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A�o XX. No. 980. Noviembre 14 de 2016. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

VALORES .
Atizan grandes cambios sociales
El orden social establecido enfrenta la acci�n de l�deres que provocan cambios al interior de la sociedad porque est�n insatisfechos con su orientaci�n. Sus acciones estimulan acomodamientos en los usos y costumbres y a�n en su propia legislaci�n, para bien o para mal.
La sociedad imperante o los encapsula o los contraataca o no puede detenerlos con lo que su avance sigue, hasta llegar a superarla; entonces, se establece un nuevo orden social, que se allana por un tiempo hasta cuando nuevos l�deres empiezan a confrontar este nuevo orden, y as� seguir� sucesivamente.
De todo este proceso evolutivo, a veces revolucionario, las naciones aprenden convivencia, lucha por las libertades, aceptaci�n de diferencias, sobrevivencia, democracia.
Y la empresa no es ajena a ello.
Pero, en el trasfondo, se sigue esperando que el respeto por la vida, el respeto por la verdad, la solidaridad, la honestidad,la justicia, la libertad y la responsabilidad, sigan prevaleciendo en cualquier orden social que se establezca.
Estos valores inalienables, cuando la sociedad los reduce a su m�nima expresi�n, hacen que cobren fuerza los liderazgos que luchan por su presencia en todos los actos de la relaci�n humana o que los l�deres se apoyen en ellos para convencer a sus orientados de la importancia del cambio. Lo atizan.
De esta manera pueden explicarse los grandes sucesos actuales, como las sorprendentes formas de votar de los pueblos desarrollados o no, indescifrables para muchos pero aleccionados hist�ricamente en los libros sagrados de las religiones, en los relatos de la tradici�n de los imperios ca�dos, o en el sucesivo menoscabo del valor del g�nero humano.

REFLEXIONES


*Hay graves riesgos para la fe cuando conviven la religi�n y la pol�tica.
*La solidaridad como principio cooperativo tiene que trabajarse m�s a fondo en la propia relaci�n entre cooperativas de consumo.
*L�stima que tantas entidades sin �nimo de lucro se vean obligadas a pagar tributo por culpa de otras tantas organizaciones no gubernamentales tramposas.
*Todos los tributos que impone el gobierno derrochador a los empresarios terminan por pagarlos el pueblo porque a �l se los trasladan. �De pies comuneros!



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A�o XX. No. 981. Noviembre 21 de 2016. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

�DILEMAS?
�tica p�blica
En pol�tica no suelen darse dilemas �ticos.

Las situaciones que se presentan a los pol�ticos y en las que deber�an elegir la mejor opci�n para el pa�s, no suele significarles ning�n tipo de confusi�n, porque para la mayor�a est� claro que su beneficio est� por encima del bien com�n.
Inclusive a muchos de aquellos que han sido formados en familias honestas, en establecimientos educativos de gran calado en la transmisi�n de valores, los hemos visto que no vacilan en el elegir a su conveniencia. La raz�n para ello es que han acomodado su conciencia de tal modo que todo absolutamente todo lo llevan a su relativismo.
Su conciencia, entonces, no tiene forma de reprocharles conducta dolosa alguna porque siempre se proclamar�n inocentes, y, desgraciadamente, as� lo sienten por m�s criminales que hayan sido: Ordenadores de asesinatos, sisadores del erario, calumniadores, mentirosos, comprometidos con bandas criminales, sobornadores de medios de comunicaci�n.
Esto explica los vaivenes de su comportamiento, su ropaje con piel de oveja, su asunci�n permanente de compromisos que saben que no cumplir�n, sus justificaciones burdas al no cumplimiento de lo pactado en los programas por los cuales fueron escogidos por el pueblo para llegar a las altas esferas de los poderes p�blicos.
Y muy pocos, muy pocos, se salvan de este quehacer que la sociedad rechaza pero que tolera: �No importa que robe, con tal de que se vean obras�. �Todos prometen pero nada cumplen, entonces, de entre los malos el menos malo�. �Esas son mentiritas piadosas para mermarle posibilidades a sus contrincantes pol�ticos�: tales suelen ser las consideraciones de los votantes, que prologan la presencia de pol�ticos sin �tica en todas las ramas del poder. �Ser� que el ciudadano tampoco tiene dilema?

REFLEXIONES* Observamos c�mo muchos criminales confesos son dejados en libertad porque �no son un peligro para la sociedad�. �Justicia venable?
* Observamos que persisten los deshuesaderos de carros, los almacenes vendedores de celulares robados, el feminicidio, el tr�fico de drogas �Justicia incapaz?
*Observamos que muchos ciudadanos no denuncian delitos porque lo consideran en vano. �Impunidad?


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A�o XX. No. 982. Noviembre 28 de 2016. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

JUNTAS
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�Peleles o directivas?

Las buenas maneras en el trabajo son una de las herramientas necesarias para mantener las mejores relaciones entre quienes aportan su capital y su Talento. Hay elementos en ellas que por su sencillez o por su cotidianidad no parecieran de utilidad alguna, mas son las que mantienen en alto la productividad y la efectividad. Pero cuando ocurren cambios dr�sticos en la direcci�n, se vuelve notorio c�mo se quieren deshacer de ellas, hasta con imprudencia.
No se comprende c�mo, con el nombramiento de un nuevo gerente, una junta directiva que �aparentemente� ven�a satisfecha con los resultados, con la orientaci�n, con los esl�ganes y los s�mbolos, con la forma de trato a los clientes y a los aportantes de Talento humano de su gerente anterior, permite que todo esto cambie de la noche a la ma�ana, porque el nuevo quiere imponer su propio estilo. Lo que tal suceso indica es que esa tal junta directiva o no estaba convencida de las bondades del sistema de la anterior administraci�n o es una mentirosa o simplemente una veleta. Eso se estila en los organismos del estado que suelen traer toda su parafernalia con cada cambio de gobierno, pero nunca, jam�s, en una empresa privada que ha de regirse por las orientaciones propias de su direccionamiento estrat�gico.
Despedir personal; quitar los esl�ganes de todas las oficinas; asumir un trato poco cort�s para mostrar autoridad y hacerse temer; desmejorar los campos de trabajo, suelen ser actos de algunos nuevos jefes, con benepl�cito de una junta que antes cre�a que era mejor poner toda su esencia en las relaciones de trabajo y de los clientes para la m�xima productividad, alta imagen y excelentes resultados financieros,
Pero esto como que es lo nuevo que se ense�a en algunos doctorados: �Arrasen con todo desde el principio para que pongan su propia impronta administrativa�. �D�nde quedaron, entonces, los c�digos de buen gobierno y de �tica, y las pol�ticas empresariales?

REFLEXIONES

* La empresa privada sigue estando en el ojo del hurac�n por sus m�ltiples errores �ticos.
* Hay que reducir dr�sticamente el n�mero de congresistas y asumir el sistema unicameral.
* A los legisladores no se les debe pagar por el honor de ser Padres de la Patria.
* Si el pueblo puede tener una vida mejor sin que exista el sistema de empresa privada, que se demuestre.


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A�o XX. No. 983. Diciembre 5 de 2016. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CAMPO DE TRABAJO
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Sitio de satisfacci�n o felicidad

Hemos insistido sobre la capacidad que cada trabajador tiene para hacer de su campo de trabajo un lugar satisfactorio o de felicidad o un infierno. En general, es �l mismo quien decide c�mo construirlo.
Claro que hay circunstancias y factores extr�nsecos a �l que lo condicionan para bien o para mal. Pero es preciso que nos centremos en el aporte que el propio trabajador ha de hacer para su satisfacci�n en el trabajo.
En primer lugar tiene que entender, aceptar y asimilar que el trabajo no es un castigo. Ese tiene que ser el principio fundamental liberador de sentimientos de esclavitud, explotaci�n, venta de la fuerza de trabajo, que pululan en su mundo.
Tiene que sentir que desde su puesto aporta a la construcci�n de una vida mejor para muchos. Este pensamiento de sublimaci�n de la acci�n, dar� dimensi�n a su propio valer y a sus grandes aspiraciones personales, y le har� sentir que su labor es necesaria, que muchos se sirven de sus resultados, que estar ah� produciendo es beneficioso para el pa�s y para �l.
Ha de demostrar que est� entre los mejores en su tarea por su ciencia, por su experiencia, por su t�cnica y por sus valores de honestidad, responsabilidad y justicia. Ciencia y conciencia juntas producen autonom�a, efectividad y grados elevados de satisfacci�n o felicidad por lo contribuido.
Ha de desarrollar fortaleza de �nimo, claridad y respeto en su lenguaje directo para manifestar, con veracidad, lo que a su entender no se hace bien, no se administra bien o no aporta al compa�erismo necesario para sentir, en la solidaridad con los otros, la reciprocidad que ella ha de generarle.
Y el quinto elemento, ha de ser el amor por su familia, la que le sirve de motor, de aliento, de cobijo, de ternura, de goce placentero y de reposo en los momentos de desasosiego.
Solo as�, podr� construir su campo de trabajo como sitio de satisfacci�n y felicidad.

REFLEXIONES

* Nuestra plegaria por las familias de deportistas, periodistas y tripulaci�n ca�dos en suelo colombiano.
*Las enormes deudas de regalos de Navidad, superiores a tu capacidad econ�mica, te alegran cuando los das, te deprimen cuando has de pagarlas.


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A�o XX. No. 984. Diciembre 12 de 2016. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PERSEVERAR
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Con los valores de los primeros d�as

Cuando una persona entra a trabajar en la empresa, sin �nimo distinto al de buscar satisfacer sus necesidades o sus objetivos a trav�s de su trabajo, est� animada por sentimientos elevados de contribuci�n, de solidaridad, de entrega, de progreso. En ello siente que est� su porvenir en esa organizaci�n y que las penurias familiares empezar�n a disminuir o sus objetivos a cumplirse.
Esta alta motivaci�n incide en que, con frecuencia, est� preguntando c�mo le ven en su trabajo, c�mo puede mejorar su actuar, c�mo puede formarse mejor.
Los administradores suelen observar esta etapa de la vida empresarial como pasajera y suelen pensar que �escoba nueva barre bien� y por ello no ponen el suficiente cuidado en la nivelaci�n de ese esp�ritu de generosidad y entrega.
Por otra parte, algunos trabajadores, cuando notan que sus necesidades y objetivos se van satisfaciendo empiezan a frenar la vehemencia de los primeros tiempos y a convertirse en alguien que cumple con los indispensable para no ser objeto de llamadas de atenci�n.
La tarea del orientador del trabajador est� en ense�arle a regular su actitud, a buscar su nivel natural de acuerdo con la producci�n exigida, y a mantener su ritmo de tal manera que produzca o sirva de acuerdo con los est�ndares de producci�n o de servicio que deben estar dentro del marco de lo normal. Cuando la producci�n lo exija, que no ha de ser en forma permanente, podr� requerirle un trabajo superior a lo normal pero deber� incentivar este mayor esfuerzo ocasional demandado.
La comprensi�n mutua de esta etapa de la vida laboral, va a contribuir tanto a evitar la deserci�n, cuyos costos ocultos son inmensos, como a perseverar en el elevado inter�s por su trabajo, con los valores de los primeros d�as, en aquellos que permanecen en la empresa.

REFLEXIONES

* En la selva pol�tica los felinos esperan agazapados mientras las gacelas pacen. �Cuidado empresarios!
*Los errores con el uso de la p�lvora no solo se cometen en los estratos bajos.


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A�o XX. No. 985. Diciembre 19 de 2016. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

JERARQU�A
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Con �nfasis en el conocimiento prudencial o �tico

La empresa privada ha seguido el modelo de estructuras de organizaciones militares y religiosas, con niveles que van desde los estrictamente necesarios hasta los menos eficaces.
Las caricaturas suelen ridiculizar las pir�mides administrativas, y las diferentes escuelas coinciden en la necesidad de b�squeda de su mayor efectividad.
La jerarqu�a plana, flat u �holocracia�, como se ha denominado este proceso de cambio de lo r�gido y vertical a lo horizontal y aut�nomo, no est� siendo f�cil de asimilar porque persiste la autocracia individual o grupal, y porque hay quienes todav�a prefieren acatar mandatos a responsabilizarse de sus acciones.
Los resultados de este cambio organizacional ser�n efectivos si responde a la formaci�n en valores en un proceso de gobierno que requiere consensos, donde los roles predominan sobre las descripciones del cargo, donde los equipos de trabajo o c�rculos se apropian de la misi�n como estrategia, donde la autonom�a y la libertad de acci�n de las personas para la innovaci�n solo est� delimitada por la realimentaci�n de la jefatura-liderazgo sobre su eficiencia y eficacia.
Mejores trabajadores en la direcci�n y en la ejecuci�n; m�s ricos intelectualmente; m�s responsables de sus actos; m�s satisfechos con sus roles de autogesti�n; m�s honestos en sus relaciones interlaborales; con mayor conciencia de aportantes a una misi�n; m�s capaces de interpretar hasta d�nde llega su libertad de acci�n y decisi�n, y de mayor transparencia en su calidad humana, ser�n los elementos garantizadores del �xito de las empresas que asumen este proceso de cambio, y los que contrarresten las varias limitaciones que presenta y que los cr�ticos han desvelado.
El trasfondo del �xito de este sistema re�ne los tres saberes necesarios en el mundo empresarial: el conocimiento abstracto, el conocimiento t�cnico y, con �nfasis, el conocimiento prudencial o �tico.

