de los equipos de f�tbol cuyas ilusiones de ver campe�n al equipo de su alma se ven aplazadas con rabia y con dolor. �Esta vez s�, suele ser, tambi�n, la expresi�n de los esperanzados habitantes de los pa�ses democr�ticos ante la posesi�n de sus nuevos gobernantes que juran ante Dios y ante la patria, acabar con la pobreza y la miseria. �Ahora s�, repite el compulsivo comprador de loter�a que sempiternamente le apuesta al n�mero que nunca sale, manipulado por la ley de las probabilidades.

Mantener las ilusiones
Los due�os de los equipos, los gobernantes y los vendedores de juegos de azar, saben que es importante mantener esas ilusiones, porque sin ellas ni habr�a fan�ticos seguidores, ni c�mulo de votos, ni inmensa recaudaci�n de dinero en las mesas de juego.
Los vendedores de ilusiones son unos magos en el oficio de no dejar caer las esperanzas, as� las posibilidades de alcanzarlas sean �nfimas. Por eso son ilusiones.
Pero los compradores de ilusiones, a su vez, saben exactamente que las probabilidades son muy escasas pero, a�n as�, siguen creyendo en los mensajes de amor de la dirigencia del equipo, en las promesas repetidas de plaza p�blica, y en los juegos de azar, ventajosos.
No son enga�ados, no. Son absolutamente ciegos, aferrados a lo inalcanzable, lo que beneficia, en mucho, a los vendedores de ilusiones.
Pero �qu� suele ocurrir a estos cuando sus promesas no se cumplen? Nada. Porque las cohortes de esperanzados contin�a en forma secuencial, se desilusionan unos, otros nuevos se ilusionan, a los m�s se les olvida y vuelven a ilusionarse. Y as� eternamente.

Estrategias de los vendedores de ilusiones
Siempre los vendedores de ilusiones tendr�n nuevas estrategias para hacer que aquellos, quienes reflexivamente deciden alejarse de las fantas�as, regresen ilusionados al: �Esta vez s�. Ahora s�. Este a�o s�. Y construyen bien su corraleja de �alg�n d�a ser� para que nadie se salga.
Nosotros mismos tenemos la ilusi�n de que nuestros gobiernos, �ahora s�, reducir�n fuertemente la pobreza, acabar�n con la miseria como prometen en cada posesi�n; que el equipo de nuestro afecto alcanzar� la estrella como lo asegura la metalizada dirigencia, y que los compradores de juegos de azar se enriquecer�n como lo auguran los vendedores, con hipocres�a.
Sin embargo, para salir del corral de las ilusiones, es mejor forjar una esperanza de fortuna construida sobre nuestro trabajo consagrado; de alegr�a, sobre nuestro afecto no fanatizado por el equipo, y de responsabilidad social como empresarios, sobre nuestro real compromiso de aporte solidario al empleo de los m�s necesitados.

REFLEXIONES
Ø Cuando recibas un nuevo cargo, abstente de hacer declaraciones sobre tu antecesor, mientras no conozcas el estado real de lo que recibiste.
ØAunque los periodistas te halen de la lengua, si no tienes planes concretos para el nuevo cargo p�blico que recibiste, ten el valor civil de exigir que te den tiempo para concretar tu proyecto.
ØPresidente: Que tu promesa de trabajar por los m�s pobres, se concrete en soluciones reales. Los pa�os de agua tibia s�lo aumentar�n la reiterada frustraci�n.
�D�nde estaba la autoridad cuando los combos delictivos se arraigaban en las comunas?



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Ano XIV. No. 674. Septiembre 6 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EFECTO FACHADA

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En la responsabilidad social

Cuando una empresa asume la filosof�a de la Responsabilidad Social Integral (RSEI), tiene que tener claras las reglas de juego a las cuales se est� comprometiendo. Digamos que este es una primera parte del proceso de adopci�n: Conocer a fondo el significado y la trascendencia del compromiso social que se asume.
Los vendedores de la idea suelen ser enf�ticos en mostrar los grandes beneficios que sobre la imagen de la empresa se obtienen, al margen de las grandes tareas que una decisi�n de esta naturaleza obliga a realizar al interior de la misma.

Viejas relaciones p�blicas
Pareciera que se estuviera retornando al viejo concepto de relaciones p�blicas en el que era muy importante mostrar a trav�s de diferentes t�cnicas publicitarias, noticiosas o de eventos deslumbrantes, una imagen de empresa generalmente discordante con la realidad vivida en su interior. Es decir, maquillaje.
Hoy el profesional que tiene a su cargo este rol en la empresa sabe, perfectamente, que su trabajo tiene que estar enfocado prioritariamente a ayudar a redefinir y fortalecer desde el interior, esa realidad de la empresa, significante en sus fortalezas, que los p�blicos deben conocer, apreciar para su fidelizaci�n. Vale decir que se construye de adentro hacia fuera, para evitar el efecto fachada que hace mayor da�o cuando se derrumba y solo queda el hueco del vac�o interior.
De igual manera el profesional encargado de la implantaci�n de la filosof�a de RSEI tiene que partir de la construcci�n del modelo que adoptar� su empresa, a trav�s de un plan lo suficientemente estrat�gico para �l �xito de su gesti�n, que ya no estar� enfocado directamente hacia la fidelizaci�n sino al compromiso de honrar su deuda social con sus grupos de inter�s.

Plan compartido
Sin embargo, este no es un plan individual de escritorio, sino que tiene que ser un plan en donde concurran las fuerzas vivas que conforman el conjunto empresarial, y que no son otras que los aportantes de capital, trabajo e infraestructura estatal y comunitaria.
La raz�n de la importancia de esta concordancia es clara: Se requiere de la contribuci�n de todos, a trav�s del mejor m�todo, para involucrarse con la identificaci�n, definici�n de los principios y el alcance, y la ejecuci�n y evaluaci�n de los objetivos de la RSEI para que no sea mera fachada ni un simple plan del gerente.
El administrador, sobre todo aquel que asume que cualquier acci�n �para ya es tarde�, tiene que tener el suficiente talante para, desde el plan, redireccionar, con presteza pero sin precipitaci�n, el rumbo de su organizaci�n en este campo cada vez m�s novedoso, de profundas satisfacciones, pero, por sobretodo, de aut�ntico compromiso social.

REFLEXIONES
Ø �Por qu� la justicia anda tan rezagada en los procesos de pacificaci�n de los pueblos?
�Por qu� tanto clamor de las autoridades gubernamentales y de polic�a para que el poder judicial sea m�s efectivo y contundente en evitar la impunidad?
ØCuando dejes un cargo, por la raz�n que sea, no abandones con �l tu dignidad.
ØAhora que hay buenas brisas de recuperaci�n econ�mica, busca que el crecimiento de tu empresa genere puestos de trabajo productivos y dignos.
ØA pesar de las tendencias de recuperaci�n econ�mica, no cejes en tu empe�o de controlar costos superfluos.



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Ano XIV. No. 675. Septiembre 13 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

TRONERA SOCIAL

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En el capitalismo

Al viejo capitalismo de la �poca machesteriana, el desarrollo y la civilizaci�n le abrieron, para su propio bien, una enorme tronera, que le ha permitido pervivir sobre las ideas colectivistas: La funci�n social del capital. Antes se asum�a que el capital �ten�a� una funci�n social.
Precisamente, bajo esta interpretaci�n siempre se consider�, como un simple acto de d�diva caritativa para con sus grupos de inter�s, todo lo que socialmente se hiciera por ellos. Era mera generosidad que se sab�a cobrar bien por la ventanilla de los primitivos balances sociales.

El capital es una funci�n social
Hoy es suficientemente amplia la aceptaci�n de que el capital no �tiene�, sino que �es� una funci�n social, y por lo tanto con obligaciones en este campo. Entendemos aqu� por funci�n el tipo de acci�n que corresponde a una estructura y por social todo lo que se refiere al desarrollo de los seres humanos.
La diferencia entre tener y ser estriba en que, cuando se asimila el concepto de tener a la funci�n de cualquier organismo, esto es un ap�ndice m�s de su actividad.
Por lo tanto cuando se dice: �la empresa, la propiedad privada y el capital tienen una funci�n social�, equivale a decir que entre todas las gamas de funciones, lo social es otra m�s. Un adhesivo.
En cambio cuando se define que �la propiedad privada, el capital, la empresa son una funci�n social�, toda su estructura ha de concurrir al desarrollo integral humano.
Por consiguiente, en esta nueva concepci�n de la funci�n de la empresa, de la propiedad privada y del capital, no hay lugar, salvo algunas excepciones, para la d�diva o la s�plica caritativa como pretende hacerse creer que es todo lo que tenga el sello de lo social.

El empresarismo
Esta claridad es necesaria y fundamental para enrutar todo el pensamiento de empresarismo que se debate y se estimula en la universidad y en el gobierno, porque no se puede seguir sustent�ndolo en la ambici�n de enriquecimiento individual, sino en la aspiraci�n justa del propio desarrollo econ�mico-social-personal tanto del emprendedor como de quienes participan en su iniciativa, en su esfuerzo y en su reto de crear riqueza (bienser, bienestar y bientener) a trav�s del ejercicio empresarial.
De igual manera es necesaria y fundamental para entender el verdadero fondo de la Responsabilidad Social Empresarial Integral, a fin de que no se quede, tan importante movimiento mundial, en la actitud pla�idera de algunos o en la venta de imagen ficticia de algotros o en la mera buena voluntad como la que promueven algunas entidades certificadoras.

REFLEXIONES
Ø Cuando por alguna circunstancia, cualquiera que ella sea, tengas que retirar a alguien de la empresa, hazlo con altura, con dignidad.
ØDisfruta de tus gafas de cuatro millones de pesos, de tu reloj de cincuenta millones y de tu casa de miles de millones, pero no te olvides que tambi�n las buenas obras han de tener un espacio en tu coraz�n.
ØSi tu riqueza ha sido bien habida, no te olvides de compartir con quienes te ayudaron a labrarla creando m�s puestos de trabajo productivos y dignos.
ØHay personas que dif�cilmente comen una vez al d�a, sin que sea culpa suya.



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Ano XIV. No. 676. Septiembre 20 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

OBLIGADO CUMPLIMIENTO

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De la responsabilidad social

Mencion�bamos que hay entidades certificadoras que describen la responsabilidad social como �acciones voluntarias� dirigidas a �la sostenibilidad de la armon�a del planeta�. Esta descripci�n para un gremio que asume el compromiso de certificar en esta materia, no s�lo es equivocada, sino que infiere grave da�o a la filosof�a de la Responsabilidad Social Empresarial (RSEI) que ha de concebirse, adem�s, en forma integral.
Analicemos primero lo de: �Acciones voluntarias�. La raz�n que tenemos para afirmar que RSEI no es acci�n de buena voluntad sino de obligado cumplimiento, es simple: �La propiedad privada es una funci�n social que implica obligaciones� (Constituci�n Pol�tica de Colombia). Adem�s, esta exigencia nace de lo mucho que la empresa recibe del entorno, sin compensaci�n por su parte, lo que se le convierte en una verdadera deuda social para con �l.

Certificaci�n en responsabilidad social
�Cu�l es el objeto de una certificaci�n de responsabilidad social? Acreditar que la empresa reconoce y est� comprometida, en forma planeada, al pago de esa deuda que tiene con su entorno y que la asume en igual medida a la proporci�n de los beneficios que arrojen sus resultados de productividad y competitividad limpias.
Esto nos lleva a afirmar, m�s categ�ricamente, que la responsabilidad social es exigible a toda empresa privada, por el solo hecho de serlo.
Pero profundicemos, con ejemplos, sobre los argumentos con los que sustentamos que �sta es una deuda social que hay que pagar.

La deuda social con la familia del trabajador
Si una empresa, constituida o por constituirse, necesita de un Talento Humano calificado, lo selecciona del entorno. La empresa, previamente ha fijado unos niveles de salario para pagar los resultados del trabajo que realizar� ese Talento Humano. Lo encuentra, lo contrata, lo integra a su cargo y a la empresa. Hasta ah�, todo bien. Pero devolv�monos un poco: En ese Talento Humano, la familia, el Estado y �l mismo, hicieron una gran inversi�n econ�mica para calificarlo. �Cu�nta de esa inversi�n paga la empresa al contratarlo? Nada, absolutamente nada. Que le asigna un salario, y ojal� un buen salario, s�, pero eso lo paga por su contribuci�n a trav�s de sus resultados laborales, nada como reconocimiento al beneficio grande que la empresa recibe de la enorme inversi�n que el entorno hizo en ese Talento Humano. �Cu�nto vale esa inversi�n? Basta con hacer los c�lculos de matr�culas, �tiles y transporte en todos los niveles educativos, costos de alimentaci�n, alojamiento, vestuario y salud. �Cu�nto le costar�a a la empresa llevar a ese grado de capacitaci�n a esa persona si tuviera que asumirlo? Luego, la empresa, aqu� tiene una deuda, por ello los programas que realiza o debe realizar, en la medida de sus capacidades, con la familia de los trabajadores, no son mera gratuidad sino de obligado cumplimiento. �O no?

REFLEXIONES
Ø � No es un adefesio que se trate de justificar la venalidad judicial por bajos salarios?
�Con esto no se ofende a aquellos jueces que a pesar de su escaso salario, permanecen rectos en el camino de la justicia?
�Cu�nto dinero tiene que ganar un juez para permanecer impoluto?
ØLos shows de la rama judicial en los medios, vinculando su salario a la recta aplicaci�n de la justicia, compromete sus valores �ticos y humanos.



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Ano XIV. No. 677. Septiembre 27 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PROVEEDORES

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Deuda social con ellos

La deuda social de la empresa con el proveedor es otro ejemplo de la obligatoriedad de la responsabilidad social empresarial integral.
Para iniciar, pensemos que el proveedor tambi�n es provisto por otros y a su vez el empresario provee a otros de bienes productos o servicios intermedios o finales. Es decir, el rol de proveedor-empresario-proveedor es una rueda que est� jugando en toda la cadena de los negocios, hasta el consumidor final.
Esto a veces se olvida. Pero es importante recordarlo porque, como dice el refr�n, el bien que quieres para ti, hay que quererlo para el otro.

Aporte agregado del proveedor

El proveedor, adem�s del bien, producto o servicio que entrega por el precio, en el tiempo y con la calidad acordados, est� dando otros beneficios que generalmente no est�n incluidos en �l. Por lo tanto su relaci�n con el cliente trasciende el simple negocio.
Por ejemplo: 1.- La reducci�n de los est�ndares de almacenamiento por parte del empresario. El proveedor, aqu�, tiene un papel adicional de almacenista, con los riesgos de capital, de desuso o de preferencias por otros proveedores, lo que suele presentarse por razones diferentes como: deslealtad, falta de compromiso con lo convenido o contratado o con la palabra dada, o por la situaci�n econ�mica del cliente o por el mismo precio variable en raz�n de la fluctuaci�n de econom�a.
2.- Bienes de capital, productos o servicios con base en tecnolog�as m�s avanzadas, investigadas y capturadas por el proveedor, sin que el empresario tenga que invertir en actualizaci�n de ese conocimiento espec�fico invaluable.
3.- Iniciativas del proveedor sobre transformaci�n de bienes de capital, productos o servicios que pueden mejorar la productividad del empresario, y soluci�n de problemas relacionados con lo provisto, como aporte de conocimiento y tecnolog�a entregados generosamente por el proveedor verdaderamente estimulado por el servicio al empresario, m�s all� de su obligaci�n de servicio.
4.- Reducci�n de plazos, empoderamiento, deseos de que todo su desempe�o �tico y eficiente beneficie por sus est�ndares de calidad al empresario-cliente, para perpetuar su relaci�n de servicio.
5.- El proveedor, es una avanzada t�cnica, comercial, de modernizaci�n de la industria para aquella organizaci�n que lo entiende como parte fundamental de su proceso.

La deuda social
Lo anterior y m�s, demuestran el porqu� de la importancia de la alianza con el proveedor para la cadena de producci�n empresarial y por qu� la empresa tiene una verdadera deuda social con �l.
�Pero c�mo suele tratar el empresario a su proveedor?

REFLEXIONES
Ø Empleo, empleo, empleo, es el grito de la comunas.
�En estos tiempos, no est� siendo muy dif�cil encontrar l�deres en quienes creer?
ØSigue el triste espect�culo de alcaldes lav�ndose las manos por la violencia en sus ciudades.
�Por qu� las encuestas muestran que la credibilidad en los empresarios no es la que esperamos? �Nada tienen que decir sus asociaciones?



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Ano XIV. No. 678. Octubre 4 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PROVEEDOR MALTRATADO

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Apretarlo hasta donde se deje

Hemos escuchado una expresi�n atribuida a�n a empresas que se ufanan del cumplimiento de su responsabilidad social: �Al proveedor hay que apretarlo hasta donde se deje�. El mensaje de fondo, de tama�a expresi�n, es que al proveedor hay que exprimirlo.
Sobre �l se descarga sin consideraci�n alguna -�lo toma o lo deja�-, el esfuerzo de las promociones, de los descuentos.
Los per�odos de pago de las facturas, convenidos, se van alargando sin su consentimiento, lo que obliga al proveedor a recurrir al sistema financiero costoso para cubrir lo que origina, en su flujo de caja, el incumplimiento de la empresa provista.
Se va dejando un reguero de personas y empresas debilitadas o quebradas, sin que ello importe, a pesar del pomposo certificado en responsabilidad social y de las grandes utilidades.

Rabia en la relaci�n
Uno oye expresiones poco amigables, llenas de odio contra aquellos a quienes hay que seguir proveyendo -porque no hay m�s remedio- para evitar mayores p�rdidas o el cierre de la empresa o mientras se conquistan nuevos mercados. El proveedor, que deber�a ser un buen aliado en el proceso productivo y en la certificaci�n de calidad, convertido en un enemigo oculto por arte y magia del maltrato empresarial.
Pareciera que estos empresarios, en relaci�n con sus proveedores, hubieran asumido el arcaico refr�n que dec�a: �en cuesti�n de negocios, a�n a mi propio padre, si me lo puedo llevar en los cachos, me lo llevo�, cuando en el mundo actual se impone una relaci�n gana-gana entre empresario y proveedor. Es decir, trabajo mancomunado para los mejores resultados mutuos.
Hoy, esta relaci�n tiene que basarse en la aceptaci�n biun�voca de valor, confianza, respeto, cumplimiento y dignidad, para que todos ganen, y, tambi�n, en el reconocimiento de la deuda social del empresario con su proveedor.

