+ FORMATIVO ETICA CIVIL EMPRESARIAL
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Ano XVII. No. 823 Septiembre 16 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

TEN CALMA

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Allanar�s las amarguras

Cuando sientas que en tu trabajo se cierran las oportunidades para tu futuro, ten calma.

La calma dar� luz a tu entendimiento que buscar� enceguecerse por la injusticia que crees que se comete contigo.

La calma dar� sosiego a tu esp�ritu que arder� cuando veas que otro, que consideras que tiene menos m�ritos que t�, es ascendido.

La calma traer� tranquilidad a ese pi�lago de tu alma que bullir� en su tormenta cuando no alcanzas el pedestal que has so�ado para tu vida.

Ten calma pero no permanezcas est�tico.

Revisa, una a una, las fortalezas que consideras que te hacen digno de esas oportunidades; define cu�les debes reforzar, cu�les debes hacer resaltar, y apl�calas con fervor en tu trabajo. Se notar�n.

Pero tambi�n y con mayor exigencia revisa lo que te hace falta; lo que te causa dificultad para mejorar tu desempe�o; qu� virtudes anidan en aquellos otros a quienes se les ha dado oportunidad, que no tengas t� o que sean d�biles en ti, y empieza un trabajo planeado y controlado sobre ellas. Llenar�s el vac�o que, tanto t� como los dem�s, saben que tienes.

Tu trabajo, sobre unas y otras, pronto empezar� a dar resultado.

Pero si no fuere as�, ten calma. Pi�nsalo. Es hora de decisiones: o aceptar racionalmente que no tienes todo el bagaje para lo que quieres, y asumirlo con decoro y serenidad o, ante la injusticia manifiesta, es hora de demostrarla con dignidad y firmeza o, en fin, buscar nuevos horizontes.

La calma te dar� luz para no equivocarte en la selecci�n de tu camino, porque tienes que decidirlo, sin resignaci�n, con entereza, para que tu alma no quede llena de perpetua amargura.

REFLEXIONES

* Gobernante: Las promesas no cumplidas atizan la ira de los pueblos.
*Gobernante: La democracia moderna tiene un nuevo signo: La protesta social.
*Gobernante: Que tu estilo democr�tico sea anticiparse siempre a las necesidades de tu pueblo, no esperar la protesta para solucionarlas.


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Ano XVII. No. 824 Septiembre 23 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

"NUNCA EL HOMBRE ES M�S GRANDE QUE DE RODILLAS"

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P�gina de la vida

Aquel viejo maestro, sentado en su tambi�n vieja silla mecedora, se deleitaba recordando a�os de su ni�ez lejana. Por su mente pasaban esos d�as llenos de m�gica alegr�a, de travesuras, de rebeld�a, pero tambi�n de infinito afecto familiar.
Se detuvo al finalizar el a�o doce de su ni�ez y se vio lleno de energ�a, de entusiasmo, de liderazgo, arrodillado sobre el c�rculo de cemento que hab�a en la mitad del campo de f�tbol, desde donde animaba a su equipo que iba perdiendo el final del campeonato intramural.
Momentos antes, se ve�a enfrentando, con sus otros diez jugadores, a muchachos del curso superior, m�s grandes, m�s fuertes, que jugaban m�s recio, y se ve�a animando a los ni�os compa�eros a plantarse como varones, a no tener miedo. Poco a poco, en el fragor del encuentro, la rudeza de juego, provocada por el af�n de ver a su equipo victorioso, hac�a que, aquel a quien enfrentara, cayera.
El �rbitro que a la vez era el rector, le recriminaba su juego duro, le amenazaba, y, por fin, decidi� castigarlo haci�ndolo arrodillar en la mitad del campo. F�rrea disciplina de la �poca.
Desde all�, con rabia, provocada por la incapacidad de participar, animaba y arengaba a sus dirigidos pidi�ndoles fortaleza, no rendirse, ser valientes, y le voceaba al rector-�rbitro, una frase que hab�a le�do, de qui�n sabe que autor: "Nunca el hombre es m�s grande que de rodillas" y le ve�a arder su cara y con su malicia de ni�o, segu�a grit�ndole porque sab�a que le escoc�a.
El juego termin� con victoria para los suyos. Todos fueron al centro del campo donde continuaba arrodillado, se abrazaron, se felicitaron; �l se dol�a de las heridas de sus rodillas que sangraban por el roce incesante al girar sobre el plato de cemento para estar pendiente del juego.
El rector-�rbitro le levant� el castigo, finalmente.
El viejo maestro sonre�a y entend�a el porqu� de esa rebeld�a, de esa pasi�n, de esa persistencia que le han acompa�ado.
Gran Maestro, musit� el viejo maestro, �verdad que "nunca el hombre es m�s grande que de rodillas" pero solo cuando se hinca ante ti, no ante jefes o poderosos o epulones?

REFLEXIONES

* La creatividad en el trabajo se estimula m�s cuando en el grupo primario se analizan los problemas, se discuten las soluciones y se felicita a los participantes por su resultado.
*Hay empresas cuya "incultura organizacional" no les permite contestar un correo electr�nico. Son absolutamente mudas.
*La inestabilidad en el trabajo es un factor que causa mayor desaliento en el �nimo del trabajador.


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Ano XVII. No. 825 Septiembre 30 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

MENGUADA AUTORIDAD

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Todo est� menguando excepto el crimen

Hay un nuevo signo del tiempo: La protesta.
Ella, a su vez, ha originado una nueva forma de respuesta: Las fuerzas del Estado se han especializado en su manejo, acompa��ndola para que no haya disturbios, pero generalmente, termina en violencia.
De esa violencia se ha derivado un considerable irrespeto a las autoridades, adem�s por el exceso en el uso de la fuerza.
Suele verse la comunidad armada con instrumentos como garrotes, bastones para intimidar, o bloqueando v�as con tala de �rboles o incendios.
Las autoridades anuncian, con rostro y ademanes severos, que no dialogar�n bajo presi�n, pero terminan por hacerlo.
Anuncian penas y castigo por los delitos que se cometan al impedir la movilidad ciudadana, pero al llegar a un acuerdo en el di�logo, uno de los puntos que aprueban es que no habr� sanciones para ninguno de los participantes en la protesta. La autoridad termina socavada.
La comunidad aprende este juego, y, entonces, j�venes hinchas del futbol se lanzan a las calles, hacen escaramuzas con la fuerza p�blica, destrozan viviendas, locales comerciales, servicios p�blicos, porque saben que nada pasar� y si son llevados ante la justicia, ser�n r�pidamente libertados.
Tampoco nadie pagar� a los empresarios o ciudadanos los da�os en sus propiedades.
Ante esta menguada autoridad creciente, el cultivo de la rebeli�n se fermenta y se agita, m�s a�n cuando el gobernante incumple sus promesas a los protestantes, porque as� como la comunidad no ser� judicializada, �l no cumplir�, como aconseja Maquiavelo: El gobernante ha de prometer pero no cumplir.
Y el atraco, el robo, el abuso sexual, el asesinato se van apoderando de las ciudades porque sus burgomaestres temen enfrentarlo con el rigor debido, porque tambi�n, creen, ver�n menguados sus votos.
Todo est� menguando, excepto el crimen.

REFLEXIONES

* Para la capacitaci�n en tu puesto de trabajo, f�jate una ruta con base en la visi�n de tu futuro. As� sabr�s para d�nde vas.
*Las empresas no s�lo deben capacitar o reentrenar a sus trabajadores en su oficio sino que tambi�n deben contribuir a su formaci�n como personas. Ser y saber.
*�C�mo puedes esperar beneficio alguno de la empresa, si eres desleal y poco comprometido con ella?


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Ano XVII. No. 826 Octubre 7 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

S� REALISTA

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No todo puedes alcanzarlo

Cuando sientas que tu �nimo declina, o que te entusiasmas inusitadamente con alguien o con algo, s� realista.
La forma de ver y "entender las cosas tal como son, sin suavizarlas ni exagerarlas" -Rea-, est� en riesgo por culpa de las corrientes de pensamiento modernas que predican el optimismo como panacea o que dividen la humanidad entre perdedores y ganadores o que aseguran que todo lo que en la mente se concibe, se alcanza. Te has dejado llevar por estas ideas, sin ponerlas en la balanza de la objetividad. Quimeras.
A veces bendices o maldices a alguien, pero ves que lo bueno o lo malo que anhelaste no sucede. Es un deseo tuyo que no ocurre porque es eso: simplemente un deseo.
Se te ha inculcado que no veas el vaso medio vac�o sino medio lleno, cuando lo real es que debes verlo tal como est�: uno, dos, tres o cuatro cuartos lleno, o totalmente vac�o.
Por m�s que fervientemente desees obtener algo y a pesar del optimismo que derroches, no te llegar� si no act�as.
No todo lo que tu mente se propone lo alcanza, porque hay muchas variables que tienen que contribuir a lograrlo, no por tu simple anhelo.
El realista sabe que despu�s de toda tempestad hay calma, pero que no porque haya calma se est� preparando una tempestad, la calma puede continuar. Esta capacidad de ver y entender las cosas como son, te va a ense�ar que tus deseos, tus anhelos, tus sue�os, est�n ligados a acciones que emprendas en concordancia con tus fortalezas, tus debilidades, las oportunidades y las dificultades que se te presentan personalmente o a tu alrededor.
Vale recalcar que tus sue�os, realizados, son respuestas a tus acciones, al empe�o que pusiste en ellas y a la fortaleza con la que las acometiste, y no a tus deseos, solamente. Es decir, que para hacerlos realidad tuviste que planear, que ejecutar, que persistir ante las frustraciones, porque sab�as que ten�as el bagaje para ello.
Pero, cuando no alcances todo lo que quieras, a pesar de tu tes�n, jam�s te sientas perdedor tal como quisieran empaquetarte, porque con solo emprender el camino de conquistar tus sue�os ya te has empezado a engrandecer.

REFLEXIONES

* Gobernante: Hay un descenso importante de la pobreza. Contin�a en ello con todo empe�o.
*Administrador: Rod�ate de gente que sepa, no hagas como los caudillos que buscan rodearse de mediocres.
*Trabajador: Los sistemas de seguridad en tu trabajo, son por tu bien y el de tu familia. No renuncies, con tu actitud, a tu derecho de integridad personal y salud.


