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Ano XI. No. 493. Enero 15 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

10 a�os .

Y PARA ADELANTE

A finales de 1996 un grupo de alumnos del d�cimo semestre de Ingenier�a Administrativa de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Medell�n, nos solicit� que dict�ramos una conferencia sobre �tica en la empresa, dentro de nuestra c�tedra de Administraci�n.
Preparamos una conferencia escrita sobre lo que nosotros consider�bamos que deb�a ser el comportamiento �tico de un administrador y le dimos el t�tulo de �tica civil empresarial.
Luego, al iniciar 1997, se nos ocurri� la idea de dividir la conferencia en partes y empezar a enviarlas a cuarenta gerentes conocidos nuestros a trav�s del fax. Cada uno de los gerentes que recibi� el primer correo de la �tica, nos envi� otros n�meros de fax de otros amigos y conocidos para que tambi�n recibieran ese mensaje. Pronto, no dimos abasto con nuestro sistema de fax y fue preciso incursionar en el e-mail para atender tanta solicitud.
Durante diez a�os hemos continuado, ininterrumpidamente, nuestro compromiso de hacer llegar cada semana a nuestros miles de abonados una reflexi�n sobre la �tica civil empresarial, como un aporte de la aplicaci�n de la �tica a la vida de los negocios, en cumplimiento de nuestra misi�n.
Grandes, muy grandes han sido nuestras satisfacciones y por eso hemos decidido continuar con este empe�o en la grata tarea de aportar nuestros productos de investigaci�n, asesor�a, auditor�a, capacitaci�n, programa radial y difusi�n de la administraci�n centrada en valores �ticos y humanos, tanto a las universidades como a las empresas.
Hemos contado, para lograrlo, con empresas amigas, de entre las cuales queremos resaltar a COTRAFA, SANDIEGO y RADIO BOLIVARIANA, y con el apoyo de nuestra familia a trav�s de nuestra empresa el Instituto Latinoamericano de �tica civil empresarial �Iletica- e.a.t. A todos, y a cada uno de ellos, nuestros agradecimientos, y a ustedes apreciados lectores y clientes, nuestra gratitud por permitirnos llegar al coraz�n de sus negocios.


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Ano XI. No. 494. Enero 22 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

El valor de la Justicia .

�C�mo andas en justicia?

La expectativa del equipo de trabajo, sobre su administrador, adem�s de su capacidad de lograr resultados a trav�s de la toma de decisiones, est� centrada en su aptitud y actitud para administrar con justicia.
A nadie, si no es un enfermo de envidia, molesta que cada uno reciba de su superior lo que en derecho le corresponde por una buena labor desarrollada, ya sea una menci�n honor�fica, un premio, un reconocimiento p�blico, un incremento de sus compensaciones, un ascenso u otro est�mulo, siempre y cuando se conserve la proporcionalidad y la equidad. Y de igual manera se acepta y se reconoce la funci�n formativa de la disciplina o sanci�n.
La justicia resulta una virtud esquiva para aquel administrador que en las aulas universitarias aprendi� que administrar es obtener resultados de cualquier modo, o que administrar es manejar cosas. Por el contrario, el administrador que ha entendido, asimilado y practicado que administrar es orientar talentos humanos para obtener los resultados esperados a trav�s de los recursos disponibles, tiene el camino expedito para que en la pr�ctica constante de esta virtud, sus acciones administrativas se conviertan en habituales.
Cuando el administrador alcanza ese h�bito de la justicia, hay en �l una voluntad, una determinaci�n constante, permanente de ejercerla, no exclusivamente con un superior, con un colaborador, sino con los tres ejes de sus relaciones, a saber: La relaci�n del administrador como individuo con el universo social empresarial, incluyendo su entorno; la relaci�n del administrador como representante de la organizaci�n con los individuos, y la relaci�n del administrador como individuo con los dem�s individuos de la especie humana
Adem�s, esa voluntad arraigada de ejercerla, no se agota en determinado momento de su quehacer diario, sino que est� presente en todos los actos de su cada d�a.
�Y t� como administrador, c�mo andas respecto a la virtud de la justicia?

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Ano XI. No. 495. Enero 29 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

El valor de la Justicia .

En el verdadero administrador de empresas

En la administraci�n de empresas hay un valor que entra en juego siempre que se toma cualquier tipo de decisi�n: La justicia.
En la mente y en el coraz�n del verdadero administrador debe anidarse y hacerse anidar, como elemento fundamental de su vocaci�n, una permanente �disposici�n del �nimo que mueva� a dar a cada aportante de la empresa lo que en justicia merece.
Por ello, resulta fundamental que los procesos de ense�anza o de pr�cticas de toma de decisiones, est�n acompa�ados por una revitalizaci�n del valor de la justicia en quienes se preparan o se reentrenan en el oficio de administrar empresas.
Vemos en las universidades, una gran ausencia de esta tem�tica que no est� asoci�ndose con todas las ense�anzas t�cnicas modernas de este proceso.
La falta de esta fundamentaci�n reproduce administradores monstruos, fatuos, injustos, preferenciadores, lesionadores de los intereses empresariales, ciegos con quienes por ideolog�a, por actitudes personales, no gozan de su simpat�a. Posiciones �stas que la mayor�a de las veces contradice el querer empresarial.
Por ejemplo, la injusticia con que se revisti� una campa�a publicitaria de premios de una gran empresa cervecera, con seguridad que fue dise�ada a espaldas del c�digo de �tica de tan importante organizaci�n, que ahora paga, en dinero y en prestigio, su injusto proceder.
�D�nde estaban, entonces, los administradores de la empresa?
Porque ellos tienen que entender, que la justicia se debe tanto a quien aporta el capital, como a quienes aportan el Talento Humano y a la propia comunidad, que se constituye en la gran generadora de elementos necesarios para la existencia de la empresa.
Estos tres aportantes, en las modernas teor�as empresariales, son los aut�nticos due�os de la empresa. Y a todos ellos el verdadero administrador debe dar lo que en justicia cada uno merece.

BUENAS MANERAS

Ø Nunca utilices la palabra �negro� para dirigirte a una persona de descendencia africana. Siempre refi�rete a ella como �persona negra�.
ØCuando dices �persona negra�, est�s d�ndole un valor sustantivo como persona.
ØCuando dices �negro� usas un calificativo discriminatorio irracional.
ØIgualmente, habla siempre de �persona blanca�. Haces un reconocimiento a su valor humano.
ØCuando dices �blanco� usas un calificativo discriminatorio esclavizante.
ØUna persona blanca, igual que una persona negra, puede equivocarse, a la entrada o la salida.
ØNo selecciones a tus trabajadores por el color de su piel, selecci�nalo por sus competencias humanas.
ØHay personas blancas, con el alma negra.
ØHay personas negras, con el alma blanca.
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Ano XI. No. 496. Febrero 5 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

Responsabilidad de la Universidad en la revitalizaci�n de los valores empresariales (1)

�A qu� le est� apuntando la Universidad Colombiana?

El estudio de la Universidad de Jiao Tong de Shangai, realizado en el 2006, muestra con claridad que ninguna universidad de nuestro pa�s est� catalogada entre las 500 mejores del mundo. Cuando Brasil tiene cuatro, Argentina una, M�xico una y Chile una, Colombia cero. �Tristeza? �Decepci�n? �Reto?
Y si no somos capaces de tener, siquiera una, entre las quinientas mejores universidades del mundo, �c�mo pretendemos competir con nuestros productos con otros pa�ses, si uno solo de ellos tiene 43 de las mejores 100?
En un mundo donde el conocimiento se valora como la m�s moderna de las ventajas competitivas, por encima del capital, y de los recursos naturales, los pa�ses minusv�lidos en conocimientos no tienen mayores posibilidades, porque no son suficientes de por s� los valores de emprendimiento, pasi�n, voluntad, capacidad de riesgo, como los del pueblo colombiano.
En el ranking de la competitividad del IMD, para el 2006, entre 61 pa�ses y regiones que se comparan, el nuestro ocupa el puesto 40. �Tristeza? �Decepci�n? �Reto?
Sin embargo �c�mo es que Brasil, M�xico y Argentina, que en el �ndice de Shangai, muestran mejores universidades que las nuestras, en el de IMD ocupan, el puesto 52, 53 y 55, respectivamente? Una de las explicaciones contundentes est� en esos valores colombianos que hemos resaltado.
Entonces, si a esas grandes virtudes nuestras, correspondieran unas excelentes universidades que por sus contenidos curriculares, por la calidad de sus productos, por su cobertura, por su excelencia profesoral y administrativa, se colocaran en los m�s altos �ndices comparativos mundiales, entonces este para�so natural que es Colombia, podr�a cambiar los atroces �ndices de pobreza interna. �O, a qu� le est�n apuntando?
La universidad es la llamada, por vocaci�n, por responsabilidad social, a complementar los valores de nuestro pueblo trabajador con el conocimiento te�rico, t�cnico-productivo y prudencial, que el mundo moderno exige.
Claro que lo est� haciendo, pero insuficientemente y sin el norte de una competitividad humana integral.