La opini�n de un experto
Alberto Montoya Palacio quien es un experto, te�rico y pr�ctico, nos dice: Excelente el art�culo de esta semana sobre los proveedores. Esta forma de pensar, demuestra una forma avanzada y moderna de ver las relaciones con los proveedores, cuando se tiene una concepci�n en la relaci�n basada en el respeto, cooperaci�n, la asociaci�n, el beneficio mutuo, y el largo plazo.
Estas reflexiones deben servir a los empresarios y compradores que basan la relaci�n con sus proveedores en el poder y la presi�n para lograr sus objetivos desconociendo el papel que representa el proveedor en los procesos de producci�n y comercializaci�n, para replantear la forma de hacer negocios si se piensa en el largo plazo y en la verdadera responsabilidad social empresarial integral.

REFLEXIONES
Ø Un periodista escribi�: �S�lo el 16% se siente inseguro en la ciudad y apenas el 12% confiesa haber sido v�ctima de alg�n delito en el �ltimo a�o�.
ØSi el 16% de 2.5 millones es 400.000 �no es mucha la gente que se siente insegura?
ØSi el 12% de 2.5 millones es 300.000 �no son muchas las personas que han sido v�ctimas de alg�n delito?
ØEl periodista debe reconocer los esfuerzos de los gobernantes, pero debe cuidarse de la manipulaci�n estad�stica.



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Ano XIV. No. 679. Octubre 11 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA VECINDAD

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Pagar los tributos no salda la deuda social con ella

El t�rmino vecindad se entiende aqu� como: Comunidades sobre las cuales la empresa ejerce o de las cuales recibe influencia. Se da entre ellas una interacci�n biun�voca, en variados campos, que comprueban la mutua dependencia para sus objetivos vitales.

Aportes de la vecindad
Son bien y f�cilmente visibles los numerosos, necesarios e indispensables aportes hechos por la vecindad a la empresa que se instala dentro de ella o que ha contribuido a su expansi�n.
Hay una infraestructura comunitaria en servicios p�blicos que se aporta y a la que accede el organismo empresarial con costos �nfimos si se les comparara con lo que significar�a obtenerlos individualmente.
Las redes de seguridad extramural, los sistemas de comunicaci�n intra y extracomunitaria, la infraestructura de recreaci�n y esparcimiento para el solaz y recuperaci�n de la fatiga del trabajo, son otros de sus aportes.
De la organizaci�n pol�tica y administrativa del ente territorial con todos sus servicios, de la disposici�n cultural y religiosa, de la institucionalidad educativa, financiera y de salud, de todo ello se beneficia enormemente la empresa.
Recibe, tambi�n, todos los beneficios ambientales, mayores o menores, propios de su vecindad, presentes con el uso de su tierra, su aire, su paisaje, los que ha de evitar contaminar con sus procesos.

La buena voluntad de la comunidad
Tal vez el mayor bien que brinda la vecindad es la buena voluntad de sus gentes, el aprecio y respeto por la empresa, que, cuando decaen, son capaces de hacerla salir de su entorno. Este mayor bien no s�lo hay que valorarlo sino cuidarlo intensamente.
Es cierto que la empresa ha de pagar al Estado comunitario los tributos propios de su actividad, pero nunca alcanza a compensar con ello la deuda social contra�da con su entorno. Tambi�n es cierto que muchos de los servicios vecinales no le son dados por gratuidad, pero, el hecho de tener posibilidades de acceso a ellos, ya es de por s� una garant�a de base para su desarrollo.
Por ello, la empresa no puede escudarse en que ya paga impuestos y que por lo tanto no tienen otra obligaci�n con su vecindario. No. Tiene la obligaci�n de la responsabilidad social integral en condiciones y medida de su capacidad de generaci�n de riqueza, que es su fundamental responsabilidad, porque parte de esa riqueza la obtiene por los beneficios derivados de �l.
Esto no es �voluntario�, como lo dice alguna empresa certificadora de RSE. Es una obligaci�n en conciencia, que, afortunadamente, algunas empresas ya han asumido con claridad.

REFLEXIONES
Ø �Es usual que honorarios pactados entre un partido y sus candidatos se presenten como gastos de campa�a para ser pagados por el pueblo?
Ø Nos alegra saber del compromiso real de grandes empresarios con sus ciudades en momentos de tanta dificultad.
ØEn medio de tanta avalancha de criminalidad, pareciera que los buenos temieran alzar su voz y su protesta.
�No hay qu�, ni qui�n, detenga esa mancha del mal que se extiende en forma de corrupci�n, de asesinatos, de atracos, de alianzas con bandas criminales, de extorsi�n, de maltrato, de mentiras?



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Ano XIV. No. 680. Octubre 18 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RESPONSABILIDAD INTEGRAL

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Convicci�n y personalidad social


La responsabilidad social empresarial debe ser integral. (RSEI)
Cuando agregamos este adjetivo a este concepto, estamos afirmando que debe nacer de una firme convicci�n y de unos principios compartidos de buena fe, de total transparencia y de un habitual comportamiento en todas las acciones empresariales, lo que se traduce en las virtudes propias de la empresa que la distinguen, constituy�ndose en su personalidad social.
Aqu� no pueden tener cabida ni la mala fe, ni la doble moral, ni la conveniencia farisaica en el obrar, sino que tiene que ser producto de la convicci�n acerca de que es necesaria una l�nea permanente y clara del bien hacer en todos los actos propios de la organizaci�n.
Esta integridad torna visible la intencionalidad del quehacer empresarial, y catapulta su credibilidad, su respeto y la fidelidad a ella.
Los canales informales de comunicaci�n son los principales avaladores de las conductas empresariales adecuadas, o los sancionadores de las no adecuadas. La respuesta que pueda esperarse de una campa�a publicitara para contrarrestar los comentarios sancionadores de persona a persona, por e-mail, chat, redes sociales, se ver� enflaquecida, si ese campa�a solo es maquillaje a la realidad empresarial percibida, sentida y apreciada por el entorno, por falta de coherencia.

Coherencia
Por ejemplo, uno tiene que concluir que hay coherencia en el comportamiento de una empresa:
Si se observa que tiene una acci�n clara en lo que respecta a la protecci�n del ambiente, y cumple a conciencia las obligaciones con sus proveedores.Si es la primera en llegar con los donativos en las tragedias, pero, adem�s, se conocen sus planes, onerosos pero entusiastas, para no contaminar el agua, la tierra o el aire con sus procesos.
Si es dadivosa con organizaciones sin �nimo de lucro que benefician a los animales, y cumple sus responsabilidades con la familia del trabajador.
Si recauda importantes sumas de dineros entre sus trabajadores o clientes para ayudar a la comunidad las que adiciona con otras suyas, y obtiene buenas utilidades pero no a costa de salarios m�nimos legales, sino de vol�menes y excelente servicio.
Si da trabajo a personas discapacitadas, y es absolutamente transparente en la exportaci�n o importaci�n de sus productos.
Esa coherencia, constatada, lleva f�cilmente a deducir que esa empresa tiene integridad en sus responsabilidad social, porque ser�a muy dif�cil que tuviera otro comportamiento diferente en los dem�s campos, cuando tal comportamiento nace del buen h�bito o virtud empresarial inculcada y mantenida.

REFLEXIONES
Ø Cu�ndo hay un porcentaje alto de trabajadores que roban en los grandes supermercados, a sus mismas empresas, qu� lecturas pueden hacerse de ese hecho?
�C�mo calificar�a el trabajo de la gerencia de gesti�n humana, si muchos de sus trabajadores presenta indelicadeza en el uso de los bienes empresariales?
�Qu� est� haciendo su empresa para arraigar entre sus trabajadores el valor de la honradez por convicci�n y no porque de pronto los cogen?



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Ano XIV. No. 681. Octubre 25 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA TV TE VE

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En ausencia del: Dios te ve


En la �poca en la que la religi�n se asum�a como un acto de fe, la que se consideraba ciega, los j�venes educandos encontraban por todas partes un lema que orientaba sus conductas, a�n en la intimidad personal: DIOS TE VE.
Ahora con mayor racionalizaci�n muchos j�venes, que han asumido reflexiva y voluntariamente su relaci�n con un Ser Superior, contin�an orient�ndose en la vida con la consigna, fortalecida, de que El est� presente en cada uno de sus actos, en su coraz�n, en su hogar, en su sociedad, en su empresa.
Y esto no solo es bueno en s�, sino digno de admirar, porque su fe responde a un convencimiento, a una asimilaci�n de su creencia, a una vivencia coherente con lo que sienten, con lo que piensan y con lo que aman. Y as� obran.

Filantropia
A otros j�venes, su racionalidad los llev� a concluir que no es necesaria la creencia en un Ser Superior para que su vivencia responda a comportamientos dignos en su proceso de crecimiento de amor por el ser humano. Su filantrop�a les hace ser respetuosos, por convicci�n, de las normas de los grupos y de las personas, cualquiera sea su ideolog�a.
Tambi�n ellos son dignos de admirar, porque sus actos responden a su creencia en los valores del ser humano y a su coherencia filos�fica y al amor por los dem�s.
Para nosotros, la de �stos deber�a ser la base fundamental de las primeras ense�anzas de comportamiento social en los hogares para sobre ella construir todas las dem�s opciones de creencia personal y grupal. Primero ser humano, luego ser religioso, ser pol�tico, ser econ�mico.

La TV te ve
Pero hay j�venes que ni creen en Dios, ni en el ser humano o que dicen creer en Dios pero a su modo, cuyos comportamientos nacen m�s de las excitaciones del vivir que de la reflexi�n del vivir.
A estos, que Dios los vea o no, o que su comunidad los juzgue o no, los tiene sin cuidado. Su lema siempre ser�: �Obra como quieras pero no te dejes coger�.
Para quienes desarrollan toda sagacidad a fin de que sus actos no les sean imputables, es necesario una vigilancia constante de las autoridades en todos los rincones posibles de la ciudad, tambi�n a trav�s de la tecnolog�a, de tal modo que sus hechos malvados no queden impunes.
Sabemos que para ellos no es v�lida la frase DIOS TE VE del autocontrol religioso, o RESPETA A LA HUMANIDAD del autocontrol humano, sino que es necesario que las autoridades, adem�s, llenen de c�maras de televisi�n p�blicas los pueblos y ciudades y divulguen abundantemente el lema: AQU� LA TV TE VE, con el fin de disuadir a quienes �nicamente se abstienen de obrar mal por el temor a ser cogidos. Si la c�mara �TE VE y la autoridad realmente te castiga� habr� mayor control legal sobre el bandido.
L�stima, pero as� ha de ser.

REFLEXIONES
Ø �Las peleas pol�ticas medi�ticas que se dan entre las autoridades, en qu� favorecen el trabajo de seguridad de sus ciudades?
�En qu� se muestra la solidaridad de los bancos que est�n obteniendo altas utilidades en esta �poca, con los peque�os empresarios?
�Qu� significa que haya tantas muertes de ancianos por accidentes de tr�nsito en las ciudades?
ØAdministrador: �Usted maneja sus recursos humanos u orienta su Talento Humano?



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Ano XIV. No. 682. Noviembre 1 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

OBLIGACIONES PRIORITARIAS

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Para todo empresa


Los Accionistas, el Talento Humano y el Estado Comunitario �ATHEC-, quienes son los que realmente constituyen la empresa por sus aportes, tienen unas obligaciones o responsabilidades sociales que hay que priorizar en funci�n de su proyecci�n social y de su capacidad, mayor o menor, de crear riqueza.
La primera y fundamental obligaci�n de la empresa es generar la mayor cantidad de riqueza de acuerdo con sus capacidades para quienes la constituyen: ATHEC, dentro de las estructuras legales y �ticas que le ata�en.

Generaci�n de empleo
De esta generaci�n de riqueza debe desprenderse paralelamente la generaci�n de empleo, en raz�n de su triple b�squeda de contribuir a: a) Mejorar la calidad de vida de su entorno por la reducci�n de pobreza. b) Disminuir una de las varias amenazas que tiene la filosof�a de empresa privada, en este caso la que significa un pueblo menesteroso, y c) Aumentar la base potencial de consumidores de productos propios o relacionados.

Sostenibilidad
El proceso de generar esa riqueza conlleva, tambi�n, actitudes �ticas y legales de respeto al ambiente por convencimiento de la importancia de la interacci�n en la salubridad de empresa-comunidad y por la conveniencia de la seguridad propia y del entorno, en la sostenibilidad y supervivencia empresarial.

Educaci�n
Debido a la estrecha relaci�n entre la riqueza de un pa�s, su ciencia, su tecnolog�a, su pol�tica y su cultura para alcanzar los m�s altos estadios de la competitividad humana nacional e internacional, y para el desarrollo y la permanencia de una amplia econom�a de mercado, sustentadora del sistema del capitalismo social, la empresa ha de tener entre sus prioridades la respuesta de contribuci�n al desarrollo de estas cuatro puntas de lanza de la econom�a mundial. Un pueblo sin educaci�n en ciencia y tecnolog�a, ni cultura social, ni econ�mica, ni pol�tica, �ticas, es pasto f�cil de la demagogia socialista.

Filantrop�a
Dado que la empresa, en definitiva, es una organizaci�n de personas, debe profesar un profundo �amor al g�nero humano� en todo su sistema de relaciones tanto interna como externa. En la filantrop�a se sustenta la vocaci�n empresarial de servir en los momentos de mayor dificultad. Esta, que es tildada como el lado rom�ntico e idealista de nuestro discurso, es la cadena que tiene que unir el transfondo de toda la responsabilidad social empresarial integral, para diferenciarla de la hip�crita publicidad usada por el sistema capitalista salvaje utilitario.

REFLEXIONES
Ø �Cu�ntas veces pasa que, por celebrar anticipadamente, nos ganan en la l�nea de llegada?
�Usted no est� cansado de tanta corrupci�n en su pa�s?
�Qu� estamos haciendo para que nuestras universidades est�n entre las mejores del mundo?
�Por qu� se observa tanta relaci�n entre religiones y violencia?
�A qui�n le est� importando la suerte de los emprendedores que fracasan en su primer a�o?



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Ano XIV. No. 683. Noviembre 8 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PALABRAS FUERTES

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En la administraci�n de empresas

La compasi�n por quienes sufren penas, dificultades o desgracias, as� como la misericordia, la piedad, la ternura, la indulgencia, la sensibilidad, son palabras que no se encuentran f�cilmente en el vocabulario del mundo empresarial.
Porque todo lo que suene a debilidad pareciera que fuera impropio de emprendedores, de aguerridos empresarios, fuertes como robles, directos, insensibles, calculadores, que ni siquiera se ven, ellos mismos, como humanos. Craso error en el concepto de administraci�n.
Hemos de insistir en que, si bien la empresa no es campo f�rtil para la expresi�n de sentimientos, s� es necesario abundar en la humanidad que debe revestir el acto administrativo.

Humanidad
Cuando hablamos, aqu�, de humanidad estamos enfatizando en el reconocimiento a la dignidad del hombre o la mujer que trabaja. No en otro significado distinto. Aceptamos que nadie, al interior de la organizaci�n, debe inspirar l�stima, ni nadie debe sentir l�stima por el otro. Pero en reconocimiento a la dignidad del trabajador, es preciso aceptar que sus propias debilidades humanas, tienen que hacerle objeto de la comprensi�n, la empat�a y la atenci�n del administrador en los momentos de dificultad.
Esta aceptaci�n parte del proceso racional, m�s que del emocional, y del reconocimiento de las capacidades del otro para la b�squeda de la soluci�n de sus propios problemas. Este proceso racional impedir� que se invadan campos de decisi�n sobre sus propias actuaciones, las que cada uno debe enfrentar, pero tambi�n mostrar� cu�ndo es necesario y oportuno brindar apoyo.
A diferencia de las cosas, la persona est� sujeta a los vaivenes de los acontecimientos internos y externos de la empresa, y su observaci�n y acompa�amiento administrativo incide en sus procesos creativos y productivos y en sus resultados. Por eso es necesario el administrador y no un robot.

Fortalezas
En la medida en que el Talento Humano alcanza mayores niveles de desarrollo, menos desea la compasi�n, la conmiseraci�n, la piedad, pero s� es m�s exigente en el reconocimiento de su propia val�a humana, de su aporte y del entendimiento, por parte de los dem�s, de lo que significa esa val�a en la relaci�n laboral.
De ah� que no puedan, ni el entendimiento, ni la comprensi�n, ni el respeto, ni el apoyo al Talento Humano sonar como palabras d�biles en la administraci�n. Empezando porque el administrador tambi�n tiene que ser objeto de entendimiento, comprensi�n, respeto y apoyo por parte de sus administrados.
En lo que tambi�n hay que enfatizar es en que, las cuatro, deben convertirse en palabras fuertes o fortalezas de un administrador centrado en valores.

REFLEXIONES
Ø �Alcalde, no son muy lentos los avances en seguridad ciudadana? Lo preguntamos por filantrop�a no por pol�tica.
ØSi la autoridad no puede con la delincuencia �qu� camino vamos a coger?
�Si hasta los del �gajo de arriba� de los poderes p�blicos est�n siendo atracados, c�mo ser� con los ciudadanos rasos?
ØAlcalde: Claro que estamos obsesionados con la falta de seguridad en su ciudad porque por ah� se est� yendo la vida y los bienes de su pueblo, que usted jur� garantizar.



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Ano XIV. No. 684. Noviembre 15 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ACTO ADMINISTRATIVO

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En la empresa


Definimos el acto administrativo empresarial como la secuencia espec�fica de momentos en que el profesional con responsabilidad en la orientaci�n del Talento Humano, pone en pr�ctica su ciencia y su t�cnica para conseguir un objetivo organizacional a trav�s de una relaci�n personal tanto individual como colectiva.
Caracter�sticas del acto administrativo

Hay tres caracter�sticas que distinguen el acto administrativo en la empresa:
La profesionalidad, entendida como la cualificaci�n de quien �ejerce una activad con relevante capacidad y aplicaci�n�, en forma especializada.
La ejecuci�n espec�fica de procesos propios de la administraci�n que incluyen planeaci�n, organizaci�n, integraci�n, direcci�n, control, an�lisis de problemas, toma de decisiones, comunicaci�n.
La licitud, o el acatamiento de la raz�n, la legalidad y la �tica.
Deberes

En el ejercicio de su acto, el profesional administrativo tiene derechos y deberes.
De entre sus deberes vamos a destacar:
Idoneidad: Entendida como aptitud t�cnica, legal y moral para el ejercicio de su cargo. La permanente actualizaci�n en todos los conocimientos relacionados con el acto administrativo le permiten realizarlo con plena conciencia.
Justicia y equidad: El proceso demanda una gran capacidad, desarrollada, de dar a cada quien lo que corresponde y de acuerdo a sus m�ritos.
Lealtad y compromiso: Tanto para con el aportante que representa como para con el Talento Humano. Resulta tentador inclinar la balanza de la lealtad hacia al aportante de capital y esquivar el compromiso con sus orientados.
Consejer�a: La orientaci�n racional y t�cnica, est� presente en todo momento del acto administrativo.
Secreto profesional: Por raz�n de la informaci�n que procesa, demanda su guarda.
Humanidad: Reconocerse y reconocer a su orientado como persona.
En consecuencia, la calidad del acto administrativo est� exigiendo mayor profesionalidad, menos improvisaci�n y rutina, porque est� en juego el objetivo corporativo de la organizaci�n.