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Ano XVII. No. 827 Octubre 14 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

S� GENEROSO

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La forma m�s grandiosa de amar.

Habr� momentos de tu vida en los que sientas tu alma como vac�a, como sin un aliciente por el cual luchar, entonces, despr�ndete de algo en favor de otro: S� generoso.
Este acto de generosidad te har� sentir que tu existencia cobra un sentido m�s all� del disfrute personal y que, en el contacto con la humanidad y la humildad de quien te lo recibe, se calma la sequedad producida por tu sed espiritual.
Tienes muchas cosas que dar, que si as� no fuere, esos momentos de vac�o de tu alma no se te estar�an dando porque aquel que lucha por sobrevivir est� tan lleno de tanta energ�a vital que, en su incesante quehacer por cubrir sus b�sicas necesidades, no tiene espacio para vac�os, aunque, tambi�n encontrar�a algo que dar.
Muchos haberes tienes para brindar: desde la deferencia en la relaci�n, el acompa�amiento, la amistad, el reconocimiento de una virtud, el consejo oportuno, el perd�n al otro, hasta el abrigo, la obra de beneficencia, el �bolo, o tu voluntaria actividad en bien de los dem�s, necesitados de eso que t� tanto posees y que no te colma.
No los brindes buscando recompensa, que ya la recompensa est� impl�cita al saciar la sed de tu alma. Pero hazlo con amor, con pasi�n para que puedas sentir lo que es el disfrute de tu generosidad, que inundar� cada poro de tu alma, mientras se va esparciendo sobre el alma de tu familia, de tus jefes-l�deres, de tus trabajadores, de tus amigos, de tus vecinos, de los desconocidos necesitados y a�n de tus propios enemigos.
Porque la generosidad sigue siendo la forma m�s grandiosa de amar y el amor es capaz de llenar todos los vac�os existenciales.

REFLEXIONES

* Si la intenci�n del sindicato al presentar el pliego de peticiones es la de acabar con la empresa, es mal sindicato.
*Si la empresa trata de dar sobornos a un l�der sindical para obtener beneficios, es mala empresa.
*Trabajador nunca atentes contra los bienes de producci�n de la empresa, porque si bien no son tuyos, son los instrumentos para mejorar tu vida y las de tus compa�eros.


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Ano XVII. No. 828 Octubre 21 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ESTAMOS SUFRIENDO

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P�gina de la vida

Aquel viejo maestro a trav�s de las redes sociales y de la televisi�n, segu�a, con inter�s, las incidencias del desastre causado por la ca�da de una elevada torre residencial en su ciudad. Desde cuando se present� el resquebrajamiento de las paredes, y un hombre de edad, profesional experimentado, aseguraba que no colapsar�a y que en un d�a reparar�a el da�o, empez� a compartir los momentos de angustia de familias enteras que, al abandonar sus hogares, present�an que se derruir�an con la edificaci�n sus ilusiones y sus esfuerzos de muchos a�os. Sin embargo, guardaba la esperanza de que, pronto, todo terminar�a.
Y la torre se derrumb� dejando muerte y dolor, tambi�n para trabajadores que, desde su interior, trataban de repararla.
Sinti� un escalofr�o en todo su cuerpo cuando pens� en sus hijos, tambi�n ingenieros, arquitectos, constructores.
Las redes sociales enloquecieron. Los noticieros se saciaban, inclusive, con comentarios de periodistas inferiores a lo sublime de su profesi�n, y el agua sucia empez� a rodar arrastrando a su paso honra y fama, inmisericordemente.
Aquel viejo maestro, sent�a el dolor, la angustia, la congoja, la ira de los damnificados, pero tambi�n sent�a la profunda aflicci�n que estar�a embargando el alma y el coraz�n de aquellos profesionales que hab�an asegurado que controlar�an el riesgo, y, entonces, no resisti� y trin� por las redes sociales: "�Y qui�n no se ha equivocado? Algunos en materia leve, otros en materia grave, grav�sima. Me pongo en los zapatos de este ingeniero, pienso en su familia, en su dolor por su equivocaci�n y por la tragedia que desencaden� y en el dolor de las personas que fueron afectadas por su error. Me pongo tambi�n en los zapatos de las familias v�ctimas. Por Dios que no lo juzgo, como no juzgo al m�dico que se equivoca y cuyo error causa muerte, o al funcionario p�blico que no actu� ante la inminencia desestimada de un riesgo que luego causa miles de muertes, o al responsable de la movilidad en la ciudad cuando por falta de se�ales un motociclista muere en el pavimento. Espero que la justicia acelere las investigaciones que dictaminen sobre sus responsabilidades y, si los halla culpables, que los condenen..."
Gran Maestro: Ayuda a esas familias damnificadas y a quienes cayeron en tan grave equivocaci�n. Est�n, y estamos sufriendo.

REFLEXIONES

* Qu� triste el espect�culo pilatuno el de algunos servidores p�blicos frente al dolor de los damnificados y al de quienes por graves equivocaciones causaron muerte en el edificio derruido.
*Qu� oportunismo el de algunos pol�ticos para levantar su pedestal sobre las ruinas materiales y an�micas de los implicados en esta cat�strofe.
*Qu� derroche de ligereza el de negociantes de la informaci�n al poner, en tela de juicio, la ingenier�a del pa�s indiscriminadamente.
*Dolor, mucho dolor, por unos y otros.


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Ano XVII. No. 829 Octubre 28 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

S� PRUDENTE

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Caracter�stica de la nueva gerencia

Cuando tengas que tomar una decisi�n que afecte tu vida o las de los dem�s, en un acto administrativo de tu empresa, s� prudente.
Por la rutina, tiendes a olvidar los pasos que hay que dar siempre que vas a tomar una decisi�n, por leve que parezca, que pueda afectar tu propia vida o la de los dem�s.
A fuerza de decidir constantemente se te olvida definir con claridad cu�l es el problema motivo de la decisi�n y dejas, a la intuici�n o a la primera informaci�n de cualquiera de las partes, la apreciaci�n del diagn�stico y su causalidad.
Siempre se ha dicho que una situaci�n mal definida conllevar� a una decisi�n err�nea. Pero lo m�s grave de esa rutina es la ausencia de las consideraciones sobre la afectaci�n que para la vida de otras personas pueda conllevar la decisi�n que ha de tomarse.
Esto te obliga a afinar la claridad en la causalidad, la comprobaci�n de los antecedentes y las consecuencias socio-econ�micas y humanas de las alternativas de tu acto administrativo.
A la luz de estas reconsideraciones es preciso que definas si los da�os que se causar�an al trabajador ser�an superiores a los que sus actos podr�an ocasionar a tu empresa, si es repetitivo su comportamiento, si le has advertido y disciplinado formativamente, entonces s�, habr�s de tomar la decisi�n que corresponda.
Ah� estar� presente tu prudencia.
El administrador prudente es sabio, es reflexivo, es sensato, obra con cordura, con madurez, con juicio, con cautela, y finca su constante quehacer en una administraci�n centrada en valores.
Tu juventud no est� re�ida con esa virtud cardinal, "que consiste en discernir y distinguir lo que es bueno o malo, para seguirlo o huir de ello"-rea-.
Tu juventud y tu prudencia har�n de ti el jefe-l�der sabio que la nueva gerencia humanizada de este siglo necesita. Ejerc�tala.

REFLEXIONES

* Los valores que se ense�an en los colegios se borran con inadecuadas actitudes de los padres. En los colegios se predica la no corrupci�n y el no soborno, y hay quienes no dudan en sobornar para obtener la licencia militar de sus hijos, a cualquier precio.
*�Las empresas se est�n dando cuenta de la inasistencia a los actos acad�micos por parte de los profesionales que env�an a los congresos internacionales? Muchos est�n aprovechando para pasear y a su regreso informan: "Fue lo mismo de todos los a�os". P�caros.


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Ano XVII. No. 830 Noviembre 4 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CUANDO ANGUSTIA LA DESESPERANZA

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En solidaridad con todos los que son v�ctimas

Hay momentos en la vida de tanta dureza y de tanta aflicci�n que uno siente como que sus ideales, que su fuerza, que su vida, quedaran all� estacados en medio de esa empalizada que golpea por alguna vicisitud, que lacera por la p�rdida o de un ser que se ha amado o de un trabajo al que se ha entregado con todo ah�nco o de un patrimonio moral largamente construido.
A fuerza de esperanza construimos sue�os de hogares que, en un ya, se derrumban; sembramos caminos de futuro cuyas sendas vemos desvanecerse; fincamos anhelos jalonadores de nuestra inteligencia y de nuestro quehacer profesional que, en esos instantes, sentimos como r�moras que desalientan nuestra visi�n de puerto seguro.
En ese negro hueco de nuestras vidas, el carrusel de los dem�s sigue girando, sus alegres risotadas y sus triunfos acongojan y uno ve que, en cada vuelta, ellos se elevan, mientras uno va sintiendo que se hunde, que se hunde, que se hunde.
Y uno los percibe con sus miradas altas, sus carcajadas exultantes y sus brazos que bajan y que alzan pero que no se extienden a nuestro favor porque no sienten o no se dan cuenta o no les importa nuestra tortura, nuestra tristeza, nuestra desesperanza. Solo algunos muy pocos, muy cercanos, muy leales, nos tienden su mano, pero tampoco ellos pueden correr el riesgo de que nuestro dolor los arrastre.
Cuando la angustia colme tu esperanza, y todo se oscurezca, entonces, abre tu coraz�n, llena tu alma de todo el contenido de tus sue�os realizados, encandece la niebla de tu inteligencia, af�rrate al amor de tus cercanos, y, aband�nate a Dios: Una nueva esperanza renacer� y te tornar� al loco carrusel de tu vivir.
Y cuando est�s ah�, no te olvides de aquellos que hoy sufren lo que t� sufriste. El dolor que padeciste, tiene que devolverte solidario.

REFLEXIONES

* Hay mucho servidor p�blico lenguaraz.
*Culpar a alguien de un desastre, o acusar de "cartel de la salud" a un movimiento de protesta, sin tener las pruebas, es ser "deslenguado y atrevido en el hablar".
*Los lenguaraces alientan la violencia. Hay mucho lenguaraz.