BUENAS MANERAS

Ø �Te has dado cuenta, que en tu hogar, tus peque�os hijos est�n aprendido la importancia del buen trabajo, con tu ejemplo, con tus actitudes y con tus referencias a �l?
�Has observado el valor de tu ejemplo en tus hijos mayores, cuando han empezado a asumir sus responsabilidades laborales?
ØTienes que entender que una inteligencia �tica para el buen trabajo, se construye con lo que t� como padre o madre, aportas; con la ense�anza de aquellos educadores a quienes confiaste tus hijos, y con las propias experiencias de ellos en su medio. �Esto, qu� te hace pensar?
ØSi el buen ejemplo que has dado, ha sido seguido por tus hijos, excelente. Si no, no te acongojes, cumpliste con tu misi�n, lo dem�s es responsabilidad de ellos.
ØDa ejemplo de buen trabajo y no tendr�s, jam�s, remordimientos.


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Ano XI. No. 497. Febrero 12 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

Responsabilidad de la Universidad en la revitalizaci�n de los valores empresariales (2)

Importancia de la revitalizaci�n de la �tica en la comunidad universitaria

Un primer factor moderno que resalta la importancia de la revitalizaci�n de la �tica por parte de la Universidad en su comunidad educativa es la misma globalizaci�n de la econom�a que est� demandando excelencia en la calidad humana integral empresarial.
Varias universidades han centrado su inter�s b�sicamente en la formaci�n cient�fica y tecnol�gica�saber y hacer- y han puesto menos atenci�n en la formaci�n humana y en el desarrollo de las aptitudes para el servicio -ser y servir-. Esto ha contribuido a que las expectativas de integralidad que en la oferta educativa opera como anzuelo, en la pr�ctica se logre con mayor intensidad en los primeros dos �ngulos del cuadrado: Saber y Hacer.
Nadie discute el �nfasis de nuestras universidades en la ciencia y en la tecnolog�a. Pero el producto de la universidad no es ese. El producto de la universidad es un hombre o una mujer, que a trav�s de los procesos certificados puedan ofertar sus servicios profesionales por su calificaci�n integral: Seres con una formaci�n humana aquilitadora de su personalidad. Con la m�s avanzada ciencia en la l�nea de su profesi�n. Poseedores de las m�s avanzadas tecnolog�as y metodolog�as en el hacer o aplicaci�n del conocimiento cient�fico a la transformaci�n de la realidad relacionada. Y habientes de una bien marcada voluntad de servicio a la comunidad.
Esta concepci�n del producto universitario, dista mucho de la de aquellas empresas universitarias que consideran que su producto es el curr�culo, las materias que ense�an o la calidad de la ense�anza, con lo que confunden el producto con el proceso, con los medios y con los insumos de su quehacer.
Hay dos razones globales de peso que fundamentan la importancia de lo anterior: Las econom�as desarrolladas est�n exigiendo toda clase de c�digos y normas a proveedores y clientes. Est�n exigiendo esencia, no solamente t�cnica.
Los mercados de capitales son absolutamente sensibles a los comportamientos no adecuados de los pueblos. Est�n exigiendo esencia, no solamente ciencia.
Esencia, ciencia, tecnolog�a y servicio marcan el producto universitario de excelencia que est� exigiendo la globalizaci�n.
�S� est� centrada, ah�, la universidad colombiana?

BUENAS MANERAS

Ø Cuando has adquirido un mal h�bito, es bien dif�cil deshacerse de �l.
ØRecomendar a una persona que tenga fuerza de voluntad, cuando quiere trabajar en erradicar un mal h�bito, puede aumentar su frustraci�n.
ØLos malos h�bitos son como los ovillos de seda, se van formando paso a paso.
ØPara deshacerse de un mal h�bito es preciso utilizar el mismo m�todo de irlo deshaciendo paso a paso.
ØHay quienes son capaces de erradicar un mal h�bito de una manera radical y tajante. Pero no todas las personas pueden hacerlo.
ØHaz una lista de tus h�bitos inadecuados (mentiras, impuntualidad, apropiaci�n de bienes ajenos, chismes, deslealtad, deshonra de otros, rebeld�a sistem�tica, falta de diligencia u otros) y proponte acabar con el que consideres m�s perjudicial para ti, en este a�o. Si caes, vuelve a empezar.


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Ano XI. No. 498. Febrero 19 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

Responsabilidad de la Universidad en la revitalizaci�n de los valores empresariales (3)

El profesor, eje de la formaci�n para la competitividad humana

Hay universidades que obtienen sus utilidades o sus resultados sociales, con la explotaci�n del talento humano profesoral.
Han convertido, como ellas mismas dicen, a muchos de sus profesores en �taxistas�, que dictan su c�tedra, cobran sus honorarios y van de universidad en universidad regando sus conocimientos. Y estas mismas universidades les demandan �sentido de pertenencia�, el que generalmente miden por la asistencia a las reuniones, ayudas frecuentes no incluidas en el contrato de prestaci�n de servicios, asistencia a las capacitaciones programadas a �ltima hora, participaci�n en investigaciones, entrega inmediata de calificaciones, jurados de tesis de grado, colaboraci�n en comit�s y dem�s. Todo ello con cargo al delgado valor hora que pagan.
Varios errores cometen tales universidades.
Uno: Olvidan que el profesor es el eje fundamental y cr�tico del plan de formaci�n para la competitividad humana, m�s que cualquier otro de los funcionarios generalmente bien pagados de la entidad.
Dos: Abusan de sus profesores al exigirles participaciones dif�ciles de cumplir, ya que, por sus necesidades econ�micas insatisfechas, prestan servicios al mayor n�mero posible de universidades, con lo que comprometen todo su tiempo humanamente disponible, incluyendo desplazamientos, para lograr los ingresos necesarios para una vida digna de acuerdo con su status, a�n a riesgo de comprometer la calidad de los procesos que tienen que darse antes y despu�s de la hora de c�tedra.
Tres: Creen que puede lograrse una alto �sentido de pertenencia� o de amor por la instituci�n, con un Talento Humano menosvalorado econ�micamente aunque supravalorado verbalmente y en permanente movilidad de una cultura empresarial a otra.
Es cierto que una empresa universitaria en raz�n de su competitividad tiene que ser exhaustivamente vigilante de sus egresos, pero no puede equivocarse en la inversi�n que hace en sus profesores, tanto de tiempo completo como de c�tedra, porque es en ellos donde radica la mayor ventaja competitiva institucional, si busca un producto humano de excelencia en los conocimientos del ser, del saber, del hacer y del servir.

BUENAS MANERAS

Ø �C�mo es que llega un cliente a tu establecimiento y t� contin�as en tus labores de organizaci�n, en vez de atenderlo de inmediato?
ØNo seas zalamero en el trato con tus clientes, una cosa es servir, otra es ser servil.
�No te has dado cuenta que como trabajador de una universidad, aunque no seas profesor, tambi�n ense�as con tus comportamientos?
ØSi barres bien, si trapeas bien, si tienes las aulas bien organizadas, eso ense�a organizaci�n.
ØSi administras una universidad donde se ense�en modernas teor�as de administraci�n, tienes que ser el mejor administrador del mundo. Eso es lo esperado.
�C�mo puede ser que si en tu universidad ense�an los m�s avanzados conocimientos de ingenier�a, se caiga un edificio que se construye en ella?