FELICIDADES

* Hacemos llegar a lectores y amigos nuestros deseos de felicidad en estas festividades.
*Para SANDIEGO y COTRAFA nuestros agradecimientos por su incondicional patrocinio.
*Esta es nuestra �ltima publicaci�n del a�o. Dios mediante regresaremos el pr�ximo 16 de Enero de 2017.


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A�o XXI. No. 986. Enero 16 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA GRAN MANCHA
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Est� invadiendo peligrosamente la sociedad

Programas de televisi�n, basados en investigaci�n, vienen revelando las grandes fortunas que se est�n moviendo en las redes sociales con la pornograf�a, el tr�fico de drogas, las adicciones.
Es tan sorprendente el n�mero de seguidores de estos sitios en la web y las inmensas sumas de dinero que reportan a quienes los manejan que no se prev� hasta donde se ir� a llegar. Lo que s� es claro es que mayor n�mero de j�venes est�n escogiendo esa senda, que muchos padres ignoran lo que est�n haciendo sus hijos en las redes, y que cada vez es menor la edad de las que est�n buscando fortuna a trav�s de estos medios.
A ello se est�n sumando emprendedores que est�n poniendo sus conocimientos en la creaci�n de empresas de esta �ndole, con el mismo desparpajo de quienes montan sistemas piramidales o crean empresas financieras especulativas que terminan por apoderarse de los dineros de los incautos o de bancas no �ticas que est�n financiando cualquier proyecto econ�mico sin importarles lo perverso de la inversi�n que hacen con su dinero con tal de obtener sus r�ditos.
Hay una gran mancha de mal que se est� extendiendo peligrosamente y que est� invadiendo a�n a empresas de reconocido renombre que est�n aportando a ella con su publicidad porque sus ambiciones las hacen claudicar de sus deberes �ticos.
Esa gran mancha no se ve detenerse, pero, peor a�n, parece que a pocos les preocupa los lazos que viene creando con todo el sistema criminal ya que est� produciendo e incrementando violaciones, asesinatos, asaltos, saqueo de bienes empresariales, extorsiones, dominio y apropiaci�n territorial, sin que las autoridades del mundo tengan, a�n, la capacidad, ni la forma de contenerla.
Demasiado libertinaje, poca autoridad y laxo control empresarial de los antivalores que promueven sus publicistas.

REFLEXIONES

* Con este n�mero iniciamos nuestro 21� a�o del Correo semanal de la �tica que hemos venido distribuyendo desde Enero de 1997 v�a e-mail, sin interrupci�n.
*2016 fue un a�o en el que numerosas empresas nacionales e internacionales se salieron de sus marcos �ticos y tuvieron que padecer las sanciones morales y econ�micas de la sociedad. Reflexionen contritas.


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A�o XXI. No. 987. Enero 23 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

REDES Y MENTIRAS
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�Con mentiras se est� gobernando al mundo?

Otra de las graves denuncias que se han formulado contra las nuevas tecnolog�as es la presencia de numerosas p�ginas web o cuentas de Twitter, Facebook, Instagram, etc. dedicadas, deliberadamente, a difundir mentiras.
No se trata de inocentes acciones para re�rse de los incautos, va mucho m�s all�: Unas buscan crear p�nico financiero en empresas cuya solidez es irrefutable y as� obtener lucros.
Otras divulgan enormes mentiras, aun desde lejanos territorios, para incidir en los procesos electorales de un pa�s y sacar de ello enormes ganancias, o para influir en las decisiones de pueblos que no son los suyos, con respecto a asuntos de importancia suma para los nacionales, aprovech�ndose de poderosos hackers para sus maniobras delincuenciales.
Otras desdicen de la buena fe de un gobernante para hacer que su popularidad decrezca o por el contrario lo ensalzan hasta el extremo para que su obra se vea grande cuando son solo fachadas de enorme corrupci�n.
Otras muestran enormes beneficios en procesos de consecuci�n de empleo mediante pagos por la intermediaci�n, para estafar a necesitados de trabajo.
Hay quienes se ofrecen para desbloquear cuentas bancarias, no bloqueadas, y con ello apropiarse de las claves para su saqueo.
Otras juegan sin consideraci�n con las necesidades de vivienda de los m�s necesitados.
Una mentira en las redes sociales, toma tal proporci�n que es imposible calcular su impacto, pero se ve claro que las intenciones que pretenden s� son alcanzadas.
Frente a tan grande ataque a la humanidad no se observan planes mundiales de formaci�n de conciencia en el adecuado uso de estos medios, ni acciones ni sanciones de los gobiernos para detener tanta falacia que destruye vidas, carreras pol�ticas serias, empresas dignas, en la medida en que crece su audacia para la estafa, para la deshonra, para pisotear la dignidad de seres humanos probos. �O tambi�n est�n comprometidos?

REFLEXIONES

* �Al papa Francisco se le ha dificultado mantener el empuje de sus primeros tiempos de pontificado?
*�Latinoam�rica est� dejando de ser campo f�rtil para el desarrollo del sistema de empresa privada que la Constituci�n se�ala?
*�D�nde est�n las grandes reacciones de mujeres contra los programas de televisi�n que las ofenden y maltratan?
*�C�mo puede entenderse la indiferencia de pueblos sometidos a los caprichos de insaciables gobernantes?


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A�o XXI. No. 988. Enero 30 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

SOMBRAS
P�gina de la vida

�Volver� la humanidad al bien?

Aquel viejo maestro, en su caminata matinal, se detuvo frente al crucifijo de cemento para reflexionar sobre las tantas sombras que se ciernen sobre el mundo.
Ve�a c�mo los pa�ses crec�an y crec�an su poblaci�n sin que vislumbraran pol�ticas de abundancia alimentaria o de empleo para las nuevas cohortes generacionales.
Ve�a generaciones enteras envejecer en condiciones de salud precarias, porque al aumento del n�mero de ancianos no se est� respondiendo con facilidades de mejor vida digna para ellos y porque creen que los viejos son estorbo para su desarrollo.
Ve�a la virtud constre�ida por el libertinaje pasional, por las ansias de enriquecimiento pronto, por la trata de blancas, por el entorno de drogadicci�n y de vicios.
Ve�a establecimientos educativos someterse a quienes creen que la �tica, las artes, las humanidades son un estorbo para el desarrollo econ�mico y un desperdicio del dinero en saberes abstractos o prudenciales que sacian el apetito del erario y que en la medida en que crece en igual medida es saqueado.
Ve�a derrumbarse la salud de muchos, por culpa de profesionales irresponsables, incapaces de oportunos y sabios diagn�sticos, mentirosos, en su sed de fortuna.
Ve�a crecer, cada d�a m�s, el n�mero de ni�os afectados por el ambiente, por la incapacidad de los mandatarios de controlar las emisiones, deteriorantes de su salud. Y en el rostro de sus padres, su sufrimiento, su ansiedad presente por su futuro.
Ve�a moverse el carrusel de muerte, de atracos, de extorsiones, de secuestros, de violaciones por criminales manos.
Y aquel viejo maestro, interrumpiendo sus reflexiones grit� a todo pulm�n: Gran maestro �te olvidaste de la humanidad? �Tu generosidad crucificada ha sido incapaz de volver la humanidad al bien? �D�nde quedaron las religiones en la batalla por el bien humano? Solo el silencio del crucifijo de cemento fue su respuesta.

REFLEXIONES

* Los pueblos est�n resultando incapaces de derrocar a sus tiranos.
*Cada d�a se constri�e m�s la libertad en las ciudades por culpa tambi�n de los criminales.
*Autoridades comprometidas no son garant�a de paz si no opera la justicia.
*Malditos sean quienes son capaces de violar y asesinar a una ni�a.
*�Las declaraciones estatales de combatir la corrupci�n son solo manifestaciones pol�ticas?


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A�o XXI. No. 989. Febrero 6 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

AMIGOS
P�gina de la vida

�Son posibles en la empresa?

Hemos insistido en que para trabajar en la empresa no se exige amistad. Pero s� compa�erismo.
El compa�erismo es una relaci�n de convivencia basada en las elementales buenas maneras que han de tenerse con quienes se comparte la misma b�squeda de la misi�n empresarial.
Esas buenas maneras van desde el trato sincero nacido de un reconocimiento del otro como persona coautora del aporte empresarial, hasta las formas diplom�ticas con quien se sabe que se ha de relacionar para obtener resultados.
La amistad en el trabajo, en cambio, nace de un afecto no calculado, no obligado, sino a manera de respuesta a la identificaci�n de virtudes comunes que se comparten, de aficiones e intereses mutuos que se despiertan en el trato diario. No de intereses mezquinos.
Este sentido de la amistad responde a niveles espirituales de mayor altura que se arraigan en quienes, por ella, se alegran con los �xitos del otro, se entristecen con sus penurias, se ayudan en las dificultades y se acompa�an, y, a�n a distancia, permanecen cerca.
Esta amistad nacida en el trabajo se extiende, entonces, hasta m�s all� del horizonte donde el compa�erismo limita.
Es admirable ver y sentir a un jefe-l�der capaz de aceptar a aquellos a quienes orienta hasta el nivel de amistad, sin que por ello pierda su capacidad administrativa ni que quienes son orientados traten de aprovecharse del sentimiento noble de quien los dirige.
Sin embargo es prudente que si se desarrolla ese sentido de amistad con sus colaboradores, est� no influya en predilecci�n, ni impida la ecuanimidad con la que se deben tratar los asuntos empresariales, porque a veces, del amigo, tambi�n hay que prescindir, pese al dolor.
A�n sigue pareciendo la virtud de la amistad contrapuesta a los negocios.

REFLEXIONES

* Es dif�cil predecir el futuro de las naciones por el caos en el que se dejan envolver.
*La arrogancia de algunos l�deres atrae la voluntad de los pueblos y los soportan.
*La incitaci�n a guerra une m�s a los nacionales que la b�squeda de la paz entre los pueblos.
*Admirable la actitud de mandatarios mundiales que juegan su prestigio acogiendo a los migrantes.


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A�o XXI. No. 990. Febrero 13 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

APAT�A
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Resta energ�a al empresario, al trabajador y al pa�s

Vamos a entender la apat�a como impasibilidad del �nimo, negligencia, abandono de s� mismo o de las cosas propias o la falta de vigor o energ�a. Drae.
No es un estado del natural humano porque las escuelas de pensamiento han demostrado que en �ste se conjugan valores y sentimientos que le impulsan a la acci�n permanente en b�squeda del bien, pero la apat�a s� es el resultado de un proceso frustrante de sus grandes ideales de libertad, solidaridad, humanidad, justicia. Por ello, emprendimiento y apat�a no son coexistentes mientras no se d� tal frustraci�n.
Pero en el trasegar de la empresa as� como en el de una naci�n, s� se producen efectos ap�ticos en la vida de los empresarios, de los trabajadores y de los ciudadanos, que restan energ�a o vigor a sus actos y que limitan su desarrollo o su grado de felicidad y satisfacci�n.
Cuando la apat�a se ense�orea de ellos no hay lugar para la innovaci�n, ni para la creatividad, ni para mayor emprendimiento porque para todo se encuentra respuestas como estas: "eso ya se ha ensayado", "eso aqu� no se puede hacer", "eso no da resultado", "sigamos como lo hemos hecho siempre", "la corrupci�n no hay qu� la acabe", "el vivo siempre vive del bobo". Los resultados en la empresa suelen ser p�rdida de mercados, ganancias nulas, escasas o inferiores a las posibles. En la naci�n, las urnas vac�as son un gran indicador de su apat�a.
Cuando todo se ve como tan obscuro para la empresa, para la naci�n, para el mundo, es necesario que surjan los l�deres que tengan la capacidad de sentir, de deslumbrarse, de levantar su �nimo y contagiar a sus orientados en la b�squeda de los grandes ideales que mueven al empresarismo y al pa�s.
Urge mayor compromiso activo porque si no, la apat�a terminar� llevando todo solo al campo de la satisfacci�n material pasajera sin el control de la raz�n que reviva su �nimo, y en contraposici�n al ordenamiento natural o �tico. Ya hay enormes asomos.