REFLEXIONES
Ø Gobernante: �Por qu� siempre hay que esperar que haya v�ctimas o perdidas millonarias en transporte para tomar acci�n, cuando el da�o ya se ve�a venir?
ØGobernante: �Por qu�, siempre que hay cat�strofes en su ciudad, por causa del mal tiempo, las comunidades generalmente dicen que lo hab�an advertido?
ØTanta corrupci�n, tanto asesinato, tantos atracos �eso siempre ha sido as�, o en esta �poca se han multiplicado?
ØUno tiende a pensar que al pol�tico le importa un pepino la suerte de su pueblo. Sobran sonrisas, falta filantrop�a.



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Ano XIV. No. 685. Noviembre 22 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ACTO ADMINISTRATIVO

(2)

En la empresa

Para el ejercicio de su acto el administrador tiene unos derechos, de entre los cuales queremos destacar dos: Autonom�a y acatamiento.

Autonom�a
Concepto
La autonom�a es entendida como el poder que el administrador tiene de obrar con libertad, dentro de unos marcos de pol�ticas y de acuerdo con el alcance delegado, en todo lo concerniente a la orientaci�n del Talento Humano que se le ha confiado para alcanzar los objetivos organizacionales a trav�s de unos recursos disponibles.En el ejercicio de este derecho ha de tener claro sus l�mites para proceder con plena seguridad. Vacilaciones, temores, consultas sucesivas, transmiten inseguridad al equipo de trabajo y vuelven lentos los procedimientos.

Respeto y autorrespeto
Sucede, con frecuencia, que al administrador le asalta el temor de apropiarse de toda la autonom�a posible y empieza a probarla con el sistema de ensayo error. Este procedimiento es nefasto para sus orientados y para su credibilidad. La autonom�a se define, con claridad, desde el mismo momento en el que se acept� el encargo y, su cumplimiento bilateral, denota el respeto por el acto administrativo y por la dignidad del profesional que lo realiza. Respeto y autorrespeto. Cuando en el proceso se observa que la autonom�a es insuficiente, debe volverse a negociar con quien la otorg�.
De sus decisiones, el administrador ha de responder ante su nivel superior. Pero el juicio de �ste, no puede basarse en el fr�o c�lculo del escritorio, sino que es preciso evaluarlo con consideraci�n de todas las circunstancias que rodearon el acto por el cual se responde.

Autonom�a asfixiada
Cuando la autonom�a es asfixiada por el nivel superior, la delegaci�n hacia arriba se frecuenta, se entorpece la creatividad del orientador y se someten los procesos a la lentitud de la consulta, entonces, el acto administrativo se contamina y se prostituye. El administrador deja de serlo para convertirse en mercenario. El equipo de trabajo lo nota, y sus lealtades y compromisos se debilitan.
De esto se deduce que el respeto por la autonom�a del acto administrativo lleva impl�cito el respeto por el profesional que lo ejecuta y por su propia dignidad.
Y sin respeto y autorrespeto, y sin dignidad reconocida, por el propio profesional y por su nivel superior, el administrador vale... nada.

REFLEXIONES
Ø Cuando usted hace una donaci�n en la calle y presume que ella ser� utilizada por el receptor para mantener sus vicios, usted es responsable de las consecuencias.
ØUsted con sus limosnas a ni�os en el sem�foro, puede estar contribuyendo a su explotaci�n. Y eso puede ser complicidad.
ØCuando hay tanto vivo en las calles, es mejor orientar el impulso de su sensibilidad social a trav�s de organizaciones reconocidas de ayuda a los pobres.
ØNo puede usted pensar, simplemente, que no importa lo que el otro haga con el dinero que usted le da. Cuidado, puede estar fomentado el vicio o el crimen.



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Ano XIV. No. 686. Noviembre 29 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ACTO ADMINISTRATIVO

(3)

En la empresa

Para el ejercicio del acto administrativo se requiere del acatamiento del equipo que se orienta.
Es un derecho del administrador.
Pero este acatamiento, entendido como: aceptaci�n, con respeto, de la autoridad o las normas legales u �rdenes, ha de verse, adem�s, como un homenaje que el orientado tributa, permanentemente, a su l�der, verdadero l�der, en acci�n, pensamiento y sentimiento.
Porque la autoridad no s�lo es delegada sino que debe ser ganada.
Sin borregos
Este acatamiento, en la empresa, no puede ser omn�modo o sumiso, porque el talento humano, aunque muchos lo quisieran, no puede aborregarse. El acto administrativo tiene que generar actos de respuesta m�s reflexivos, m�s meditados. Adem�s, el administrador tiene todo el derecho a que su equipo le d� informaci�n de retorno o �feedback� sobre sus �rdenes, su cumplimiento o sobre la necesidad de revisarlas.
Administrador emperador vs. administrador abdicador
El administrador emperador sabe bien que el acatamiento que recibe es una respuesta defensiva de miedo de sus s�bditos mientras no tengan opciones de zafarse de ese estilo de direcci�n. Tambi�n sabe que, aunque cosecha resultados inmediatos, nada est� sembrando para el futuro y que las acciones de sus subordinados van en direcci�n contraria a sus sentimientos y pensamientos, y de pronto s�, en l�nea recta a los desprop�sitos de su despotismo. Grave amenaza interna contra el objetivo corporativo.
Por su parte, el administrador d�bil o abdicador sabe bien que el acatamiento que recibe es el�stico en extremo y que, a quien invade el miedo, es a �l y no al equipo de trabajo. Tambi�n sabe que los resultados est�n sujetos al vaiv�n del querer del equipo, y que el futuro estar� cargado de anarqu�a. Otra grave amenaza.
Autoridad y humanismo
El acto administrativo tiene que ejercerse en un clima de acatamiento nacido de la capacidad del jefe-l�der de saber aplicar la autoridad, conferida y ganada, en los momentos precisos, con la amabilidad y el rigor requeridos para que el Talento Humano sepa con certeza que hay una autoridad, pero que tambi�n hay humanismo, que no hay tolerancia pero si compresi�n con lealtad y compromiso pero tambi�n con disciplina.
Atr�s quedaron los actos administrativos fundamentados en el dominio o el agrado del otro, y se imponen los que se realizan con el acatamiento necesario para lograr los objetivos propios del conjunto organizacional con mutuo raciocinio y respeto.

REFLEXIONES
Ø Y se volver�n a elevar globos que pondr�n en riesgo de incendio industrias, hogares y bosques en las ciudades y en los campos...
ØY se volver�n a ver los efectos de las quemaduras de la p�lvora en los ni�os...
ØY la muerte correr� por las v�as acompa�ando a conductores ebrios en sus veh�culos...
Ø....porque todav�a quedan rezagos de un pueblo d�scolo, desobediente y de una autoridad incapaz de lograr el orden.
ØAlcaldes y ciudadanos: Ojal� que nada de esto ocurra en sus ciudades. H�ganlo posible.



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Ano XIV. No. 687. Diciembre 6 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ACTO ADMINISTRATIVO

(4)

La indivisibilidad del Talento Humano

El acto administrativo tiene que tener en cuenta una l�nea de pensamiento contempor�neo que reafirma la indivisibilidad del Talento humano en su gesti�n aportante.
Hay otra corriente antigua que se viene abriendo paso en algunas empresas y que retoma el viejo anhelo de algunos �administradores� que les gustar�a que su Talento Humano fuera como un robot: Sin sentimientos, sin necesidad de tiempo para reposici�n de la fatiga, sin requerimientos alimenticios y sin v�nculo alguno con problemas sociales o familiares.
Esa filosof�a, obsoleta, era observable en las entradas de las empresas con avisos que dec�an, m�s o menos: �Deje afuera sus problemas para entrar a trabajar�. Se pretend�a que el trabajador dividiera su unidad vital sico-fisico-social, como si ello fuera posible.
Ahora no se ven esos avisos porque chocar�an con todos los mensajes de valoraci�n del Talento Humano, pero se ven pr�cticas prohibitivas o restrictivas o de distribuci�n, a l�mites inaceptables, estructural y funcional de los puestos de trabajo en algunas empresas, lo que comprueba que esa tendencia no s�lo pervive sino que est� cobrando fuerza, como �ltima moda.
Ya desde los albores de la administraci�n cient�fica se comprob�, por las ciencias sociales, la influencia del ambiente de trabajo en los resultados de los equipos de trabajo. Ya se ha venido desarrollado toda una teor�a cient�fica sobre la inteligencia emocional, que unida a la inteligencia racional y al esfuerzo f�sico constituyen el aporte del Talento Humano a la empresa. Ya se ha estructurado toda una doctrina en relaci�n con elementales derechos del hombre y la mujer que trabajan.
Nada de esto puede ignorarlo quien realiza el acto administrativo, por m�s racional, calculador y fr�o que se pretenda ser.
Pero sucede que a la administraci�n llegan profesionales de disciplinas diferentes como abogados, contadores, ingenieros, m�dicos, t�cnicos, que sin haber complementado sus estudios con la ciencia administrativa, creen que administrar es simplemente manejar una recua de individuos que tienen que abandonar su esencia humana para someterse a sus caprichos.
Y as� como los actos m�dicos y los actos jur�dicos demandan un profesionalismo sin el cual no pueden ejercerse, as� mismo el acto administrativo tiene que basarse en la exigencia del profesionalismo de quien debe realizarlo, y para lo cual se requiere conocimientos espec�ficos, que otras profesiones, de por s�, no garantizan. Uno de ellos es el conocimiento profundo de la indivisibilidad del ser humano.

REFLEXIONES
Ø �Por qu� el dejar-hacer-dejar-pasar, en la educaci�n de los j�venes, est� siendo cuestionado por ellos mismos?
ØQue ni�os de doce, catorce, diecis�is a�os sean incontrolables para sus padres y profesores, �no est� demostrando equivocaciones en las metodolog�as educativas modernas?
�El derecho al libre desarrollo de la personalidad impide que al ni�o se le proh�ban acciones o se le corrijan tendencias que afectar�n su vida?
�Un ni�o sin disciplina, podr� ser un hombre con valor?
�Por qu� los padres se lavan las manos con los educadores y los educadores con los padres ante las conductas indeseables de los hijos?



Derechos reservados de autor

Ano XIV. No. 688. Diciembre 13 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ACTO ADMINISTRATIVO

(5)

La indivisibilidad del Talento Humano

Hay varios momentos en el acto administrativo que demandan especial cuidado por quien lo realiza.
Cada parte del proceso constituye un elemento indispensable y espec�fico para el �xito general. Por ello, el administrador tiene que estar atento a la excelencia de la calidad de su intervenci�n sin olvidar ning�n paso, ni descuidar ning�n procedimiento por reiterado que parezca.
Hoy, el trabajo de orientaci�n de Talento Humano demanda acompa�amiento, convenido en su modo, que va desde el an�lisis, discusi�n y comunicaci�n de los planes, pasando por la toma de decisiones y la ejecuci�n, hasta llegar a la verificaci�n concertada de los resultados.
Indudablemente que este modelo administrativo est� exigiendo un Talento Humano m�s desarrollado intelectual, sicol�gica y cient�fica o tecnol�gicamente, y sobretodo un administrador suficientemente preparado para orientar un equipo de esta naturaleza.

Administradores reci�n llegados
Administradores reci�n egresados, o a�n experimentados, suelen considerar que al llegar a una nueva empresa basta con estar en un elegante escritorio, con un excelente ordenador, con una sofisticado software de programaci�n y control y que todo suceder� como su m�quina computadora lo est� indicando. Presumen, adem�s, que todo el talento humano tiene una l�nea �nica de comportamiento, y que la l�gica es la clave de la relaci�n entre �l y su equipo. Y si no es as�... no sirve. Por eso suelen darse duros golpes en los inicios de sus nuevos procesos.
Cada empresa confronta una realidad empresarial distinta a la que suele verse en las aulas universitarias o en las que se trabaj� antes.
De ah� que cada administrador inteligente, al integrarse a la nueva cultura empresarial, tiene en primer t�rmino que conocerla, a trav�s del diagn�stico previo que debe realizar sobre ella y sobre el estado y posibilidades futuras de desarrollo de su Talento Humano y del inventario de recursos disponibles. S�lo cuando tenga estos tres conocimientos: Cultura, Talento Humano, medios disponibles, podr� empezar a planear los modos como enrutar� su proceso administrativo para el crecimiento de los tres en su prop�sito corporativo.
Comprender�, entonces, que: su escritorio es una gran mesa redonda de trabajo, en todo lo que la expresi�n significa; su equipo empezar� a absorber los cambios culturales necesarios; quienes se rezaguen encontrar�n oportunidades, o, ante su imposibilidad f�sica, mental o social de seguir el direccionamiento, tendr�n que dar un paso al lado, y, finalmente, sabr� enfrentar, racionalmente, con su acompa�amiento y control convenidos, las vicisitudes de la producci�n o el servicio.
Ser�, entonces, el verdadero jefe-l�der de la era nueva.

REFLEXIONES
Ø En los momentos de angustia no te a�sles de los que te aman.
ØHay, a veces, tanto sufrimiento en la vida de tus compa�eros de trabajo que si lo comprendieras tendr�as una actitud diferente con ellos.
ØTrabajar para vivir tiene el sentido de b�squeda de realizaci�n personal.
ØDescansa lo suficiente para que puedas atender tu familia y tu trabajo con alegr�a y satisfacci�n.
ØNo dediques atenci�n a los chismes que pululan por la empresa, ni te conviertas en promotor de ellos.
ØBusca siempre la informaci�n que necesitas por los medios adecuados.



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Ano XIV. No. 689. Diciembre 20 de 2010. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ACTO ADMINISTRATIVO

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La indivisibilidad del Talento Humano

El valor del rol familiar en la vida de la empresa suele ejercer influencias ben�ficas o no, seg�n el estilo de direcci�n que se frecuente en el acto administrativo.
Ya en la �poca de crisis, cuando se necesitaba, en bloque, del concurso de todo el Talento Humano de la organizaci�n, la gerencia inteligente, racional y emocionalmente, buscaba, en �l, no solo la cooperaci�n sino la creatividad necesaria para pasar por sobre esas vicisitudes.
Recordamos bien la imagen de aquel trabajador que despu�s de exponerle a su familia, �familia de oro�, las angustias y los temores en su trabajo, y la invitaci�n de la gerencia a la b�squeda de caminos, pas� gran parte de la noche investigando soluciones, con ella, para su empresa. Al otro d�a, tambi�n lo recordamos bien, lleg� a la reuni�n de trabajo, con el retrato de su familia estrujado entre sus manos y con el aporte de ideas concretas de c�mo cre�a que el y su familia podr�an salir adelante.
Ejemplos como �ste, que registramos en uno de nuestros Correos de la Etica (CE599), tiene que hacer pensar a cierta gerencia moderna que con estulticia quiere desmembrar v�nculos tan poderosos como el de la familia con el trabajo.
Se olvida la trascendencia de la familia, para bien o para mal, en la vida del trabajador.
Familias que sienten que la empresa tiene actitudes humanas hacia el miembro que trabaja, est�n llenas de imagen favorable hacia ella, pero aquellas que lo maltratan f�sica o sicol�gicamente, tendr�n siempre un sentimiento y una palabra displicente, una incidencia en mala recordaci�n y hasta en la inducci�n a no consumir sus productos.
Busquen en su desafecto, posibles g�nesis de grandes conflictos laborales y ver�n que los encontrar�n. La historia de los actos administrativos est� llena de ellos desde el comienzo de la revoluci�n industrial.
El juego con los sentimientos del Talento Humano, resulta ser un juego peligroso y el deslinde que se pretende de lo emocional, ni el mismo gerente que lo impulsa, por m�s fr�o, calculador y racional que sea, es capaz de lograrlo. Si no, observen ese hombre o mujer, que se cree de hierro, cuando se enferma.
A veces cuando las cosas empiezan a ir por buen camino, se olvida el aporte de quienes contribuyeron a enderezarlas.

BUENAS MANERAS
Ø No abuses del licor en estas festividades, recuerda que tu vida sigue adelante.
ØAcu�rdate de que el salario que recibes tambi�n es de tu familia.
ØNo destruyas la felicidad de un ni�o.
ØTen comprensi�n, en estas festividades, de quienes a trav�s de sus fiestas buscan su diversi�n y descanso.
ØNo hagas de la v�a, por donde conduces tu veh�culo, una v�a de muerte. Nunca conduzcas alicorado.
ØRecuerda que hay muchas personas enfermas, cansadas, ancianas a quienes el ruido causa molestias.
ØNo te olvides de tu vecino del piso de abajo o del lado o de encima.