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Ano XVII. No. 831 Noviembre 11 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

MALES QUE NOS FRENAN

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Y nos averg�enzan como pa�s

Arraigados en nuestras costumbres, hay dos males que frenan todo intento de desarrollo del pa�s: Una negligencia y una indisciplina, heredadas o cultivadas por muchos, muchos, colombianos.
Por un lado, el tedio por hacer lo que debemos hacer en el momento oportuno, dejar de hacerlo o transferirlo para despu�s, nos mantiene en el camino de la baja competitividad empresarial. Por otro, la falta de observancia de las normas y reglamentos en nuestro trabajo, es la v�a amplia, confortable, por la que transitamos hacia la pobreza del pa�s.
Muchos oficios de manos sucias o rudas o callosas ya no son apetecidos, por no maltratarse la manicura.
Muchos otros, que obligan a quien los desempe�a a meterse debajo de las m�quinas, se desechan: Es m�s f�cil estar debajo de un sem�foro, real o figurado, esperando los miles de pesos diarios de la caridad o los remordimientos de conciencia de otros, sin estar sometido a una norma, a un proceso, que ganarse el escaso salario m�nimo legal diario de aprendiz de mec�nico, en el que se tiene horario, plan de trabajo y control.
Otras veces se obtiene el cargo deseado, pero se hacen esguinces al cumplimiento de los compromisos, del tiempo, de la cantidad y calidad de lo que se ha de producir, porque se quiere absoluta libertad para hacer cuanto y cuando se venga en gana, sin pensar que la libertad se conquista a base de merecimientos y que est� regulada por las normas.
Negligencia e indisciplina absorben las actitudes contrarias que debi�remos tener en el trabajo, porque en este pa�s estamos convencidos de que vivir mejor significa esforzarnos poco, sacrificarnos menos y deleitarnos m�s. Porque queremos acelerar todos los pasos de desarrollo para imitar a otros a quienes la vida sonr�e, fruto de su inversi�n en tiempo, consagraci�n, dedicaci�n.
Somos pobres, como pa�s, porque nos domina la pereza y la indisciplina, nos gobierna la envidia, y nos carcome el deseo de gozar de la vida sin trabajar, sin trasformar, sin explotar la riqueza que nos rodea.
Y en medio de esa pereza y de esa indisciplina, seguimos resignados crey�ndonos el pa�s m�s feliz del mundo.

REFLEXIONES

* Esperamos que la Asociaci�n de Industriales, con liderazgo caribe�o, se concentre en la industria y sea capaz de contribuir con mayor fortaleza para sacarla adelante.
*Pruebas al canto: Vergonzosa la calificaci�n de 5.6 sobre 10, de nuestra competitividad.
*En recuperaci�n industrial de la regi�n parece que estuvi�ramos tirando la toalla.


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Ano XVII. No. 832 Noviembre 18 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA LIBERTAD EN LA WEB

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No libertinaje

Es v�lido en un mundo democr�tico clamar por la libertad en la web.
La forma como los gobiernos de todos los matices vienen irrumpiendo en el m�s moderno de los medios de comunicaci�n y de expresi�n, va desde la prohibici�n absoluta hasta la total libertad, restringida s�lo por los deberes constitucionales.
Los ciudadanos de todos los pa�ses deben usufructuar esta libertad, pero han de hacerlo con la expresi�n personal de su propia responsabilidad que le debe llevar al respeto por la verdad, por la honra de los dem�s, por el uso adecuado de su lenguaje y de las im�genes que comparten en sus muros.
En la medida en que estos ciudadanos sean conscientes de esa responsabilidad en esos tres frentes de la �tica, nadie osar� coartar su libertad, y todos levantaremos nuestra voz indignada de protesta ante la restricci�n de la expresi�n libre.
No es �tico en la web, por ejemplo: Tomar una fotograf�a de una casa humilde, cualquiera, que se est� cayendo a pedazos, y presentarla como la obra social fracasada del gobierno, sin ning�n respaldo de informaci�n que garantice su autenticidad y no deje duda de la denuncia que se pretende o de la campa�a pol�tica opositora que se quiere. Una y otra exigen respeto por la informaci�n veraz.
Tampoco es �tica la generalizaci�n que se hace de un hecho, no adecuado, ejecutado por un miembro de un grupo, para hacer creer que todas las personas que comparten esa categor�a son as�, y denigrar de ellas. Y todo ello se comparte, ingenua o premeditadamente.
Pero donde m�s se lesiona el deber ser, es en el respeto a la honra de los dem�s, con la que se juega utilizando el sarcasmo, la parodia o la insinuaci�n aleve.
La libertad en la web es una absoluta necesidad, pero esa libertad no ha de dejarse que se convierta en libertinaje.

REFLEXIONES

* Lo que est� sucediendo en el pa�s vecino, tiene que poner en alerta a las asociaciones de industriales y comerciantes de nuestro pa�s.
*Cu�ndo las FARC hablan de paz y pretenden asesinar a personas pol�ticas es natural que todo el mundo se sorprenda, pero cuando es la gente humilde del pueblo la que est�n masacrando durante el mismo proceso �por qu� pocos se sorprenden?


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Ano XVII. No. 833 Noviembre 25 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

VALORES EN LAS REDES

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La verdad y el respeto

En las redes sociales convergen diferentes personas que provienen de diversos medios y con variada cultura.
Es de esperarse que aquellos que lo eligen a uno o a quienes uno elige como "amigos" o como seguidores, est�n cercanos, tambi�n, en los valores y principios que uno profesa.
Hay valores que necesariamente quien navega de buena fe por las redes tienen que tener introyectados: La verdad y el respeto. Hoy insistiremos en la verdad.
La verdad ha de correr por todas las arterias y avenidas de la red, como el plasma impulsor, mantenedor y revitalizador, a perennidad, de este sistema.
Mas por ingenuidad o por costumbre, faltamos al dar cr�dito, sin tamizar, a toda informaci�n que por la red circula, e incurrimos en ser utilizados por otros para repetir, sin criterio, aquello que se dice y que hiere la verdad.
Estamos muy propensos a ello por la curiosidad con que estimulan nuestras actitudes, predispuestas, ya, por provenir de nuestros "amigos", y por la celeridad con la que solemos responder y hacer los comentarios, sin que esa informaci�n pase la prueba de estas tres preguntas, a saber: "�Es la verdad? �Me conviene? �No perjudica a nadie?
Cuando se comparten en las redes sociales comentarios o muros que denigran de la honra de los dem�s, sin ninguna base de verdad, sin evidencias o condenas legales por los actos no adecuados que se les atribuyen, quienes participan en ese banquete del escarnio tienen que saber que su calumnia o su vergonzosa ofensa, tarde o temprano se volver� en su contra.
Porque la mal intencionada deshonra del otro, se convierte en el propio deshonor.

REFLEXIONES

* Cuando se habla o se escribe sobre temas de �tica uno sabe que aquellos que van por la l�nea recta, celebrar�n lo tratado, pero que quienes no, o se reir�n o lo despreciar�n o, de pronto, abren su coraz�n. A eso apunta nuestra persistencia.
*Cuando uno habla o escribe sobre temas de �tica, tambi�n trata asuntos sobre los cuales tiene sus propias debilidades que quiere convertir en fortalezas.


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Ano XVII. No. 834 Diciembre 2 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RESPETO EN LA RED

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�De qu� quilates estamos revestidos?

Considerar a aquellos con quienes interactuamos en la red, como lo que son: PERSONAS, es la se�al m�s inequ�voca de respeto que podamos darles.
Pero, observemos que no se respeta al otro cuando lo utilizamos para conseguir nuestros fines en materia pol�tica, religiosa, social o econ�mica, sin la total transparencia para �l. Entonces, lo estamos manipulando.
No se respeta al otro cuando el lenguaje que utilizamos para dirigirnos a �l es soez, altanero, agresivo o violento. Damos salida a la basura que hay en nuestro coraz�n.
No se respeta al otro cuando cargamos nuestro muro de lujuria, o de im�genes grotescas, nauseabundas, horrorizantes. Estamos enviando se�ales claras de nuestro interior.
No se respeta al otro cuando jugamos con su propiedad intelectual sin los miramientos que han de tenerse cuando compartimos, copiamos y pegamos el trabajo de otros. La honradez no tiene t�rminos medios.
Y menos se respeta al otro cuando se trata de pescarlo, s�, as� como suena, pescarlo con atractivos mensajes para llenar su ordenador de esp�as, de virus o inundarlo de enga�osas promociones u ofertas de enriquecimiento r�pido a trav�s de pir�mides y cadenas; o con el ofrecimiento de trabajos que terminan siendo trata de personas o de relaciones amorosas que derivan en extorsiones o cr�menes. Quienes lo hacen, se hunden en los terrenos de lo penal salvaguardados por la incapacidad de la justicia de atrapar tanto delincuente, porque eso es lo que son: delincuentes. Y caemos f�cilmente en sus garras por curiosidad o por estulticia.
Respetar al otro en las redes demuestra los quilates de oro de virtud con los que estamos revestidos.

REFLEXIONES

* (De nuestro archivo)
*Da rienda libre a la alegr�a y a la celebraci�n, sin desbordar tus principios familiares.
*Mide tus capacidades en los obsequios a los hijos, esto es formativo para ellos, si se lo explicas.
*Aplica en tu hogar las normas de seguridad que has aprendido en la empresa. Es momento propicio.
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Ano XVII. No. 835 Diciembre 9 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

AUDACIA

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Que perviva en tu coraz�n

La audacia es un don o gracia especial que como emprendedor debes fortalecer cada d�a.

La audacia u osad�a o atrevimiento, te da la capacidad de enfrentar las tareas a pesar de todas las dificultades que encierren; te reta frente al des�nimo que se te presenta cuando te auguran posibilidades de fracaso antes de emprender tu trabajo; no te deja ceder ante la apat�a cuando tienes que mantener lo que a fuerza de lucha has conseguido, ni te deja desalentar ante lo que pareciera imposible, sin haberlo batallado.

La audacia exige una enorme confianza en ti mismo y, si eres creyente, en tu Ser Superior.

La audacia difiere de la temeridad en que va acompa�ada del raciocino, mientras esta, de la imprudencia.

Observa c�mo los hechos de los emprendedores audaces, generalmente exitosos, no se quedan en el beneficio particular si est�n revestidos del componente �tico necesario para trascender y, por ello, enriquecen el bagaje cultural y econ�mico de sus pueblos.