REFLEXIONES

* El pa�s se resiste a creer que simult�neamente seamos capaces de dar un premio Nobel de Paz, y una calificaci�n tan elevada en corrupci�n.
*Cada vez se destapan m�s trampas en los sectores privado y p�blico.
*�Podr� nuestro sistema democr�tico tener los l�deres capaces de frenar tanta violencia, tanto crimen, tanto robo, tanto narcotr�fico o ser� necesario buscar un nuevo r�gimen para lograrlo?
*Y �qu� pasar� con el futuro del pa�s si se cumple la amenaza del presidente Trump de quitar visas a pol�ticos y gobernantes corruptos?


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A�o XXI. No. 991. Febrero 20 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ALIENACION
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Ruina de la esencia humana en el trabajo

La alienaci�n o ruina de la esencia humana en el trabajo, es el resultado de la incapacidad de las personas que conforman la empresa para encontrar, en ella, facilidades que contribuyan a su autorrealizaci�n.
Tanto el administrador como el administrado, cuando tal sucede, pierden su sentido y concepto de humanidad y se convierten en explotadores mutuamente dependientes: No hay inter�s por el trabajador sino en la medida en que sea un ser productor o servil, ni por el jefe sino en la medida en que sea facilitador de los insumos necesarios para hacer la tarea.
Uno y otro se perciben como mercanc�a, necesaria, para conseguir sus prop�sitos.
Generalmente autores tradicionales sobre la materia -Marx, Hegel- han se�alado a los trabajadores como v�ctimas y a sus administradores como victimarios. La realidad actual presenta a unos y otros como capaces de explotarse rec�procamente, en la medida en que pierdan de vista su mutua condici�n humana.
Las ciencias sociales y el desarrollo de la �tica empresarial han contribuido grandemente a que la empresa de hoy se vea de diferente forma a como se ve�a en los comienzos de la era industrial. Y en la medida en que, quien aporta a la empresa, desde el campo en que le corresponda, respete su dignidad como persona y la de su coaportante, y contribuya generosamente a su autorrealizaci�n, en esa medida terminar�n los vestigios de esclavismo, de odio de clases, de explotaci�n mutua que a�n aparecen como residuales de un capitalismo salvaje en algunas empresas.
La gran pregunta, desde la �tica, es �en su empresa, administradores y administrados tienen la posibilidad individual de realizarse como seres humanos, es decir no son alienados?

REFLEXIONES

* Hay quienes abusan de su condici�n diversa para exigir ins�litos privilegios a la sociedad.
*Suenan rid�culas las palabras de humildad proferidas por deportistas con poses de soberbios.
*La corrupci�n es un mal end�mico, y la lucha de los gobiernos contra ella, una farsa, cuando son juez y parte.


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A�o XXI. No. 992. Febrero 27 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ALEGR�A
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La tarea tiene adosados instrumentos que la facilitan

En la empresa, los momentos de expresi�n de la alegr�a no suelen ser tan comunes porque prima en ella la reflexi�n sobre el sentimiento, porque el talento intelectual y f�sico ha de ponerse, en su integridad, al servicio de la tarea.
Sin embargo, la propia tarea tiene adosados instrumentos facilitadores de tristeza o de gozo, relacionados con el ambiente f�sico, psicol�gico o social.
Con la rudeza de aquellos trabajos que no se han robotizado y que demandan exceso de gastos de energ�a humana, la posibilidad de gozo, diferente a la de poder llevar sustento a la familia, es inexistente. La torpe dureza, el cinismo, la falta de afabilidad de un orientador tambi�n lo limita. Las actitudes grotescas, indeseables, persecutorias de los compa�eros de trabajo lo transforman en un infierno. M�quinas obsoletas, o sin planes oportunos de mantenimiento proporcionan reacciones de ira. La actitud de displicencia o de mal actuar de los orientados, a prop�sito, causa desasosiego en quien los orienta. Cuando el nombre de la empresa es pisoteado en los medios por sus decisiones no �ticas de sus administradores, hay verg�enza en sus aportantes.
Pero hay alegr�a cuando el resultado del trabajo hecho de acuerdo con las buenas pr�cticas determinadas, es reconocido. Cuando el equipo de trabajo se a�na entorno a su jefe-l�der y a cada uno de sus individuos en las buenas y en las malas. Cuando el poder es firme pero comprensivo con los sucesos adversos personales. Cuando se logran etapas de progreso intelectual, econ�mico, social, por causa del esfuerzo propio en el trabajo reconocido. Cuando el nombre de la empresa es ensalzado en los medios y el coraz�n se inflama porque uno aporta a ello.
Por lo tanto, cada uno, en su puesto de trabajo, contribuye a que su tarea acarree tristeza o alegr�a. �Qu� aportas t� a su alegr�a?

REFLEXIONES

* Tambi�n se deben abrir puertas de bienestar para j�venes que andan por el camino del bien, como se desparraman para aquellos que con sus actos violentos causaron tanto mal.
*Insistimos: �Cu�ndo entender�n, asociaciones de industriales y empresarios, que su falta de entereza para defender el derecho constitucional de la libre empresa, los llevar� por un despe�adero?


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A�o XXI. No. 993.Marzo 6 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

AUTORIDAD
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Si quien la ejerce no es amado, est� deslegitimado

El concepto de autoridad trae adherido el de acatamiento. Pero el acatamiento deviene en obligante o aceptado.
La autoridad paterna y educativa y la autoridad legal tienen el primer car�cter -obediencia debida-, mientras la autoridad empresarial o la de los grupos sociales participan del segundo -obediencia accedida-.
Tanto la paterna y educativa como la legal est�n orientadas al bienestar filial y del discente, y del ciudadano.
La empresarial y la social, por su car�cter de aceptaci�n, est�n dirigidas al ordenamiento de las acciones para alcanzar los fines previstos.
El desacato de la obediencia debida no deshace sus v�nculos en el caso filial, solo si ya no es necesaria para su bienestar, y en el del alumno, en tanto dure su vinculaci�n con el establecimiento, mientras en el caso legal perdurar� de por vida: Siempre se ser� ciudadano. Esta desobediencia, excepto en lo educativo, no es desvinculante pero si sancionable.
El desacato a la obediencia accedida suele romper el v�nculo del contrato laboral o el contrato social o derivar en sanciones aceptables, si se elige continuar en los organismos en que se participa.
Mas toda autoridad puede devenir en los oscuros laberintos del autoritarismo nacido del placer, la fuerza o el capricho por demostrar superioridad, lo que legitima, desde la �tica, toda manifestaci�n de antiautoritarismo, ya sea por �xodo, desobediencia civil, manifestaciones p�blicas, protestas ciudadanas, confrontaciones hasta la entrega de la vida, paros y huelgas.
Todo aquel que ejerza autoridad tiene que saber que si no es amado por la gran mayor�a de quienes han de acatarlo, est� deslegitimado.

REFLEXIONES

* �C�mo puede defenderse un sistema de empresa privada si cada d�a hay m�s empresas participantes de la corrupci�n nacional?
*El desarrollo human�stico de los pueblos no puede dejarse al margen de su desarrollo econ�mico.


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A�o XXI. No. 994. Marzo 13 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ANACR�NICAS
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Empresas ancladas en el pasado

Hay empresas que, por conservadurismo, tradici�n, pusilanimidad para enfrentar los nuevos retos, presentan situaciones que no son propias para la �poca en la que les corresponde desarrollarse. Pero por sobre todo, suelen anclarse en el pasado por las razones de �xito que experimentaron. El anacronismo o arca�smo puede dar al traste con ellas.
En su lenguaje se detecta, f�cilmente, qu� tan cerca est�n de esos ismos que la frenan: "Somos una familia". "Tenemos sentido de pertenencia" "Mientras est� al mando, as� lo haremos". "Hay que estar pendiente del reloj de control de entrada y salida". "Para eso se les paga". "Aqu� el que manda soy yo". "A ese, hay que buscarle la ca�da". "Aparenten que los oyen, pero siempre hagan lo que ustedes ya tengan decidido". "Requ�selos para que no se roben nada". "Siempre, encima de ellos: Supervisores".
Frases, como estas, demuestran que la empresa est� rezagada en su estilo de direcci�n, porque el modelo de orientaci�n de personal actual se basa en la b�squeda y mantenimiento de un talento humano inteligente, con capacidad de autonom�a, de creaci�n e innovaci�n, de entrega a su trabajo a su leal saber y entender, sin necesidad de supervisores para hacerlo bien porque responden, primero, ante su conciencia por el compromiso y la lealtad insertos al firmar su contrato laboral.
Hombres y mujeres as�, existen. Hombres y mujeres as� son los que se observan y alientan en las empresas exitosas de hoy. Porque su modelo ha cambiado. �Su empresa ya fue capaz de hacer este cambio? �Su universidad los est� preparando para obrar as�?

REFLEXIONES

* Golpea duro la ausencia de un hijo que decide quitarse la vida. El suicidio de j�venes debe preocupar m�s a la sociedad.
*Hay profesionales llamados a aliviar el dolor, que lo vuelven mayor por sus imprudentes palabras.


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A�o XXI. No. 995 Marzo 20 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

BIEN COM�N
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El bien supremo de la comunidad

Cada vez se siente m�s el aprovechamiento que se hace del concepto del bien com�n en pro del bien particular.
El bien com�n busca la satisfacci�n de las aspiraciones nobles de todos los individuos, no de la mayor�a, de los que conforman una naci�n. Cuando se logra se podr� decir que hay felicidad.
Pero �qu� felicidad puede caber en nuestros pueblos cuando tantos de sus dirigentes p�blicos, privados, religiosos sobre quienes pesa la responsabilidad de estas decisiones, andan por sendas que solo buscan su bien particular, y, por si sobra, el bien de los dem�s?
Los grandes esc�ndalos de corrupci�n; la claudicaci�n de principios empresariales; las demostraciones de poder�o econ�mico de pastores; las grandes utilidades de empresas de servicio privadas y p�blicas succionadoras de los salarios �nfimos de millones de personas; las grandes cargas impositivas, demuestran que el bien com�n, el bien de los dem�s, importa un bledo a muchos l�deres de hoy.
Se dir� que siempre ha sido as�, y seguir� si�ndolo.
Pero las banderas partidistas, para levantar las maltrechas percepciones que de ellas tienen los ciudadanos, se flamear�n para decir que van a acabar con la corrupci�n y casi que con impuestos como el IVA; que van a satisfacer las necesidades b�sicas de los hombres y mujeres de esta naci�n, y como siempre, como borregos, muchos correr�n a depositar su voto por quienes los exprimen, por quienes se enriquecen en los cargos p�blicos, a costa de su pobreza.
Sabemos que nuestras palabras no cambiar�n el mundo. Que "bien com�n" ser�n palabras que continuar�n disfrazando a lobos, pero hay que insistir en que por encima del bien privado hay que seguir buscando el bien com�n, el bien supremo de la comunidad, el bien que podr�a llenar de verdadera felicidad a las naciones.

REFLEXIONES

* Es muy frecuente el diagn�stico equivocado de m�dicos en graves situaciones que afrontan algunos pacientes. �Qui�n paga por esos errores?
*Causan horror las noticias de tantos pacientes, a�n ni�os, abandonados a su suerte por empresas promotoras de salud. Negociantes de la salud.


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A�o XXI. No. 996 Marzo 27 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CONTROVERSIA
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Asumirla bajo el modelo �tico

Tres actitudes suelen asumirse cuando en una empresa se presenta una controversia o confrontaci�n de opiniones dis�miles: Asumirla, rechazarla o ignorarla.
Ignorar una controversia, as� como rechazarla, suelen ser formas negativas comunes en las que el autoritarismo impera, usando el poder para anularla o minimizarla. Pero no lo logra. Lo que obtiene es que subyazga un elemento alentador de la insatisfacci�n y de la desconfianza entre el grupo del l�der, quien toma esta actitud frecuentemente por miedo.
La controversia, entonces, hay que asumirla a partir de la aceptaci�n de que es normal su existencia en la empresa, porque de ella hacen parte diferentes disciplinas, personalidades, sistemas y �reas.
Este ser�a el primer paso: Aceptarla con mente abierta.
El segundo ser�a: Escuchar con atenci�n y respeto, por todas las partes, las razones de la controversia, sin prevenci�n y sin l�mites para el razonamiento normal.
El tercero ser�a: Identificar los elementos de coincidencia o no, para trabajarlos con mayor detenimiento. Es decir, dedicar el tiempo necesario para lograr la satisfacci�n de su exposici�n.
A esta altura del proceso se habr� logrado decantar las tensiones, las prevenciones, la desconfianza.
El cuarto paso ser�a: La definici�n de las acciones y controles que se seguir�n para el cumplimiento de lo acordado, con disciplina, as� haya tenido que apelarse al mandamiento de la autoridad en el grupo.
Pero en todo el proceso, para que la controversia sea constructiva, debe imperar la buena fe, la lealtad, la verdad y el sentido de responsabilidad para acatar y ejecutar lo acordado tanto por el administrador como por el administrado.