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Ano XI. No. 499. Febrero 26 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

Responsabilidad de la Universidad en la revitalizaci�n de los valores empresariales (4)

El profesor, no puede ser seleccionado s�lo por su ciencia

Se observa la tendencia en el medio universitario de una relaci�n directa de mayor calidad de la educaci�n a mayor n�mero de profesores de tiempo completo.
En la medida en que el n�mero de profesores de c�tedra aumenta, se reduce la capacidad de atenci�n personalizada a los estudiantes. Y esta parte del proceso educativo es fundamental tanto para la formaci�n en la esencia como para la cient�fica, la t�cnica y la de servicio del discente.
En esa relaci�n personalizada el docente pule la obra que en la c�tedra produce. All� es donde acrisola, con el consejo, con la catarsis, con la vivencia, con la explicaci�n individualizada, esa alma joven, casi ni�a, que se abre a inquietudes que en la sola c�tedra quedar�an reservadas.
Por ello es tan delicada la decisi�n, basada generalmente en las circunstancias econ�micas, de incrementar el n�mero de profesores de c�tedra, por encima de los profesores de planta. Cuando las circunstancias econ�micas lo exijan, los decanos tienen que afinar sus procesos de selecci�n de profesores de c�tedra, con un cuidado sin igual, no basados solamente en la ciencia y en la tecnolog�a que dominen, sino adem�s, bien fundamentados en el ser y en el servicio.
El estudiante est� en un proceso de desarrollo que asimila actitudes y comportamientos de aquellos a quienes suele admirar por su ciencia y sus conocimientos tecnol�gicos.
Por ejemplo, un profesor de medicina, con grandes conocimientos cient�ficos, pero con un esp�ritu de elevado contenido human�stico, est� ense�ando un ideal de m�dico diferente a aquel que, con iguales conocimientos, est� convencido que la medicina es el mejor sendero para llegar a la riqueza. El primero llega a hacer ver en el paciente una maravilla realizada por la energ�a universal, de la cual el es parte, y por lo tanto solidariamente humano, mientras que el otro hace ver en el paciente, y en su sufrimiento, el signo de pesos.
Es falso aquel enunciado que dice que no importa que el profesor de matem�ticas no tenga buen comportamiento ciudadano con tal que tenga bastante ciencia para dar, porque el profesor de matem�ticas durante su hora de c�tedra, est� entregando tambi�n los rasgos de su personalidad y de su esencia, susceptibles de ser imitados.
La universidad es forjadora de hombres, no una simple productora de robots.

BUENAS MANERAS

Ø Usted, como asesor empresarial, �tiene la suficiente entereza de decirle a su asesorado, aquellas cosas que observa en la empresa, pero que el empresario no quisiera o�r?
ØUsted, como administrador, �tiene la suficiente entereza de decirle al trabajador, a quien le hace una evaluaci�n de resultados, aquello que le observa como una dificultad, pero que �l no quisiera o�r?
ØUsted, como trabajador, �tiene la suficiente entereza de decirle a su superior que le ha dado una orden equivocada, las consecuencias de su decisi�n, aunque �l no quiera o�rle?
ØUsted, como compa�ero de trabajo, �tiene la suficiente entereza de decirle a otro compa�ero a quien le ve actos indelicados en la empresa, aquello que usted le observa, aunque �l no quiera o�rle?
ØPorque la entereza, entendida como fortaleza y firmeza de �nimo, es una virtud que tiende a desaparecer en la medida en que, en las relaciones humanas empresariales, aparece la hipocres�a zalamera.


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Ano XI. No. 500. Marzo 5 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

Responsabilidad de la Universidad en la revitalizaci�n de los valores empresariales (5)

Importancia del querer �tico universitario

Toda universidad, m�s que cualquiera otra empresa, ha de tener claro su direccionamiento estrat�gico sobre el cual debe fundamentar la m�s alta calidad competitiva humana que pueda darse en un pa�s con vocaci�n de crecimiento y desarrollo socioecon�mico.
La universidad que hoy no le est� apuntando a este prop�sito, que en su tr�ada estrat�gica de misi�n, visi�n y valores, no haya visualizado un horizonte de esta magnitud, es una universidad de tercera.
Dentro de ese direccionamiento estrat�gico, la definici�n de los valores corporativos, tanto humanos, como administrativos y �ticos, deben tener un mayor relieve para que se constituyan en lo que son: marcos de referencia de toda la comunidad universitaria para la toma de decisiones, personales e institucionales, relacionadas con la misi�n y la visi�n.
En el campo espec�fico de los valores �ticos civiles empresariales, es preciso que la universidad, en coherencia con los dem�s valores corporativos, desarrolle el querer �tico institucional que sirva de orientaci�n a docentes, a administradores, a trabajadores y a estudiantes, para direccionar sus comportamientos, adecuar y habituar sus conductas y sentirse retados y estimulados al cultivo de esos valores que son los que distinguir�n el producto humano de esa comunidad universitaria, del de las dem�s. Es el sello de la calidad humana, la impronta que la universidad ha dejar en el alma y el coraz�n de sus educandos, la huella del �alma mater� en su perfil, por lo cual ser�n reconocidos y apetecidos por las empresas.
Esta definici�n del querer �tico, a manera de principios, c�digo, cuerpo de deberes, ha de construirse con la participaci�n de todos los niveles de la organizaci�n y con representaci�n de los clientes externos, a fin de que refleje exactamente el anhelo com�n de excelencia, comprometa su lealtad, y permita, a manera de espejo, observar la distancia que hay entre las conductas individuales y las esperadas por la universidad, para trabajar en su sincronizaci�n.
Y en el caso concreto de los profesores, sean o no de c�tedra, esa definici�n les permitir�, en cada universidad donde trabajen, hacer �nfasis en sus ense�anzas, con claridad, en los elementos distintivos del querer �tico de cada instituci�n espec�fica.

REFLEXIONES

Ø Alcalde �a usted no le duele ver su ciudad tan horriblemente sucia?
ØAlcalde �no le est� haciendo falta mayor creatividad para no causar tanto impacto econ�mico negativo presente, con las obras de transformaci�n de la ciudad?
ØAlcalde �a su equipo de trabajo de movilidad o de tr�nsito, no le qued� grande la ciudad?
ØAlcalde �no se estar�, usted, conformando con los bajos niveles de reducci�n de la criminalidad en su ciudad?
ØAlcalde �usted es de los que creen que en la lucha contra el desempleo, es poco lo que una administraci�n municipal puede hacer?
ØAlcalde �se olvid�, usted, de que en su equipo de trabajo de m�s alto nivel, tambi�n tiene que haber equidad de g�nero?
ØAlcalde �qu� est� haciendo, usted, por disminuir los �ndices de pobreza y acabar con la miseria en su ciudad?
ØAlcalde �y cual es la ciudad que usted gobierna?


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Ano XI. No. 501. Marzo 12 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

Responsabilidad de la Universidad en la revitalizaci�n de los valores empresariales (fin)

Pero no basta el querer �tico

El comportamiento �tico del profesor, transmisor del conocimiento integral (Ser, Saber, Hacer y Servir = SSHS) para la formaci�n del hombre o la mujer que ingresar�n al mundo empresarial, no es s�lo el resultado del querer �tico enunciado y divulgado por la empresa universitaria, sino de otros procesos c�clicos ascendentes, tales como:
Selecci�n, inducci�n y reinducci�n de acuerdo con esas directrices SSHS articuladas a ese querer.
Amplia participaci�n profesoral en actividades de formaci�n personal orientadas a reforzar los valores humanos y �ticos exigibles, paralelos a los de ciencia y tecnolog�a.
Adecuaci�n de los m�todos de evaluaci�n de resultados para encontrar la coherencia necesaria que permita enfatizar en el descubrimiento de fortalezas y dificultades en cada uno de los campos del conocimiento integral, para definir los planes de mejoramiento continuado, tambi�n integral.
B�squeda permanente de la correlaci�n de los ideales de la universidad predicados, con la pr�ctica constante de ellos, por quienes tienen posiciones de mando, para que el ejemplo sea el crisol de los comportamientos de toda la comunidad universitaria.
Fomento, en cada una de las personas de la instituci�n, del autocontrol, entendido, seg�n el Modelo Est�ndar de Control Interno (MECI) del pa�s, como: La capacidad de cada miembro de la comunidad educativa, para evaluar su trabajo, detectar desviaciones, efectuar correctivos, mejorar y solicitar ayuda cuando lo considere necesario de tal manera que la ejecuci�n de los procesos, actividades y tareas bajo su responsabilidad garanticen el ejercicio de una funci�n transparente y eficaz, en concordancia con el querer institucional.
Mantenimiento de controles adecuados, basados en el autocontrol, bajo la perspectiva fundamental de �ayuda para alcanzar los objetivos personales e institucionales�.
Solamente as�, la empresa universitaria podr�: a) estar segura del producto humano que ofrece y el que realmente aporta al mundo empresarial, b) lograr puestos de vanguardia entre las mejores universidades del mundo y c) alcanzar la competitividad humana necesaria para un mundo globalizado.