La audacia te exige que abandones los lugares de confort del pasado y el presente, para entrar de frente al futuro, donde nuevas zonas de prosperidad han de propiciar el mejoramiento de las calidades del vivir, tuyas y de los dem�s.

Observa, tambi�n, c�mo el emprendedor que no es osado o atrevido, se queda anclado en su rutina en la que se siente exitoso, pero desde donde es incapaz de ver ese valle sembrado de oportunidades para aquellos que, como t�, tienen el don de la audacia.

Que ese don de emprendedor audaz, perviva siempre en tu coraz�n, hasta el atardecer de tu vida.

REFLEXIONES

* Qu� poca autoridad demuestran los gobernantes con el problema de la p�lvora.
*C�mo son de desobedientes muchos ciudadanos a las normas de las autoridades con respecto al uso de la p�lvora.
*C�mo hay de padres y madres tan ignorantes, que a�n permiten a sus hijos jugar con p�lvora.
*Los mensajes de las personas que dejan quemar con p�lvora a sus ni�os, suenan a tontos arrepentimientos tard�os frente a su grave culpa.
*�Y qu� decir del padre de familia que en Navidad se embriaga y se gasta en atenci�n a los amigotes lo que en derecho debe a su familia? Irresponsable.


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Ano XVII. No. 836 Diciembre 16 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ESPIRITU DE LUCHA

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El aval de tu victoria

En ti como empresario hay un esp�ritu, un don, que te impele a luchar por tu ideal emprendedor.

No es, �nicamente, el dinero, el prestigio, el ansia de servir lo que te hace estar erguido en todas las vicisitudes de tu empresa, sino que es tu actitud frente a la vida, lo que caracteriza tu apasionamiento, tu entrega hasta el sacrificio.

Esa actitud ante la vida trae desde tu ni�ez un hilo conductor que no te ha dejado doblegar ni ante lo desconocido, ni ante lo dif�cil, ni ante lo que pareciera imposible: Tu esp�ritu de lucha.

Pocas cosas en tu vida de empresario te han sido dadas por gratuidad. Por cada logro has tenido que comprometerte para salir adelante, y en cada uno has tenido que conjugar todas tus caracter�sticas personales para mantener vivo ese �nimo de combate que te reta y que te distingue.

Sabes que al interior de tu organizaci�n, y en tu mercado objetivo y real, hay que conquistar la buena voluntad de tus clientes internos y externos, y lo haces con tenacidad pero con hidalgu�a, con coraje pero con lealtad, con acometividad pero sin agresi�n, con dignidad como si fuera, cada una, la gran batalla de tu vida. Esto es lo que te hace diferente.

El empresario no suele volver sobre s� mismo para identificar las razones de su �xito, pero es preciso que t�, en la conquista del mercado, lo est�s haciendo para alimentar tu esp�ritu de lucha porque cada vez la competencia se vuelve m�s elevada, con mayor ciencia y tecnolog�a, y, muchas veces, menos leal.

Que el esp�ritu de lucha con dignidad no te abandone, y menos en los momentos m�s dif�ciles de tu emprendimiento, porque ese es el aval de tu victoria.

REFLEXIONES

* Qu� poca autoridad demuestran los gobernantes con el problema de la p�lvora.
*C�mo son de desobedientes muchos ciudadanos a las normas de las autoridades con respecto al uso de la p�lvora.
*C�mo hay de padres y madres tan ignorantes, que a�n permiten a sus hijos jugar con p�lvora.
*Los mensajes de las personas que dejan quemar con p�lvora a sus ni�os, suenan a tontos arrepentimientos tard�os frente a su grave culpa.
*�Y qu� decir del padre de familia que en Navidad se embriaga y se gasta en atenci�n a los amigotes lo que en derecho debe a su familia? Irresponsable.


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Ano XVII. No. 837 Enero 13 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DIECIOCHO A�OS

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Renovaci�n de fe en los valores

Aquel viejo maestro, con motivo del inicio de los 18 a�os del Correo de la �tica, se propuso repensar su tarea de orientador del grupo de empresarios que le segu�an a trav�s de su carta semanal y de la red.

Vio, en primera instancia, que su trabajo le causaba gran satisfacci�n, pero que, con alguna frecuencia, se hallaba en contrav�a de sucesos y creencias actuales, los que brotaban a borbotones en el mundo, como si �ste quisiera sacudirse de todo lo que fuera lineal para el buen comportamiento empresarial y ciudadano.

Ve�a en las redes sociales, con toda su complejidad trasformadora, halar a cada uno para su lado, lados multiplicados por cada seguidor y por cada secundado.

Los sent�a aglutinarse en torno de creencias, de oposiciones, de respaldos, de combates, de sentimientos, de agresiones, de fundamentalismos, de guerras intestinas, de amenazas nucleares, de ciencia al servicio del enriquecimiento como en el juego con la salud de los dem�s, causantes de zozobra universal y desesperanza.

El mismo se ve�a ah�, con su propuesta de conservar unos valores empresariales, m�nimos, potentes, de los que se encuentra convencido.

Y reiteraba su fe en ellos, por su capacidad de sacar avante a la naci�n y a la propia humanidad, en la medida en que cada empresario y cada empresa, tambi�n, fueren capaces de asumir el compromiso de administrar sus capitales con fundamento en la cadena de valor empresarial.

Gran Maestro, or� el viejo maestro en el momento en que decidi� continuar con su empe�o durante el nuevo a�o, "conserva mi fe y mi fortaleza, para seguir adelante en mi prop�sito a pesar de las vicisitudes y mis debilidades".

REFLEXIONES

* "No tengas amistad con la persona que vi�ndote en peligro te abandona". An�nimo.
*"Quien te hace fiestas, que no sol�a hacerte, o te quiere enga�ar o te necesita". An�nimo.
*"La ingratitud solo hiere a quien la gratitud espera, hagamos el bien pensando que no habr� quien lo agradezca". An�nimo.
*"Ladran, Sancho, se�al que cabalgamos". Don Quijote.
*Adelante. Aunque "el camino sea largo y culebrero".


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Ano XVII. No. 838 Enero 20 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ARROGANCIA

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Gula de poder

La altaner�a y la soberbia, como la manifestaci�n de la arrogancia del servidor p�blico o del administrador privado que tienen personas bajo su mando, exponen su falta de vocaci�n para el cargo que ejercen.

El poder, esa facultad, capacidad, potencia de hacer que algo suceda conforme a unos delineamientos previstos, se prostituye en manos de los arrogantes, porque olvidan que esa fuerza radica en la debida orientaci�n del talento sobre el cual lo realizan.

Cuando el poder se concibe como la capacidad de obligar los actos de los orientados por el influjo del miedo, es cuando la vocaci�n se pierde y se transforma en gula, y el ansia de mando descompone la relaci�n humana mientras juguetea, a capricho, con amenazas, promesas, actitudes y sentimientos falsos.

El poder, como don, demanda llaneza, naturalidad, sencillez, modestia.

Con este bagaje virtuoso, los llamados a su ejercicio sabr�n que su objeto es el bien, que su medio es la inspiraci�n de afecto por su liderazgo, y que sus estrategias son el servicio, la satisfacci�n y el reconocimiento por lo realizado, en conjunto, bajo su experta orientaci�n.

Ni altaner�a ni soberbia caben en esta acci�n. Menos la arrogancia.

Y, t� como empresario o como servidor p�blico �c�mo est�s evitando caer en la tentaci�n de la arrogancia? �Qu� haces para cultivar ese don maravilloso del poder al servicio de tu pueblo o de tu grupo de emprendimiento?

REFLEXIONES

* *Mil y mil gracias a quienes nos hicieron llegar sus mensajes de est�mulo por el inicio de nuestros 18 a�os ininterrumpidos del Correo de la �tica.
*�Hacia d�nde va la humanidad con tanto libertinaje de sus l�deres?
*Lujuria, corrupci�n, sobornos, persecuci�n, est�n presentes en varios de los que hoy dirigen naciones. Y ah� siguen.


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Ano XVII. No. 839 Enero 27 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DISPLICENCIA

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Disgusto de mandar

El desagrado o la indiferencia con que el administrador p�blico o privado trata a sus colaboradores es otra se�al clara de la falta de vocaci�n para el mando.

A quien ejerce el poder ha de gustarle mandar. Pero para saber mandar es necesario tener unos excelentes modos de relacionarse con las personas que orienta.

Tambi�n ese trato permanente con su talento humano ha de agradarle, porque, de lo contrario, su disgusto no le permitir� ser expl�cito ni claro en sus preceptos ya que no escuchar�, no interpretar�, no tendr� informaci�n de retorno, no dedicar� tiempo para hacerse entender de quien no tiene la agilidad para hacerlo.

Con frecuencia se oyen frases como: "Qu� pereza tener que lidiar con esta gente". "Es mejor hablarle a una m�quina". "Maldita la hora en que me met� de administrador". "�Por qu� he de interesarme por la gente si lo importante son sus resultados y nada m�s?".

Observe detenidamente a su mando; m�rele la expresi�n corporal cuando da �rdenes; independiente de su seriedad o de su sonrisa, analice las manifestaciones de su alma en sus ojos y en su rostro y, en ello, sabr� si ese hombre o mujer tiene vocaci�n para el mando.

Si no la tiene, a pesar de la hipocres�a que revele, entender� por qu� est� lleno de ansiedades, de depresiones, de estados an�micos volubles en extremo, de desagrado con el trabajo.

La displicencia en las relaciones humanas empresariales, adem�s, genera frialdad en el trato y exigencia personal y motivacional m�nima limitada a cumplir lo mandado. Y esto para nada es bueno, ni siquiera para la rentabilidad.

REFLEXIONES

* El mundo puede que vaya al rev�s, pero.y �usted qu�?
*�Por qu� se ha perdido el valor y el respeto por la vida humana?
*�Qu� civilizaci�n es �sta que a�n permite que familias enteras sean desplazadas de sus hogares?
*�Es de los que piensan que mientras a usted o a su familia no les pase nada, no hay por qu� preocuparse?
*Debemos poner la institucionalidad del pa�s por encima de todo.
*Hay periodistas que no informan sobre los hechos, sino que los interpretan a su manera.