REFLEXIONES

* Ve uno tanto odio, por razones pol�ticas, en personas que confiesan su apego a la Biblia, que duda de su verdadera religiosidad. Si odia no ore.
*La enorme preocupaci�n de mucha parte de la naci�n, en este momento, es que se caiga en un r�gimen totalitario.
*Defender las instituciones p�blicas y privadas ser�a f�cil si la honestidad campeara en ellas.


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A�o XXI. No. 997 Abril 3 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CASTIGO
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Ayuda para que no se pierda el objetivo

Hablar de este tema resulta dif�cil cuando la moda de hoy es la felicidad.
En las relaciones laborales hay circunstancias, a veces no deseadas por su autor, en las que se infringen las normas.
Por eso es importante que el empresario las tenga muy claramente definidas, con las respectivas sanciones a su violaci�n, sobre una base respetuosa de la dignidad humana, socializadas hasta el extremo, y verificada su comprensi�n con todos los aportantes de talento humano para que no haya dudas al momento de aplicarlas.
Con el castigo no se debe buscar vengarse de la persona que cometi� la falta, ni hacerle sentir el peso de la autoridad, sino que ha de contribuir, primero, a invitar, a ella y al grupo, a permanecer dentro del respeto por la normatividad; segundo, a la retribuci�n moral por el da�o causado con la transgresi�n, y, tercero, a la formulaci�n del prop�sito firme de no volver a contravenir esa norma ni otras.
El castigo as�, tiene la connotaci�n de que se trata de una ayuda al trabajador para que permanezca constante en el sendero de sus objetivos personales y empresariales.
Pero el castigo o la sanci�n, ante la falta cometida, ha de responder al debido proceso de comprobaci�n de la plena advertencia y el pleno consentimiento determinantes del alcance de la pena. En este aspecto no puede ser ligera la administraci�n porque se sabe que al interior de los grupos se cuecen desavenencias, intenciones no deseables, concurrencia de envidias que pueden influir en sancionar a alguien que es inocente o a mostrar, como grave, una falta leve.
La administraci�n tiene que tener presente que "errar es humano", y que quien trabaja no siempre yerra de mala fe.

REFLEXIONES

* Muchos de los que se sirven de las redes sociales suelen replicar, sin comprobaci�n, noticias que resultan falsas o extempor�neas, con lo que contribuyen, ingenuamente, a la mala intenci�n de sus manipuladores.
*�Ser� este el mensaje de la justicia a los colombianos, en el caso de Interbolsa: "Empresarios roben cuanto puedan, nosotros los juzgamos, los mandamos a la ca.sa y disfruten de lo que les qued� de lo robado"?


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A�o XXI. No. 998 Abril 10 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

COMPRENSI�N
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Conocimiento prudencial que da la �tica

Para comprender se necesita, ante todo, una mente abierta capaz de superar los ismos que nos rodean y que influyen en nuestra ideolog�a.
Comprender, en el sentido de interpretar que un comportamiento humano corresponde a una real intenci�n o finalidad espec�fica y que no es un juicio sobre la otra persona o sobre sus acciones, solo puede ser un acto virtuoso que crece en el individuo a medida que lo practica.
La comprensi�n se dificulta por la constante del comportamiento humano de juzgar, a priori, lo que ve, lo que siente, lo que percibe de los dem�s.
Dif�cilmente se pregunta el administrador o el administrado por qu� la persona obra as�, o sobre las posibilidades de que la visi�n con que observa est� distorsionada por razones de simpat�a, antipat�a, prevenciones, estereotipos o rabia racial, pol�tica, religiosa, sexual, econ�mica.
Cuando esa pregunta no se hace, hay injusticia en la interpretaci�n, lo que demuestra peque�ez en la estatura moral humana, y lo que lleva a la constante prevenci�n, casi enfermiza, en las relaciones humanas en la organizaci�n.
Analizar el significado de las acciones de los otros, sean de orden positivo o negativo, ayuda, entonces, a entender m�s la parte humana de quienes trabajan con nosotros, a ser justos en las actitudes que tomemos frente a ellos y a mantener limpia, de est�pidos errores, nuestra conciencia.
As� mismo, comprender las razones de las acciones negativas de los otros, entender sus prop�sitos y los fines que buscan con ellas, no ha de llevarnos a ser c�mplices de tales por la tolerancia, sino a saber redireccionar su comportamiento.
La comprensi�n est� ligada a la sabidur�a prudencial que da la �tica.

REFLEXIONES

* Hay mucha gente buena subiendo, pero hay muchos m�s hal�ndola para que no pueda lograrlo.
*Hay muchos corruptos ascendiendo pero hay muchos m�s apuntal�ndolos para que no se caigan.
*Hay gente que cree profundamente en Dios, y otros que no creen, pero son seres humanos.


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A�o XXI. No. 999 Abril 17 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CERTEZA
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Imprescindible para el acto administrativo

La certeza es la convicci�n de que el conocimiento o la informaci�n que recibimos en el medio empresarial es tan clara, tan transparente, tan firme, que no admite el temor a errar, y que la mente as� la aprehende para determinar la acci�n. Esta certeza puede ser moral, en la medida en que est� ajustada a los c�nones de los grupos de los cuales se participa o �tica, en la medida en que concuerda con las nomas que hemos interiorizado por nuestro natural humano y que sustentan nuestra personal reflexi�n para obrar en el aqu� y en el ahora. La certeza moral y la certeza �tica tienen que ser la gu�a de todo emprendimiento para que las decisiones econ�micos-sociales, apoyadas en ellas, contribuyan a la certeza objetiva necesaria en el medio empresarial. Hay certezas que tienen que ser imprescindibles para el acto administrativo: La buena fe de quienes trabajan con nosotros. La informaci�n del estado de la empresa. La calidad exigible de los proveedores de materias primas, partes y servicios. La responsabilidad de nuestros vendedores o de la cadena de distribuci�n. La conformidad de los creativos de su publicidad con los valores de la empresa. Estas certezas tienen que ver con la confianza en que sus actos est�n ajustados a creencias, principios y necesidades empresariales. Mas la cadena de certeza empieza en uno mismo, en su propia empresa, y tiene que refrendarse con los controles previos, posteriores o excepcionales que permitir�n que permanezca la evidencia de que todos los actos de la organizaci�n y de sus grupos de inter�s persisten en la l�nea de esa claridad, transparencia y firmeza. Empresarios y trabajadores tienen que trabajar en la certeza para hacer de su organizaci�n un campo para la satisfacci�n.

REFLEXIONES

* Se achacan, a la naturaleza, desastres provocados por sembrados il�citos de narcotraficantes.
*A veces son sus mismas familias los que sufren por ese deterioro.
*Siempre se dice que los gobernantes ten�an estudios de lo que podr�a acontecer en una avalancha. Pero a ellos, por su omisi�n, no los sancionan.


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A�o XXI. No. 1000 Abril 24 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

MIL LECCIONES DE �TICA
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Porque nuestras palabras no se perder�n

Con esta edici�n llegamos a mil art�culos publicados sobre �tica civil empresarial, tanto privada como p�blica.
Gratitud para las empresas que nos han apoyado, semana tras semana, en esta tarea. Gratitud para nuestros miles de lectores, raz�n de ser de nuestro oficio, que reciben nuestra publicaci�n por correo electr�nico, directa o indirectamente. Gratitud para quienes nos han alentado o nos han entusiasmado con sus opiniones contrarias o no.
En este largo pero satisfactorio caminar nos hemos preguntado muchas veces si val�a la pena continuar marchando con nuestros ideales en un mundo que cada vez se ve m�s inhumano, m�s sangriento, menos solidario y m�s fan�tico.
Pero las palabras de CONSTANTINO KAVAFIS, poeta griego fallecido en 1933 y cuyo cumplea�os es casualmente el 29 de abril, han mantenido firme nuestro prop�sito de no callar: "Frecuentemente observo -escrib�a- la poca importancia que atribuyen los hombres a las palabras".
"Me explicar�. Un hombre sencillo tiene una idea, condena una ley o una opini�n generalmente aceptada. Sabe que la mayor�a piensa lo contrario y calla por eso, creyendo que no es conveniente que hable y argumenta que con sus palabras nada cambiar�. Es un error".
"Yo act�o de otro modo. Condeno, por ejemplo, la pena de muerte. En cuanto tengo ocasi�n lo proclamo, no porque crea que porque yo lo diga los gobiernos la abolir�n ma�ana, sino porque al decirlo contribuyo al triunfo de mi opini�n. No importa que nadie est� de acuerdo conmigo. Mi palabra no se perder�". Kavafis: una biograf�a cr�tica. Liddell, Robert. Crocetti 1998.
Por ello, estas mil lecciones de �tica: porque sabemos que nuestras palabras no se han perdido y tampoco se perder�n.

REFLEXIONES

* La pobreza extrema solo puede combatirse con mayor desarrollo humano.
*Las grandes inversiones tienen que hacerse en el campo de la salud, de la educaci�n, de la vivienda.
*Las familias que salen de extrema pobreza, podr�an regresar a ella si las decisiones en las grandes inversiones del pa�s son equivocadas o corruptas.


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A�o XXI. No. 1001 Mayo 1 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

COMUNITARISMO
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Para que �tica y moral cobren relevancia

Globalizar ha tra�do muchos beneficios a la humanidad, no obstante, tambi�n ha tra�do, entre sus dificultades, el auge de conductas individuales y grupales que desde�an principios y valores que han sido tradicionales en los pueblos.
Frente a tales dificultades las naciones han estado desarrollando sistemas comunitarios observables en la misma Uni�n Europea con su acervo, derecho y comisi�n comunitarios, y en las mismas comunas de las grandes ciudades, cuyos prop�sitos pretenden alinearlas en busca del mejoramiento de la calidad de vida en ellas a trav�s de la participaci�n ciudadana en presupuestos de inversi�n, en seguridad, en desarrollo.
Estos sistemas integran organizaciones art�sticas, empresariales, deportivas, educativas, gubernamentales, religiosas y otras, con una admisi�n pluralista en todos los �rdenes, incluyendo el bien obrar, el bien hacer, el bien decir, el bien sentir.
Y desde esos sistemas, y a trav�s de esas organizaciones, es como se podr� seguir reconstruyendo y manteniendo los principios y valores morales de una naci�n, sin dejar de aprovechar todos los beneficios de un mundo sin barreras, por los menos en cuanto a las redes sociales se refiere o como en la UE.
El ser humano, por su esencia, tiende siempre al bien, aunque en su interpretaci�n, su b�squeda se haga por caminos no aprobados por sus comunidades. Por lo tanto, ser� en el comunitarismo donde encontrar� la refrendaci�n o el control social de su comportamiento.
La empresa, como uno de los organismos comunitarios primarios, est� llamada, entonces, a reforzar principios y valores entre sus grupos de inter�s, para que, en un entorno pluralista, la �tica y la moral cobren relevancia y se vayan expandiendo. Este es uno de los fundamentales aportes de su Responsabilidad Social Integral.

REFLEXIONES

* El �ndice de trabajadores asociados a sindicatos sigue siendo muy bajo. �Por qu� ser�?
*�La corrupci�n tambi�n se ha entronizando en el liderazgo sindical?
*Todav�a se escucha entre los seguidores de algunos l�deres sindicales o pol�ticos: "No importa que consiga para �l con tal de que nos toque algo.