BUENAS MANERAS

Ø El tono desafiante de algunos porteros y celadores, que, cuando un visitante se siente maltratado por ellos dicen: �vea este es mi nombre para que me aviente�, deja un sabor amargo de su organizaci�n.
ØUno no puede esperar que un portero tenga suficiente criterio gerencial para analizar situaciones que se salen del reglamento. Su deber es otro. Por ello uno no debe enojarse por su apego a la norma. Por el contrario, hay que reconoc�rselo.
ØHay que entender los controles como ayuda para los resultados organizacionales, no como persecuci�n.
ØCuando empiezan a desconfiar de usted, analice sus actitudes, comportamientos, y expresiones. Pueden estar dando margen para ello.


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Ano XI. No. 502. Marzo 19 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EMPRESARIOS EJEMPLARES .

Pero verdaderamente ejemplares

Es loable lo que hacen algunos medios y organizaciones, de exaltar a hombres y mujeres de empresa que sobresalen de entre los dem�s, por sus ejecutorias, por sus �xitos, por sus realizaciones importantes.
Porque hay muchos que realmente son ejemplares vivientes de buena fe en el obrar, que responden desde sus lugares de privilegio a las expectativas sociales de unas comunidades sumidas en pobreza pero que, tambi�n,han visto en ellos l�deres empresariales capaces de generar el empleo necesario a base de creaci�n de riqueza nacional.
A esos hombres y mujeres hay que exaltarlos, hay que erigirles monumentos y hay que perpetuarlos en la memoria de todos los ciudadanos, porque as� lo merecen.
Sin embargo, es importante no equivocarse en esta elecci�n.
Poner de ejemplo la vida de un hombre o de una mujer de empresa, cuyos resultados y sus �xitos han sido logrados a base de contrabando, de esguinces a la ley, de maltrato de los trabajadores, de trampas a la seguridad social, de aprovechamiento de las necesidades de los dem�s para su beneficio personal, de su viveza, admirada muchas veces como virtud, de acosadores sexuales encubiertos, es enviar un mensaje, muy potente, de exaltaci�n de los antivalores del empresarismo.
Claro que todo ser humano tiene sus debilidades. Claro que todo ser humano ha podido equivocarse en el camino de su vida. Pero no puede contagiarse el medio empresarial del s�ndrome moderno de �grandes criminales convertidos en mans�simos pastores�.
No puede hacerse brillar en el pecho de un empresario deshonesto, mal intencionado, procaz, una condecoraci�n honrosa porque se estar�a repitiendo aquello que ya denunciara el poeta: �en los tiempos de b�rbaras naciones, de las cruces colgaban los ladrones, en los tiempos modernos de las luces, de los ladrones, cu�lganse las cruces�.
La elecci�n de los empresarios ejemplares, pero verdaderamente ejemplares, es necesaria para que sirvan de derrotero a quienes, en el mundo de los negocios, deseen seguir sus pasos de dignidad, decoro y honor.

BUENAS MANERAS

Ø El mal trato a los animales dom�sticos, puede demostrar violencia incontenida desplazada.
ØNo es f�cil convivir con un vecino si no se percibe como alguien que me necesita y del cual necesito.
�C�mo puede ser, que en pleno siglo XXI, a�n haya quienes vean en un hombre la reencarnaci�n de un dios? El mundo moderno exige mayor racionalidad.
�Y de qu� sirve tener todas las distinciones, los premios, los reconocimientos culturales, art�sticos, literarios, si se carece de expresiones de responsabilidad social o no se aprovechan para el beneficio social de la humanidad?
�Y c�mo puede explicarse, en pleno siglo XXI, que personas que dicen creer en un mismo Dios se guarden tanto rencor? Tienen que ser falsos creyentes.
ØAunque tropieces mil veces en tu camino, no te quedes postrado. Lev�ntate. Esfu�rzate. Contin�a. La lucha es permanente.


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Ano XI. No. 503. Marzo 26 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL (RSE) .

Como cultura organizacional

Pareciera que, en la naturaleza humana de algunos empresarios, s�lo los negocios y s�lo ellos fueran la �nica raz�n de su actividad. Generalmente calculadores, fr�os, sin otro argumento que las utilidades, aparecen, de pronto, informando que quieren contribuir a grandes obras sociales.
Cuando tal anuncio ocurre, todos piensan en la publicidad, en la vitrina, y en la ocupaci�n gratuita de los principales diarios. Es decir, no se cree en la sinceridad de su filantrop�a empresarial.
La raz�n es evidente: Cuando el aporte social se hace frente al oportunismo de los sucesos adversos que afectan a una comunidad, el sonajero de los egresos suena similar al de las campanillas de los fariseos cuando daban una limosna.
Las empresas serias, tienen que comprometerse a fondo con la responsabilidad social (RSE) que realmente les compete, integr�ndola a su cultura organizacional.
Por ello, en primer t�rmino, tienen que entrar a definir el alcance de la pol�tica de su RSE y la forma de respuesta a ella. As� como han definido la pol�tica de calidad. Esto evita la improvisaci�n, la respuesta simplemente emocional u oportunista.
Al plan estrat�gico empresarial, deben llevarse los proyectos y las acciones de intervenci�n solidaria en la comunidad, como respuesta clara, a esa pol�tica normativa acerca del querer empresarial. Toda la comunidad debe conocer el alcance de su proyecci�n comunitaria, para que sepa con nitidez qu� puede esperar de esa empresa.
Por eso, deben quedar claras, en esa pol�tica, tres l�neas generales b�sicas de acci�n: 1. El compromiso con la creaci�n de riqueza nacional. Este eje es el de mayor impacto y de mayor responsabilidad de la empresa con su comunidad: Generaci�n de riquezas para todos. 2. El compromiso definido con los verdaderos due�os de la empresa: Los accionistas, los aportantes de Talento Humano y el Estado comunitario. 3. Las intervenciones puntuales deseadas, planeadas, con la vecindad empresarial.
La responsabilidad social as� orientada y prevista, cosecha inmensos reconocimientos a la empresa, que, de contera o por a�adidura, tambi�n se perciben en su caja registradora.

BUENAS MANERAS

Ø Siempre que emprendas un viaje en tu coche, recita esta oraci�n: Dios m�o, te pido, de todo coraz�n, que hoy no me corresponda el accidente estad�stico del motociclista, y que, si me corresponde, no sea yo el culpable.
ØHaz se�ales de gratitud cuando otro conductor reconozca tu derecho a la v�a, o cuando, teniendo �l su derecho, te la ceda.
ØNo est�s esperando gratitud por todo acto generoso que realices. Esa espera amargar� tu generosidad y te volver� un insensible social.
ØLa soledad en que dejes a tus peque�os hijos hoy, ser� la misma soledad de tu vejez, ma�ana.
ØNunca olvides que trabajando con compromiso y lealtad, est�s contribuyendo a la generaci�n de empleo para los que no tienen trabajo.
ØNo creas que la responsabilidad social es solamente de la empresa. T�, como trabajador de ella, tambi�n tienes obligaciones con la comunidad.


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Ano XI. No. 504. Abril 2 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL (RSE) (2)

Generar riqueza.

Venimos insistiendo, conscientemente, en que la principal responsabilidad social de la empresa es la de GENERAR RIQUEZA NACIONAL. Este concepto apunta a la contribuci�n al crecimiento del Producto Bruto Interno del pa�s, para beneficio de todos. Todos.
Un empresario moderno, al crear una empresa, est� pensando, por sobre todo, en cu�nto va a contribuir a satisfacer las necesidades de sus clientes. Este punto de partida, en el que se fundamenta toda investigaci�n de mercado, es clave en el ejercicio exitoso del empresarismo. A trav�s de ese ejercicio visionario es como puede llegar a ubicar su empresa en los lugares de competitividad, necesarios para generar riqueza para s� mismo, para sus trabajadores, para su ciudad y para el pa�s.
Claro que al Estado compete el desarrollo de toda la infraestructura necesaria para que el empresario pueda desde su gesti�n, generar toda la riqueza posible. Y cuando la tarea del Estado se cumple, la empresa privada florece, pero es el empresario quien carga sobre sus hombres ese enorme peso de generar la riqueza a trav�s del ejercicio de extracci�n, transformaci�n, y producci�n de bienes y servicios para los mercados.
Algunos tratadistas de la RSE, y sobre todo asesores del BALANCE SOCIAL de las empresas, han confundido la responsabilidad social con el cumplimiento legal de sus obligaciones. Por eso, va siendo extra�o que un pa�s con un crecimiento econ�mico extraordinario, no est� impactando con vigor los indicadores de desempleo.
Para un economista, las razones podr�an estar en que los ritmos de la producci�n solamente est�n absorbiendo tiempos de mano de obra ociosa, ante el crecimiento del �ndice de capacidad instalada utilizada.
Pero para el soci�logo, que observa el crecimiento de las utilidades en desproporci�n al crecimiento del empleo, tiene que deducir que esa nueva riqueza no est� llegando a impactar suficientemente los indicadores de desocupaci�n del pa�s, porque resulta muy atractivo para quienes no tienen ning�n sentido de responsabilidad, el amplio beneficio econ�mico que les traen las acciones del Estado, pero est�n olvidando que no invertir utilidades en crecimiento, o diversificaci�n, que contribuya a la generaci�n de empleo, estar� facilitando el retorno a climas sociales no aptos para el florecimiento de la filosof�a de empresa privada. Pero �si hay alguien a quien todav�a le importe esto?