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Ano XV. No. 690. Enero 17 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

15 A�OS

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Una escuela de �tica civil empresarial

Iniciamos nuestros 15 a�os de trabajo con este formativo que usted recibe hoy.
Durante todo este tiempo anterior, de inmensas satisfacciones para nosotros, hemos podido estructurar una escuela de pensamiento en relaci�n con el deber ser del aportante de capital y del aportante de talento humano, tanto de la empresa privada como de la p�blica.
Esa escuela se ha ido plasmando en nuestros dos libros de �tica civil empresarial, en nuestros programa en Radio Bolivariana , en nuestras dos p�ginas Web, en nuestros talleres en las empresas y en el correo electr�nico semanal que sirve a casi 7000 abonados.
Esta escuela de pensamiento responde a una l�nea clara: La administraci�n centrada en valores en el marco de un capitalismo social, y a unos ejes tem�ticos: La dignidad del trabajo, el valor del Talento Humano, la responsabilidad social empresarial integral, y la actitud de servicio del servidor p�blico.
Nuestra teor�a de valor establece los grandes valores que se encadenan en la vivencia empresarial: El econ�mico, el socio-cutural, el humano y el �tico.
En ella, aunque no hemos encontrado mayor resistencia, s� observamos que nuestro �nfasis est� en contrav�a de algunos porque creemos profundamente que el reconocimiento del valor �tico y humano, facilita el jalonamiento de los dem�s valores.
Donde s� la hemos hallado ha sido en los ejes tem�ticos, porque hemos tenido que dar la batalla frente a una sociedad que todav�a cree que el trabajo lo hizo Dios como castigo. A unos trabajadores, administradores o administrados, que siguen anclados al viejo concepto de creerse, considerarse y actuar como recursos humanos. A unos emprendedores que ven la responsabilidad social m�s como mercadeo que como respuesta integral, debida, en justicia, a su entorno, y a unos servidores p�blicos que todav�a ven a sus usuarios como s�bditos y que como amos buscan ser servidos antes que servir.
Sabemos de nuestras limitaciones y no hemos vacilado, en reconocerlas y en �invitar a nuestros lectores a llenar sus vasos de este saber prudencial que se nos ha dado, aunque en nuestro propio vaso se oculten grumos de errores, que sabi�ndolos tamizar, permitir�n ver la fuerza cristalina de este mensaje nuevo�.CE517.
2011, entonces, ser� nuestro d�cimo quinto a�o de trabajo para que la empresa privada y p�blica rindan, sin vacilaci�n, tributo a los valores.

BUENAS MANERAS
Ø �Muy bien! por el crecimiento y desarrollo urbano de las ciudades, pero el desarrollo social y humano tambi�n tiene que ser imparable.
ØEn cuesti�n de personas quemadas con p�lvora o conductores embriagados, las autoridades son �reyes de burlas�.
ØDe las donaciones dadas por solidaridad con los damnificados del invierno no puede perderse, ni desviarse, un solo peso, ni un solo par de medias. Ojo, que los p�caros no est�n haciendo de las suyas.



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Ano XV. No. 691. Enero 24 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL HOMBRE BUENO

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Antes que perfecto

Aquel viejo maestro, contemplaba desde su balc�n el atardecer regocij�ndose con los hermosos juegos de luces y colores que el sol hac�a surgir sobre los negros nubarrones que trataban de ocultarlo, y reflexionaba sobre la bondad del hombre.
El hombre bueno lo es porque quiere, porque se propone serlo, se dijo.
Y empez� a recordar a todos aquellos hombres y mujeres que en su larga carrera como maestro tuvo el honor de orientar y aquellos trabajadores que en las empresas recibieron con su liderazgo los frutos de sus decisiones.
Los ve�a desfilar por el largo camino de la vida, todos ellos con una ilusi�n en perspectiva, anhelantes, activos, en busca de sus metas vitales. Pero tambi�n ve�a sus momentos de fallecimiento, de des�nimo, de dificultad para seguir su prop�sito. Hombres y mujeres buenos, a los que un error hac�a equivocar en su camino, y sent�a su sufrimiento y su frustraci�n, pero eran buenos, se hab�an equivocado. A muchos los ve�a regresar a su senda, otros se perd�an en la oscuridad de sus miedos y de la perseverancia en su error.
Y se preguntaba: �Cu�ntas veces el administrador s�lo ve en el Talento Humano las debilidades concomitantes con su ser, y no ve en �l a ese hombre y a esa mujer buenos, capaces de conquistar sus metas con su clara orientaci�n, y permanecer en la v�a de sus realizaciones con el apoyo oportuno de su liderazgo?
Porque pareciera que el administrador so�ara con tener bajo su orientaci�n a hombres perfectos, sin posibilidades de error o de des�nimo, sin capacidad de fatigarse en la consecuci�n de los prop�sitos organizacionales. Y al hombre perfecto casi es imposible encontr�rsele.
El natural humano, pensaba, es un ser bueno capaz de errar, de equivocarse en la elecci�n de lo que cree que es un bien para �l cuando es un mal, o de cambiar su voluntad de obrar el bien por la de deliberadamente hacer el mal.
Maestro: El mundo de la empresa est� necesitando que tanto el administrador como el administrado se reconozcan como seres humanos capaces de infinita bondad, pero no perfectos. Siempre, unos y otros, tan llenos de valores y de debilidades y tan capaces de irradiarse mutuamente con la fuerza de su luz.
El viejo maestro vio c�mo en el horizonte, los negros nubarrones se volv�an m�s oscuros a medida que el sol debilitaba su luz.

BUENAS MANERAS
Ø Aunque hayas cometido un error, acepta sus consecuencias pero no desistas en tu camino de bien.
ØAc�ptate como un ser humano, no como un ser perfecto.
ØLevanta tu �nimo en la adversidad, te ayudar� a salir de ella.
ØEl amor excelente es aquel que acepta hasta el sacrificio.
ØLa benevolencia nos incita a buscar el bien para los dem�s.



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Ano XV. No. 692. Enero 31 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA IGUALDAD EN LA EMPRESA

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Derecho y deber del Talento Humano


La igualdad en la empresa no es s�lo cuesti�n de g�nero.
Cuando hablamos de igualdad en la empresa nos estamos refiriendo a un principio b�sico relacionado con nuestro sistema, que tiene sus ra�ces en la justicia social, y que hace �nfasis en igualdad de oportunidades como posibilidad, para quienes trabajan, de acceder al bienestar creciente. Difiere este concepto del de igualdad en los resultados que m�s corresponde al pensamiento colectivista.
La igualdad de oportunidades est� �ntimamente ligada al reconocimiento de un capitalismo social, por lo tanto no es algo que simplemente nazca de la bondad del empresario, sino que est� intr�nseca a la generaci�n de valor organizacional, no salvaje.
El campo de las oportunidades empresariales tiene que ser igual para hombres y mujeres, j�venes y adultos mayores, blancos y negros, creyentes o incr�dulos, y dem�s. Pero dentro de esos rangos habr� quienes se diferencien por su inteligencia, por su constancia, por su entrega, por su conocimientos, por su ciencia, por su t�cnica, por su inter�s en progresar, por sus habilidades f�sicas y espirituales. Y si bien todos tienen este derecho, estos �ltimos son los llamados a alcanzar los mayores beneficios en ese campo.
Consciencia de la vida de trabajo
De aqu� se desprende que el trabajador tiene que ser consciente de que su vida de trabajo no puede ser rutinaria, que tiene que enfrentar el reto permanente de su superaci�n personal, si quiere aprovechar la gama de oportunidades que puede y debe brindarle su empresa.
Estudiar para actualizar o aprehender nuevos conocimientos, mantener alto grado de compromiso y lealtad, obtener nuevas habilidades para el trabajo en equipo, desarrollar elevados niveles de creatividad, mantenerse f�sica y mentalmente sano, ser humanamente competitivo y, por sobre todo, tener un claro proyecto de vida que le permita orientarse hacia una meta precisa o alternativa, en su prop�sito de aprovechar la igualdad de oportunidades, son formas como el trabajador puede dejar la rutina que le limita su bienestar creciente.
Pero el empresario y sus administradores tienen tambi�n que tener clara una pol�tica de reconocimiento del derecho a esta igualdad, definiendo su alcance, estimulando y facilitando, a todos los administrados, los procesos para su formaci�n y el desarrollo de las actitudes necesarias para lograrlo.
Se concluye que la igualdad de oportunidades empresariales, tiene que ser simult�neamente un derecho y un deber para el Talento Humano por su vocaci�n al pleno desarrollo.

BUENAS MANERAS
Ø �Qu� tan importante consideras la seguridad de las personas que trabajan contigo?
�Est�n al d�a los seguros de protecci�n de riesgos de tu empresa? No te conf�es, rev�salos ahora mismo.
�Est�s controlando la publicidad que se hace de tu empresa?
�Puedes compartir, sin ruborizarte, la publicidad de tu empresa con tu familia?



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Ano XV. No. 693. Febrero 7 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL RENDIMIENTO

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Medici�n por valor


Todo trabajo debe tener un indicador est�ndar de su productividad.
Cada trabajador debe fijarse su propio indicador y su propio sistema de medici�n de sus resultados, indistintamente de lo m�nimo que se�ala la descripci�n de responsabilidades de su cargo.
Esta disciplina permite evidenciar, diariamente, el nivel de satisfacci�n personal que el resultado de su aporte produce y definir los cambios necesarios para lograrlo si no hay esa autosatisfacci�n.
Uno no tiene por qu� esperar a que sea el jefe-l�der el que le defina si est� haciendo bien o no el trabajo que es de su responsabilidad, sino que debe asumir su propia jefatura y liderazgo en ello, para encontrar los m�ximos reconocimientos por el deber cumplido en su propia conciencia.
Cuando un trabajador asume esta actitud de medir personalmente su propia productividad, su relaci�n con el mando se facilita porque, de antemano, conoce sus fortalezas y limitaciones, puede plantearse formas de revisi�n y de mejoramiento antes de cualquier control exterior, y puede enorgullecerse de las unas o explicar las otras a su orientador, sin que tenga que justificarlas o buscarse excusas no reales.
El formar este h�bito de autocontrol, va a permitirle, adem�s, forjarse una actitud frente al trabajo que le preparar� para el trabajo independiente o para desarrollar su capacidad de liderazgo.
Actitudes como estas son las que establecen la diferencia competitiva en el aporte del Talento Humano a la empresa y la que indican con claridad la distancia con aquellos que esperan supervisi�n y control para su gesti�n.
El Administrador debe fomentar y estimular el desarrollo del h�bito de la auto medici�n de la productividad, si realmente quiere estar en la l�nea de la escuela de la Administraci�n Centrada en Valores tan radicalmente diferente a la formadora de supervisores y capataces.

BUENAS MANERAS
Ø Hay momentos dif�ciles.
ØHay muchas sombras.
ØHay mucho dolor.
ØHay mucha ausencia.
ØHay mucha soledad.
ØHay mucho miedo.
ØHay mucha angustia.
ØHay mucha desigualdad.
ØHay mucha incomprensi�n.
ØPERO �QUE IMPORTA MIENTRAS HAYA ESPERANZA?



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Ano XV. No. 694. Febrero 14 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL RETO

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Por la dignidad del trabajo


El trabajo diario hay que convertirlo en un verdadero reto permanente.
Est� claro que el trabajo que uno realiza, sea cual fuere, se constituye en la fuente de ingresos para su existencia.
Pero si el trabajo se rutiniza, f�cilmente se pasan a�os y a�os ejecut�ndolo, y, sin darse cuenta, se encuentra uno a puertas de su envejecimiento, sin mayores obras entre manos.
El reto del trabajo hay que buscarlo en el crecimiento personal. No puede ser que se pasen cinco, diez, veinte o m�s a�os en el mismo trabajo con la misma rutina, porque uno no tuvo esa visi�n retadora.
Est� bien que se permanezca de por vida en una profesi�n u oficio, pero creciendo. No que se sucedan los a�os viviendo de �l sin nada que agregar a su bagaje vital, cultural, social, econ�mico.
Con mucha frecuencia se observa, sobre todo en oficios operativos, que las personas se conforman con lo que tienen, y no hacen nada por abandonar o crecer en el oficio al que llegaron, algunas veces sin querer, otras porque no hab�a algo m�s, y ah� terminan su vida laboral.
Sabemos que muchas veces es dif�cil avanzar en estudios superiores, o entrenarse mejor para el oficio, o conocer nuevos y diferentes oficios, porque todo ello requiere sacrificios, a�os de estudio paralelos al trabajo, agotamiento, a veces dificultades con la familia, con la presencia en ella, con la econom�a del hogar, pero mientras se mantenga vivo ese reto en el alma del trabajador, las dificultades se allanan.
Y es mil veces m�s grande, m�s satisfactorio y m�s diciente ese sacrificio, que quedarse ah� vegetando al pie de un oficio que le da el diario yantar f�sico, pero que, por s� solo, ensombrece la dignidad humana.
El trabajo para que sea digno tiene que tener ese significado de reto espiritual.
�El tuyo lo tiene?

BUENAS MANERAS
Ø Si uno insiste en gritar que las muertes en las calles de la ciudad contin�an, algunos piensan que somos cansones.
�Pero c�mo callar si es triste ver tanto joven, tanto ni�o, tantos hombres y mujeres asesinados?
ØOtros piensan que con esta insistencia se le est� dando mala fama a la ciudad.
�Pero c�mo ocultar, por un lado la desfachatez con que obran los criminales y, por otra, la incapacidad de la autoridad para impedir que comentan cr�menes, y de la justicia para condenarlos?



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Ano XV. No. 695. Febrero 21 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

FE, CIENCIA Y ESTETICA

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Fundamentaci�n �tica


El compromiso �tico tiene que reforzarse en la empresa con una tr�ada compuesta por la fe, la ciencia y la est�tica.
Aunque en el mundo actual, fe y ciencia parecieran ir por caminos diferentes, la creencia o la no creencia, est�n presentes en todos los actos humanos. Por ello, el administrador tiene que tener claro este concepto, aunque considere irrisorias algunas pr�cticas de sus administrados, aunque viva una fe diferente a la de ellos, o aunque no tenga fe alguna, porque en la empresa debe haber un profundo respeto por la libertad religiosa.
Pero la tarea administrativa no va s�lo hasta el respeto, va m�s all�, hasta facilitar su pr�ctica, pasando por la incentivaci�n de la vivencia de su credo. Reforzar la fe, en hombres y mujeres que trabajan, significa cultivar el fundamento de su bondad, as� como cultivar el humanismo en el no creyente contribuye a fortalecer su calidad humana.
Pero fe o humanismo, sin ciencia, no es suficiente para la competitividad humana esperada en los procesos organizacionales, as� como ciencia, sin fe o sin humanismo, s�lo contribuye a la robotizaci�n o explotaci�n del ser humano.
El tercer elemento de la tr�ada, es la est�tica. Al trabajador hay que facilitarle la expresi�n de la admiraci�n por lo bello. Hay que rodearlo de belleza ambiental. La tugurizaci�n del puesto de trabajo, la falta de aseo, limpieza, higiene, seguridad, contribuye al deterioro de esta percepci�n de �medio ambiente bello�. La arquitectura empresarial no puede quedarse en el solo plan de maximizaci�n del espacio para la m�quina y la minimizaci�n para el hombre. Las oficinas y f�bricas tienen que ser bellas, si quieren ser inspiradoras del comportamiento humano.
Fe, ciencia y est�tica, como avenidas de la �tica, son facilitadores claves de la diferenciaci�n empresarial basada en la competitividad del Talento Humano.

BUENAS MANERAS
Ø Ejemplar la actitud de Apple, al suprimir contratos a organismos que no cumpl�an el c�digo de conducta de la casa matriz.
�La corrupci�n en el gobierno es imposible de erradicarse?
ØLos c�digos de buen gobierno, de conducta, de �tica, no son para impresionar a los organismos internacionales. Son para cumplirlos y hacerlos cumplir.
�Para qu� dicen los gobiernos que no negociar�n bajo presi�n, si terminan negociando?
ØY de la autoridad �qu�?



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Ano XV. No. 696. Febrero 28 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA COMPETITIVIDAD ES HUMANA

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Que la riqueza de la naci�n llegue a todos


Ahora que prestigiosas universidades est�n publicando sus conceptos sobre competitividad, tenemos que insistir en la tesis que desde aqu� hemos venido planteando, acerca de que la competitividad es fundamentalmente humana.
Quiere decir que sin el desarrollo integral de los nacionales, la competitividad, no se logra.
La manifestaci�n de la competitividad, est� claro, que se ve en el crecimiento econ�mico, pero �ste tiene que llegar a todos los que conforman la naci�n. Pero no puede interpretarse la competitividad �nicamente como crecimiento econ�mico, hay que, necesariamente, no �deseablemente�, llevarla al campo del desarrollo integral humano sostenible. Ah� est� la verdadera manifestaci�n de la competitividad.
Pa�ses, como el nuestro, no logran salir de los niveles inferiores de los rankings mundiales de competitividad, porque pese a todas las manifestaciones p�blicas que hacemos de lo grandiosa que es nuestra gente, de lo importante que es nuestra gente, de la maravilla de gente que tenemos, los resultados de las mediciones son bien diferentes.
Tenemos que trabajar m�s en la educaci�n, formaci�n y capacidad de nuestra gente. Tenemos que hacer que sean m�s las personas que en nuestra naci�n alcancen elevados niveles de formaci�n t�cnica y cient�fica, de estructuraci�n �tica, de participaci�n social, de cultura empresarial, de sostenibilidad, de respeto por los derechos humanos, y de participaci�n en la riqueza presente y futura que el pa�s logre con su competitividad.
Dej�monos de estar so�ando que con la educaci�n, la formaci�n, la �tica y la cultura que actualmente tenemos podemos llegar a estadios de desarrollo como el que el pa�s, rico por naturaleza, necesita.
Pero tambi�n sentemos los pies en la tierra para dos reflexiones: Una, que la competitividad humana no se consigue si todos los nacionales no est�n en la meta de la riqueza del pa�s, y dos: que la principal manifestaci�n de la competitividad es el desarrollo humano integral sostenible del Talento Humano, porque esto conlleva al crecimiento econ�mico y no al rev�s.
Y porqu� �no al rev�s? Porque la experiencia muestra que muy pocos se benefician con la riqueza que muchos construyen. Y se dicen competitivos.
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BUENAS MANERAS
Ø Los compromisos que hayas adquirido, c�mplelos.
ØLa seriedad en tus decisiones contribuyen a la confiabilidad en ti, como administrador.
ØNo tengas temor a reconocer cuando te hayas equivocado.
ØPiensa, siempre, que orientas Talento Humano, no cosas.
ØAbandona tu soberbia, y reconoce el lado bueno del otro.



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Ano XV. No. 697. Marzo 7 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA CRUELDAD EN EL DEPORTE

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As� �qu� esperanza de paz se puede tener?