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Ano XVII. No. 840 Febrero 3 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL MANDO TOXICO

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No cohonestarlo

Ser un buen jefe-l�der no es cosa f�cil, pero ser un jefe t�xico, ese que hace la vida imposible a los dem�s, s� resulta ser absolutamente sencillo.
El primero sabe que no basta con lo que ha aprendido de la vida para saber orientar bien a su Talento Humano, y que por ello ha de poner todo su inter�s en conocerlo, aceptarlo y obtener de sus fortalezas y dificultades lo mejor de lo mejor. Que igualmente ha de asistir a la academia, peri�dicamente, para conocer los avances de las ciencias del comportamiento en materia de sicolog�a y sociolog�a organizacional, para actualizarse en el modo de ejercitar su poder dentro de los c�nones del bien mandar.
Y que ha de practicar los valores que profesa de justicia, equidad, respeto por la dignidad humana, propia y de los dem�s.
Mientras que el jefe t�xico no tiene que hacer esfuerzo alguno para serlo, sino simplemente aplicar los modelos improcedentes aprendidos de la vida que le han llegado por la l�nea parental o por los que le guiaron desde la primera infancia.
Su toxicidad crea en sus dirigidos resentimientos, intolerancia, ansias de abandonar sus cargos o resignaci�n profunda, deterioradora del clima organizacional necesario para las buenas pr�cticas laborales.
Los orientados intoxicados con este tipo de mando, que no pueden abandonarlo por circunstancias socio-personales, est�n altamente predispuestos al deterioro de su salud mental y a repetir esas conductas, con aquellos a quienes, a su vez, han de orientar.
Si usted no puede librarse de su malhadada influencia, lo mejor es estudiarlo, analizarlo, escudri�ar los escasos valores que �l pueda tener para aprender a sobrevivirlo, mientras no irrumpa en los principios suyos, de usted, para no cohonestarlo.

REFLEXIONES

* �Para qu� alimentos en nuestras mesas si fueron producidos por las manos de ni�os trabajadores explotados?
*�Para qu� diversi�n en los tendidos si est� te�ida con la sangre de los toros en la arena?
*�Para qu� llorar sobre la tumba de una madre si nuestra conducta siempre le caus� desasosiego?
*�Para qu� pedir mil perdones, si no cambiamos de comportamiento ni tenemos contrici�n de coraz�n?
*�Para qu� soberan�a, si no somos capaces de defenderla como naci�n?


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Ano XVII. No. 841 Febrero 10 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

POLITICA Y EMPRESA

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Participaci�n en la democracia

El empresario ha de tener en cuenta que tanto �l como su empresa han de participar en las actividades de la democracia.
Suele acontecer que, imbuido del af�n de sacar avante su organizaci�n, olvida que �sta no es una isla y que, dentro de ese macrosistema, su participaci�n y contribuci�n son necesarias para la perdurabilidad de las instituciones que contribuyen al bienestar ciudadano, y el mantenimiento de los principios que rigen el sistema de empresa privada.
El empresario puede desanimarse en su necesaria participaci�n pol�tica cuando ve hechos como:
Un gran n�mero de pol�ticos que injurian al sector privado y lo ven como enemigo de la naci�n, en contra del reconocimiento que de su labor hace la constitucional nacional.
Un gran n�mero de pol�ticos sedientos de riqueza, m�s que de servicio a su pa�s.
Un gran n�mero de pol�ticos cuyo lenguaje procaz hiere las fibras �ntimas de la patria esperada como remanso de paz.
Un gran n�mero de pol�ticos en componendas con bandas criminales.
Un gran n�mero de pol�ticos que solo "aparecen en elecciones" para buscar el apoyo econ�mico a su causa.
Ese desaliento es natural porque ri�e con la fina estampa del empresario noble, limpio, ciudadano.
Por eso hay que buscar en las minor�as pol�ticas sanas, no viciadas ni pervertidas, a los nuevos orientadores y administradores fidedignos de la naci�n.
Y aunque la fuerte tentaci�n sea a no votar para no sentirse legitimando tales males, lo �nico que hace posible su freno es votar por gente de conciencia limpia, inteligencia preclara y coraz�n entregado a la causa digna, pero digna no populista, de aquellos que necesitan que la empresa privada siga siendo la gran creadora de riqueza para bien de todos.

REFLEXIONES

* Cada vez se convence uno m�s de la desfachatez de ciertos pol�ticos para sacar a como d� lugar, a aquellos que les estorban en sus planes.
*La traici�n y la injuria toman sitial destacado en el �mbito nacional.
*Los medios se ensa�an para conseguir su "reiting" a toda costa.
*La vileza de coraz�n se lee con claridad en el lenguaje que utilizan algunos en las redes sociales.


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Ano XVII. No. 842 Febrero 17 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

SI NO ES FACIL

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Emprendimiento por el bien de todos

Jam�s se ha o�do decir que sea f�cil el camino del emprendimiento; que no est� lleno de retos el crear una empresa y sacarla adelante; que no haya angustia y desaz�n ante la respuesta inferior a la esperada de aquellos a quienes se ha convocado a compartirla en sociedad; que las ansias de realizar no se vean frenadas por las experiencias amargas de muchos cuya ilusi�n y esperanza se frustraron cuando vieron sus frutos devorados por la rapi�a de asociaciones de trabajadores innobles.
Cargados con el sambenito de que todo aquel que fomenta una empresa es un explotador inmisericorde, un vividor a costa del sudor de los dem�s, un esquirol del sistema que ofrece para�sos colectivos, un capitalista fr�o y calculador, los emprendedores sienten que su esfuerzo de construir riqueza para el bien personal y com�n es atacado por legisladores y gobernantes con leyes y decretos que ponen cortapisas grandes e injustas a la iniciativa privada, queriendo imitar a aquellos pa�ses que trasiegan por caminos no democr�ticos.
Los hombres y mujeres que trabajan en las empresas privadas, que han visto y sentido que la oportunidad que se les dio de vincularse a ellas fue el motor de su desarrollo personal, social y econ�mico, no pueden acallar sus voces de reconocimiento a la labor empresarial que hizo posible la conquista de sus sue�os. Y aquellas asociaciones de trabajadores que entienden la empresa no como un campo de conflicto de clases sino como un esfuerzo aunado para el bien de todos los aportantes, tienen que insistir en la lucha por su pervivencia.
Si, de por s�, no es f�cil el camino del emprendimiento, que ni el Estado ni las asociaciones de trabajadores ni los trabajadores mismos, contribuyan a hacerlo m�s dif�cil.
Es por el bien de todos.

REFLEXIONES

* Cuando el resentimiento invade nuestros corazones las injusticias que cometemos son muchas.
*En una ruptura tenemos siempre que examinar nuestra propia responsabilidad.
*Alardear de bondad, cuando la naturaleza humana es tan fr�gil, es correr el riesgo de enga�arse.
*Es duro sentir que la vida de un ser que amas se va apagando inmisericorde.
*�Los buenos, si son m�s?


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Ano XVII. No. 843 Febrero 24 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

TRASCENDER

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A partir del dolor

Se necesita valor para afrontar los momentos duros de la vida.
Nos han ense�ado que si tenemos pensamientos positivos las dificultades no nos atormentar�n y que si nos acostumbramos a ver la vida con optimismo, los deseos de bienestar se suceder�n.
Discutible.
La vida hay que verla en su real dimensi�n, por dura que sea. La vida es un pi�lago donde acaecen los sucesos m�s variados que no se pueden obtener ni evitar con el simple deseo o anhelo, sino que se reciben, admiten o controlan, en lo posible, con una postura n�tida de visi�n real de esa realidad que se presenta en el aqu� y en el ahora.
Visi�n que permite observar las verdaderas causas de los sucesos, en su dimensi�n exacta, aun las que son de nuestra entera responsabilidad.
De nada vale una esperanza que no est� fincada en esas realidades del ser �ntegro. De nada sirve el dolor, si no se acepta la circunstancia que lo produce. Porque el dolor est� hecho para fortalecer.
La angustia, la enfermedad, la p�rdida de seres que se aman coexisten, por el hecho de vivir, con la felicidad, la alegr�a, la satisfacci�n. Coexisten, no se suceden alternativamente.
El valor para afrontar los momentos duros de la vida, no est� en la resignaci�n o en la creencia de la voluntad de una fuerza superior o en quedarse rumiando culpabilidades, esto podr� apaciguar el dolor, pero no explicarlo; lo podr� adormecer pero no te ayudar� a crecer.
T� que hoy vives tus alegr�as, g�zalas, pero si el dolor est� tocando tu coraz�n, con el vigor de tu alma, ac�ptalo y hazlo trascender. S� que de esto saldr�s engrandecido

REFLEXIONES

* T� tienes la fuerza interior para salir adelante en tus tribulaciones.
*Hoy que est�s sufriendo amasa, con tus l�grimas, tu proyecto de vida y reestruct�ralo. No partes de cero.
*El camino de la vida no se cierra mientras existas, se estrecha, s�, pero no se cierra.
*Cuando sufras ac�rcate a los que te aman. Son muchos y te ayudar�n.


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Ano XVII. No. 844 Marzo 3 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

NO HACE FALTA

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Gerencia y humanidad

Gerente: No hace falta que el dolor llegue a tu puerta para que reconozcas que est�s ligado a quienes te rodean en tu trabajo, por sentimientos de afecto en sus penalidades.
No hace falta que las dificultades econ�micas se ciernan sobre tu empresa para que entiendas que pueden arrasar con ella la suerte de muchos hogares que de ti dependen.
No hace falta que te des cuenta de que la gente calla cuando siente tu presencia, para que sepas que todos tus actos, como administrador, repercuten en todos aquellos que orientas.
No hace falta que adviertas que hay quienes aceptan tus ordenes sin comentarlas para que admitas que la autoridad que se impone por el miedo solo logra robotizar el alma de los trabajadores, y dejar que te despe�es por la senda de tus decisiones erradas.
No hace falta que murmuren cuando llegas tarde, cuando no cumples lo que prometes, cuando mientes o cuando enga�as, para que te des cuenta que quienes te siguen, est�n esperando de ti actitudes ejemplares de comportamiento.
No hace falta que observes c�mo son de agresivos en su trato, entre s�, los que te acompa�an en tu grupo de trabajo, para que te des cuenta de lo necio que es ponerlos a competir entre ellos por ser el mejor, por tener los mejores resultados individuales.
No hace falta que visites sus hogares para que te des cuenta de que la paga injusta por su trabajo no alcanza a llenar la mesa familiar.
Pero lo que s� hace falta es que te detengas por un momento y desde tu interior veas las posibilidades que tienes de hacer m�s humana la vida en el trabajo, en la medida en que sepas conjugar en ti la gerencia y el sentido de humanidad.
Asume la nueva sabidur�a gerencial: Gerencia humanizada.