BUENAS MANERAS

Ø Administrador: Es importante que escuches las palabras o leas las expresiones del rostro, de aquellos que no est�n de acuerdo con lo que propones.
ØAdministrador: S� claro en el uso de tu autoridad. No delegues en el grupo lo que no debes delegar. As�melo con firmeza.
ØAdministrador: Cuando en tu proceso de participaci�n acuerdes objetivos con tus orientados, s� exigente en su cumplimiento. No hacerlo es invalidar el acuerdo.
ØAdministrador: S� comprensivo de las situaciones que se le pueden presentar a tus orientados en el cumplimiento de sus metas, pero no seas blandengue.
ØAdministrador: De vez en cuando preg�ntate: �Y si yo estuviera equivocado? Esa peque�a duda, en asuntos de importancia, te har�a revisar de nuevo tu decisi�n antes de comunicarla. Y eso es bueno, porque reversarla despu�s es comprensible, pero su frecuencia genera desconfianza.


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Ano XI. No. 505. Abril 9 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL (RSE) (3)

El nuevo lenguaje de la RSE

Cuando se concibe que los verdaderos due�os de cualquier empresa son quienes aportan capital, Talento Humano, e infraestructura comunitaria, tal concepci�n se centra en un capitalismo social, diferente del radical de siglos pasados y alejada del propio colectivismo.
Esto ha que ser muy claramente entendido por todos los empresarios actuales y potenciales, porque la tenencia de los bienes de capital, ya, a esta altura del desarrollo de la humanidad, no tiene, si no que es una funci�n social.
Cuando se parte de que el capital tiene una funci�n social, se piensa que lo social es un agregado, y, entonces, aparece la vieja escuela paternalista empresarial, mientras cuando se cree y se profesa que el capital es una funci�n social, todo su quehacer, postmoderno, est� orientado a eso, a servir a la sociedad. Para eso es, realmente, el capital
Tener y ser, establecen dos diferencias sustanciales en la mentalidad del empresario. Tener, ten�a el significado de dominio, de propiedad exclusiva de la utilidad, de absolutismo en la decisi�n del ejercicio de la actividad empresarial por el proveedor del capital, mientras ser, significa entendimiento de la intervenci�n de los otros aportantes en ese ejercicio empresarial. Por ello, esta nueva concepci�n demanda participaci�n, en su sentido extenso; rangos de equidad mutual en los rendimientos; administraci�n eficiente y efectiva, porque hay que responder ante otros por el ejercicio adecuado de la orientaci�n del equipo de trabajo y el manejo de los recursos f�sicos y econ�micos. Desde la �ptica de las sociedades an�nimas es m�s f�cil captarlo.
Ya las expresiones: �Yo hago aqu� lo que quiera. Yo soy el que mando en mi empresa. Yo no tengo porqu� darle cuentas a nadie�, han tenido que desaparecer del lenguaje del empresario y cambiarse por: �Aqu� hacemos lo que m�s conviene a todos los que nos aportan. Aqu� hay autoridad claramente definida pero participada. Aqu� se practica la rendici�n de cuentas a todos�.
Este nuevo lenguaje va penetrando poco a poco la conciencia de un nuevo empresarismo que est� dejando atr�s los visos de explotaci�n, para alcanzar los niveles avanzados de contribuci�n al crecimiento de sus verdaderos due�os, desde el enfoque de la libre empresa, para el beneficio de la naci�n y de la humanidad.
Entenderlo as� es entender el aut�ntico sentido de la responsabilidad social empresarial, con esos verdaderos due�os de la empresa.

BUENAS MANERAS

Ø No puedes esperar que todo mundo te sea simp�tico.
ØNo puedes esperar que todos compartan tus mismas creencias y valores.
ØNo puedes esperar que tu concepto de la belleza sea igual para todos los dem�s.
ØNo puedes esperar que todos se comporten de igual manera frente a los mismos acontecimientos pr�speros o adversos.
ØNo puedes esperar que todos los seres humanos sean como fotocopias o clones.
Pero si puedes buscar que en el pluralismo de creencias, actitudes y valores, todos, en la empresa, nos podamos poner de acuerdo en unos �ticos m�nimos universales para la convivencia humana.


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Ano XI. No. 506. Abril 16 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL (RSE) (4)

Socios para el desarrollo comunitario

Toda intervenci�n puntual, planeada, de la empresa con su vecindad, (diferente a las obligaciones legales y nacida del reconocimiento de que la comunidad cercana es socia de la empresa y a su vez la empresa es socia de ella), est� inscrita dentro del verdadero concepto de RSE.
Pero hemos de insistir en que, su principal responsabilidad, es el compromiso con la generaci�n de riqueza de la cual esa comunidad pueda participar, especialmente con grandes oportunidades de empleo. Esto no lo puede perder de vista el empresario.
Sin embargo, veamos esa responsabilidad desde otros dos �ngulos:
Uno: Toda comunidad atraviesa por sobre sucesos pr�speros o adversos circunstanciales en los cuales se espera el apoyo de todos sus miembros, y las empresas, asentadas en su vecindad, no son ajenas a esa membres�a. Por ello hemos insistido en que el plan estrat�gico empresarial tiene que contemplar rubros generosos de apoyo, a manera de fondos administrativos y a la medida de las capacidades econ�micas institucionales, con clara informaci�n, para cuando se presenten.
Un plan, as�, permite que la comunidad tenga expl�cito el apoyo institucional, y evitar las improvisaciones, a veces oportunistas, que a la postre se convierten en af�n publicitario y no demuestran una conciencia real del papel empresarial de socios para el desarrollo.
Dos: Igualmente, la estrategia empresarial debe se�alar el rumbo de la proyecci�n social de la empresa en su vecindad para dar respuestas a necesidades no circunstanciales, pero s� propias de ella. Tal proyecci�n tiene que basarse en una investigaci�n a profundidad del estado socio econ�mico y cultural del entorno que permita conocer sus fortalezas y carencias, la cantidad y calidad de las empresas e instituciones asentadas, y el papel que, en el concierto de tales organizaciones, desempe�ar� la empresa.
Esto permitir� clarificar que una empresa, sola, no es la responsable de todo el desarrollo de una comunidad; que toda empresa proyectar� su acci�n de acuerdo con su propia filosof�a empresarial, sin duplicarla, y que esa misma filosof�a determinar� los �nfasis de su aporte en ejes del bienestar como educaci�n, salud, trabajo, vivienda, recreaci�n.
Una asociaci�n de las empresas de la vecindad, ayudar�a, enormemente, al liderazgo, concepci�n y desarrollo de la proyecci�n social comunitaria, con mayor eficacia y sin las rivalidades ni celos, que a veces, tambi�n en el servicio se presentan. Socios para el desarrollo

BUENAS MANERAS

Ø Las mentiras son las que mayor desconfianza generan en el administrador y en el administrado.
ØA veces, los hechos, como las palabras, tambi�n nos enga�an.
ØJuzgar un hecho exige informarse a fondo sobre el qu�, el qui�n, el cu�ndo, el d�nde, el c�mo y el por qu� de tal hecho.
ØLa confianza se pierde muy f�cilmente y reconstruirla demanda claridad en el obrar y demostraci�n y comprobaci�n de su rectitud.
ØHabla de tus limitaciones de salud con tu m�dico y con tu familia, pero no est�s contando a todo mundo tus enfermedades. Inspiras compasi�n.
ØCuando tengas que referirte a tus enfermedades no uses la terminolog�a m�dica que por raz�n de ella aprendiste; los dem�s no te entienden. Suenas petulante.