La falta de humanidad, la fiereza de �nimo y la impiedad se vienen apoderando del deporte activo y pasivo.
El deporte que est� llamado, a trav�s de sus disciplinas de competencia y desaf�o, a generar valores morales, c�vicos y sociales, est� tomando caracter�sticas ins�litas que atentan contra esos valores.
Se han vuelto frecuentes los asesinatos de j�venes por portar una camiseta o una gorra de un equipo; las batallas campales despu�s de los encuentros deportivos son, tambi�n, constantes.
La mala intenci�n de los deportistas de hacer da�o al contrario que es m�s h�bil, con la zancadilla aleve, con la lesi�n intencional para sacarlo del juego o de la vida deportiva, no demuestra ning�n valor social ni humano.
Ah� est� visible la fiereza del hincha y de los jugadores.
En los espect�culos taurinos se quiere ver m�s sangre, m�s exposici�n del torero y como que se alienta la esperanza de verlo sucumbir bajo las astas del animal, porque ya est� previsto que el noble animal ruede ba�ado en su propia sangre y ahog�ndose en ella.
Ah� est� visible la impiedad del torero y de los asistentes al espect�culo. En el boxeo la falta de humanidad se observa en cada golpe que los pugilistas se dan y m�s cuando son mujeres las que se trenzan en combate.
En todos ellos est� la pasi�n desbordada o la mano silenciosa del apostador o del due�o de los pases, que no de los deportistas, que sacan ventaja de la inhumanidad, de la fiereza, de la impiedad.
En otros deportes los choques intencionales de consecuencias imprevistas, los codazos, los atravesamientos ma�osos, est�n demostrando la capacidad de crueldad desarrollada para lograr, a como d� lugar, vencer al competidor.
Y todo esto lo est� observando y lo est� absorbiendo una ni�ez y una juventud �vidas de emociones fuertes.
Mientras la crueldad se siga apoderando del deporte �qu� esperanza queda de que la paz, el humanismo, la piedad por los dem�s seres humanos, animales y vegetales pueda llegar a anidar definitivamente entre los ciudadanos?
�Y, qui�n est� haciendo qu�, para evitar que esta cultura de la crueldad cese?
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BUENAS MANERAS
Ø �Te has dado cuenta de la sonrisa que esboza el conductor que busca entrar a la v�a, y la cara seria que el mismo pone cuando es �l quien podr�a cederla?
�Qu� te ganas con no cederle el paso a quien te hace se�as con las luces de su veh�culo, si vas a tener que parar ah� en el sem�foro?
�Para qu� quieres ir siempre adelante?
ØSi sabes que es muy riesgoso hablar por celular, sin el �manos libres�, cuando conduces �por qu� lo haces?



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Ano XV. No. 698. Marzo 14 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

�NO HAY CON QUIEN?

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�Para qu� es la democracia?


La criminalidad no se detiene y muchos buenos ciudadanos no se atreven a denunciarla porque su testimonio no tiene el respaldo de respeto por la integridad de quien, valiente o temerariamente, se atreve a cumplir los deberes que su �tica civil le impondr�a en condiciones adecuadas.
Si usted denuncia a un asesor de salud, al que le ha pagado cumplidamente para que le gestione sus procedimientos, porque se ha robado el dinero y no lo ha reembolsado a la empresa prestadora de esos servicios, lo mata o lo deja mal herido.
Si se atreve a declarar un asesinato que vio cometer, la intranquilidad se apodera de usted porque son frecuentes las amenazas contra los testigos.
Si usted reclama sus derechos de propiedad como desplazado, contra quien abusivamente se apropi� de ella, teme por su vida debido a las represalias que el criminal toma.
Si usted acusa a un servidor p�blico por corrupci�n, por participaci�n en bandas criminales, o por cualquier otro delito, hasta tiene que irse del pa�s.
Si usted delata a un compa�ero de trabajo, porque le est� robando a la empresa, siente que sobre usted y su familia se ciernen amenazas.
Si usted va a manifestaciones p�blicas en contra de la violencia y del secuestro teme ser grabado por las c�maras porque los terroristas f�cilmente lo identificar�an.
Si usted se resiste a pagar las vacunas que le imponen por movilizar su veh�culo de servicio p�blico, se expone a que lo maten o se lo incendien.
Es frecuente ver en televisi�n que muchos ciudadanos que se atreven a denunciar tienen que pedir, a quienes los entrevistan, que no revelen su rostro, ni su nombre o que distorsionen su voz.
Y aqu� no pasa nada.
�C�mo pueden los ciudadanos de un pa�s democr�tico, vivir en medio de tal zozobra? �C�mo va a haber qui�n salga a las manifestaciones, denuncie, d� testimonio, si sabe que con ello se pone una espada de Damocles? �Esto es normal en todas las democracias del mundo? Si es as�, entonces �para qu� es la democracia? �Para qu� democracia? �D�nde est� la fuerza del Estado capaz de garantizar la hacienda, honra y vida de los ciudadanos?
Parece que no hay con quien, o si los hay, est�n metidos en peleas pol�ticas para distraer a los ciudadanos de los verdaderos problemas de fondo que padece esta democracia.

REFLEXIONES
Ø El desborde de la naturaleza pone de relieve la impotencia del hombre.
�Cu�ndo ser� que muchos motociclistas aprenden a viajar por su v�a, para no ver diariamente el triste espect�culo de su accidente?
�De qu� le sirve a un contratista sobornar o corromper a un servidor p�blico, si tarde o temprano su empresa se derrumba por su ma�a?
�Es mejor la humanidad, hoy, que en �pocas de b�rbaras naciones?



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Ano XV. No. 699. Marzo 21 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HUMANIDAD ADOLORIDA

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Fuerzas incontrolables naturales o provocadas


Aquel viejo maestro abrumado por el peso de la visi�n dantesca de los recientes sucesos naturales, meditaba:
La pervivencia de la humanidad, en todo momento est� amenazada.
El mismo devenir del proceso c�smico pareciera que quisiera sacudirse de unos seres, inteligentes s�, pero con enormes debilidades frente a sus fuerzas desbocadas.
Mansos r�os convertidos en caudalosas borrascas que arrasan, sin piedad, tanto la humilde vivienda del que solo sabe sacarle frutos a la tierra, como del potentado que la escarba, inmisericorde, para cambiarle su vocaci�n.
Hermosas monta�as, taladas o sin talar, amadas muchas veces como cerros tutelares de un pueblo, que se precipitan por los diluvios de agua que no soportan y lo destruyen.
Espumosas aguas de los mares que ba�an solariegas playas, convertidas en rugientes y tempestuosas olas que arrasan cuanto encuentran, dejando dolor, llanto, miedo, desolaci�n, miseria y muerte.
Y soberbias plantas nucleares fruto de la sabidur�a humana, impotentes ante la acci�n de las fuerzas de la naturaleza, que deterioran la vida y el ambiente de todos los seres vivos por las fugas radiactivas.
Adem�s de las fuerzas naturales, desde nuestro propio interior, los mismos seres que conformamos esta humanidad, contribuimos a su destrucci�n con acciones, comportamientos, emprendimientos, ejercicios militares y guerras de no calculados efectos sobre ella.
Maestro: �Verdad que desde la empresa el hombre tiene que preguntarse sobre lo que est� haciendo para salvaguardar la humanidad de las amenazas crecientes del propio desarrollo incontrolado?
Desde la empresa, s�, desde la empresa, concluy� el viejo maestro, todos, deber�amos elevar una oraci�n por los que hoy caen o sufren, v�ctimas de esas fuerzas incontrolables, las que tambi�n podemos estar contribuyendo a desatar.

REFLEXIONES
Ø �Por qu� los dictadores terminan por matar a su propio pueblo?
�Por qu� hay mujeres que siendo, por vocaci�n, creadoras de vida, insisten en acabarla desde el vientre?
�Por qu� resultan tan tard�as las ayudas para quienes padecen calamidades y sufrimientos?
�Cu�ndo terminar� tanta violencia en nuestros pueblos, ciudades y naciones?



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Ano XV. No. 700. Marzo 28 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

NO MAS IMPUESTOS

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Menos gastos del Estado y menos corrupci�n


El advenimiento, en las tres �ltimas d�cadas, de la expansi�n de una nueva clase empresarial a partir de la necesidad de los ciudadanos de desarrollar las propias fuentes de trabajo (trabajo que ni las grandes industrias ni el Estado han tenido la capacidad de ofrecer a una poblaci�n creciente en n�mero y en capacitaci�n), ha creado una base impositiva de la que se vienen aprovechando y la que vienen succionando las r�moras del Estado, sin que haya un pueblo que sea capaz de gritarles: �NO MAS IMPUESTOS�.
Nunca antes el pa�s hab�a visto que sobre la estructura econ�mica de pobreza que todav�a permanece mayoritaria, se levantara una estructura de corrupci�n, de exigencias salariales desbordadas entre los servidores p�blicos, de enormes gastos innecesarios estatales:
Grandes sumas de valor de jubilaciones autorizadas, para s�, por los mismos que aprueban las jubilaciones con salario m�nimo legal para esa gran mayor�a, y que sonr�en, con complacencia, por el �gran favor� que, as�, le hacen al pueblo.
Salarios desorbitados en todas las ramas del poder p�blico.
Corrupci�n rampante. Contrataciones con avances escandalosos de dinero que se pierden en la lentitud de las obras o porque descaradamente algunos contratistas se las apropian y las reparten con quienes se las aprueban o se las cabildean.
Grandes inversiones en guerras que pareciera que no tuvieran inter�s en acabar porque de ellas perviven y se enriquecen muchos sectores.
Una imperceptible acci�n de las asociaciones, organizaciones o promotoras de creaci�n de empresas, mientras el monstruo de mil cabezas se regodea ba��ndose en los crecientes impuestos de todo orden que los municipios, los departamentos, la naci�n imponen a su antojo.
Entre tanto la empresa se desangra, las utilidades para inversi�n, desarrollo y generaci�n de empleo se reducen, y el ansia de construir riqueza para todos se diluye en el poder impositivo del Estado.
Mientras el peque�o y mediano empresario tiene tantas dificultades para obtener su rentabilidad, para inyectar nuevos capitales a su negocio, de un plumazo el Estado consigue toda la plata que quiere para sostener su paquid�rmica estructura y a los miles de z�nganos que de ella viven.
Claro que entendemos el sentido de los impuestos, de su importancia, de la necesidad de esta contribuci�n, pero hay que tener sumo cuidado porque se les est� yendo la mano tanto en el gravamen, como en su derroche.

REFLEXIONES
Ø El poder corrompe a�n a l�deres que pregonan su inspiraci�n dem�crata.
ØTanta farsa, tanta mentira, tanta comedia en todos los campos de la actividad humana.
ØTanta incapacidad de los gobernantes para frenar la ola de cr�menes que asombran a la naci�n.
�C�mo se quiere que tantos ni�os no se hundan en la prostituci�n, si el libertinaje sexual es pan diario en los medios?
�Hasta cu�ndo van a durar los abusos del sistema bancario tradicional que afectan el patrimonio de los peque�os y medianos empresarios?



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Ano XV. No. 701. Abril 4 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA GULA FINANCIERA

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�Qui�n la frena si la demanda no lo hace?



A pesar de algunas manifestaciones de la banca tradicional de rebajar costos de intermediaci�n, todav�a se observan muy altos para ser un sector de servicio.
Sabemos perfectamente que la productividad del pa�s no est� solamente en un sector, que en todos �primario, secundario, terciario y cuaternario- tiene que estar presente. Pero cuando el segmento de servicios financieros succiona, sin consideraci�n, el capital de los dem�s sectores, hay un desequelibrio enorme, que ya vimos c�mo conduce a grandes crisis nacionales e internacionales.
Nuestros legisladores y gobernantes, eficient�simos en tratar de prohibir la venta, en tiendas de barrio, de una cucharada de aceite y de una tajada de quesito, o de imponer multas si uno no lleva una bandita pl�stica (curita) en el �kit� de primeros auxilios de su veh�culo por si se presenta un accidente, no han tenido esa misma eficiencia en controlar el exceso de cobro de intermediaci�n en la banca tradicional.
Y si no hacen esto, menos est�n haciendo en alinear esta banca hacia el concepto de Banca Etica.
Porque no solamente se est�n presentando enormes costos financieros para la empresa usuaria de los bancos, sino que uno no ve, al sector bancario, explicando su responsabilidad con cuentas de personas y empresas que son juzgadas por el carrusel de la contrataci�n ni se oye de investigaci�n alguna a esos bancos que se benefician de las enormes transacciones de algunos de sus clientes implicados en componendas o narcoterrorismo. Sabemos de lo dif�cil que es controlar la destinaci�n de los pr�stamos bancarios, pero ya hay pronunciamientos claros de la Banca Etica, sobre su responsabilidad con el lavado de activos.
Mientras la banca tradicional no asuma los principios de la Banca Etica, mientras nuestros legisladores y gobernantes no limiten la gula financiera de los bancos tradicionales, el consumidor de esos servicios tiene que tomar actitudes colectivas que impidan que contin�e esta explotaci�n inmisericorde.
Ya muchos han buscado las mejores ofertas econ�mico-sociales de la econom�a solidaria, otros se han desbancarizado, pero a�n quedan otros, como aquellos trabajadores a quienes se les consigna su sueldo en un banco tradicional, cuyo salario se reduce por el excesivo costo de esos servicios.
La Banca Tradicional es un ejercicio empresarial necesario en nuestra econom�a, pero no puede est�rsele yendo la mano en su af�n excesivo de lucro.

REFLEXIONES
Ø �Cu�les, de las siguientes malas noticias, dejaron de aparecer en los medios en la �ltima semana?
o Asesinatos de ni�os.
o Asesinatos de parejas.
o Atracos.
o Da�os al ambiente.
o Desaparici�n forzada.
o Desplazamiento forzado.
o Extorsi�n y chantaje.
o Hurtos.
o Masacres.
o Minas antipersonas.
o Robo de veh�culos.
o Robos al Estado.
o Secuestro.
o Violaciones.



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Ano XV. No. 702. Abril 11 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA GULA DE LUCRO

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La forma de obtener la rentabilidad habla de la dignidad de la empresa


Suelen llegar correos de personas que durante muchos a�os han trabajado por incidir en el mundo empresarial para hacerlo m�s humano, en busca de apoyo a fin de no desistir en su prop�sito, pese a la constante demostraci�n de que hay empresas que, en su af�n de lucro, consideran que es l�cito obtener su rentabilidad a como d� lugar.
Y uno tiene que confesar que hay momentos que se contagia de este sentimiento de imposibilidad, sobre todo cuando ve empresas, abanderadas de un discurso de responsabilidad social, siendo investigadas por enga�os con sus productos o intentando apropiarse del derecho de propiedad de una marca o patrocinando programas radiales o televisivos en contrav�a de los principios que dicen profesar. Empresas que posan de dignas.
No les ve uno ese alineamiento, necesario para la credibilidad, entre lo que pregonan y lo que hacen.
Porque parece que el fondo de sus creencias no es un compromiso serio con ellas sino una gran estrategia para engullirse la mayor parte de la torta del mercado.
Y as�, f�cilmente, pregonan su amor por la naci�n, por la regi�n, su identidad con nuestra identidad, para manipular nuestro sentimiento nacionalista y regional a favor de su marca, sin importarles la explotaci�n del proveedor, sin importarles la quiebra de los dem�s, sin importarles la inducci�n al enga�o del cliente, sin importarles el ambiente, con tal de obtener ping�es ganancias. Gula de lucro.
Ese lenguaje doble en muchas empresas privadas, por la generalizaci�n, es el que contribuye a poner en duda toda la actividad de las empresas serias, de esas que no usan m�scaras, de esas que no est�n pregonando su responsabilidad social pero que la cumplen a cabalidad, de esas que no est�n diciendo que para ellas lo m�s importante es el hombre, pero que lo ponen en pr�ctica en el quehacer diario.
Por estas empresas, por su legitimidad, por su compromiso, es necesario que no decaigamos en el prop�sito de recordar que la empresa privada es digna, porque esa dignidad es v�vida en su interior.
Y hay que seguir trabajando por ella.

REFLEXIONES
Ø S�, estamos obsesionados con la defensa de la vida.
Ø La vida es un don tan preciado como la misma libertad.
Ø Hay quienes ofrendan su vida por la libertad.
Ø �De qu� sirve la vida si no hay libertad?
Ø �Para qu� libertad si no hay respeto por la vida?
Ø En nuestras comunidades, demos mayor valor a la vida y a la libertad.



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Ano XV. No. 703. Abril 18 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CUIDADO

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En la esencia del ser humano


Gaius Julius Hyginius, un esclavo de C�sar Augusto, al principio de nuestra era, escribi� una f�bula de gran significado, la que fue el fundamento de Leonardo Boff, para su libro El Cuidado Esencial. (Etica de lo humano. Compasi�n por la tierra).
Como la gente de empresa generalmente no tiene acceso a estos temas, ya que su principal preocupaci�n est� centrada en el trabajo y en toda la tecnolog�a que se encuentra a su alrededor, vamos a invitarla a unas reflexiones en torno a ese modo de ser esencial: El CUIDADO.
He aqu� la f�bula, seg�n Boff:
�Cierto d�a, al atravesar un r�o, Cuidado encontr� un trozo de barro. Y entonces tuvo una idea inspirada. Cogi� un poco del barro y empez� a darle forma. Mientras contemplaba lo que hab�a hecho, apareci� J�piter.
Cuidado le pidi� que le soplara su esp�ritu. Y J�piter lo hizo de buen grado.
Sin embargo, cuando Cuidado quiso dar un nombre a la criatura que hab�a modelado, J�piter se lo prohibi�. Exigi� que se le impusiera su nombre.
Mientras J�piter y Cuidado discut�an, surgi�, de repente, la Tierra. Y tambi�n quiso dar su nombre a la criatura, ya que hab�a sido hecha de barro, material del cuerpo de la Tierra. Empez� entonces una fuerte discusi�n.
De com�n acuerdo, pidieron a Saturno que actuase como �rbitro. �ste tom� la siguiente decisi�n, que pareci� justa:
�Tu, J�piter, le diste el esp�ritu; entonces, cuando muera esa criatura, se te devolver� ese esp�ritu.
T�, Tierra, le diste el cuerpo; por lo tanto, tambi�n se te devolver� ese cuerpo cuando muera esa criatura.
Pero como t�, Cuidado, fuiste el primero, el que modelaste la criatura, la tendr�s bajo tus cuidados mientras viva.
Y ya que entre vosotros hay una acalorada discusi�n en cuanto al nombre, decido yo: esta criatura se llamar� Hombre, es decir, hecha de humus, que significa tierra f�rtil�.
�Empresario: En relaci�n con la gente que trabaja contigo, qu� pensamiento te sugiere la lectura de esta f�bula?

REFLEXIONES
Ø �La tierra dej� de tener significado para la humanidad?
ØLa contaminaci�n ambiental tambi�n es responsabilidad tuya.
ØTienes que revisar aquellas actitudes tuyas que lesionan la vida de la tierra.
ØNo se trata de volver al pasado. Es, desde el presente, velar por el respeto al ambiente, para bien de todos los seres de la tierra.