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A�o XXI. No. 1001 Mayo 1 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

COMUNITARISMO
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Para que �tica y moral cobren relevancia

Globalizar ha tra�do muchos beneficios a la humanidad, no obstante, tambi�n ha tra�do, entre sus dificultades, el auge de conductas individuales y grupales que desde�an principios y valores que han sido tradicionales en los pueblos.
Frente a tales dificultades las naciones han estado desarrollando sistemas comunitarios observables en la misma Uni�n Europea con su acervo, derecho y comisi�n comunitarios, y en las mismas comunas de las grandes ciudades, cuyos prop�sitos pretenden alinearlas en busca del mejoramiento de la calidad de vida en ellas a trav�s de la participaci�n ciudadana en presupuestos de inversi�n, en seguridad, en desarrollo.
Estos sistemas integran organizaciones art�sticas, empresariales, deportivas, educativas, gubernamentales, religiosas y otras, con una admisi�n pluralista en todos los �rdenes, incluyendo el bien obrar, el bien hacer, el bien decir, el bien sentir.
Y desde esos sistemas, y a trav�s de esas organizaciones, es como se podr� seguir reconstruyendo y manteniendo los principios y valores morales de una naci�n, sin dejar de aprovechar todos los beneficios de un mundo sin barreras, por los menos en cuanto a las redes sociales se refiere o como en la UE.
El ser humano, por su esencia, tiende siempre al bien, aunque en su interpretaci�n, su b�squeda se haga por caminos no aprobados por sus comunidades. Por lo tanto, ser� en el comunitarismo donde encontrar� la refrendaci�n o el control social de su comportamiento.
La empresa, como uno de los organismos comunitarios primarios, est� llamada, entonces, a reforzar principios y valores entre sus grupos de inter�s, para que, en un entorno pluralista, la �tica y la moral cobren relevancia y se vayan expandiendo. Este es uno de los fundamentales aportes de su Responsabilidad Social Integral.

REFLEXIONES

* El �ndice de trabajadores asociados a sindicatos sigue siendo muy bajo. �Por qu� ser�?
*�La corrupci�n tambi�n se ha entronizando en el liderazgo sindical?
*Todav�a se escucha entre los seguidores de algunos l�deres sindicales o pol�ticos: "No importa que consiga para �l con tal de que nos toque algo.


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A�o XXI. No. 1002 Mayo 8 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

SENTIDO COM�N
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Es parte de una cultura organizacional exitosa

Si en alg�n sector es aplicable la concepci�n aristot�lica sobre la forma de acercarse a los problemas m�s importantes de la vida desde una visi�n pr�ctica, es en la empresa.
D�a tras d�a, se ven desfilar por los campos de formaci�n de las organizaciones teor�as nuevas, teor�as revestidas, teor�as recicladas sobre asuntos relacionados con la convivencia, la administraci�n, la producci�n, el financiamiento, la comercializaci�n, la investigaci�n, el ordenamiento y la regulaci�n moral y �tica; pero, lo �nico que permanece en el fondo de todo ello es la aplicaci�n del sentido com�n.
El sentido com�n es esa capacidad de entender, juzgar, obrar de una manera racional en la que se conjugan los saberes, las experiencias, las sensaciones, aplic�ndolas a un objeto, un acto, una opini�n, una decisi�n.
Nacido de la pericia cuotidiana, el sentido com�n es desarrollable en la medida en que nos propongamos insertarlo en nuestras vivencias dej�ndonos guiar m�s por la sabidur�a de la praxis que hemos ido acumulando en el d�a a d�a, donde el "ensayo error" tiene gran valor como m�todo investigativo, que �nicamente por la teor�a pura. Obs�rvese que aqu� no despreciamos la teor�a sino que le damos el peso correspondiente en el aqu� y en el ahora.
El ejemplo de los nuevos profesionales que llegan cargados de ciencia, y que chocan con realidades como la de que "uno y uno no siempre son dos", permite observar la importancia de la existencia de una fuente distinta proveedora de conocimiento y de valores para la empresa: el sentido com�n. Sentido que hay que desarrollar con mayor �nfasis en nuestras organizaciones, y que hay que evitar que se pierda con el �xodo irracional de trabajadores.
El sentido com�n es parte visible de una cultura organizacional triunfante.

REFLEXIONES

* O los gobernantes no saben contratar o contratan con beneficio propio o no saben ni quieren controlar, pero no es justificable tanto retraso y costo en obras p�blicas.
*No estamos sintiendo el reinado de la paz prometida.
*Vemos a gobernantes agotados f�sicamente por su entrega a la comunidad, pero con problemas cada vez m�s graves en seguridad ciudadana.


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A�o XXI. No. 1003 Mayo 15 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CONFORMISMO
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La empresa debe estimular la no conformidad

El conformismo puede observarse desde dos �pticas: Como el m�nimo necesario para la convivencia en el grupo de trabajo o como la incapacidad de asumir actitudes de autonom�a y de hacer respetar los propios derechos de quienes lo configuran.
En la empresa ha de existir un alto grado de conformidad con las pol�ticas y normas empresariales que conduzcan al logro de los objetivos del conjunto organizacional.
Pero la empresa no puede desestimar, y, por el contrario, debe estimular la no conformidad de sus trabajadores en todo lo que vaya en contra de ese objetivo o de la propia dignidad personal.
M�s a�n, la empresa debe hacer sentir inconformes a sus trabajadores con niveles educativos insuficientes, con sus comportamientos inadecuados en su vida social y familiar, a fin de contribuir, como es su obligaci�n, al desarrollo de su talento humano y al mejoramiento de la calidad de su vida. Esto, a su vez, se convierte en un contrapeso a la constante inconformidad con los resultados que suele ser usual entre los emprendedores, pero que se asustan con la inconformidad de sus colaboradores.
Trabajadores racionalmente inconformes contribuyen a la innovaci�n, a la creatividad, a la b�squeda constante de mejoramientos continuos en las �reas claves de desarrollo de la empresa.

REFLEXIONES

* Celebramos con regocijo los 60 a�os de nuestro constante patrocinador la Cooperativa Financiera COTRAFA.
*ATENCI�N: No estamos enviando archivos adjuntos con nuestro Correo de la �tica para evitar ataques cibern�ticos a nuestros lectores.
*Agremiaciones: Hay serias amenazas contra el sistema de empresa privada que respalda la Constituci�n colombiana.


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A�o XXI. No. 1004 Mayo 22 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CONFLICTO
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Intr�nseco en todos los actos humanos

Para la teor�a sociol�gica, todo proceso social es considerado un conflicto porque, de alguna manera, enfrenta una acci�n cambiante y, como tal, introduce factores de acuerdos o desacuerdos entre los individuos sujetos u objetos de ese proceso.
Con esta consideraci�n, es preciso entender que el conflicto esta intr�nseco en los actos humanos. Esto conlleva a decir, que no podemos vivir sin conflictos, que no podemos ocultar su existencia y que no podemos dejar de formarnos, permanentemente, para afrontarlos con la sapiencia que se requiere para ello.
La tarea administrativa de orientar talento humano implica la vocaci�n y, por ende, la voluntad para aceptar su presencia permanente en las relaciones laborales y para tener la habilidad de intuirlo en las aguas mansas de la cotidianidad, mas no para eliminarlo, del modo como lo pretenden los gobiernos autoritarios ante las justas protestas ciudadanas, sino para profundizar en sus ra�ces y causas, como an�lisis que lleve a su comprensi�n, para escuchar las argumentaciones y darles respuestas, y, finalmente, para determinar las mutaciones necesarias en esos procesos para salir adelante en ellos.
Cuando se acepta la presencia del conflicto como un hecho natural en la vida empresarial, la administraci�n reduce los niveles de presi�n, de desorientaci�n y de alteraciones sicosociales que hacen del entorno un infierno para vivir.
En conclusi�n, orientadores y orientados, han de estar preparados y formados para el manejo de conflictos, porque ya no es con la fuerza de la autoridad como se solucionan en la empresa, sino con el peso de la raz�n y el coraz�n.

REFLEXIONES

* Insistimos: Est� claro que los carteles, las mentiras, los sobornos y las desmedidas ambiciones de lucro de muchas empresas est�n desprestigiando al sector privado serio.
*Es cierto que no se puede vivir fuera del entorno dif�cil que se nos presenta, pero cada uno de nosotros s� puede emprender acciones para mejorarlo.
*G�stenos o no, solo en las urnas podremos derrotar a quienes pretenden llevarnos al caos como naci�n.


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A�o XXI. No. 1005 Mayo 29 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CR�TICA �TICA
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Para frenar la descomposici�n de la naci�n

En este momento, m�s que en ning�n otro, es imperativo que las organizaciones que sinceramente trabajan por el bien del pa�s hagan, sin miedo y sin esquives, cr�tica moral y �tica a las circunstancias sociales que vienen afectando la convivencia nacional.
Esta cr�tica tiene que desvelar todas las formas que se vienen dando de abuso de pol�ticos, de gobernantes, de empresarios, de trabajadores asociados, de todos los poderosos, en cuanto a su deber ser con los dem�s ciudadanos, con los trabajadores, con los d�biles.
Es deber de quien ostenta poder, el de contribuir a una convivencia pac�fica, justa, transparente que permita reafirmar el desarrollo individual de la personalidad �ntegra de quienes conforman los diferentes grupos sociales en los que los nacionales se desenvuelven.
Pero no contribuyen a ello, e inclusive violan el sentido del contrato social, las altas cargas impositivas; los atentados contra las decisiones democr�ticas del pueblo soberano; la debilidad de las cortes; el rechazo de los principios y valores tradicionales que han contribuido al desarrollo de la naci�n; la persecuci�n a los que los defienden y los promueven; la venalidad o incapacidad de la justicia y su inclemencia con los no poderosos; el asesinato de hombres, mujeres, ni�os; la incapacidad de velar por la honra y bienes de los nacionales y la rampante corrupci�n, entre muchos otros.
Cuando los organismos de bien de la naci�n se yergan con su alta voz de cr�tica moral y �tica contra los antivalores dominantes del sucio poder y del dinero por encima de todo, el pa�s empezar� la senda de su superaci�n.

REFLEXIONES

* La visita del Papa ha de fortalecer los lazos de fe y de convivencia con religiones que beben sus creencias en las mismas fuentes.
*Hemos sentido que la bondad del Pont�fice se deja manipular por los pol�ticos que buscan con ansia posar junto a �l para comprometerlo con sus turbias causas.
*Es fundamental que las religiones est�n del lado de los d�biles, y no de los poderosos.


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A�o XXI. No. 1006 Junio 5 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CULPA �TICA
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Ha de erradicarse cuando se purga la pena

Cuando en el trabajo se selecciona una persona para un cargo, se trata de conocer elementos de su personalidad que cumplan con el respectivo perfil. Por lo general se hace �nfasis en ciencia y raz�n.
Mas toda persona normal tiene un conocimiento claro de su deberser, deberhacer, debersentir y deberpensar, alineado con las normas propias del natural humano. Este conocimiento -conciencia- es que le dicta su actuar o su omitir.
Cuando decide obrar de acuerdo a su conciencia siente benepl�cito. Pero cuando decide ir en su contra, que puede hacerlo si as� lo desea por su libre albedr�o, le surge un sentimiento de culpa �tica o moral.
En conciencias bien formadas, este sentimiento tiene relaci�n directa con la gravedad de la falta; cuando no, se minimiza a tal extremo que ni siquiera se siente pena por el da�o ajeno grave causado.
El sentimiento de culpa no ha de confundirse con el miedo al castigo, porque en conciencias bien formadas se sabe que la pena es una consecuencia esperada del mal proceder.
Pero tampoco el sentimiento de culpa �tica debe ser permanente, porque purgada la pena, este ha de erradicarse de la conciencia, lo que a veces se dificulta porque los orientadores y los compa�eros de trabajo siguen empe�ados en recordar el error, hasta con sevicia. Lo que no hace bien a nadie.
Hombres y mujeres que reconocen su error, se arrepienten y aceptan sus consecuencias, son un Talento Humano invaluable para una empresa, porque su proceder est� fundamentado en una conciencia bien ilustrada y formada.

REFLEXIONES

* �Qu� seguridad jur�dica hay para las inversiones extranjeras que se har�an en el pa�s?
*�Qu� consecuencias acarrear� el responsabilizar econ�micamente a los contribuyentes o a las empresas, de los da�os causados por los criminales?
*Es imposible que en un mundo, dizque civilizado, no haya pronunciamientos serios contra gobiernos que matan a sus ciudadanos.


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A�o XXI. No. 1007 Junio 12 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CULTURA �TICA
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Tiene profundas ra�ces en la calidad humana de los aportantes

La cultura de una organizaci�n est� constituida por todos aquellos elementos propios de su naturaleza que la hacen exitosa o no, y que permiten diferenciarla.
De entre esos elementos destacamos su sistema tecnol�gico de producci�n o servicio, su bagaje financiero, su forma de administrar las relaciones interlaborales, su �nfasis en la calidad esperada de sus productos, sus relaciones con los grupos de inter�s y con el ambiente, su sistema de control, sus principios y valores. Ah� est� dise�ado, a grosso modo, ese ambiente cultural.
Pero hay una parte de esa cultura, que, contrario a lo que generalmente se piensa, hace que las dem�s entreguen lo �ptimo de su gesti�n para obtener el �xito socio-econ�mico anhelado: Es la cultura �tica.
Cualquier otro de los elementos de la cultura organizacional resulta f�cil de administrar, pero crear, mantener y actualizar una cultura �tica tiene tantas profundas ra�ces en la calidad humana de los aportantes a la empresa, que, si no se trabaja en ella, cada cual obrar� a su manera, para bien o para mal.
Atentan contra esa cultura �tica hechos como la tolerancia de acciones que van contra: la honestidad; la trasparencia en las relaciones gubernamentales; el trato digno y respetuoso de orientadores, trabajadores y due�os o accionistas; los bienes empresariales y personales; la humanizaci�n del ambiente sicofisicosocial laboral; el cumplimiento de los servicios y precios justos al cliente; el respeto por el ambiente y la comunidad cercana; el respeto por las diferencias; la moral sexual, y m�s.
Pero, el af�n de lucro, que enceguece, hace que se olvide que en la cultura �tica, m�s que en cualquiera otra, est� la clave de su felicidad y la de sus aportantes: El �xito.