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Ano XI. No. 507. Abril 23 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL (RSE) (fin)

Socios para el desarrollo con dignidad

El concepto de socios para el desarrollo tiene que interpretarse en su significado exacto.
La empresa no puede continuar las antiguas pr�cticas de crear dependencia a la comunidad.
Esa dependencia no solo es da�ina para esta sino tambi�n para aquella, porque, a la postre, los beneficiados de las acciones de proyecci�n social, estar�n demandando cada vez m�s, puesto que ning�n esfuerzo propio, distinto al de pla�ir, les ha significado, y cuando la empresa no pueda, o no quiera continuar con esa relaci�n, sufrir� el embate de aquellos de quienes estaba esperando gratitud y reconocimiento por su paternalista actitud.
Un ejemplo nos ayudar� a comprender mejor la importancia de una actitud de desarrollo con dignidad en la proyecci�n social empresarial:
Si tenemos un grupo de teatro en una comunidad en cuyo vecindario hay una f�brica textil y esta empresa, en un derroche de magnanimidad, le obsequia, sin contraprestaci�n alguna, todo el vestuario y la confecci�n que requiere para sus presentaciones, y a�n le invita, y as� lo cumple, a que cuando lo necesite acuda presta a su generosa donaci�n, observar� que ser�n frecuentes las solicitudes, que los vestidos no se cuidar�n con esmero, que f�cilmente se perder�n sus inventarios, pues, �qu� importa, si ah� est� la empresa que ha asumido la obligaci�n de proveerlos? El resultado entonces es: Una comunidad desvergonzada, una comunidad irresponsable, una comunidad indelicada y cuando se le confronta, una comunidad bufona.
Pero si un grupo de teatro que se encuentra en otra comunidad hasta donde no llega la proyecci�n social de una empresa textilera, necesita el mismo vestuario, sabe que tiene que hacer esfuerzos para obtener los recursos necesarios para la compra y confecci�n de las telas; que seguramente, al acudir a ella, obtendr� importantes descuentos y que ser� siempre bien recibida e inclusive invitada a hacer uso de ellos cuando lo requiera. Se observar�, entonces, que esta comunidad acudir� s�lo cuando sus necesidades sean reales, cuidar� con esmero sus inventario de vestidos, sacar� de ellos el mejor provecho hasta el �ltimo momento de su vida �til, mantendr� su actitud de agradecimiento por la empresa que as� le colabora y toda la comunidad estar� enterada de ese servicio social prestado.
He ah� un ejemplo de respuesta esperada a una concepci�n de socios para el desarrollo con dignidad, como elemento fundamental de la RSE.

PREGUNTAS

Ø �Por qu� ser� que a algunos no les importa tirarse en el pa�s con tal de hacerle da�o a una persona?
�Por qu� ser� que el empresario privado guarda tanto silencio cuando se est�n atacando las bases de la democracia que garantizan la libre empresa?
Ø �Por qu� ser� que quienes creen en la importancia del libre mercado, se quedan tan callados, cuando otros argumentan con el anacronismo del s�lo mercado interno?
�Por qu� ser� que quienes tambi�n se beneficiar�n de los grandes tratados comerciales con otros pa�ses, empresarios y trabajadores exportadores, se quedan tan callados cuando se amenazan las posibilidades de concretarlos?
�Por qu� ser� que dirigentes de los Estados Unidos de Norte Am�rica, tienen tanta capacidad de hacer que sus amigos se conviertan en enemigos?
�Por qu� ser� que un pueblo es capaz de quedarse mudo ante su propia dignidad ofendida?


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Ano XI. No. 508. Abril 30 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

AGUA A PRECIO DE POLLO .

EN LA ERA DE LA GLOBALIZACION

El mensaje de una empresa productora de pollos en el que afirma que hay quienes inyectan agua a sus productos para aumentarles de peso, con lo que se benefician pues venden el agua a precio de pollo, a�ade un nuevo ingrediente a las pr�cticas comerciales deshonestas.
En la era de postmodernidad, una denuncia de esta naturaleza tiene que poner en movimiento todos los mecanismos estatales y privados para su verificaci�n, porque el enga�o, la mentira, no pueden seguir siendo cohonestados como pr�cticas productivas para sacar mayor ventaja en el mercado.
Usos y costumbres de esta naturaleza o similares, no solamente atentan contra la econom�a de los consumidores, si no que socavan aquellas empresas que, en el proceso del desarrollo de su competitividad, han estructurado sus organizaciones con valores y principios indeclinables como buenas pr�cticas administrativas.
Pero el mayor grave da�o que puede causarse, es que tales usos encuentren campo abonado en otras empresas para ser imitados, porque tales acciones se queden impunes.
Uno ve, con entusiasmo, c�mo crece el n�mero de empresas que han decidido adoptar su c�digo de buen gobierno corporativo y su c�digo de �tica, pero tambi�n observa, con tristeza, c�mo tan importantes elementos para desarrollar una competitividad humana, internacional, valiosa, solamente se est�n quedando en el papel, en los enunciados, o sean promulgados siguiendo la moda o para responder a los intereses de los clientes nacionales e internacionales, que, aunque no se crea, terminar�n por medir la distancia que hay entre lo que se dice en los c�digos y la realidad de su pr�ctica corporativa.
Toda empresa tiene que saber que hoy, en el mundo de la globalizaci�n de la comunicaci�n, el buen nombre que se construye con dedicaci�n, con trabajo, con calidad humana y calidad de sus productos o servicios, se pierde muy f�cilmente con cualquier mala pr�ctica, porque ya la capacidad de influencia de un cliente insatisfecho no es sobre diez personas de su cercan�a f�sica, sino, adem�s, sobre todos aquellos con quienes tiene contactos en su blog, en su base de datos de correo electr�nico, en su chat, en su mundo virtual. Y con much�sima credibilidad.
Invitamos tambi�n a ese mundo virtual para que, como parte de su nueva responsabilidad social y dentro de la �tica que debe caracterizar el Internet, contin�e denunciado las empresas tramposas.

BUENAS MANERAS

Ø Abandona todo lo que est�s haciendo cuando un usuario o cliente, se acerca a pedirte un servicio.
ØEs imperdonable que descuides la atenci�n al cliente por estar entretenido en los cuentos de tus compa�eros.
ØLimpia las suelas de tus zapatos antes de entrar a una oficina o casa.
ØRecoge la basura que encuentres tirada a tu paso en los corredores de la empresa, es tu lugar de trabajo.
ØNunca arrojes basura en los corredores o calles de tu empresa, aunque no te vean, es tu lugar de trabajo.
ØSi cometiste el error de hacer un c�digo de �tica para tu empresa, sin participaci�n de todos, sal de ese error socializ�ndolo y explicando, detalladamente, tus expectativas.
ØSi divulgas la misi�n y la visi�n de tu empresa, no puedes dejar de divulgar sus valores. Parecer�a como que la empresa careciera de ellos.


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Ano XI. No. 509. Mayo 7 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EXCEDENTES EN LAS EMPRESAS ESTATALES .

Rentabilidad racional para crecer en el servicio

El modelo de Empresas Sociales del Estado resulta ser un interesant�simo proceso de mejoramiento de organismos del Estado, conveniente para sacarlos del paquidermismo que siempre los ha caracterizado. Colegios, hospitales, telecomunicaciones, servicios p�blicos, entre otros, han tenido que venir estructur�ndose en todas sus �reas claves.
La decisi�n estatal de no subsidiar totalmente tales empresas, ha abierto una importante emulaci�n entre ellas mismas y las del sistema privado.
Por ejemplo, los hospitales, hoy, para obtener una rentabilidad racional que les permita permanecer, crecer, modernizarse, generar empleo dentro de sus objetivos estrat�gicos, tienen que hacer claros esfuerzos de mercadeo, eficiencia, eficacia y econom�a para atraer grandes masas de la mayor poblaci�n potencial de menor estrato, que, hoy, con su carn� del Sisb�n puede optar dentro de una gama amplia de posibilidades de oferta de servicio.
Y esto es bueno. Muy bueno.
Sin embargo, las ESE tienen que precaverse del desequilibrio que puede derivarse de la b�squeda de obtener grandes excedentes de los ingresos sobre los egresos, a espaldas de su misi�n de servicio.
Discordamos de las pr�cticas que utilizan algunas empresas estatales de obtener miles de millones de utilidades, para invertir gran parte de ellas en obras fara�nicas, o ponerlas a disposici�n de un mandatario de turno para sus extravagantes inversiones, m�s a�n cuando esas utilidades se obtienen a costa del encarecimiento de los servicios que aunque se subsidien, siempre tendr�n un costo significativo para el usuario.
Las empresas del Estado tienen que saber que sus excedentes tienen que ser racionales para su crecimiento, para mejoramiento de su tecnolog�a que le permita prestar mejor servicio, para la generaci�n de empleo productivo, y para dar respuesta a su principal responsabilidad social como es la de contribuir, desde el �mbito de su operaci�n, a facilitar la creaci�n de riqueza nacional como consecuencia de la prestaci�n de servicios eficaces, eficientes, a costos apropiados para los usuarios.