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Ano XV. No. 704. Abril 25 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CUIDADO

(2)

Premisas de nuestra filosof�a de empresa privada

Para quienes creemos en la misi�n de la empresa privada de producir riqueza para beneficio de toda la Naci�n, tenemos que insistir en tres premisas b�sicas de nuestra creencia:
La primera: El empresario, el administrador, el hombre y la mujer que trabajan, tienen, en su corporeidad -entendida como la fusi�n indivisible de lo espiritual y lo corp�reo-, el fundamento de su dignidad. Esto no se debe olvidar ni en el fragor de la producci�n ni en la lucha por el mercado, porque terminar�a por manipularse principios de libertad, autonom�a, dignidad, con tal de adquirir, a como d� lugar, los resultados econ�micos.
La segunda: La gula financiera, la gula de lucro, la gula de poder, tienen que ser templadas por la intervenci�n del Estado, porque, la tendencia empresarial y humana hacia ellas, seguir�a reduciendo esa misi�n a simple explotaci�n de seres o a disfrazar de bondad y magnanimidad de coraz�n, lo que s�lo ser�a una estrategia de mercado.
La tercera: La legitimidad de la b�squeda de la riqueza para todos, inclu�dos los m�s d�biles, a trav�s del sistema de empresa privada, no la exime del cuidado con que han de extraerse, cosecharse, producirse, comercializarse o usufructuarse los bienes de la tierra.
Estas tres premisas facilitan la compresi�n de nuestro pensamiento con relaci�n al cambio que hay que reconocerle al sistema que asume procedimientos y actitudes m�s acordes con el respeto por todos los seres, incluida la naturaleza, y a esa dignidad del aportante del Talento Humano: Hay un capitalismo democr�tico y social en constante desarrollo que se experimenta y visibiliza en la filosof�a de empresa privada.
A quienes nos escriben diciendo que somos ingenuos al pretender reencausar esta filosof�a por los principios de la eticidad, la moral y la legalidad, tenemos que decirles que as� como hay empresas y empresarios perversos, diab�licos, en su forma de ser, de actuar y de mostrarse en el ejercicio de su emprendimiento, tambi�n hay empresarios convencidos en su actitud, en su pensar, y en su accionar, de su responsabilidad social integral: �tica, moral y legal.
Y con seguridad que usted, que est� leyendo esto, se encuentra entre estos �ltimos.

REFLEXIONES
Ø Hay gente en las c�rceles injustamente condenada. Y esta sociedad permanece imp�vida.
ØHay pol�ticos que basan sus campa�as en la disminuci�n de los �ndices de pobreza, y poco o nada hacen. Y seguimos votando por ellos.
ØHay comentaristas que se trenzan en ficticias disputas en los medios, y despu�s salen a perdirle a los hinchas que tengan buen comportamiento en los estadios. Tiran la piedra y esconden la mano.



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Ano XV. No. 705. Mayo 2 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CUIDADO

(3)

Autocuidado de la filosof�a de empresa privada


A partir de la claridad que hicimos sobre nuestra creencia y sobre el tr�pode que ha de sustentar la misi�n de la empresa privada, es preciso profundizar en el cuidado que debe tener el empresario en hacer que esta filosof�a sea, no solo ampliamente conocida por sus p�blicos, sino compartida por todos los que aportan a la empresa.
Los empresarios suelen aglutinarse en asociaciones, en busca de su defensa, m�s desde el punto de vista econ�mico y legal, pero poco, muy poco se ve que sus organizaciones demuestren profundo inter�s en el autocuidado de la filosof�a de empresa privada; filosof�a que constantemente est� amenazada por las fuerzas, esas s� agresivas, de otras dis�miles. Es como si a estos dirigentes les avergonzara confesar su credo o que vieran normal c�mo crecen los enemigos del sistema.
Por eso han omitido las siguientes importantes acciones de autocuidado:
No se observa una documentaci�n sustentada de los principios y valores empresariales que sirvan de derrotero a su doctrina.
No se observa una documentaci�n de las ense�anzas que deben transmitirse a todos los emprendedores que se inician, para que tengan las fortalezas necesarias para la continuidad de la filosof�a con sus valores democr�ticos y sociales.
No se observa un pronunciamiento claro que pueda compartirse con los aportantes actuales y futuros de Talento Humano del enorme beneficio sobre todo en oportunidades, en liberaci�n de la creatividad, en autodeterminaci�n econ�mica y en progreso en la escala socio-econ�mica que brinda este sistema.
No se observan suficientes procedimientos documentados de presencia permanente en las aulas de ense�anza b�sica, media y superior que resalten la importancia de las finanzas, de los negocios, del emprendimiento, de la asimilaci�n de la misi�n empresarial como creadora de riqueza para la naci�n, dentro del contexto de respeto a la dignidad de todos los seres que en ella intervienen, inclu�da la naturaleza, y se ha dejado todo en manos de otros que van por caminos diferentes.
Y como consecuencia de esa falta de cuidado de las asociaciones, no ha sido posible superar las viejas creencias de que la empresa es explotadora sin alma, de que s�lo es movida por el inter�s econ�mico, y de que, en lo social, su trabajo es una m�scara que sonr�e pero que esconde las m�s perversas intenciones.
A la exaltaci�n que se hace cada a�o de industriales, comerciantes, microempresarios, le hace falta acompa�arla de ense�anzas documentadas y certificadas en la filosof�a de la empresa privada para que las j�venes generaciones, imbu�das en otros pensamientos, encuentren, en su ejemplo, el camino de bienestar, bientener y bienser que demanda, con urgencia, la Naci�n.

REFLEXIONES
Ø Los aportes para los damnificados no pueden ir a parar a los bolsillos de inescrupulosos ni se pueden dejar deteriorar en los almacenamientos.
ØLas entidades privadas que reciben aportes para damnificados tienen que ser tremendamente transparentes.
ØA los alcaldes, personeros, servidores p�blicos: Los aportes de la naci�n y de los ciudadanos solidarios, para damnificados, hay que manejarlos con guantes de seda. Mucho, mucho cuidado.



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Ano XV. No. 706. Mayo 9 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CUIDADO

(4)

Cuidar la filosof�a de empresa privada exige comportamientos �ticos


Quienes somos conscientes de que la filosof�a de empresa privada, basada en una concepci�n democr�tica y social, debe cuidarse por el bien de todos, esperamos, fervientemente:
a) Que las grandes Empresas Prestadoras de servicios a la Salud y sus asociaciones, que est�n siendo investigadas por enormes y graves defraudaciones, demuestren, con meridiana claridad, su actuaci�n dentro de los principios �ticos de sus c�digos de buen gobierno.
b) Que se sancione sin consideraci�n a las EPS que resulten involucradas en actos criminales.
c) Que si resultan implicadas en pr�cticas corruptas, el Estado tome la decisi�n de no seguir delegando en ellas su responsabilidad del cuidado de la salud de sus ciudadanos y las estirpe, como se hace con un c�ncer.
d) Que las grandes y peque�as empresas privadas contratistas del Estado, en todos los campos, denuncien con toda claridad las pr�cticas corruptas a las que son sometidas o las que muchas empresas utilizan para hacerse a esos contratos.
e) Que caiga todo el peso de la justicia, con penas considerables, sobre aquellas empresas a las que se les demuestre el m�s m�nimo nivel de corrupci�n en la contrataci�n estatal.
f) Que las asociaciones de empresas de la construcci�n expulsen de su seno a todos aquellos constructores afiliados que vali�ndose de enga�os, se est�n aprovechando de los beneficios de la vivienda popular para obtener lucros fuera del marco legal. Ya una asociaci�n, valientemente, lo ha anunciado.
g) Que sean castigados ejemplarmente y queden se�alados ante la sociedad esos monstruos empresariales que son capaces de jugar con la vivienda de los m�s pobres.
La empresa privada y sus asociaciones, en estos momentos, tienen que hacerse sentir con fuerza, porque de seguir present�ndose tama�as aberraciones, pocos argumentos les quedar�n para hacer cre�ble su mensaje de responsabilidad social y de su misi�n de contribuir a la riqueza de la Naci�n.
Que unos cuantos p�caros no enturbien el agua que bebemos.

REFLEXIONES
Ø Sorprende que haya alcaldes con temor a manejar los recursos para los damnificados del invierno por el fuerte control de los entes respectivos. �Qu� esperaban?
�Cada d�a hay menos civilidad?
�Por qu� se observan tantas actuaciones de servidores p�blicos desplazadas hacia los intereses de los jefes pol�ticos, y no hacia los intereses de la comunidad?



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Ano XV. No. 707. Mayo 16 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CUIDADO

(5)

Urgencia de cuidar la filosof�a de empresa privada


Las recientes encuestas de Gallup publicadas por noticieros y peri�dicos, presentan la opini�n de los colombianos, favorable o no, sobre algunas instituciones entre las cuales est� la clase empresarial colombiana y los sindicatos.
De 18 instituciones sobre las que se tiene opini�n desfavorable, la clase empresarial colombiana ocupa el puesto 7 y los sindicatos el 5. La Corte Suprema de Justicia est� en el 6, el Congreso de la Rep�blica en el 4, el sistema judicial en el 3 (�Qu� horror, Dios m�o!) y los partidos pol�ticos est�n en el primer ignominioso puesto.
Esto muestra claramente que la empresa privada, en un sistema empresarial que por definici�n de la Constituci�n Nacional: �es base del desarrollo� (Art.333), no est� mereciendo la mayor buena voluntad de los colombianos.
Dec�amos en nuestro comentario de la semana anterior, que, unos cu�ntos p�caros, nos estaban enturbiando el agua que beb�amos, pero seg�n la desfavorabilidad de la opini�n, pareciera que fueran m�s.
Ese poco reconocimiento del pueblo colombiano a la empresa privada no es gratuito. Muchas, con facilidad suma, lo han venido enga�ando, le han mentido en su publicidad, le garantizan los precios m�s bajos del mercado cuando no lo son, su calidad es diferente a la certificada, le enga�an en peso y en medida, le maquillan de acci�n social lo que no es, publicitan la protecci�n del ambiente con campa�as min�sculas cuando se le producen da�os may�sculos, le roban los dineros de la salud y de la vivienda.
Es decir, el resultado de esas encuestas est� demostrando que hay una fuerza perversa en el empresarismo que est� derrotando a los empresarios de bien, a las empresas que s� cuidan con esmero la filosof�a de la empresa privada.
Pero, insistimos en que uno no oye los pronunciamientos contundentes de sus asociaciones para salvaguardar la imagen de este sistema, tan amenazado en nuestra regi�n, ni ve grandes inversiones en educaci�n cultural sobre el modelo que privilegia la Constituci�n Colombiana. Se cree que con solo invertir en campa�as pol�ticas de unos candidatos, que usualmente pasan cuenta de cobro por los servicios prestados, ya se est� garantizando la pervivencia del sistema de empresa privada.
�No hay quien lidere una acci�n educativa fuerte al interior y al exterior de las empresas para cuidar su filosof�a, para mejorar la opini�n de los colombianos sobre la clase empresarial, y para evitar que pase lo que en el vecindario?
�S� que mis palabras no se perder�n� C.K.

REFLEXIONES
Ø La gente no quiere oir: �mil perdones�, ni los consabidos �lo comprendo, lo siento se�or�. Quiere: agilidad y buen servicio al cliente.
ØSu empresa puede estar perdiendo negocios con la forma como responde al tel�fono. Largas y muy demoradas orientaciones, cuando no publicidad que cansa.
�Qu� responsabilidad tienen los �rbitros en la violencia en los estadios de f�tbol?
�Por qu� cada d�a hay m�s asonadas?



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Ano XV. No. 708. Mayo 23 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CUIDADO

(6)

Dar el justo valor al capital y al talento humano


Vimos la importancia de cuidar la filosof�a de la empresa privada.
A partir de ese concepto, es preciso profundizar en la forma como est� constituida la empresa, para llegar a la comprensi�n del sumo cuidado que requiere el aportante de Talento Humano.
Hay que insistir en que la empresa hay que verla como un conjunto de personas, no como una simple asociaci�n de capitales. Si no se ve, ni se comprende como un conjunto de personas que aportan capital y talento, menos se ver� su valiosa dimensi�n humana.
El capital, por s� solo, nada genera, nada construye, nada produce. Ese capital tiene que ser manejado por personas, para que se alcancen los objetivos del conjunto empresarial. Ese capital, considerado muchas veces como una divinidad, tiene que entenderse exactamente como recurso, como algo para ser usado, para ser manipulado, para ser exprimido en beneficio de esos objetivos.
Pero se hab�a perdido la dimensi�n, y el capital, que deb�a estar al servicio de la gente, puso la gente a su servicio. El capital era el amo, el Talento Humano su esclavo. A �ste es a quien se ven�a usando, manipulando, exprimiendo, porque se consideraba, equ�vocamente, que ese era el recurso, recurso humano, y los recursos son para eso, para exprimirlos.
Talento Humano sobre el capital, es la gran variaci�n propuesta por la nueva escuela de administraci�n centrada en valores. Se reconoce el valor econ�mico del capital y se reconoce el valor humano de los Talentos de una organizaci�n: due�os, administradores y ejecutores.
Este es el gran reto del siglo en la nueva administraci�n: Valorar en su justa medida lo humano, lo social, lo ambiental, lo econ�mico. En su justa medida.
Lo triste es que siguen saliendo profesionales de universidades que contin�an considerando que el Talento Humano es el recurso y que el capital es su dios. Universidades forjadoras de manipuladores no de orientadores de Talento Humano.
Y se ven muchos sindicatos exigiendo los derechos econ�micos, m�s que el reconocimiento de la dignidad de sus afiliados.

REFLEXIONES
Ø No se debe lealtad ni fidelidad al pol�tico, sino a su programa, si busca el bien com�n.
�Antes hab�a tanto ladr�n de los bienes del Estado, como hoy?
�Por qu� cuando se investiga al gerente de una empresa, por posibles negocios il�citos, su junta directiva permanece silente? �No debiera ella, tambi�n, responder o defenderlo si es injusta la acusaci�n?
�El pa�s oculta, con esc�ndalos medi�ticos, su grave problema de pobreza, miseria, inseguridad, asesinatos?
ØEn su empresa, �los administradores son pr�ncipes, o son jefes-l�deres capaces de orientar para el beneficio de todos?



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Ano XV. No. 709. Mayo 30 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CUIDADO

(7)

Hacia una pol�tica de sumo cuidado del Talento Humano


Si se reconoce la empresa privada como factor de desarrollo del pa�s, y si se entiende el desarrollo como el impacto permanente y creciente sobre la calidad de vida de los ciudadanos, entonces, ser� f�cil deducir que est�n dadas las circunstancias para fundamentar el sumo cuidado que debe tenerse con el Talento Humano en una organizaci�n empresarial. Pero no basta con la existencia de esa estructura ambiental favorable para entender, asimilar y vivir la naturaleza de tal cuidado.
Es necesaria, adem�s, la capacidad de los aportantes que conforman el conjunto organizacional (accionistas, due�os, administradores, ejecutores), de verse, sentirse, pensar, pensarse y actuar como personas. Si alguno de ellos no asimila, no comparte, no act�a conforme a este criterio de dignidad, no es posible llevar a la pr�ctica su cuidado, como un acto fehaciente de reconocimiento, y por lo tanto, ajeno a manipulaci�n.
Si un ejecutor, por ejemplo, no se considera una persona, no piensa ni act�a como tal, tendr� siempre la actitud, el sello de esclavo. Y �qu� reconocimiento de su dignidad puede esperar si �l mismo no se dignifica? Si uno no ve al due�o, al accionista, al administrador, al ejecutor como persona, como ser humano, actor de aciertos y desaciertos, estar� viendo en ellos �ngeles o demonios y responder�, en su interrelaci�n, a esa visi�n.
Todos los hombres y las mujeres de una empresa, tienen que haber demostrado unos atributos suficientes para ser llamados a ocupar los puestos de trabajo, y por ende, a partir del reconocimiento de su potencial y dignidad, ha debido estructurarse o tendr� que estructurarse la pol�tica del sumo, extremo cuidado, del Talento Humano para garantizar la maximizaci�n de los objetivos del conjunto empresarial, que no son solamente los de su due�o.
Esta pol�tica de sumo cuidado del Talento Humano, que suele estar latente en las organizaciones por este reconocimiento, o por ordenamiento legal o por simple ventaja competitiva que la fachada de humanizaci�n empresarial aporta, necesita ser redise�ada bajo su concepto dignificante, y difundida para su cabal cumplimiento.

REFLEXIONES
Ø En reportajes empresariales la gerencia suele pregonar que el �capital� m�s importante es el humano. Excelente, si es como reconocimiento a su dignidad, no como valoraci�n de mercanc�a.
ØUn gerente que devenga salario, primas, comisiones excepcionales, tiene que ser frecuentemente auditado por su junta directiva, para que no se desboque por su ambici�n.
ØEs como dif�cil explicar, en un entorno de pobreza, que una persona pueda ganar m�s de noventa millones de pesos mensuales, mientras millones de compatriotas escasamente ganan seiscientos mil, al mes.
ØLa violencia parece estar cosida al alma de la humanidad desde sus albores.



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Ano XV. No. 710. Junio 6 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CUIDADO

(8)

Una nueva visi�n del accionista o due�o


Como persona natural, al accionista o due�o de una empresa siempre hay que mirarlo como persona. Suele ser alguien con aspiraciones, con iniciativa, con creatividad, con coraje, con retos, con visi�n de presente y de futuro, con decisi�n, con prop�sitos firmes en su bienestar econ�mico, y a�n en sus concepciones sociales.
Esta persona tiene en sus manos un capital que aporta a la empresa. Su decisi�n de aportarlo, pasa por varios puntos de una gama que va, desde el inter�s netamente financiero, hasta el de contribuir a la generaci�n de puestos de trabajo.
La expectativa de que el capital redit�e las mejores tasas, es absolutamente l�cita en nuestro sistema, mientras los medios que se utilicen para ello sean legales y �ticos. Pero el accionista o due�o tiene que saber que su capital ha de cumplir una funci�n social, y que en el proceso de obtener los r�ditos esperados, ha de ser �til para la comunidad en el ofrecimiento de bienes, de productos, de servicios, de trabajo, de respeto al ambiente, de responsabilidad con el entorno, de generaci�n de riqueza para los conciudadanos.
Es en ello en donde el accionista o due�o ha de poner toda su energ�a, todo su conocimiento, es decir, toda sus capacidades. Es por esto que al reconoc�rsele como persona de tales calidades, es preciso tambi�n reconocerlo como TALENTO HUMANO de su organizaci�n. Con sus grandes fortalezas, as� como con sus desaciertos.
A veces el propio accionista o due�o se olvida de que es persona. Por ambici�n se deja seducir y se compromete en acciones il�citas, inhumanas, turbias y con ello contamina los actos y los pensamientos de toda la organizaci�n.
Tambi�n, a veces, los administradores ven a los accionistas o due�os como ambiciosos espec�menes que buscan enriquecerse a como d� lugar. En las asambleas, su inter�s est� en el accionista poderoso. El peque�o, que sabe perfectamente la funci�n que tambi�n cumple su capital de generar trabajo y riqueza nacional, no es lo suficientemente escuchado, pero si bien, -diferente a la empresa solidaria- las decisiones no son por persona, sino por n�mero de acciones pose�das, quienes concretan el acto de votar, quienes participan en la asamblea, son personas. En la entrega de dividendos, el peque�o accionista soporta, con frecuencia, las negligencias de aquellos a quienes ofrece trabajo con su capital. Tambi�n, con mucha frecuencia, es ampliamente olvidado.
No parecen saber, administradores y ejecutores, que el accionista o due�o es TALENTO HUMANO que aporta acci�n social y fortalezas con su capital, por lo que tambi�n debe ser objeto del sumo cuidado empresarial. Nueva visi�n.