REFLEXIONES

* Hay programas de televisi�n que fomentan el odio entre las regiones.
*Destruir, pisotear, ridiculizar, s�mbolos patrios de esas regiones, en estos programas, acrecientan el encono.
*Las empresas serias no deber�an patrocinar espect�culos de esta naturaleza por el bien de la unidad nacional.
*�O lo que se pretende es que el territorio se divida en pa�ses aut�nomos? �Qu� hay detr�s de todo esto?


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A�o XXI. No. 1008 Junio 19 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DEBERES
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Cuando colisionan impera la conciencia

Frecuentemente se presentan en la vida empresarial situaciones que hacen que se d� una colisi�n de deberes o choque entre obligaciones que se excluyen y que corresponden ejecutar en el trabajo.
Circunstancias como: la lealtad a la empresa y a los compa�eros. La obediencia a una orden de un orientador y el cumplimiento de normas organizacionales. La asistencia al trabajo y la atenci�n a problemas familiares. La entrega del trabajo comprometido y el cuidado de la salud. Ante un incidente, la protecci�n de la vida propia y la salvaguardia de la vida de los dem�s. La participaci�n en el paro de labores ordenado por el sindicato y la atenci�n al requerimiento empresarial de seguir trabajando.
Algunos hablan de que la mejor manera para resolver una colisi�n de deberes es acudir al sistema de elegir el mal menor, sin embargo, es la propia conciencia la que tiene el imperativo de decidir qu� obligaci�n atender.
La conciencia, entonces, para enfrentarse a una decisi�n de prioridad en la acci�n prudencial, debe, primero, liberarse de cualquier duda propia, y, luego, obrar con plena consciencia del acto y de las consecuencias que pueda acarrear. En la raz�n real, y no en el mecanismo de "justificaci�n", estar� el posterior propio y provechoso juicio sobre su obrar.
Cuando a un trabajador se le presenta una colisi�n de deberes es cuando se conoce su val�a.

REFLEXIONES

* Mientras los entes financieros estatales reducen las tasas de inter�s, la banca tradicional mantiene costos de servicios muy elevados.
*La banca �tica exige corresponsabilidad en la destinaci�n de los cr�ditos otorgados.
*Los empresarios no pueden descuidar la tendencia actual a la reducci�n de la industria y el comercio. Es una alerta realista.


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A�o XXI. No. 1009 Junio 26 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DECISI�N
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Dentro del marco del bien obrar

Hay decisiones que han de tomarse en la empresa como personas individuales o como colectivo organizacional.
Tomar algunas decisiones individuales, generalmente, no requiere un proceso diferente al de: "hago esto si me gusta (emotividad), me conviene (racionalidad) y no perjudica a nadie" (�tica). Habr� otras que, por su trascendencia, ameritan ajustarse a los c�nones cient�ficos.
Pero, cuando se trata de una decisi�n como colectivo, es necesario aplicar toda la teor�a probabil�stica y cient�fica de la toma de decisiones para el logro del objetivo organizacional que no es otro que la maximizaci�n de los beneficios. (Utilidades, riqueza, supervivencia, crecimiento)
En este proceso aparecen dos elementos sobre los cuales, desde el saber prudencial, hay que tener el m�ximo rigor en el an�lisis: 1) Cuando se sacrifican los intereses particulares en bien de los generales. Aqu�, se debe prever la orientaci�n que ha de darse a las personas afectadas para no dejar tendidos de heridos en cada decisi�n. 2) Cuando para alcanzar el objetivo se transite por la delgada l�nea que separa el bien, del mal obrar. Aqu� la empresa tiene que dar prioridad al deber ser �tico, por encima del m�ximo beneficio, para no caer en cartelizaciones, explotaci�n de aportantes, clientes, comunidad, que rayen con lo delictivo.
El no hacerlo acarrea consecuencias, hoy visibles en grandes empresas l�deres y con estupendos c�digos de �tica que enfrentan deserci�n de sus trabajadores o procesos legales sancionatorios o penales.

REFLEXIONES

* Los procesos de selecci�n de personal est�n siendo m�s exigentes cada d�a porque, adem�s, hay abundante oferta.
*Hay empresas que est�n descargando sobre el aspirante gran parte del costo de esos procesos.
*Creemos injustas las altas compensaciones de los padres de la patria, mientras hay tantas familias viviendo de un salario m�nimo. Estas brechas abren sendas de revoluci�n. O �no?


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A�o XXI. No. 1010 Julio 3 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DESTINO
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Tenemos que trabajar en forjarlo

Toda persona nace, se desarrolla y vive en circunstancias ajenas a su propio dominio que le enmarcan de tal modo que determinan todo o parte de su existir. A tales circunstancias le llamamos el destino o el hado.
Lo f�sico, lo psicol�gico, lo social, lo religioso, lo econ�mico, lo ambiental, lo educativo, lo sexual, son elementos muy determinantes en el destino de cada ser humano.
Estas preexistencias obran sobre los sucesos pr�speros, adversos, fatales, y suelen ayudar a explicar lo que resulta inexplicable a la l�gica racional humana.
La cultura organizacional, con todos sus elementos estructuradores, es una circunstancia que predestina comportamientos, resultados, exitosos o no, y a�n vitales.
Quien es admitido a una empresa despu�s de un an�lisis de sus personales circunstancias, entra a participar de las propias de la organizaci�n. Unas y otras ser�n determinantes en su mutuo �xito o fracaso.
Los procesos de adaptaci�n mutua son resultantes del ejercicio de orientar la destinaci�n hacia el �xito. Lo que vale decir que las circunstancias personales y organizacionales, en la mayor�a de ellas, pueden ser controladas para hacer que el destino sea el que queramos forjarnos.
Conocidas nuestras circunstancias y las que nos rodean, tenemos que reconocer las inmodificables, y sobre esa base, crear, activar y manejar aquellas que consideremos necesarias para ser due�os de nuestro propio destino.

REFLEXIONES

* La frase "la lucha por el poder saca a relucir lo peor de la condici�n humana", dicha por un pol�tico �es autorreconocimiento?
*La brillante frase anterior �es aplicable a todos los pol�ticos?
*Esa frase �es explicativa de la decepci�n que tantos sentimos por todo lo que se mueve tras la sucia pol�tica?


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A�o XXI. No. 1011 Julio 10 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DETERMINACI�N
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Osar, atreverse, tener coraje

Este concepto de determinaci�n est� relacionado con el de destino, por ejemplo cuando se dice que la empresa est� determinada al �xito o al fracaso.
El determinismo como teor�a fundamentada en que todo est� completamente establecido por las circunstancias iniciales, es contrario al emprendimiento.
Otro sentido de la determinaci�n, que tiene que ver con los acontecimientos diarios de la empresa es el de la decisi�n. Tomar una decisi�n es tomar una determinaci�n sobre un hecho que demanda la propia autoridad o la autoridad sobre el colectivo.
Pero la determinaci�n tambi�n puede entenderse como la osad�a, el atreverse, el tener el coraje suficiente para hacer de la actividad que se emprende lo que realmente pretendamos.
En este �ltimo sentido, est� en permanente litigio con la indecisi�n, la ambig�edad, la confusi�n, la imprecisi�n, la vaguedad, la cobard�a, la timidez, la indiferencia, el temor, la rutina, la monoton�a, la falta de formaci�n del car�cter y del temperamento.
La indeterminaci�n toca las l�neas �ticas empresariales cuando raya en la apat�a, la indiferencia, el "dejar hacer dejar pasar", la desidia y por sobre todo la mala fe en el ejercicio de la tarea o de la autoridad.

CONGRATULACIONES

* Hacemos llegar nuestras felicitaciones a la Universidad de San Buenaventura de Medell�n por sus 50 a�os de fundaci�n y por su reciente Acreditaci�n Institucional de Alta Calidad.
*Al recibir el bot�n dorado como egresados recordamos con afecto a los frailes, padres Arturo Calle, Dar�o Correa y al hermano Juan Betancur, sus pioneros.
*Recordamos tambi�n con afecto, a nuestras compa�eras de grado de Sociolog�a Susana Sierra Botero y Cecilia L�pez de Mesa primeros graduados de la San Buenaventura (14/12/1972).


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A�o XXI. No. 1012 Julio 17 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DISCRIMINACI�N
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Injusticia social y empresarial

En ninguna otra �poca, como en esta, se hab�an levantado tantas voces en contra del trato desigual que se ha venido dando en nuestra sociedad a personas o colectivos por razones raciales, pol�ticas, de g�nero y dem�s.
Las empresas no est�n al margen de esa discriminaci�n y, pese a los avances que los grupos y personas discriminadas han alcanzado, todav�a persisten, en aquellas, pol�ticas que segregan, disfrazadas generalmente.
G�stenos o no, influyan o no en los gastos o en las inversiones de la empresa, no puede seguir sosteniendo su utilidad en par�metros discriminatorios como en el caso del g�nero y la raza, donde prevalece el pago desigual, el no acceso a cargos de privilegio, la negaci�n para admitirlos en determinados trabajos, entre otros.
Adem�s de las razones por las cuales es necesaria una mayor apertura en las empresas ante estos nuevos hechos o realidades sociales, hay una de peso que la empresa actualizada tiene que tener muy en cuenta: Las personas que hoy ofrecen sus servicios de mano de obra son muy diferentes a las que produc�a la sociedad en tiempos pasados. Son personas que priorizan el derecho a vivir, hed�nicamente, sobre el derecho al trabajo. Es decir, trabajan para vivir con felicidad, no como antes que viv�amos para trabajar.
Una empresa que discrimina personas o grupos, por cualquier raz�n, no s�lo est� tocando los l�mites de su productividad sino, grave tambi�n, los de lo legal y los �ticos de la justicia.

REFLEXIONES

* La tendencia econ�mica del pa�s tiene que estar haciendo pensar, mucho, a quienes contribuyen al crecimiento o mantenimiento del empleo con sus empresas.
*Fomentar la �tica desde el aula escolar y universitaria, en un pa�s que para muchos est� en crisis de valores, es la manera de restablecerlos.
*Est� claro que muchos acad�micos nacionales est�n clamando por el retorno de la �tica al pa�s, pero no se ven sus acciones contundentes de formaci�n en valores en sus universidades.


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A�o XXI. No. 1013 Julio 24 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DOBLE MORAL
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Se es o no se es �tico

Algunos que tienen el poder de orientar o administrar en el trabajo, suelen responder con actitudes de diferente rasero cuando se trata de quien lo ostenta o cuando se trata del orientado. Por ejemplo, hay quien exige puntualidad al grupo, mas no a s� mismo; el que demanda entrega y compromiso, pero en �l son nimios; aquel que predica la importancia de la lealtad, y no lo es con los suyos; ese que quiere respeto por su autoridad, mas no es respetuoso con aquel a quien se lo debe; el que demanda confianza pero no conf�a en nadie; quien pide servicios o favores -solidaridad- y se niega cuando otros se los solicitan: aquel que exige honradez en el manejo de los bienes de la empresa, pero no vacila en usufructuarlos sin autorizaci�n.
En la vida pol�tica puede observarse este hecho cuando se predica �nimo de servicio a favor del pueblo, pr�dica que, frecuentemente, sirve de capuz al inter�s del propio enriquecimiento. O cuando el servidor p�blico es encargado de combatir la corrupci�n y �l mismo es un corrompido.
Es decir: la exigencia de la moral o la �tica para uno mismo es diferente de la que se reclama a otros. Es, a esto, lo que suele llamarse la doble moral, que, a nuestro modo de ver, no existe.
Una persona �tica, as� se equivoque consciente o inconscientemente, no responde sino a unos principios que rigen su conducta y que considera y valora tan exigibles a los dem�s como a s� misma.
En esto no hay campo para la doblez: se es o no se es �tico.