BUENAS MANERAS

Ø No pretendas hacer que todo el mundo se organice como t� quisieras. Hay diferentes formas de organizaci�n a la tuya.
ØNo seas tan intenso con los dem�s. A veces no les das ni respiro.
ØSi tu estilo de direcci�n hace aburrir a las personas que orientas, tienes que adquirir formaci�n acad�mica para tu efectividad.
ØCuando trabajas en equipo no puedes aislarte de la discusi�n, para presentar tu opini�n al final. Tu participaci�n tiene que ser oportuna, para que el equipo no pierda tiempo, si tu participaci�n extempor�nea le hace revisar todo su trabajo.
ØNo es bueno decir: Te lo dije. Suena a desquite o a satisfacci�n porque al otro le fue mal o a amenaza ir�nica o a se�alamiento de terquedad.
ØEs mejor decir: Ese error que cometiste lo hiciste con plena advertencia y por lo tanto debes asumir sus consecuencias.


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Ano XI. No. 510. Mayo 14 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

TRAMPAS Y TRAMPAS .

Buenos pero no d�biles

No sabe uno que epid�mico mal contrajo la humanidad que de la trampa hizo un c�digo de conducta para triunfar.
En la pol�tica: Trampas.
En la administraci�n de las empresas p�blicas y privadas: Trampas.
En la religi�n: Trampas.
En el deporte: Trampas.
En los sindicatos. Trampas.
En los supermercados: Trampas.
En las entidades sin �nimo de lucro: Trampas.
En los sistemas financieros: Trampas.
En los servicios p�blicos: Trampas.
En las fuerzas armadas: Trampas.
En los canales de televisi�n: Trampas.
En el hogar: Trampas.
En las relaciones internacionales: Trampas.
En las universidades: Trampas.
En los grupos de amistad: Trampas.
En la Internet: Trampas.
En la publicidad: Trampas.
En los medios de comunicaci�n: Trampas.
En los servicios de salud: Trampas.
En la hoteler�a y turismo: Trampas.
En el sistema de tr�nsito y transportes: Trampas.
En el sistema educativo: Trampas.
En fin, la lista de las actividades de la humanidad donde se percibe que hay trampas parece inagotable.
Pero tambi�n se observan grandes esfuerzos por la formaci�n de personas para que en medio de tanta trampa, sean capaces de obrar correctamente.
Esos esfuerzos son valederos, importantes, hay que estimularlos, hay que ampliarlos, porque hay que incidir en la humanidad para que deje las pr�cticas tramposas. Pero tambi�n desde el hogar hay que ense�ar a los hijos a c�mo librarse, con dignidad, de los tramposos, porque una formaci�n sin este contenido no tendr� toda la fuerza suficiente para contrarrestarlos, y los bien formados podr�an terminar por caer en sus garras y en sus enga�os. Por eso la fuerza del mal es tan potente, porque formamos unos buenos, d�biles frente a tanta capacidad de enga�o.
Buenos, s�, pero jam�s d�biles.

BUENAS MANERAS

Ø Puede que tu patria sea la m�s mala de todas las patrias, pero como con tu madre, aunque sea la m�s mala de todas las madres, nunca renuncies a ella. Ayuda a mejorarla.
ØEn el trabajo, las personas empiezan a desconfiar de ti cuando das muestras de tu falta de veracidad.
ØEs posible que creas que lograste enga�ar con tus respuestas a tus compa�eros o superiores, pero si no eres sincero en ellas, cuando menos lo pienses, caer�s porque caer�s.
ØSi est�s sintiendo que en tu empresa est�n desconfiando de ti, analiza tus actitudes, tus comportamientos, tu conducta. Con seguridad que vas a encontrar razones para ello y es tiempo de trabajar en reconquistar su confianza. Dif�cil, pero se puede, si quieres.
ØProfesor: En la Universidad no toleres las trampas en los trabajos de grupo ni en las pruebas, acostumbrar�s a los futuros profesionales, a ser tramposos en las empresas donde trabajen.


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Ano XI. No. 511. Mayo 21 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL MAL DE LAS EMPRESAS ES EL RECURSO HUMANO .

En la competitividad humana internacional

Nos decimos, con frecuencia, innumerables mentiras. Como cuando afirmamos que lo mejor que tiene una empresa es su recurso humano. �Cu�l recurso humano? �Mejor qu� y para qu�?
La gente en much�simas empresas sigue siendo recurso humano, as� se sienten, as� se creen y as� act�an, como recurso, como simple recurso, como si fuese un trapero, un escritorio, un basurero. Y las mismas empresas as� la �manejan� como recurso humano. Y as� la toleran.
Somos conscientes de que este tema es reiterativo en el Correo de la Etica. Pero es que, cada que el IMD suizo publica su Yearbooks sobre competitividad internacional, da grima la posici�n que ocupa Colombia en ella y el enorme aporte que hacen a esa triste posici�n, la forma como se la administra , y los propios valores de la gente que trabaja.
Nuestro pa�s pas� de ocupar el puesto 34/53 en el 2006, a 38/55 en el 2007. Lo que muestra un real retroceso en el �ndice de competitividad internacional. El IMD mide cuatro grandes factores: El desarrollo econ�mico. La eficiencia gubernamental. La eficiencia empresarial. La infraestructura. Cada factor, a su vez, lo divide en varios subfactores, de entre los cuales resaltamos, para nuestra reflexi�n: La compensaci�n laboral, la motivaci�n, el trabajo de la mujer, la transparencia financiera, la transparencia o la corrupci�n gubernamental, la discriminaci�n, las pr�cticas �ticas implantadas en las empresas, la responsabilidad social, la credibilidad en la administraci�n, las pr�cticas de auditor�a y control, la satisfacci�n de los trabajadores, la flexibilidad y adaptabilidad de la gente a su econom�a, la educaci�n, los valores sociales que soportan la competitividad y los valores corporativos y de sus trabajadores.
Rajarnos en desarrollo econ�mico, en infraestructura, es pasable: No somos un pa�s rico. Pero rajarnos en eficiencia empresarial y gubernamental y en educaci�n, es imperdonable.
No tenemos el Talento Humano necesario para la competitividad. Lo hemos descuidado. No hemos abandonado el arcaico concepto de recurso, para entrar a la escuela del desarrollo del Talento Humano, en la era del conocimiento. Seguimos creyendo y tratando a la gente que trabaja como recurso y ella misma se sigue sintiendo, creyendo y actuando como recurso y no como Talento Humano. Aqu� estamos fallando. Porque, definitivamente, la actitud del TH es la que establece la diferencia. No nos sigamos diciendo mentiras, que las cifras del IMD suizo hablan por s� solas. Aunque no seamos ricos, si tenemos la actitud de creer, ser, sentirnos y actuar como Talento Humano seremos capaces de competir internacionalmente, de lo contrario, no.

BUENAS MANERAS

Ø A los grandes almacenes que despliegan amplia informaci�n sobre sus realizaciones sociales, que en la registradora no pueden ser p�simos en la atenci�n al cliente.
ØA los supermercados que dicen tener los precios m�s bajos, que cuiden la atenci�n en las cajas, para que el momento de pago no sea un dolor de cabeza para sus clientes.
ØA los supermercados con grandes expansiones por la geograf�a de las ciudades, que no desconcierten a los clientes, en caja, con falsedad en las promociones.
ØA los grandes almacenes que gastan fortunas en publicidad, que cuando un cliente llegue a buscar un producto, halle quien lo atienda, no reciba informaci�n errada, ni encuentre trabajadores perezosos que no sean capaces de acompa�arlo para indicarle correctamente su localizaci�n.


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Ano XI. No. 512. Mayo 28 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DE TRAMPAS Y AMARGURAS .