REFLEXIONES
Ø Excelente, el que grandes supermercados hayan rectificado su pol�tica laboral al incluir en su n�mina a personas empacadoras que depend�an de las propinas de los clientes.
ØLas asociaciones de empresas deben cuidar el buen nombre y estimular las pr�cticas �ticas y morales de sus afiliadas.
ØLas cajas de compensaci�n familiar que manejan recursos para la salud, deben ser ejemplares en ello. Horrible ser�a que alguna tuviera que ser sancionada por pr�cticas il�citas.
ØSi se produce un veto sobre el candidato de su predilecci�n para ocupar un puesto p�blico, cerci�rese primero de la veracidad de los argumentos de parte y parte, antes de depositar su voto. Voto limpio, conciencia tranquila.



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Ano XV. No. 711. Junio 13 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CUIDADO

(9)

El nuevo rol de la Gerencia de Gesti�n Humana

El hombre y la mujer que trabajan en toda empresa, bien como administradores, bien como ejecutores, requieren un especial cuidado de la organizaci�n.
M�s por conveniencia o por disposici�n legal, que por convicci�n, ese cuidado se viene dando y es visible en acciones como la salud ocupacional, la seguridad industrial, la formaci�n profesional, el desarrollo de las habilidades del ser y del hacer, el apoyo familiar, la recreaci�n, la compensaci�n y dem�s actividades de la Gerencia de Gesti�n Humana.
Sin embargo, es preciso trabajar m�s el sentido de convicci�n en estas pr�cticas, tanto de los due�os, como de sus representantes y de quienes llevan a cabo los procesos organizacionales.
Uno observa, con mayor frecuencia de la debida, que quienes aportan su Talento Humano reciben este cuidado como d�diva, como carga o como derechos arrebatados.
A partir de su corporeidad, -ese elemento donde se fusiona todas las partes constitutivas e imprescindibles del ser humano-, la persona que trabaja tiene que estar convencida de que toda acci�n de cuidado le es debida, por su dignidad, y que a s� misma se debe un profundo y extremo cuidado; profundo y extremo cuidado que tambi�n debe tener con las dem�s.
Hemos insistido en la importancia de reconocerse, sentirse, ser digno y responder a trav�s de las acciones, las palabras y los deseos a esta dignidad.
A partir de este reconocimiento, de esta aceptaci�n, entonces el cuidado se asume como un deber consustancial a su dignidad, es decir �de la misma sustancia, naturaleza indivisible y esencia�.
Este es el objeto moderno de la Gerencia de Gesti�n Humana: Hacer que el Talento Humano de su organizaci�n, sea, se sienta y obre como ser humano digno. Ah� empieza el verdadero sumo cuidado: En la promoci�n del autocuidado, porque cuando hay dignidad en la persona y ella misma es consciente del esmero que debe tener por ella misma, es muy f�cil llevarla a su m�s alto nivel de competitividad humana y empresarial.
La tarea de la Gerencia de Gesti�n Humana de suavizar, utilizar las ciencias sociales para la manipulaci�n y la explotaci�n del ser humano, se acab�. Hoy solo es posible tener empresas dignas si todos los hombres y mujeres que conforman ese conjunto son, se sienten, obran y se tratan con dignidad y como tal cuidan de s� mismas y de las dem�s.

REFLEXIONES
Ø Hoy en d�a est�n muy de moda las siguientes expresiones:
� �C�mo voy yo? �CVY-.
� Yo, tambi�n, como. �YTC-
� 20% para m�, por el �lobby�.
� Y del 30% del tesorero �qu�?
� Te escrituro esto mientras termino mi mandato. Me lo cuidas. �Vale?
� Tranquilo, yo arreglo el perfil del cargo para que se ajuste a lo que sabes.
� Eso lo cubrimos con nuevos impuestos, qu� carajo, el pueblo no brinca.
� Cuidado que ya vienen esos� de la controlar�a.
� Av�sale que vamos para all�.
� Aqu� no pasa nada. Ese es un crimen aislado.
� Lo importante es que no se deje coger.
� Los �buenos� somos m�s.



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Ano XV. No. 712. Junio 20 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

SUMO CUIDADO

(fin)

Responsabilidad personal y empresarial

La conciencia del autocuidado por parte del Talento Humano es la nueva expresi�n del reconocimiento personal de su dignidad, entendido como amor por su propio ser y por su forma de expresi�n.
Quien no ama su ser se expone, temerariamente, a riesgos para su integridad f�sica; a la intoxicaci�n por el abuso del alcohol y de las drogas; a la falta de cuidado y protecci�n de su salud; a la p�rdida de sus capacidades sensoriales por las exposiciones sin protecci�n a los malos ambientes o por su negligencia en denunciarlos o exigir que sean enmendados.
Quien no ama su ser descuida su salud mental; invierte mal los tiempos de descanso; no recrea su cuerpo, su esp�ritu y su mente; enfrenta el trabajo como una carga en vez de tomarlo como un medio de desarrollo; descuida su expresi�n exterior y su lenguaje; no le importan sus relaciones con los compa�eros de labor.
Quien no ama su ser no se alimenta constantemente con el conocimiento, ni se adiestra, ni se enriquece con las expresiones culturales del arte y la sensibilidad solidaria, ni lo fortalece ni embellece con las fuerzas espirituales de reconocimiento de su esencia superior ligada a la energ�a universal.
Quien no ama su ser ve la familia como una carga; se a�sla del entorno social que le brinda su comunidad; se desentiende de sus deberes en los varios escenarios en los que le corresponde actuar como persona.
En esta expresi�n ascendente del amor por s� mismo, basado en el reconocimiento de la grandeza de su ser, el hombre y la mujer que trabajan tienen que tener el gran acompa�amiento de la Gerencia de Gesti�n Humana que le ayude a crecer con nuevos horizontes, nuevos conocimientos, desarrollo de sus aptitudes y formaci�n para la empresa y para la vida, con un aut�ntico, digno, elevado y respetuoso concepto del cuidado del Talento Humano.
Porque, definitivamente, es lo m�s valioso, en t�rminos de competitividad, que puede tener una empresa: personas que se aman y son amadas por lo que son. Seres dignos que aportan todo su Talento Humano para conseguir, con los recursos disponibles, los fines del conjunto.
Al concluir esta serie, SUMO CUIDADO, queremos enfatizar que este es responsabilidad ineludible de cada aportante de capital y talento humano, sin disfraces, sin sentimentalismos, pero s� con elevado esp�ritu de respeto, mutuo y personal, por el reconocimiento de lo valiosa y digna que es la persona que trabaja.

REFLEXIONES
Ø Hoy en d�a est�n muy de moda las siguientes expresiones:
� Eso es problema entre combos.
� Eso viene sucediendo desde muchos a�os atr�s.
� Es una persecuci�n pol�tica que me tienen montada.
� Son un �peque�o� porcentaje de toda la instituci�n.
� En otros pa�ses roban, atracan y matan lo mismo que aqu�.
� �Cu�nto me rebajan de la pena si denuncio a otros?
� Los matan en otra parte y los tiran aqu�.
� Yo no tengo por qu� responder por lo que hagan los servidores p�blicos bajo mis �rdenes.
� El TLC es malo para el pa�s, porque es malo para m�.



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Ano XV. No. 713. Junio 27 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HOSTIGAMIENTO LABORAL

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Conductas toleradas y da�inas


Parece ser que cuando la manada ve que su l�der empieza a decaer, o cuando siente que alguno de sus miembros no tiene la capacidad de cooperaci�n con el colectivo, comienza a enfrentarlos, a retarlos, a buscar que se alejen de ella, que la abandonen.
Esta conducta animal, tambi�n pareciera que se trasladara al lugar de trabajo donde el hostigamiento laboral, por diferentes actores, cumple la tarea sicol�gica o f�sica de buscar que el l�der con problemas o el ejecutor con dificultades o el compa�ero ca�do en desgracia, abandonen su lugar de trabajo a pesar de lo exitosos que hubiesen sido y que podr�an continuar siendo, si se produjera un cambio del ambiente hostil.
La conducta hostigante, tanto de administradores, como de ejecutores y compa�eros de trabajo empieza desde la sutil iron�a, el gesto desde�oso, la mirada por encima del hombro, la acci�n se�aladora con el �ndice, la posici�n desafiante de las manos en jarras complementada con la mirada dura y el movimiento vertical de la cabeza, el chasquear del dedo medio contra el pulgar, la palmada advertidora sobre la mesa o sobre los propios muslos, el gru�ido insinuante de la voz, el resoplido al constatar la presencia del hostigado, el roce mal intencionado al cruz�rsele.
Luego, esa conducta avanza hasta el intimidador ��aj�!�, el asqueante ��con que esas tenemos?�, el �te tengo entre ojos�, el �no me vayas a dar tiro�, y llega, en p�blico o en privado, hasta el grito constante, la amenaza permanente de la p�rdida del trabajo, la intimidaci�n de �aventarlo� ante otras instancias, los comentarios hostiles, mal intencionados, grupales y en ausencia del otro, las falsas informaciones, la calumnia, los an�nimos, el sarcasmo, la burla, la expresi�n injuriosa o ultrajante, el traslado intempestivo, la imposici�n de deberes extra�os, la exigencia de laborar en horarios excesivos, el trato notoriamente discriminatorio, el aislamiento inform�tico, la agresi�n verbal y f�sica, y dem�s, todo ello con la exclusiva intenci�n de hacerlo aburrir y que renuncie.
Toda una gama de comportamientos al interior del grupo que, al buscar el alejamiento del otro, le causan da�o, y da�an todo el ambiente laboral porque sus miembros terminan, los unos, por formar bandos de apoyo al hostigador o al hostigado, los otros, por marginarse.
Ese hostigamiento, racional e irracional, hace invivible la vida en el sistema de organizaci�n y lo contagian todo, hasta el punto de vivirse en ella un verdadero �infierno grande�.

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Ano XV. No. 714. Julio 4 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HOSTIGAMIENTO AL LIDER

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Parece mentira


Siempre que se habla de hostigamiento en el trabajo se piensa de arriba hacia abajo y muy pocas veces se reflexiona sobre el hostigamiento del cual son v�ctimas los jefes-l�deres de una empresa.
Ese hostigamiento se observa en muchos ejecutores de los planes de la organizaci�n quienes emplean t�cticas oscuras para que les quiten a una determinada persona de su direcci�n o para que �sta se aburra y se vaya.
Son observables pr�cticas como: las �operaciones tortugas� en las que las personas ponen exceso de cuidado en sus funciones, alegando importancia de la calidad sobre la cantidad, pero con el prop�sito perverso de desacreditar el mando.
El aprovechamiento del error en una orden para ejecutarla, a sabiendas de ello, sin hacerle observaci�n alguna al jefe-l�der para que la corrija, con el malintencionado fin de que, las cosas que seguramente van a salir mal, recaigan sobre el ordenador.
El infame regocijo grupal con los defectos f�sicos o s�quicos de su l�der, por encima del reconocimiento de sus valores. Regocijo taimado que suele alcanzarse a sentir, y con tal prop�sito se hace, cuando �ste llega al grupo de trabajo.
Los grafitis en los ba�os, en las carteleras, en los tableros, en los muros o en las sillas universitarias de los salones de conferencia, injuriando o desacreditando u hostigando al jefe-l�der.
Los an�nimos, denunciando supuestas actitudes indeseables o err�neas del personal con mando para crear un clima adverso para �l.
Las calumnias que circulan �soto voce�, por los pasillos, sin que los �leales� se atrevan a denunciarlas por miedo al grupo de presi�n hostil.
Pero el hostigamiento m�s perverso que uno puede observar es el de aquellos l�deres sindicales que, en sus panfletos, en los procesos de convenci�n o fuera de ellos tratan a los negociadores y funcionarios de gesti�n humana de: �perros�, �arrodillados�, y otras formas a�n m�s insultantes que somos incapaces de repetir. Los mismos que posteriormente, y sigilosamente, les dan la mano y les agradecen por los beneficios de la convenci�n o de sus servicios. Un l�der sindical honesto y sabio no puede dejarse enredar en asuntos de tan baja estatura moral, porque en la reclamaci�n de sus justos derechos debe conservar la esencia del saber prudencial, como excelente negociador que debe ser.
El hostigamiento al jefe-l�der se da de muchas formas y aunque parezca mentira, muchas alcanzan sus viles prop�sitos o de hacer aburrir a jefes-l�deres excelentes, o de que una autoridad d�bil prescinda de ellos.

REFLEXIONES
Con lo del precio de la gasolina, definitivamente, se ve que a muchos empresarios hay que meterlos en cintura, para que no abusen de sus clientes. �Qu� tristeza!

Parece que la gula empresarial pudiera m�s que la responsabilidad social que debieran tener.

Estas son reflexiones que no gustan a los empresarios, porque, por la defensa que hacemos de la libre empresa, creen que deber�amos callar.

Qu� bueno que algunos empresarios llamaron la atenci�n del gobierno sobre los problemas de seguridad que hay en el pa�s, porque esto ya es grave.



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Ano XV. No. 715. Julio 11 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HOSTIGAMIENTO AL COMPA�ERO

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Afecta las relaciones humanas laborales


Tambi�n se observa en las organizaciones, y con mucha frecuencia, el hostigamiento a compa�eros de trabajo.
El ambiente hostil que se les crea, pasa por una gama de causas que van desde lo aparentemente inocente hasta la sevicia desbordada de odio. Pero todas buscan que el trabajador, objeto de ellas, se repliegue a sus intereses o se aburra y se vaya.
Un ejemplo de presi�n es la que suelen hacer los miembros del grupo al nuevo compa�ero -ese que llega lleno de entusiasmo, de ansia de realizar y de demostrar sus capacidades-, a fin de evitar que la administraci�n se d� cuenta de que el grupo, con un esfuerzo normal, podr�a alcanzar igual o mayor producci�n a la que logra el novel trabajador. Igual sucede cuando alguien sale a vacaciones y es reemplazado por otro que resulta m�s capaz para hacer la tarea, sin necesidad de un mayor esfuerzo, sino simplemente, con el cabal cumplimiento de su deber.
En los dos casos, los miembros de los grupos buscan todas las justificaciones factibles para demostrar que no es posible incrementar la producci�n, que las mediciones de m�todos y tiempos no dan para m�s, y que si el otro lo hace es porque �est� sacrificando sus tiempos para el descanso de la fatiga�, o porque es un �lamb�n�, o porque �escoba nueva barre bien�.
Otro ejemplo de hostigamiento es el que se hace de individuo a individuo. Por cualquier circunstancia, alguien no le cae bien a otro o tiene alg�n roce con �l, entonces, se propone sacarlo a como d� lugar. Su hostilidad va desde afectarle su ambiente f�sico contamin�ndoselo con basuras, ruidos de aparatos receptores, malos olores, desaseo en los servicios, da�os a sus alimentos y bebidas, hasta los corrillos mal intencionados, las quejas permanentes sin fundamento, se�alamiento de acciones y errores nos cometidos por �l, y las aver�as, taimadas, a sus m�quinas, a sus herramientas o a su producci�n.
En ocasiones, la administraci�n se presta a estos juegos sucios, para no entrar en conflictos con el grupo, y los hostigados son presa de injusta decisi�n.
Tanto el hostigamiento como las decisiones injustas provocadas por �l, pesan enormemente sobre las buenas relaciones humanas que se deben dar en el grupo de trabajo, las que, est� comprobado, repercuten enormemente en los �ndices de producci�n y de permanencia en la empresa. Sin hablar de lo �tico.

REFLEXIONES
Ø Tanto funcionario p�blico corrupto le hace creer a uno que en el Estado hay un gran nido de p�caros.
ØTantas personas del sector privado metidas en problemas de corrupci�n estatal, hacen pensar que, en este sector, el af�n de lucro le va ganando la partida a la honestidad.



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Ano XV. No. 716. Julio 18 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HOSTIGAMIENTO AL TRABAJADOR

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Asomos de esclavitud


El hombre y la mujer que trabajan, con alguna frecuencia, suelen ser v�ctimas de hostigamiento de empresarios o de sus representantes.
Las leyes de muchos pa�ses han venido corrigiendo estos abusos, nacidos todos de la falta de entendimiento de que, quien aporta todo su talento a la organizaci�n, es un ser digno y por lo tanto merecedor de todo respeto.
Nuestra legislaci�n tipifica seis casos de hostigamiento: El maltrato, la persecuci�n, la discriminaci�n, el entorpecimiento, la inequidad y la desprotecci�n.
La Revista Mexicana de Sociolog�a-volumen 70 No.2- public� el resultado de una investigaci�n sobre percepci�n acerca del hostigamiento laboral en su pa�s y hall�, entre otros aspectos, el fen�meno del congelamiento, que consiste en que el empleador o el jefe deja al trabajador sin asignarle tareas.
Tambi�n encontr� otras formas indirectas como excluir al trabajador de la capacitaci�n, de las reuniones de grupo donde se toman decisiones importantes para �l y los dem�s trabajadores.
Cualquier forma de discriminaci�n, p�blica o privada, consciente o inconsciente, contemplada o no en la legislaci�n, tiene que erradicarse definitivamente del mundo laboral.
Pero hay que tener en cuenta que no es precisamente a trav�s de las sanciones como se va a conseguir el buen ambiente de trabajo para la realizaci�n de la tarea, sino que es a trav�s de la comprensi�n y conocimiento de todos los aportantes de la empresa, del real valor y de la dignidad que significa para la empresa privada el aporte de su Talento Humano.
Insistimos en que el hostigamiento al jefe, al compa�ero, al trabajador s�lo cesar� cuando unos y otros se reconozcan como seres humanos dignos.
S�lo as� podr�n erradicarse las formas de esclavitud que todav�a se asoman en la vida laboral, a veces disfrazadas de paternal preocupaci�n.