REFLEXIONES

* La noche del dolor es dura, pero pasa.
*En la soledad se crecen los problemas como bola de nieve cuando rueda sobre la misma nieve.
*Cuando un problema turbe tu sue�o, y le hallas soluci�n, escr�bela en una libreta que guardes bajo tu almohada, para ejecutarla al d�a siguiente. Te dormir�s tranquilo.
*Si no encuentras soluci�n a tu problema, tambi�n escr�belo, la buscar�s ma�ana. No sigas d�ndole vuelta. Ma�ana lo har�s.


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Ano XVII. No. 845 Marzo 10 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

TECNOLOGIA CON ALMA

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Esl�ganes y valores

Los expertos en publicidad, con el prop�sito de que un producto sea de f�cil recordaci�n en el momento de la compra, acu�an unas frases impactantes, breves, originales que buscan sintetizar lo que ofrece una organizaci�n.
Son explosiones, gritos de combate que causan tal impacto en la mente del consumidor o del usuario que influyen notoriamente en sus decisiones de compra o de uso de sus servicios.
Lo que se olvida muchas veces cuando una empresa asume una de estas frases impactantes publicitarias es que tambi�n compromete el lado �tico de la organizaci�n.
Un eslogan tiene que alinearse con la gama de valores y principios que la empresa profesa, porque de lo contrario la confianza se perder�a.
"Estamos ah�" (Profundo mensaje de solidaridad). "La m�s educada" (Enorme derrotero y l�nea de trabajo en la formaci�n de las nuevas generaciones). "Te cambia la vida" (Siembra de esperanza). "Sabe m�s" (Monumental compromiso de sabidur�a aplicada). "Lo bueno de ser familia" (Paz y bienestar en el hogar). "Tecnolog�a con alma" (Ciencia, actualizaci�n, presteza, todo ello humanizado, con coraz�n).
Pero, por ejemplo, cuando la tecnolog�a con alma somete a pacientes necesitados a extensas esperas telef�nicas para pedir una cita m�dica o, logrado el contacto, a aguardar dos o tres meses para la consulta, uno duda de la tecnolog�a y del alma que le est�n poniendo a un servicio de tanto requerimiento de humanidad. Porque la enfermedad apremia la paciencia del paciente.
Empresario, alinea tus esl�ganes con tus valores y principios, y trabaja internamente para que su impacto no sean palabras bonitas sino el resultado de una realidad presente en tu empresa.

REFLEXIONES

* Cuantas veces te derribe el brioso corcel de tu vida, otras tantas lev�ntate y dom��alo. Si no fuera brioso no ser�a tu vida.
*�Y qui�n no se ha equivocado?
*Saca de tu error el provecho de trazar nuevos horizontes.
*Un gesto de amor al pr�jimo es lenitivo para tu alma.
*Tienes derecho a la tristeza, pero ponte un plazo para salir de ella, m�s largo o m�s corto, seg�n tu pena, porque. ni es racional ni inteligente quedarte ah� rumi�ndola.


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Ano XVII. No. 846 Marzo 17 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL SABER HUMANO

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Facilita la administraci�n

Administrar el Talento Humano de una organizaci�n no es f�cil, m�s, si se parte de principios equivocados.
Por ejemplo, se equivoca el administrador que confunde el mando con el despotismo. El servicio con el servilismo. El respeto con el miedo. Las preguntas con resistencias a lo ordenado. La enfermedad con la negligencia. El bajo rendimiento de la maquinaria con el sabotaje o la malicia. La edad avanzada con la displicencia. El esfuerzo individual con la falta de capacidad de trabajar en equipo. Los tiempos de descanso de la fatiga con desidia. Las ausencias temporales con irresponsabilidad. El trato coloquial del trabajador con la irreverencia. La persistencia con la pertinacia. El acudir al superior cuando no se encuentra respuesta en el conducto regular, con la sublevaci�n o la traici�n. La reuni�n sindical con el amotinamiento.
En cada uno de estos ejemplos hay una l�nea divisoria entre el actuar correcto o no, pero no puede juzgarse de antemano que el Talento Humano, por serlo, tiene la tendencia al comportamiento incorrecto. El administrador no puede ser prevenido. Esa es la mayor equivocaci�n administrativa. Desde hace ya largo tiempo en la academia se ha venido ense�ando que si el administrador cree que la gente es perezosa o irresponsable o maliciosa en su obrar o le gusta que le griten las �rdenes, as� tal como la cree, as� la administrar�.
Para facilitar el proceso de administraci�n del talento humano, que no es otro que el de orientarlo hacia los objetivos del conjunto, es preciso partir de una concepci�n seria: �Qui�n es realmente qui�n en mi grupo de trabajo? �Cu�les son sus caracter�sticas relevantes positivas o no, que le hacen o no, exitoso? �Qu� arcilla tengo en mis manos? Con este conocimiento va a orientar, no a arrear. Va a facilitar, no a empujar. Va a estimular la motivaci�n, no a seducir. Va a incidir en el devenir de su grupo de trabajo, no a mantener r�moras ni obsecuentes iletrados.
Administrar el Talento Humano es f�cil, si el administrador nutre su alma con la ciencia del saber prudencial humano.

REFLEXIONES

* Cuando sientas que tu alma est� vac�a remueve en tu interior los momentos de mayor felicidad que has tenido, y encontrar�s que se llena f�cilmente.
*Cuando hablen mal de alguien, delante de ti, anuncia tu desinter�s en participar en tan perversa pr�ctica.
*Si tienes que sentir algo de alguien, ve y d�selo o inf�rmalo a quien debes. De lo contrario calla.
*Hay tanto odio en la sucia pol�tica que nada bueno suele hallarse en el contrario.


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Ano XVII. No. 847 Marzo 24 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL MANDO

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Sin despotismo

El mando, en el acto administrativo, sintetiza el estilo gerencial de quien tiene la responsabilidad de orientar el Talento Humano de una organizaci�n empresarial.
El mando entendido, aqu�, como la capacidad, la autoridad y el poder de orientar el comportamiento de personas que trabajan, tiene un componente vocacional de tan gran envergadura que sin �l esta tarea se torna dif�cil, angustiante, agresora, dominante. A quien corresponde mandar ha de gustarle y tener aptitudes para ello.
El mando empresarial tiene que verse como la actitud racional que ha de imperar en cada acto administrativo, cuyas circunstancias exigen una mente abierta capaz de discernir sobre la conveniencia, oportunidad, eficacia de un sistema apropiado de intervenci�n en el aqu� y en el ahora.
Esta actitud demanda que los clich�s del actuar del administrador sean relegados para dar paso a los modelos creativos de intervenci�n de acuerdo al hecho, proyecto o plan que la requiere. En ello est� fincado su �xito.
Tres grandes ejes compendian este quehacer administrativo, a saber: el mando vertical, el mando d�ctil y el mando delegado. En t�rminos de los autores cl�sicos: el autoritario, el flexible, el democr�tico.
Habr� momentos en el que el administrador tendr� que asumir tal verticalidad, que ninguno del grupo podr� entrar a discernir o discutirla porque las circunstancias demandan esta capacidad fuerte de liderazgo esperado.
Otros, demandar�n del administrador mayor permisividad, mayor consulta de opiniones, mayores posibilidades de redefinir o variar una decisi�n tomada o por tomar, en donde el equipo de trabajo obre como consultor de su orientador.
Y habr� otros en los cuales el orientador entregar� toda su autoridad al equipo reserv�ndose para s� el control y el seguimiento a las acciones para lograr la efectividad.
El mando, as� administrado, aleja al administrador de toda tentaci�n de despotismo o abuso de superioridad.

REFLEXIONES

* Pedirle a un emprendedor que sea ambicioso es desconocer que la ambici�n es un apetito exagerado de conseguir poder, riquezas, dignidades o fama.
*El emprendedor debe tener grandes aspiraciones que le permitan obtener poder riquezas, dignidades o fama.
*La diferencia entre la ambici�n y la aspiraci�n, es que la ambici�n en su apetito pasa por encima de todo, mientras que la aspiraci�n, como acci�n y efecto, va por los cauces de la rectitud.
*No seas ambicioso, pero mant�n grandes aspiraciones en tu vida.


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Ano XVII. No. 848 Marzo 31 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL SERVICIO

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Sin servilismo

El administrador ha de entender que las personas que orienta en la organizaci�n empresarial est�n siempre en funci�n de servicio.
El servir tiene aqu� la connotaci�n de sujeci�n a alguien.
Esa sujeci�n es asentida desde el mismo momento en que se concreta la relaci�n laboral, es decir se acepta libremente, pero en los tiempos actuales ha de darse en forma absolutamente racional y as� lo han de entender el administrador y el trabajador.
Esta racionalidad excluye: Todo servicio exigido que est� por fuera de los ordenamientos legales, morales o �ticos. Todo servicio exigido por el mero capricho irracional, por el af�n de saciar el poder o por hacer sentir el peso de la autoridad sobre el grupo.
Pero tambi�n excluye el servilismo, entendido como: "Ciega y baja adhesi�n a la autoridad de alguien".(REA)
Exigir el servicio o servir, por fuera de la raz�n o de la �tica, asquea.
Existen dos sujetos en la balanza del servicio: El administrador y el administrado, quienes mutuamente se sirven, pero hay un solo elemento de reconocimiento bilateral en el fiel de esa balanza: La dignidad. La dignidad del mandador y la dignidad del mandado. Uno y otro deben estar convencidos de su propia dignidad y de la dignidad del otro.
Cualquiera de los dos que atente contra su dignidad personal o contra la dignidad del otro, deja de ser servidor para convertirse en simple servil o en un ser vil.