REFLEXIONES

* Las confecciones est�n pasando por mal momento y afectar� a las textileras, pero esto poco parece importarle a los responsables.
*El poco crecimiento esperado del pa�s afectar� la esperanza de quienes entran a buscar trabajo.
*Hay un periodismo de negocio y un periodismo de servicio. En este impera la �tica del periodista, en el otro su af�n de riqueza.


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A�o XXI. No. 1014 Julio 31 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

AUTORIDAD
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La manipulaci�n la ilegitima

Este tema, en el trabajo, generalmente, causa desaz�n por las modernas significaciones de autonom�a y libertad.
Hay que tener en cuenta que este concepto: poder de ascendencia sobre otra persona, ha pasado por niveles que van desde la esclavitud, la relaci�n contractual laboral, el trato de deportistas, la orientaci�n de los grupos sociales, la autoridad sobre ciudadanos, hasta la m�s moderna tiran�a.
En la relaci�n laboral actual se viene haciendo reconocimiento del dominio de la autoridad, pero respetuoso de la dignidad de los contratantes. En la medida en que ese reconocimiento se mantenga, el trabajo dejar� de percibirse como una esclavitud.
Cuando, por el contrario, una cosa es la que dice el contrato y otra la forma inicua como se ejerce la autoridad empresarial, estamos ante un nuevo sistema de esclavitud. A esta �ltima apunta la contrataci�n deportiva en donde se acepta, p�blicamente, por "due�os", periodistas deportivos y jugadores mismos, que son comprados o vendidos.
En el Estado, mientras haya respeto por los ciudadanos y sean considerados usuarios de sus servicios y no s�bditos, se estar�a dando una dominaci�n leg�tima, pero cuando el Estado se convierte en tirano por su irresponsabilidad fiscal, por su persecuci�n a opositores, est� violando todo derecho y, por tanto, negando la dignidad ciudadana.
El dominio de la autoridad deja de ser leg�timo cuando est� envuelto en mentiras, en manipulaci�n, en desconfianza, en resentimiento, en odio, en ambici�n.

REFLEXIONES

* Hay administraciones municipales que atentan, f�cilmente, contra la propiedad privada aduciendo que la ciudad la necesita, sin querer pasar por los debidos procesos.
*Hay otras que enga�an a los que aceptan ceder su propiedad en beneficio de una obra p�blica, incumpliendo lo pactado.
*Tambi�n las hay que, por haber asumido nuevo mandato, desconocen lo pactado con administraciones anteriores en perjuicio de los ciudadanos que confiaron en ellas.
*�Venezonaliz�ndonos?


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A�o XXI. No. 1015 Agosto 7 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ENVIDIA
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Contra ella, magnanimidad de coraz�n

La envidia como deseo rec�ndito y malsano de alcanzar, sin merecer, lo que otros han logrado en su vida, es un vicio que se acrecienta en la misma medida en que la benevolencia se minimiza en el ser humano.
Hay hombres y mujeres en el trabajo que, por sus virtudes de persistencia, de sacrificio, de lucha, de grandeza de esp�ritu, van logrado posiciones destacadas en posesi�n, poder, distinci�n, a las que llegan sin tener que herir ni atropellar a nadie, pero que, entre algunos, causan resquemores o encienden un deseo insano por tener con facilidad lo que aquellos con persistencia, han alcanzado.
En esta �poca, m�s que nunca, la envidia se ha ense�oreado de nuestro mundo del trabajo por el fomento de la ambici�n, por el ansia de poseer sin esfuerzo, por el ambiente de competencia que se ha venido creando entre personas y colectivos de trabajo, por las injusticias de los orientadores y, a�n, por falta de igualdad de oportunidades.
Contrarrestar la envidia exige desarrollar la benevolencia sobre el malquerer; hacer que prevalezca la aspiraci�n sana, sobre la ambici�n; las ansias de triunfar en la medida de las propias capacidades, sobre el desconocimiento de ellas; la formaci�n continua, sobre la ignorancia debida a la desidia.
Pero por encima de todo ello, est� el deber de desarrollar la magnanimidad de coraz�n causante de la satisfacci�n con el bien ajeno.
Enorme virtud contra tan enorme vicio.

REFLEXIONES

* Recibimos y compartimos, con gran alegr�a, el "Premio CIPA a la Excelencia Period�stica a la �tica Period�stica "Juli�n P�rez Medina."
*Este premio fue creado, este a�o, por el "C�rculo de Periodistas y Comunicadores Sociales de Antioquia" CIPA, con motivo de sus 55 a�os y como reconocimiento permanente a su fundador y expresidente Juli�n P�rez Medina y para mantener viva su memoria.
*Gracias a quienes nos han acompa�ado en esta alegr�a con su presencia o sus mensajes.


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A�o XXI. No. 1016 Agosto 14 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ENFERMEDAD
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Responsabilidades mutuas

En las empresas existen c�lculos probabil�sticos acerca de las veces que un trabajador faltar� a su jornada por las perturbaciones sicof�sicas, reales, que alterar�n su capacidad productiva.
Estos c�lculos se hacen, m�s que todo, para precaver lo probables efectos en la productividad, -supernumerarios, horas efectivas de trabajo, ausentismo- pero no se ve que se utilicen para evitar la ruda incidencia de la enfermedad en el aportante de talento humano.
En esta profundizaci�n de las factibles limitaciones que presentar� el trabajador, hay responsabilidad empresarial para adelantar programas efectivos de promoci�n y prevenci�n de su salud, as� como este tiene responsabilidad personal, �tica, de acudir a esos programas para cuidarla.
Es, pues, necesario adosarle a esos planes, originados en los probabilidades calculadas, un componente humano, m�s, si la empresa es de aquellas que hacen gala de que en ella "lo m�s importante es el hombre".
Promover la salud y prevenir la enfermedad, como hecho natural y real presente en la vida de la empresa, no solo es un "buen negocio" para ella, sino que refuerza un ambiente de mutua comprensi�n y confianza en la clara preocupaci�n existente por el equilibrio sicosocial y f�sico de sus hombres y mujeres.
La promoci�n y prevenci�n son fundamentales para la felicidad en el trabajo porque la enfermedad impide disfrutar de �l.

REFLEXIONES

* Cuando un Papa tiene carisma como el de Francisco, sus actos p�blicos promueven opiniones diferentes y hasta extremas.
*No ser�a digno de un pueblo culto un desaire al desprestigiado gobernante, si acompa�are al Papa en alg�n momento de la visita pastoral.
*�C�mo demostrar� su empresa la generosidad con los trabajadores que quieren participar en los actos de la visita pastoral del Papa?



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A�o XXI. No. 1017 Agosto 21 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CIENCIA Y �TICA
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Formaci�n prudencial d�bil

Siempre se ha considerado la ciencia como resultado de la investigaci�n sin la cual no hay bases suficientes para el saber.
En la observaci�n, la experimentaci�n, la indagaci�n, la inferencia, anal�ticas, y dem�s m�todos, encuentra el investigador la raz�n de ser de sucesos, fen�menos, tendencias que, con la comprobaci�n de sus hip�tesis, ha pretendido descubrir, conocer, comprender, para compartir. Todos ellos demandan formaci�n integral de quien investiga para la mayor fe en sus hallazgos.
De la investigaci�n necesitan: la ingenier�a, la farmac�utica, la justicia, la administraci�n, el mercadeo, la econom�a, el Estado, y otros, pero siempre se ciernen dudas sobre su certidumbre por el utilitarismo en que puede caer quien investiga, ordena o patrocina.
Sin embargo, con mayor frecuencia de la debida, los responsables de la educaci�n de estos cient�ficos han dejado de lado la formaci�n en el saber prudencial que ha de acompa�ar a la ciencia: La �tica.
Es as� como hemos visto investigadores de renombre caer en enga�os grav�simos por ambici�n, por envidia, por competir con otros en la celeridad de los resultados, por desidia en la profundizaci�n de los an�lisis, por rutina, por orgullo, por venalidad.
Desde el colegio hasta la universidad, la formaci�n de investigadores demanda profunda consideraci�n de la trascendencia de la �tica en su investigaci�n cient�fica.
Esta formaci�n siempre se ha observado como d�bil.

REFLEXIONES

* Lamentamos la situaci�n de Fabricato por las posibles repercusiones en trabajadores, inversionistas y en el mismo pa�s.
*�Por qu� es tan poco visible la solidaridad de los empresarios y sus asociaciones con las empresas que atraviesan por sobre dificultades?
*�Acaso no hay una relaci�n directa entre el pleno empleo y la paz, y entre ellos y la sobrevivencia de la libre empresa?


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A�o XXI. No. 1018 Agosto 28 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LOS COMUNICANTES
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La l�nea �tica que los fortalece

Diferenciamos la informaci�n de la comunicaci�n en que, aquella, est� conformada por datos organizados, codificados, procesados que han de darse a otros a modo de mensajes, mientras que, �sta, involucra sistemas socio-culturales y psicof�sicos para esa transmisi�n y recepci�n.
Hay que entender lo fundamentales que son para la empresa, y que su mandato �tico obliga a los comunicantes: orientadores y orientados.
La informaci�n, como dato, ha de ser absolutamente racional lo cual significa altos niveles de objetividad esperados. La sujeci�n a la verdad y su transparencia, constituyen sus valores �ticos estructurales. Cualquier falla la vicia as� como a su siguiente proceso: la comunicaci�n.
Si la eficacia de la informaci�n exige esos principios b�sicos, la comunicaci�n tambi�n ha de apropi�rselos para evitar la contaminaci�n del mensaje que puede darse por las intenciones maliciosas de los comunicantes, las prevenciones mutuas, el ambiente de mendacidad, las malas relaciones humanas, las ambiciones provocadoras de envidia, los prejuicios, los rencores, las luchas intestinas de clase, y los mismos errores humanos.
En s�ntesis, la informaci�n y la comunicaci�n empresarial tienen que tener fundamento en principios de respeto por: la verdad, la dignidad del otro, la nitidez en las intenciones rec�procas y la mutua comprensi�n de todas las circunstancias, absolutamente todas, que pueden estar presentes en este esencial y diferenciador acto humano.

REFLEXIONES

* �Por antonomasia, es igual gobierno a corrupci�n?
*�Por qu� los gobernantes suelen decir que todo acto de corrupci�n fue a sus espaldas?

*Si los servidores p�blicos se untan, ba�an y nadan en corrupci�n �de qu� sirve la inversi�n en su formaci�n que subsidiamos tantos colombianos?

*�No hubiera sido mejor dejarlos como “in�tiles bachilleres” pero honrados?


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A�o XXI. No. 1019 Septiembre 4 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EMPRESA AVIESA
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Hay que sacudirse de sus malas pr�cticas

No nos detendremos en esta oportunidad a recalcar sobre la responsabilidad que corresponde a muchos empresarios en la corrupci�n galopante en la que est� sumido el pa�s por el soborno, comprador de conciencias.
Tampoco insistiremos en la inclinaci�n perversa, que se les observa, de hacer esguinces a la legislaci�n para inundar de contrabando el pa�s que desangra su empleo, y, menos a�n, recalcaremos sobre las mentiras que encierran sus proclamas de amor patrio, mientras producen por fuera para ganarse unos pesos a costa del desempleo interno.
Hoy nos detendremos en una modalidad aviesa que desarrollan unos empresarios sin alma, cuando, so pena de p�rdida del trabajo, obligan a sus contadores, revisores fiscales o auxiliares de contabilidad a realizar malas pr�cticas que, al ser detectadas por la justicia, suelen resultar en condenas penales para estos, mientras tales empresarios perversos se lavan las manos, los culpan y los abandonan en los oscuros antros carcelarios.
Muchos a�os como profesores en posgrados de contadur�a y revisor�a nos permitieron conocer de cerca tan malas pr�cticas, y c�mo, gente buena, honesta, trabajadora, pero con una carga familiar no liviana, claudica ante exigencias de grandes empresarios que posan de ejemplares hombres de bien y de ciudadanos honorables. Hip�critas.
�Es posible que esta mala conciencia, esta mala �ndole y esta perversa costumbre de enga�ar de tantos empresarios est�n adosadas, por siempre, al ADN del sistema de empresa privada?
No lo creemos, pero hay que sacudirse de ellas.

REFLEXIONES

* Con motivo de la visita del Papa:
*Apreciamos a Francisco como hombre bueno que busca el bien universal, aunque todav�a rodeado de muchos jerarcas indignos de pisar sobre sus huellas.
*Resaltamos el inmenso valor de Mar�a por encima de conjeturas sobre su vida.
*Exaltamos el valor de Jes�s humanizado por encima de las discusiones sobre su deidad o su resurrecci�n.
*Reconocemos la labor pastoral de muchos sacerdotes silenciosamente consagrados a hacer el bien a su comunidad.