Autoenga�o y miedo a ser descubiertos

El doctor Rodrigo Botero Arango, nos hizo el siguiente comentario, sobre nuestro editorial TRAMPAS Y TRAMPAS:
�un comentario sobre las trampas: Aunque generalmente se usan para "triunfar" a la larga no se obtienen triunfos verdaderos sino dolorosos fracasos humanos; no es sino ver lo que ha pasado con tantos "deportistas" (entre comillas porque no merecen ese t�tulo), con tantos empresarios en Colombia y en el mundo, con m�s de un cient�fico... Y los que no han ca�do a�n - que m�s temprano que tarde lo har�n - necesariamente llevan por dentro dos desagradables sensaciones: la del autoenga�o (�qu� fracaso!) y la del temor de ser descubiertos. Por eso vale la pena estar mostrando a los j�venes, tanto en el hogar como en las aulas, los ejemplos dolorosos de los "triunfadores" y por contrario los de los aut�nticos triunfadores, generalmente con menos medallas y menos reconocimientos externos pero absolutamente seguros y realizados�.
Es verdad, pero a�n m�s: Cu�nta amargura causan a sus parientes y amigos, los tramposos que han llegado a las grandes dignidades de un pa�s, cuando se les descubre las malas v�as por las que las alcanzaron, y cuando reciben el repudio p�blico.
Cu�nta amargura subyace en el coraz�n del tramposo, cuando, �l mismo, ve que su vida ha sido una farsa y que tiene sus manos vac�as en comparaci�n con las de aquellos que triunfaron por los caminos de la rectitud y del trabajo.
Pero, tambi�n, cu�nta amargura causan a los grupos que los aprecian, todos aquellos que en sus relaciones empresariales, comerciales, sociales, religiosas, pol�ticas, son descubiertos en sus sucias costumbres. Y cu�nta amargura para una comunidad empresarial cuando ve, incapaz, que el tramposo es exaltado.
Y tambi�n, a veces, es m�s grande la amargura de quienes le rodean, que la del propio tramposo que, en su cinismo, y ante la trampa comprobada sale a mostrarse como inocente v�ctima perseguida.
Los j�venes tienen que analizar, antes de actuar, las dos caras de la moneda de la trampa: El autoenga�o y el miedo a ser descubiertos, para que sepan que vivir con eso no es vida.

BUENAS MANERAS

Ø En los correos electr�nicos, no sigas el juego de quienes difaman, aunque tu ideolog�a pol�tica est� cerca de ellos. Mant�n tu rectitud.
ØNo todo lo que dicen esos correos es cierto. Antes de reenviar, comprueba la veracidad de la informaci�n. Puedes ser culpable por hacerlo.
ØLa honra y fama de los dem�s es su mayor patrimonio, y es muy f�cil destruirlo con un simple correo electr�nico.
ØSi tienes pruebas suficientes para denunciar las malas pr�cticas de un supermercado, hazlo. La comunidad necesita saberlo. Pero si no, no contribuyas a desprestigiarlo. Destruyes una fuente de empleos.
�Crees que porque es tu amigo las denuncias que hace por correo electr�nico, son ciertas? Puede que no. Es posible que est� equivocado de buena fe. Pero equivocado.


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Ano XI. No. 513. Junio 4 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

COMPETITIVIDAD Y CORRUPCION .

A menos competitividad, m�s corrupci�n

Las cifras de competitividad publicadas por el IMD suizo (2007), y el �ndice de percepci�n de corrupci�n, publicado por Transparencia Internacional, (2006), merecen estudiarse a fondo.
Los primeros 20 pa�ses en el ranking de la competitividad, todos, obtienen puntajes superiores a 7.3 en la percepci�n de corrupci�n, que se califica entre 10 y 0,
De los 20 pa�ses ubicados en la parte baja de la tabla de competitividad, s�lo 4 obtienen calificaciones entre 5 y 6.6. Los dem�s est�n por debajo de 5. Colombia, ubicada en el puesto 38/55, est� calificada con 3.9.
El caso de Venezuela es bien impactante para el analista: Puesto 55/55 en competitividad y calificaci�n de 2.3 en el �ndice de percepci�n de la corrupci�n.
Observamos, pues ah�, una tendencia que nos dice que para ser competitivos tambi�n hay que ser �ticos.
Estos resultados no son coincidencia, puesto que la medici�n de competitividad incluye factores de medici�n de valores educativos, de eficiencia, humanos y �ticos civiles empresariales.
Pero s� son resultados que descalifican la posici�n miope de empresarios que todav�a creen que no importa, para ser eficientes y eficaces, la mayor o menor calidad humana de los hombres o mujeres que contraten para trabajar en sus empresas.
Insistimos en que estos indicadores son un llamado muy fuerte de atenci�n al Estado, a los empresarios, a muchas universidades estatales y privadas, porque no est�n exigiendo, ni entregando un perfil de egresados con la calidad humana suficiente para la competitividad internacional.
Los tratados de libre comercio, que inicialmente liberan el mercado de productos, tendr�n necesariamente que liberar la contrataci�n y la migraci�n del Talento Humano, y en este campo vamos a estar en desventaja, no s�lo en lo que se refiere a su calificaci�n t�cnico- cient�fica, si no tambi�n en sus valores humanos y �ticos. Por ello hay que insistir en formaci�n integral: ser, saber, hacer y servir. No basta el saber y el hacer.

BUENAS MANERAS

Ø Si, cuando te levantas, sientes que ir al trabajo es como una pesadilla, tienes que revisar tu responsabilidad en la construcci�n de ese ambiente.
ØAma tu trabajo, tu profesi�n, comprom�tete con ella y tendr�s asegurado tu futuro.
ØClaro que es dif�cil cambiarle la actitud negativa al equipo de trabajo que recibiste. Haz que tu liderazgo facilite ese proceso.
ØNo toleres, jam�s, en tu equipo de trabajo, a personas que no se hablen entre s�. Van a perjudicar los resultados grupales.
ØEst� bien que exijas el cumplimiento a cabalidad de los compromisos, como responsabilidad. Pero recuerda que responsabilidad tambi�n es capacidad de responder por los actos, adecuados o no. Forma tu gente en ello.
�Qu� te impide ser feliz en el trabajo?


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Ano XI. No. 514. Junio 11 de 2007. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PRODUCTIVIDAD Y ACTITUD MENTAL .

Ser. Saber. Hacer. Servir.

Los an�lisis de la Revista Dinero correspondiente al mes de mayo del presente a�o, nos llevan a reflexionar sobre los valores en la empresa colombiana, con su propuesta de que frente a las amenazas producidas por la revaluaci�n y la inflaci�n, la soluci�n es �aumentar la productividad, incorporar tecnolog�a y buscar flexibilidad�.
La productividad generalmente se ha llevado a niveles de t�rminos operacionales y muy pocas veces se ha analizado a la luz de la actitud mental de Talento Humano de las organizaciones.
Es esa actitud mental la que permite, en todos los niveles de la empresa, por ejemplo: La adecuaci�n �gil frente a los grandes cambios del entorno nacional e internacional, en relaci�n con la tecnolog�a, la modernizaci�n, la innovaci�n y la compensaci�n. La flexibilidad necesaria para que los administradores entiendan, y sea aceptado, que los embelecos de los auxilios empresariales deben dejar de existir para convertirse en puntos salariales de reconocimiento al incremento real de la productividad. El aporte participativo generoso de la creatividad individual y colectiva, necesaria para el emprendimiento de las mejoras substanciales, desde cada puesto de trabajo, impulsado por un real compromiso y lealtad, y compensado igualmente por productividad.
Pero esa actitud mental del Talento Humano (estrategas y operadores) no se obtiene sino a base de trabajo de formaci�n, no solo de capacitaci�n o de entrenamiento y nunca del renacimiento paternalista pretendido.
Por ello, el camino a la prosperidad dentro del reto de la revaluaci�n y la inflaci�n, es una concepci�n clara de la productividad y de sus resultados en la capacidad competitiva de la empresa, sumada a una gesti�n humana racional, no emotiva, pero con visi�n de naci�n desde el puesto de trabajo y apalancada por unos procesos de formaci�n integral (SSHS), provocadora de mejoramientos de todo el conjunto empresarial, y de una elevada calificaci�n del Talento Humano para la migraci�n esperada.
Este es parte del trasfondo del aporte de la moderna teor�a administrativa centrada en valores econ�micos, humanos y �ticos.

BUENAS MANERAS

Ø Si, cuando te levantas, sientes que ir al trabajo es como una pesadilla, tienes que revisar tu responsabilidad en la construcci�n de ese ambiente.
ØAma tu trabajo, tu profesi�n, comprom�tete con ella y tendr�s asegurado tu futuro.
ØClaro que es dif�cil cambiarle la actitud negativa al equipo de trabajo que recibiste. Haz que tu liderazgo facilite ese proceso.
ØNo toleres, jam�s, en tu equipo de trabajo, a personas que no se hablen entre s�. Van a perjudicar los resultados grupales.
ØEst� bien que exijas el cumplimiento a cabalidad de los compromisos, como responsabilidad. Pero recuerda que responsabilidad tambi�n es capacidad de responder por los actos, adecuados o no. Forma tu gente en ello.
�Qu� te impide ser feliz en el trabajo?


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