REFLEXIONES

* Llama la atenci�n que algunas personas prefieran que en la empresa se les diga que son empleados y no trabajadores.
*Emplear tiene la connotaci�n de usar. Uno, en su labor, emplea una trapeadora, una escoba, un escritorio, una silla. Los usa.
*Por eso algunos creen que el talento humano tambi�n es para usarlo y trapean y barren con �l.
*Mientras los mismos trabajadores se sientan traperos, como tales los usar�n.


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Ano XVII. No. 849 ABRIL 7 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL RESPETO

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No miedo

No puede confundir el administrador el respeto que le brindan sus trabajadores con el miedo, ni menos imponerlo con el recelo que causa una administraci�n con un estilo de mando vertical innecesario, inoportuno.
El respeto ha de entenderse, en la empresa, como acatamiento, consideraci�n, deferencia, y a�n veneraci�n. S� veneraci�n. Aunque la palabra no parece que cupiera en el lenguaje empresarial, uno venera a ese hombre o esa mujer que supo orientarlo en su trabajo para conseguir las metas de su vida.
Esos administradores que son venerados escasean en la medida en que la academia siga ense�ando que el empresario exitoso es el que consigue resultados a como d� lugar, aun arrollando a los dem�s.
El acatamiento de la voluntad del administrador sin desasosiego, sin zalema, sin prejuicios, sin cobard�as de silencio; la consideraci�n por la persona que manda y por sus acciones, nacidas de la dignidad que ostenta y que posee; la deferencia hacia ella por su rectitud, por su buena fe y por la limpieza de sus mandatos; la veneraci�n por la coherencia entre sus creencias humanas y sus actitudes, y por la correlaci�n de su actuar con su decir y su pensar, son el pedestal que erige el trabajador en su coraz�n a su jefe-l�der bueno.
A esos hombres y mujeres que se han ganado nuestro respeto por sus actitudes laborales humanizadas, rendimos permanente homenaje en nuestro recuerdo agradecido.

REFLEXIONES

* Reconocemos que a algunos administradores no les gusta nuestro lenguaje porque va en contra de su estilo de mando.
* Reconocemos que algunos empresarios se abstienen de hacer publicidad en nuestros programas, porque nuestros conceptos van en contrav�a de los viejos principios capitalistas que profesan, cuando nosotros defendemos un capitalismo m�s social y humano.
* Reconocemos que a algunos sindicatos les exaspera nuestra afirmaci�n de la dignidad del empresario porque prefieren el lenguaje vulgar, agresivo, destructor de empresas, al de respeto por el mando, que nosotros predicamos.
*Pero �qu� importa? Seguimos con nuestro prop�sito de contribuir a humanizar el mundo del trabajo.


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Ano XVII. No. 850 ABRIL 14 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PREGUNTAS ANTE UNA ORDEN

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No son resistencia

Cuando el administrador imparte una orden suelen sus orientados formularse muchas preguntas con relaci�n a ella. Estas preguntas van desde el inter�s por entender bien el mandato y ejecutarlo a conciencia, hasta la simple curiosidad. No obstante, muchas veces esas preguntas quedan sin exteriorizarse o porque se teme que sean consideradas como resistencia a la orden o porque se supone que no valen la pena y hay temor a hacer el rid�culo ante el grupo o porque no se tiene suficiente confianza en quien la imparte.
El administrador ha de encontrar en su grupo el inter�s, la compresi�n y la confianza necesaria para conocer m�s a fondo el contenido de una orden suya, su raz�n de ser, sus efectos, las contingencias, en caso tal de que la orden no logre los efectos esperados. Y ha de estar atento a esas manifestaciones, estimularlas, encomiarlas porque ser� esta la forma de realimentaci�n del desarrollo de su capacidad decisoria y de la comunicaci�n de tales decisiones.
Es cierto que hay trabajadores, sagaces y marrulleros, que entienden perfectamente el alcance de la orden y sus efectos, y, sin embargo, empiezan a hacer preguntas con miras a dilatarla, a evitarla o a minimizarla. Pero porque existan tales, no se puede generalizar creyendo que todos son similares. Lo que ha de hacerse es identificarlos, enderezarlos o removerlos del grupo.
Definitivamente, son mayores las ventajas de contar con trabajadores rectos que cuestionan una orden para entenderla y ejecutarla con precisi�n, que los sumisos esos que la ejecutan a sabiendas de las dificultades que causar� su realizaci�n, pero que callan para que su jefe l�der salga perjudicado.

REFLEXIONES

* Mientras unos trabajan duro por crear riquezas para el pa�s, otros buscan enriquecerse con sus trampas.
* Los medios parecen deleitarse cuando los cr�menes tocan las clases m�s favorecidas, cuando no, r�pidamente olvidan a las v�ctimas.
* Cuando se guarda tanto rencor en el alma la angustia del vivir se agiganta.
* No veas en tu contradictor �nicamente sus debilidades, por malo que sea tendr� sus rasgos de bondad.
* �Por qu� esa tendencia a esconder los habitantes de la calle en los eventos internacionales?


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Ano XVII. No. 851 ABRIL 21 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ENFERMEDAD

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No es negligencia


Suelen presentarse, entre trabajadores cuyos valores y principios son laxos o d�biles, diferentes formas de evadir sus responsabilidades laborales. Una de ellas es simular estar enfermo y obtener certificaciones m�dicas falsas o de profesionales enga�ados o que se prestan para este sucio juego.
Se llega a tal ruindad que hay quienes no vacilan en causarse una voluntaria lesi�n para disfrutar sus d�as libres de incapacidad en paseos, f�tbol, viajes.
Cree este trabajador que su fea conducta nunca podr� ser descubierta, pero tarde o temprano caer�, porque, adem�s, suele alardear de ella en corrillos para burlarse de la ingenuidad administrativa, sin darse cuenta que su misma actitud pretenciosa le estar� delatando ante quienes s� saben de lealtades y rectitud.
Conductas de esta naturaleza hacen dudar a la administraci�n de la buena fe de los trabajadores, a�n de aquellos que realmente se enferman, y terminan por causarle prevenci�n, y generaliza.
El comportamiento del trabajador simulador y del administrador prevenido, afectan el normal desenvolvimiento de la persona en el trabajo, por raz�n de la mutua desconfianza generada.
La enfermedad es un hecho factible en la actividad laboral, y las ausencias normales y sus costos deben presupuestarse como un acaecer del natural humano.
No todo el que se enferma es negligente, pero la negligencia disfrazada de enfermedad s� hay que combatirla f�rreamente, por productividad.

REFLEXIONES

* La justicia es el arma potente de la paz.
* El perd�n no puede anteponerse a la justicia.
* Primero justicia y despu�s perd�n.
* Un pa�s sin justicia, un pa�s con alta impunidad, es un pa�s an�rquico.
* Se habla muy f�cil de perd�n cuando son los dem�s los que sufren las injusticias y los cr�menes.


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Ano XVII. No. 852 ABRIL 28 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

BAJO RENDIMIENTO

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No siempre es sabotaje


Las causas del bajo rendimiento en la empresa son m�ltiples. En ellas concurren factores administrativos, econ�micos, t�cnicos, sociales, humanos.
Un estilo de administraci�n inadecuado propicia desinter�s por la tarea, por el cumplimiento de la meta, por el resultado diario.
Los recursos econ�micos taxativos, inoportunos, se traducen en lentos procedimientos de producci�n.
Los planes de mantenimiento preventivo y correctivo incumplidos, forzosamente obligan a logros inferiores a los esperados.
Otra de las causas del incumplimiento de la producci�n pactada es la presi�n grupal que muchas veces no es observable pero que fustiga a quienes sobresalen en sus actividades para buscar rasarlos con los que menos rinden para no ser exigidos.
Pero, indudablemente, la causa m�s potente del alto o bajo rendimiento en el trabajo es la condici�n humana: del administrador, del t�cnico, de las personas que conforman el equipo.
Condici�n humana que, en su rectitud, hace que todo se d� conforme a lo previsto, pero que, desviada del buen obrar, presenta una gama de actitudes que inicia desde el desgano en la tarea por falta de compromiso; pasa por el desaliento causado por el modo administrativo; sigue por las limitaciones f�sicas y s�quicas del trabajador, ficticias; deriva por la falta de actualizaci�n t�cnica en el oficio hasta llegar al aberrante acto de sabotear la maquinaria y los equipos para lucrarse del ocio producido o causar da�o a la empresa, a veces, azuzado por el liderazgo sindical.
No todo bajo rendimiento es sabotaje, pero si se quiere elevar el rendimiento del equipo es preciso mejorar la condici�n humana de todos los part�cipes del proceso productivo.

REFLEXIONES

* Nos estamos acostumbrando a ver con desd�n lo que est� pasando en nuestra patria.
*Es leg�timo el derecho de disentir sobre la bondad o no de un acto ciudadano cuando se est� bien informado.
*Pareciera que nos estorbaran los que tienen la obligaci�n de velar por las buenas costumbres ciudadanas.
*Los elogios mentirosos a figuras p�blicas solo son muestra de ruindad humana.
*Sal del laberinto de tu vida con las alas que te da tu fe en ti.


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Ano XVII. No. 853 Mayo 5 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EDAD AVANZADA

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Sabidur�a productiva


La edad del trabajador se constituye en una inquietud reiterada al interior de la empresa.
Todas quisieran tener el personal m�s joven en su organizaci�n para evitar las complejidades laborales que se presentan cuando el Talento Humano inicia la curva descendente de su actividad f�sica, natural.
J�venes reci�n egresados de la universidad, inexpertos, son puestos al frente de grupos de trabajadores de edades superiores a la+s de ellos; ellos que han sido la fortaleza de la organizaci�n por su empoderamiento, su entrega, su eficacia y eficiencia; ellos que tienen a su haber las m�s notables calificaciones de m�ritos y hojas de vida con sensibles muestras de gratitud de su empresa, pero que han empezado ese descenso.
Ahora, muchos de esos j�venes administradores, a quienes en la universidad les ense�aron que los resultados hay que conseguirlos de cualquier modo, los ven como un estorbo a sus ambiciosas proyecciones. Empiezan a exigir, a fustigar, a demoler esos monumentos virtuosos, sin detenerse a pensar en su contribuci�n inmensa a los �xitos empresariales en todos los momentos de su historia laboral.
Uno observa al trabajador que envejece en la empresa luchar contra las dificultades de salud, de fatiga, poniendo al servicio de su trabajo toda su inteligencia para compensar con ella su fr�gil condici�n. Sus manos artr�ticas y deformadas, sus cuerpos doblegados, sus pies agotados por a�os y a�os de repetici�n diaria de la misma faena, buscan sabiamente hacer los esguinces a sus sufrimientos para cumplir con un rendimiento normal, ya no superior a lo normal.
Fustigarlos para que rindan m�s de lo normal, para que obtengan los rangos de producci�n que alcanzaron en el pasado, es iniquidad.