REFLEXIONES
Ø Tanto funcionario p�blico corrupto le hace creer a uno que en el Estado hay un gran nido de p�caros.
ØTantas personas del sector privado metidas en problemas de corrupci�n estatal, hacen pensar que, en este sector, el af�n de lucro le va ganando la partida a la honestidad.



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Ano XV. No. 717. Julio 25 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

SI EL SOL NO ALUMBRA A TODOS

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Pagina de la vida


Aquel viejo maestro, sentado ante su tambi�n viejo televisor, emite un profundo suspiro de tristeza. La patria, so�ada desde su juventud, se oscurece con polvo que arrastra el viento de la ambici�n, del dolor, de la angustia y de la muerte.
Las im�genes que suceden una y otra vez, repetidas, con s�dica insistencia, por el presentador de las noticias, vuelven jirones la esperanza del cambio que la naci�n y la humanidad demandan para volver a encontrar el camino de la vendimia, predicado.
�D�nde est�n, se pregunta, todas las fuerzas j�venes que como cohortes van egresando de los claustros universitarios, con un impulso inmenso de ser capaces de cambiar las injustas indolencias de una sociedad que est� amurallada en la creencia de que no hay forma de transformar esta humanidad injusta, insensible, incomprensiva, enceguecida por el poder, por el odio, por el dinero r�pido y mal habido? �Qu� puede hacer el joven idealista, so�ador del claustro universitario para cumplir sus sue�os de grandeza sin tener que seguir en esa fat�dica corriente?
�En d�nde est�n, se pregunta el viejo maestro, los l�deres pol�ticos, sociales y religiosos que iniciaron su camino por ese mismo sendero con la imponente fuerza de la inspiraci�n de servir a su pueblo desde sus grandes tribunas? �Se dejaron enredar en las aristas de la manipulaci�n del poder, de la consecuci�n de riqueza personal o de las aberraciones sexuales humanas, creando m�s y m�s desconfianza en los so�adores juveniles que anhelan con vehemencia, en sus hogares fortalecidos con los valores paternales, una patria llena de oportunidades para el emprendimiento, para la vida, para la convivencia justa, y para el amor desparramado a cascadas en las familias y en su entorno?
�En d�nde se quedaron los quijotes de la justicia social distributiva que empu�aban sus lanzas y sus escudos contra esa pobreza popular irredenta por una sociedad que ve con sumo espanto las escenas de Somalia, mientras le parece normal la desnutrici�n de ni�os, en nuestra "rep�blica" la que es incapaz de proveerles de lo necesario para su arm�nico crecimiento y cuyas carnes enjutas, sus ojos grandes llorosos, sus palideces, sus escu�lidas manos y sus resecos labios, soportan miserias iguales o peores?
En medio de todo este panorama, fat�dicamente real, se produce una noticia de nuevas esperanzas: La naci�n tendr� un crecimiento econ�mico del 6%. Pero, el viejo maestro, que quisiera conservar sus ya cansadas fuerzas para ver el milagro de la resurrecci�n de una patria entusiasmada, justa, equitativa, vencedora de odios y de muerte, se pregunta con mayor insistencia: �Crecimiento para qui�n? �Para esos empresarios privados y servidores p�blicos que, en la contrataci�n, se roban la plata del Estado? �Para pol�ticos cuyos trucos se van descubriendo poco a poco? �Para esos que manipulan la informaci�n con ni�os irreales matriculados nominalmente para cercenar el presupuesto de la educaci�n p�blica? �Para los que se roban los dineros de los impuestos de quienes, m�s por la fuerza que por la convicci�n, pagan al Estado?
�Por qu� el camino del desarrollo de la naci�n no puede ser paralelo al crecimiento, tambi�n, de los m�s desvalidos? concluy� el viejo maestro, con amargura.
MAESTRO �De qu� sirve una patria si el sol no alumbra para todos?

REFLEXIONES
Ø Tanto funcionario p�blico corrupto le hace creer a uno que en el Estado hay un gran nido de p�caros.
ØTantas personas del sector privado metidas en problemas de corrupci�n estatal, hacen pensar que, en este sector, el af�n de lucro le va ganando la partida a la honestidad.



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Ano XV. No. 718. Agosto 1o. de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RECORTE DE LA JORNADA LABORAL

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Etica p�blica


Pareciera que muy pocos administradores de lo p�blico tienen la fortaleza de esp�ritu necesaria para empezar a corregir vicios que se vienen apoderando de la actividad del servidor p�blico.
Uno observa c�mo, a diario, las jornadas de trabajo convenidas se van volviendo m�s cortas, menos productivas.
Una de las formas usuales para recortarlas est� en el tiempo que invierte cada persona en recoger y divulgar la mayor informaci�n posible, pol�tica y burocr�tica, siempre para beneficio personal.
En esta actividad se pierde mucho tiempo por los comentarios de pasillo, de cafeter�a, de correos electr�nicos que se cruzan en el intranet e internet, por las consultas sobre la certeza de los rumores, por el af�n de divulgarlos, o por la sucia actividad de inventarlos y hacerlos p�blicos, siempre cuidando que circulen, porque se le da toda la justificaci�n para hacer m�s atractiva la intenci�n de que sean comentados, con el infaltable "aqu� entre nos".
El contrato de trabajo del servidor p�blico contempla una jornada laboral que debe cumplirse. Pero sobre el Estado, paquid�rmico en su administraci�n, pesa toda una tradici�n de inefectividad que es dif�cil de romper, pues los viejos vicios de la incompetencia y del usufructo personal del tiempo son bien espinosos de erradicar.
En ese mundo donde impera el "dejar hacer dejar pasar" para no tener conflictos con los orientados, se requieren administradores p�blicos de suficiente liderazgo para hacer que esos costos ocultos, que se traducen en mayor burocracia, se reduzcan a los t�rminos reales de los requerimientos de los servicios del Talento Humano en el Estado.
El administrador p�blico tiene que combatir estos vicios, tan arraigados, con mayor eficacia en la comunicaci�n, con mayor disciplina formativa y con mayor formaci�n en el autocontrol de sus orientados, pero, por sobre todo, con mayor decisi�n personal de administrar debidamente el Talento Humano de su organizaci�n.

REFLEXIONES
Ø Nos estamos quedando muy tranquilos con los planes de desarrollo nacional que anuncian la reducci�n del l�mite de pobreza al 38 %. �No deber�amos ser m�s exigentes con gobiernos que dejan escapar billones de pesos por corrupci�n, por ineficiencia, por incapacidad de contener el terrorismo y el narcotr�fico? ?
ØNos estamos quedando muy tranquilos porque pagamos el salario m�nimo legal, salario con el que se es incapaz de sostener los gastos de una peque�a familia.
ØNos estamos quedando muy tranquilos con tanta injusticia, con tanta barbarie.



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Ano XV. No. 719. Agosto 8 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RECORTE DE LA JORNADA LABORAL (2)

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En la empresa privada


Javier Villa Machado, nos envi� el siguiente comentario a nuestro editorial anterior: "Unos cargan la lana y otros cargan la fama. Me he dado cuenta de que los vicios se�alados no son inherentes a lo p�blico sino a lo burocratizado. Las empresas grandes, altamente burocratizadas, comparten generalmente los mismos vicios de las empresas estatales: ineficiencia.
No soy espectador desprevenido dado que laboro en lo p�blico, pero cada vez me indigna m�s cuando veo fallas m�s protuberantes en las empresas privadas, de la misma �ndole de las que se nos endilgan a los empleados p�blicos".
Ciertamente que los servidores p�blicos cargan con el sambenito de la inefectividad. La modernizaci�n del Estado, lenta, trata de erradicar todos los vicios que le han sido atribu�dos a una cultura que se observa perdida en la creencia de que "lo que es de todos es de nadie".
Pero, tambi�n es cierto que, en la empresa privada, el recorte de la jornada laboral es notorio. Las denuncias sobre el porcentaje de tiempo que se invierte por parte de los trabajadores, administradores o administrados, en el internet, en juegos, en pornograf�a, en navegaciones interminables distractoras y evasoras, en realizar las tareas familiares, ya han sido difundidas hasta la saciedad.
Tambi�n las reuniones en corredores; las largas conversaciones sobre el plan de fin de semana o de los acontecimientos del anterior; las conquistas amorosas logradas; las pol�micas, a veces jocosas, otras airadas, sobre los equipos de f�tbol de sus almas; el chisme sobre el jefe-l�der o los compa�eros; las llegadas o salidas tardes; los lentos tiempos utilizados para los refrigerios y alimentaci�n; el tinto en el cafet�n visitado con asiduidad, son formas como se evade el tiempo contratado.
Tambi�n aqu� se encuentran administradores que no tienen la capacidad suficiente de exigir los resultados normales que debe obtener toda persona de acuerdo con su contrato laboral, porque ser administrador p�blico o privado, exige un car�cter tal que logre que la exigencia de lo justo pactado sea reconocida y respetada por las partes.
Finalmente, la diferencia estriba en que la p�rdida de tiempo en el sector privado toca al bolsillo de sus due�os, mientras en el servicio p�blico, el de todos los nacionales. Y esto como que duele a m�s.

REFLEXIONES
Ø 2.5 millones de colombianos desempleados es una cifra muy grande, demasiado grande, para creer que en econom�a vamos por buen camino. Algunos ir�n.
Ø2.5 millones de colombianos desempleados, es un ej�rcito demasiado grande que puede poner en peligro la estabilidad de la naci�n. Pero no hay problema, eso pasa en todas partes.
Ø2.5 millones de colombianos desempleados, que preocupan poco a algunos l�deres pol�ticos, religiosos, empresariales, gubernamentales, marcan una injusticia social enorme. Pero qu� caramba, eso hasta en pa�ses desarrollados pasa.


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Ano XV. No. 720. Agosto 15 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HUMANA DEMENCIA

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P�gina de la vida


Aquel viejo maestro se sent�a consternado viendo, por TV, los actos vand�licos en el Reino Unido.
Le daba tristeza que pa�ses tan desarrollados y avanzados presentaran des�rdenes populares, robos a establecimientos, violencia, vandalismo, como en cualquier pa�s tercermundista.
Uno justificar�a, pensaba, los excesos populares, las asonadas de nuestras poblaciones en su escasa cultura, pero que eso estuviera sucediendo en pa�ses "civilizados" le resultaba a�n m�s desconcertante.
Esto por una parte, se dec�a, demuestra que siglos y siglos de civilizaci�n, de democracia, de religiosidad, poco importan a la hora de la exaltaci�n de los �nimos del populacho, pero tambi�n es muestra clara de las enormes debilidades de esta levadura humana.
Sent�a como si cada vez que la humanidad avanzaba en tecnolog�a, en ciencia, retroced�a en el conocimiento prudencial, ese que es capaz de transformar a la misma humanidad que conoce. �Por qu�, se preguntaba, cada que aumenta el n�mero de personas con mayores t�tulos universitarios, m�s se sofistica la delincuencia, mas inteligencia agrega al desarrollo criminal y m�s ciencia y tecnolog�a se suman a los procedimientos il�citos de los malhechores? �Qu� papel est� jugando, entonces, la educaci�n en la transformaci�n del ser humano en ese sujeto de convivencia, de bien ser, de bien actuar, tan anhelado? �Para qu� tanta ciencia, si le hace falta tanta esencia?
Y continuaba con sus grandes interrogantes: �En d�nde se han equivocado los grandes pensadores y forjadores de los modelos educativos, que no han sido capaces de lograr, con ellos, el imperio del trigo de rica mies sobre la ciza�a? �D�nde se ha contaminado el agua de vida humana digna? �Por qu� la ambici�n, el poder, la gloria ef�mera golpean con tal fuerza a esta humanidad que no ha sido capaz de salir de su postraci�n ante el crimen, la injusticia, la perversidad, la violencia, el vandalismo y el asesinato de tantas personas en el mundo?
El viejo maestro, hundi� su cabeza entre las manos y murmur�: Maestro: �Hasta cu�ndo la humanidad tendr� que soportar el peso de su propia demencia? �Cu�l es, entonces, la esperanza?

REFLEXIONES
Ø La libertad de c�tedra tiene sus l�mites en la misi�n, visi�n y valores de cada establecimiento educativo.
ØLa libertad de c�tedra no puede ser campo libre para la apolog�a del delito.
�C�mo llamar oscura o retardataria a una entidad educativa cuando tiene el coraje de poner los valores de su instituci�n por encima de la persecuci�n medi�tica inminente?
ØHay decanos que pierden el norte de su entidad educativa y pretenden aparecer como dem�cratas cuando son descubiertas sus pretensiones.
ØPara algunos ser dem�crata es permitir que cada cual haga lo que le venga en gana. Entonces �para qu� los principios empresariales?


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Ano XV. No. 721. Agosto 22 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CAMARAS VISIBLES

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Como ayuda para el control social


En sociolog�a, el control social se observa como el sistema comunicante a trav�s del cual el grupo mantiene protegidos y vigentes los elementos que constituyen su orden social establecido.
Basado en el reconocimiento limitado o amplio de sus miembros, ese control social lo ejercen la familia, la instituci�n educativa, la empresa, el deporte, los sistemas de transporte, los grupos de amigos, los pueblos, los barrios, las ciudades, las regiones, el Estado. Todos, en principio, en busca del reconocimiento de los valores, normas, pautas, disposiciones legales comunes a su sistema asociativo.
Sin embargo, muchos escapan a los controles sociales, y sus conductas, no adecuadas, suelen quedar sin sanci�n porque carecen de rostro social. Nadie los conoce, y en ello se amparan.
La misma sociedad humana ha buscado caminos de reforzamiento con elementos religiosos o human�sticos, para encauzar la conducta de su especie. En el campo religioso, el temor de Dios, el "Dios me ve", ha jugado papel importante. En el campo human�stico, la conciencia, su valoraci�n como juez personal y testigo, tambi�n ha contribuido a la conformaci�n de la conducta a la normatividad moral, �tica y legal.
Pero para otros, eso no ha sido suficiente porque act�an bajo lemas como "mientras no se deje ver", "mientras no se deje coger" y, entonces, ha sido necesario recurrir a opciones como la mayor vigilancia de la autoridad y, ante su insuficiencia, la vigilancia por medios modernos. Entre estos, las c�maras de televisi�n.
Atracos, asesinatos que son grabados por las c�maras y castigados con todo rigor por la justicia, contribuyen a disuadir a aquellos que ni por temor a Dios, ni a su conciencia, se detienen en sus actos criminales.
Las c�maras en supermercados, en v�as, en avenidas, en medios de transporte p�blico, en empresas, en condominios, hay que admitirlas como auxiliares para la seguridad y el buen comportamiento ciudadano.
Al hombre de bien, conocido o desconocido, poco o nada debe molestarle su presencia, porque su conducta siempre estar� ajustada a la norma, y cuando no, �l, como tal, aceptar� su responsabilidad en su acto.

REFLEXIONES
Ø �S� vamos por el camino correcto para acabar con tanto crimen en el pa�s?
ØALCALDES: Hagan un �ltimo y gran esfuerzo, no pol�tico, sino desde el coraz�n, antes de terminar sus mandatos, para que sus ciudades queden mejor de lo que las recibieron en materia de seguridad.
ØSiempre hay que ser muy anal�ticos de aquellos que hacen le�a del �rbol ca�do para saber las intenciones que hay detr�s de sus acusaciones. Podr�a haber otros intereses distintos a los de justicia y reparaci�n.
ØReconozc�monos como seres humanos, primero.


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Ano XV. No. 722. Agosto 29 de 2011. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CREER �EN QUIEN?

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Convivencia y competitividad humana empresarial


Cada vez parece que se redujera el n�mero de personas en las cuales creemos.
Creer es tener fe, confianza, en que, lo que nos manifiestan los dem�s con sus palabras, con sus actos, con su expresi�n corporal, es la realidad o est� conforme con lo que piensan y desean.
La fe y la confianza, en los otros, no suelen ser espont�neas, aunque muchas veces tenemos que partir de ah� en la relaci�n con algunas personas, porque presumimos que haya acatamiento, por parte de ellas, a su formada conciencia, a la ley natural, a la divina o la legal.
Vacilamos en si creerles o no, a funcionarios del gobierno, a pol�ticos, a fuerzas policivas y militares, a opositores, a pastores de iglesias, a empresarios, a sindicalistas, a publicistas, a comerciantes, a conductores de veh�culos p�blicos, a comerciantes con sus precios m�s bajos, a jueces, a sindicados, a contratistas, a candidatos que solicitan nuestro voto, a administradores y a orientados.
Esta vacilaci�n obedece a que hemos sido objeto de muchos enga�os, de muchos disfraces, de muchas caretas, por muchas veces y por mucho tiempo y por tantos y tantos.
Hay de nuevo la esperanza de que j�venes, como los reunidos en Madrid, sean capaces de permear estas sociedades pervertidas por la lujuria, el dinero f�cil, la trampa, el soborno, la intransigencia, el fanatismo de los ismos y la incredulidad.
Pero ser� lenta su acci�n porque la levadura del bien obrar tambi�n es lenta para transformar sociedades, mientras el fermento del mal es tan r�pido, en su audacia, de contagiarlas.
Por todo ello, es necesario, reforzar en empresas, en colegios, en universidades, las estructuras de las conductas necesarias para inspirar y tener fe en los dem�s, para creer en ellos, porque lo merecen o han sido capaces de corregir sus errores y mantener la confianza, a fuerza de probarla.
Rescatar la fe y la confianza en los dem�s es un imperativo de buen vivir en la sociedad y de competitividad humana en la empresa.

REFLEXIONES
Ø Antes de votar piense si su voto:
. �Cambiar� significativamente la tasa de pobreza en su pa�s?
. �Lograr� avances importantes en la pacificaci�n de las ciudades?
. �Acabar� con la corrupci�n o la reducir� dr�sticamente?
. �Obtendr� la educaci�n p�blica gratuita, en todos los niveles?
. �Elevar� a su m�ximo nivel el empleo productivo y proteger� al desempleado involuntario?
. Si su voto no logra cosas como las anteriores, �de qu� sirve?