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A�o XXI. No. 1020 Septiembre 11 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CORRUPCI�N
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Volver a la formaci�n �tica

No sabemos si la avalancha de manifestaciones contra la corrupci�n lograr� corregir estas desviaciones o seguir� la suerte de tantos otros emprendimientos adelantados que han terminado como simples denuncias.
Quiz�s, como ahora se est� tocando a la alta sociedad, �sta empiece a buscar la forma de eludir el esc�ndalo para hacer que se dilaten las investigaciones hasta que otros nuevos esc�ndalos sacudan la vida nacional o hasta el momento en que la ciudadan�a olvide que aqu� ha habido altos miembros de las cortes, del gobierno, de la pol�tica que se dejaron llenar las manos de dineros sucios.
No se observa coherencia en los liderazgos del pa�s para mantener una l�nea virtuosa que sirva de ejemplo a todos los ciudadanos y que allane, de una vez por todas, las enormes oquedades en las que se hunden la esperanza de un mejor bien obrar por parte de todo servidor p�blico.
Esa cadena f�rrea de males que soporta la naci�n como la falta de justicia, los falsos testimonios, la ambici�n ensalzada, hace dif�cil no solo acabar con la corrupci�n, sino mantener viva la esperanza de que pueda sanearse el pa�s, como lo est� reclamando todo el pueblo colombiano.
Por eso hay que seguir ensalzando a escuelas, colegios y universidades, que a pesar de las cr�ticas de la modernidad, siguen insistiendo en la ense�anza de la �tica como modo necesario para que sus nuevas generaciones puedan deshacerse, con mayor facilidad, de tanta podredumbre asfixiante.

REFLEXIONES

* * Los embates de la naturaleza que arrasan pueblos y ciudades deber�an hermanarnos.
* C�mo es de duro ver pueblos enteros sufriendo desplazamiento por fanatismo, por tiran�a, por dictaduras.
* Cu�ntas mujeres, ni�os y ancianos tienen que soportar horrendos climas despu�s de que los tiranos los arrojan de sus moradas.
* Nuestra esperanza es que en Colombia, nuestras mujeres, ni�os y ancianos est�n realmente libres de soportar tan horrorosas vivencias.


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A�o XXI. No. 1021 Septiembre 18 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL CUARTO PODER
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Deshumanizado y contaminado

Mucho se habla del cuarto poder: los medios y personas que trasmiten informaci�n y opiniones para orientar seguidores.
Pero es un poder cuyo fundamento mayor lo estamos percibiendo en el miedo, en el terror, y no, como deber�a, en el resultado del an�lisis serio y sin pasiones de la realidad, que permita a seguidores interiorizar la formaci�n de una conciencia recta para erigir una concepci�n y una actitud ante la vida con advertencia y consentimiento plenos.
Los empresarios, los servidores p�blicos, la gente de a pie sabe que por ah� rondan depredadores de opini�n muchos m�s comprometidos con sus arcas que con su voluntad de servir al pa�s a trav�s del leal y sereno servicio a lectores, escuchas y televidentes.
Desde los balcones en donde se ha trepado este poder de periodistas, columnistas, caricaturistas, programadores propietarios de medios radiales, televisivos, peri�dicos, ha estado viendo c�mo los colombianos se pelean en cada calle de cada ciudad por el maldito equipo de f�tbol que siguen fan�ticamente, por �l azuzados; por el estulto pol�tico mendaz y aprovechado, que ensalza; por el corrupto gobernante, que defiende sin verg�enza. Y as� este poder llena su bolsillo.
Y esto, como que nadie lo ve o, si lo ve, lo cohonesta porque se muere de miedo denunciarlo, pues ese dedo acusador buscar� alg�n resquicio por donde atacarlo.
El cuarto poder solo podr� entregarle mucho bien al pa�s en la medida en que sea el primero en descontaminarse de su propia corrupci�n y humanizarse. Dif�cil pero posible.

REFLEXIONES

* El mundo entero clama por una humanidad con �tica.
* Hay quienes en su desespero, ante tanta conducta miserable, solo encuentra gritar que la �tica ha muerto.
* Mientras mayor corrupci�n haya en el mundo, m�s dif�cil ser� la capacidad honesta de hacer negocios internacionales
* Todos quieren que se ense�e la �tica en las escuelas, colegios y universidades, pero pocos han sido los que han dado el primer paso.


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A�o XXI. No. 1022 Septiembre 25 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

SIN VAL�A
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Ensalzamos lo que debemos reprochar

Aquel viejo maestro mientras conduc�a su tambi�n viejo campero por las hermosas afueras de la ciudad, escuchaba noticias aterradoras. Y le doli� en el alma o�r y sentir c�mo los valores de un pa�s se trastocaban, y lo de ninguna val�a era aplaudido como gran avance social contempor�neo:
El asesino abatido por las fuerzas militares del pa�s, exaltado con homenajes p�stumos. El corrupto magistrado demandando respeto a la dignidad de su cargo. Madres de asesinos, apoyadas por defensores, haciendo manifestaciones para que sus hijos vivan mejor en la c�rcel, mientras las madres de los que fueron asesinados por esos monstruos, silenciosamente llevaban flores a las tumbas de los suyos. Organizaciones mundiales que exigen respeto por la libre expresi�n, calumniando sin recelo. Acuerdos de paz que incrementaron violencia, porque no se previ� que lo bueno que obtuvieron en la mesa, fuera borrado por traidores con mentiras, falsas informaciones sobre sus bienes y caletas y menosprecio a sus v�ctimas. M�s ni�os y mujeres asesinados.
Infames criminales en barras bravas de futbol y autoridades incapaces de imponerles el orden.
Y, un sistema empresarial amenazado porque sus asociaciones andan en connubio con gobernantes tragadores de impuestos.
Gran maestro: or� el viejo maestro �por qu� no tiendes tu manto generoso sobre este pueblo bueno que ve morir sus esperanzas de una vida mejor, en medio de tanta falacia, barbarie, crimen y desvalores?

REFLEXIONES

* Triste panorama mundial:
*M�xico abatido por los terremotos.
*Estados de Norteam�rica e islas del Caribe arrasados por huracanes.
*Miles de migrantes muchos de ellos arrojados al mar.
*Estados amenaz�ndose con bombas capaces de reducir a escombros pueblos enteros.
*Millares de venezolanos en la m�s profunda miseria econ�mica y humana.
*Y una ONU y una OEA que para poco o nada sirven.


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A�o XXI. No. 1023 Octubre 2 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LUCHA POR LA VIDA
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Hay un nicho ideol�gico apropiado para la empresa moderna

La lucha por la vida puede verse desde varios nichos ideol�gicos.
Unos han tenido actitudes de selecci�n de la especie y de deshecho de toda condici�n inferior. Otros han incitado la lucha por la vida desde la b�squeda de otra vida mejor despu�s de esta, hasta la vivencia plena de la presente. Otros han insistido en la lucha por una vida igual para todos, en la que se ha observado m�s la repartici�n de pobreza, mientras que en otros se establece m�s la explotaci�n y los beneficios de unos pocos.
Hoy, venimos observando un nicho ideol�gico apropiado para la empresa moderna, que lo anima a uno a seguir trabajando por la humanizaci�n de la lucha por la vida: Se abren espacios de trabajo a personas con discapacidad como muestra de rechazo a selecci�n de especie. Grandioso.
El trabajo por la felicidad de las �reas de Gesti�n Humana, viene buscando una vivencia plena contempor�nea en los cargos, en el ambiente y en la familia. Maravilloso.
La consecuci�n de riqueza para quienes conforman la organizaci�n empresarial, ha ido permitiendo el crecimiento socio-econ�mico por la participaci�n, en ella, de muchos trabajadores que han logrado su ascenso en esta escala con mejoramiento de su vida. Bueno para todos.
La lucha por la vida seguir� existiendo en las m�s variadas formas, pero, desde este nicho que construye la empresa, tendr� que seguirla fomentando y facilit�ndola para beneficio de unos y otros.

REFLEXIONES

* Empresas privadas dignas:
* No se aprovechan de las huelgas que soportan otras para subir precios a sus pasajes.
* No se quedan con los beneficios que reciben de los organismos bancarios del Estado.
* Cumplen con rigurosidad su c�digo de �tica en materia de contaminaci�n ambiental.
* No tienen dos caras.


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A�o XXI. No. 1024 Octubre 9 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LUCHA POR LA FAMILIA
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La empresa humanizada, da y recibe

La lucha por la familia es el motor fundamental de la vida de la mayor�a de los hombres y mujeres que trabajan.
La necesidad de cubrir las carencias o necesidades del hogar, de la mejor manera, hace que estos hombres y mujeres valoren, much�simo, conceptos como: estabilidad, ascenso, compensaci�n, trabajo social, tiempo de disfrute familiar.
Cuando no los hallan suficientes en la empresa, buscan otras salidas como el cambio de compa��a o la amarga resignaci�n de tener que permanecer en una, a la que consideran explotadora de su necesidad. Estas dos salidas son de enorme repercusi�n negativa en la efectividad empresarial por la p�rdida de ciencia y tecnolog�a, la primera, y por des�nimo, desconfianza, desinter�s e infelicidad, la segunda.
La inestabilidad matrimonial, fen�meno creciente en esta �poca, no reduce este af�n de luchar por su descendencia, educarla, acompa�arla, darle momentos de mayor calidad. Esto ha de entenderlo la empresa porque tambi�n ah� se incrementan sus desaf�os en la adecuaci�n del sistema laboral a la b�squeda de los nuevos retos que la lucha por la familia, a�n en su inestabilidad, demanda, y que las leyes disponen.
El inter�s de la empresa por esta lucha familiar diaria que est� dando su trabajador con su pareja o por separado, est� permitiendo calificar a varias empresas como las mejores para trabajar y "vivir", y adem�s est�n recibiendo como retorno: eficacia, rendimiento, afecto, lealtad, compromiso, y, finalmente, legalidad.
Demuestran su lado humano y respeto a la ley: Dan y reciben.

REFLEXIONES

* �Las manifestaciones p�blicas de las empresas textiles, pusieron al descubierto actitudes insolidarias de los gremios?
* Los premios a los mejores han de considerar sus �xitos pero tambi�n el modo de conseguirlos.
* �Qui�nes, en este pa�s, van a ser capaces de enderezar la justicia, instaurar un buen gobierno, y romper el c�rculo de corrupci�n de cortes, congreso, gobernantes y pol�ticos?
* �Ciudadan�a, empresas, fuerzas armadas, de rodillas?


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A�o XXI. No. 1025 Octubre 16 de 2017. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LUCHA POR LA FAMILIA
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En ello nos ha ido gran parte de la vida

Algunas personas, con poder econ�mico considerable, recomiendan en entrevistas o escritos que la vida hay que vivirla con tranquilidad, que ha de tenerse menos af�n y menos agobio por las situaciones adversas que se presentan.
A�n, algunos han renunciado a sus altas posiciones aduciendo que pueden vivir mejor en compa��a de su familia, de sus amigos, practicando sus hobbies. Y hasta posan o env�an sus "selfies" por las redes sociales para probarlo.
Eso est� bien para aquellos que no tienen que pensar en c�mo conseguir el diario yantar de la familia, ni en c�mo costear sus estudios, gastos de vivienda, vestuario, servicios p�blicos, etc.
Todo hombre y toda mujer con aspiraciones para salir de los estados de dificultad que pone la vida, tienen que entregar todo su empe�o, coraje, voluntad, as� tenga que llegar hasta el sacrificio, para conseguir sus racionales anhelos personales y familiares, y lograr la felicidad de estarlo cumpliendo.
Quienes critican que hay padres que sacrifican tiempo de dedicaci�n a su familia por el trabajo, han de pesar sus cr�ticas a la luz de las necesidades del criticado, porque si �ste lo hace en cumplimiento de sus principios de deber es una cosa, mas, si por ambici�n, por avaricia, por satisfacer la envidia, es otra.
Enaltecemos vidas de hombres y mujeres entregados en cuerpo y alma, a pesar de las adversidades, a responder por sus compromisos parentales desde la vivencia laboral. A much�simos, en ello, nos ha ido gran parte de la vida. Y estamos orgullosos.

REFLEXIONES

* �Si se confirma que hubo un cartel del cemento, entonces qu� empresas privadas van a quedar libres de sospecha de tener doble faz?
* �Las asociaciones de empresarios, que por fin se dieron cuenta de que las cosas no van tan bien en este pa�s, qu� obtuvieron en la reuni�n con la Presidencia de la Rep�blica? �Soluciones o qu�?
*�Por qu� siempre hay que esperar una tragedia para que los gobernantes remedien las graves denuncias ciudadanas?