REFLEXIONES

* No puedes quedarte rumiando los duros momentos que te da la vida. Tienes que superarlos.
*La voluntad que has puesto en tus emprendimientos, ponla en el prop�sito de rehacer tu vida.
*Recuerda que en el ejercicio del poder no todo te es l�cito.
*Tan ruin es quien abusa de su autoridad como aquel que no la acata cuando es leg�tima y �tica.
*La venganza tiende a posicionarse cuando no hay justicia.


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Ano XVII. No. 854 Mayo 12 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ESFUERZO INDIVIDUAL

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Vs. Trabajo en equipo


Uno de los puntos que tienen que ver con los sistemas de las relaciones sociales al interior de la empresa, y que la administraci�n a�n no ha sido capaz de dilucidar, es el incentivo exitoso al esfuerzo individual y al trabajo en equipo, conjuntos.
Acostumbrada la empresa, sobre todo la dedicada a la actividad industrial, al uso de incentivos individuales por resultados superiores a lo normal, trat� de montar el sistema paralelo de trabajo en equipo pero con limitaciones en los incentivos grupales, por la dificultad de medici�n del aporte de los directos e indirectos. Por otro lado, los trabajadores acostumbrados a las mediciones individuales notaron que los est�mulos grupales cobijaban de similar manera al que hiciera mayor esfuerzo que al que no lo hiciera. Adem�s la administraci�n se empecinaba en poner a competir al interior del grupo a cada uno de sus miembros, con lo que el inter�s social se derrumbaba por las hostilidades que las comparaciones y rankings de producci�n arrojaban.
As� la empresa haya introducido a su cultura el sistema de trabajo en equipo, no puede olvidar que la base sustentable del resultado es el esfuerzo personal que tiene que encontrar el ambiente necesario para su m�xima aplicaci�n en el medio y en el grupo. Y paralela a esa introducci�n tiene que revisar procesos de selecci�n especializados y de reentrenamiento tanto para la tarea individual como para el aporte grupal.
De ah� que el administrador tenga que profundizar m�s sobre los elementos de competencias y valores para trabajar en equipo, porque el equipo tambi�n puede frenar el esfuerzo individual y nivelarlo por lo m�s bajo. Situaciones constantes que se observan en los equipos de deportes.
Adem�s, el administrador tiene que recibir permanente entrenamiento en ciencias sociales aplicables porque es muy diferente el modo de orientar equipos de trabajo, a orientar individuos que prefieren trabajar aisladamente.

REFLEXIONES

* Quienes pensamos que la pol�tica es el arte de gobernar a los pueblos, nos sentimos frustrados con las manifestaciones de odio, aparentes o reales, de tantos pol�ticos turbios.
*Votar o no votar. He ah� el dilema de la gente honesta porque la sucia pol�tica se disfraza de honestidad.
*Es ruin el pol�tico que se enriquece a costa de su pueblo y de sus votos. Que cohonesta actitudes no ortodoxas con tal de hundir al enemigo pol�tico, aunque sea de su propio partido.
*�Por qu� ser� que uno se da cuenta tan tarde de los intereses reales de quienes llegan a la pol�tica movidos por los jugosos sueldos y pensiones?


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Ano XVII. No. 855 Mayo 19 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PERSISTENCIA

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Sin pertinacia


Mantenerse firme o constante en algo que uno considera que es necesario para el logro de sus objetivos, pese a las vicisitudes, es una fortaleza que se va estructurando con las acciones repetidas de la vida.
Tambi�n el que abandona su proyecto ante las primeras dificultades, el que tira por la borda todo su trabajo de muchos a�os por una rabieta o un acto irreflexivo, el que decide desandar su camino por miedo al futuro, ha estructurado ese modo de vida d�bil con las actitudes repetidas de su vida.
Habr� momentos vitales en que se tengan que asumir cambios de actitudes, de pensamiento, de trabajo, de vida, en los que uno tenga que abandonar seres que ama, bienes que posee, emprendimientos exitosos, pero tendr�n que ser momentos de profunda reflexi�n y an�lisis, para que la decisi�n no cauce cegamiento para la nueva visi�n que es necesario plantearse ante tal suceso, si no se quiere vivir derrotado.
La persistencia, la tenacidad, la constancia no pueden confundirse con la obstinaci�n, la testarudez, la terquedad, la contumacia, que hacen que la aparente virtud se convierta en grave error por la dureza en el mantenimiento de la posici�n equivocada: Pertinacia.
El discernir, en un acto emprendedor, hasta d�nde va la persistencia y cu�ndo se es pertinaz, es el resultado de la propia reflexi�n que a veces necesitar� de orientaci�n externa, dada la complejidad de la decisi�n.
En la pr�ctica laboral a los "cabeciduros" se les suele tildar de "tenaces" a pesar de que hayan demostrado su persistencia contributiva a �xitos que el administrador no hab�a vislumbrado, porque parece que le satisficiera m�s trabajar con flexibles juncos que con hombres y mujeres empoderados de sus puestos de trabajo.

REFLEXIONES

* El servidor p�blico honesto debe interesarse porque todos sus compa�eros lo sean, para contrarrestar el estereotipo de corruptos que se les atribuye.
*EPS que creemos serias, est�n jugando con la salud de los afiliados al no pagar a los hospitales regionales sus acreencias.
*Quienes protestan saben que es la �nica forma de hacer que el gobierno se comprometa a mejorar sus condiciones, aunque muchas veces no se les cumple.
*Maquiavelo aconsejaba a los pr�ncipes: Prometed aunque no teng�is intenci�n de cumplir. Maquiav�lico.


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Ano XVII. No. 856 Mayo 26 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

REALIMENTACION DE LA ORDEN

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No es rebeli�n


Los administradores acostumbrados, como estamos, a dar �rdenes y a esperar que se ejecuten tal como hemos mandado, pasamos por alto la informaci�n de retorno que suele tener el proceso de orientar para lograr resultados.
De toda orden hay que esperar realimentaci�n por parte del trabajador que la recibe, verbal o actitudinalmente.
A veces buscamos esa informaci�n con preguntas como: �Entendiste? �Te qued� claro? �Me hice entender? a las que normalmente se responde que "s�", aunque no se hubiere entendido, por la amenaza a la autoestima que oculta tal forma de pedirla.
Hacer repetir la orden en las propias palabras del trabajador permite verificar, sin amenaza, la comprensi�n del mandato, y asegurar su correcta ejecuci�n por la reorientaci�n que puede darse con base en esa realimentaci�n.
A�n m�s, cuando el trabajador presenta desacuerdo con lo ordenado, verbal o gestualmente, el administrador ha de estimular su manifestaci�n, sin prejuicios de rebeld�a, porque puede encontrar en �l elementos de su orden que precisen revisi�n.
Esta realimentaci�n es absolutamente enriquecedora tanto para un administrador no autoritario, ya que contribuye a que cada vez que d� una orden su an�lisis y alternativas tengan mayor profundidad, como para un buen trabajador, porque podr� recibir informaci�n m�s clara de las razones del mandato y ejecutarlo con mayor seguridad y fidelidad.
Claro que si, explicadas las razones, el desacuerdo persiste, la orden ha de ser acatada por el trabajador por disciplina, bajo la responsabilidad del mando.

REFLEXIONES

* Estamos esperando mayor reactivaci�n industrial para beneficio de todos.
*Vemos con tristeza que la opini�n de los colombianos, sobre su clase empresarial, est� en lugar tan secundario en las encuestas.
*Si la fuerza empresarial del pa�s es motor de crecimiento, los colombianos deber�an tener mejor aprecio por su gesti�n.
*Pero esto �a qu� empresarios, o a qu� asociaci�n de empresarios, importa?


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Ano XVII. No. 857 Junio 2 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CONDUCTO REGULAR

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Utilizarlo no es rebeli�n


Algunos administradores se mueren de la ira cuando un trabajador, bajo su orientaci�n, apela a un nivel superior de mando en su l�nea jer�rquica para expresar su desacuerdo con el mandato o con el trato que recibe de quien lo orienta.
Suele suceder, con mayor frecuencia, entre aquellos cuyas decisiones no sobresalen por la justicia o cuyo sistema de administrar difiere del que se espera en estas �pocas de tanta racionalidad.
Cuando el administrador es justo, equitativo, prudente, firme seguro y correcto en sus decisiones no tiene porqu� causarle temor el que su obrar sea analizado por el mando superior, a pedido de su trabajador, ni causarle sentimiento de retaliaci�n con �ste. Guardada la buena fe, el trabajador tiene derecho a apelar a este conducto cuando lo considere necesario.
Es preciso que el administrador aclare bien con su inmediato orientador todos los elementos de su comportamiento o de su orden y si merece, rectificar� o ratificar�. Esto le servir� para templar su �nimo y su capacidad administrativa. Claro que hay trabajadores que buscan desestabilizar el mando, sobre todo cuando quien resuelve la apelaci�n carece de rigurosidad investigativa y da cr�dito a primeras informaciones sin sopesar la intencionalidad y la veracidad, y sin medir las consecuencias de una desautorizaci�n basada en informaci�n sesgada.
Cuando uno tiene un jefe as� tiene que decidir si es indispensable seguir soport�ndolo o apelar, tambi�n, o buscar nuevos horizontes, y cuando no hay buena fe en el trabajador hay que actuar de conformidad con los dictados de conciencia.
El mando no tiene porqu� sentirse lastimado cuando el trabajador usa el conducto regular, pero tampoco puede ser tolerante con quienes pretendan, sin raz�n, desestabilizarlo, desde arriaba o desde abajo.

REFLEXIONES

* La paz no puede estar fundamentada en la impunidad. Una paz, as�, alienta la venganza.
*La nobleza con el enemigo no exime de la justicia y la reparaci�n.
*Firmar un acuerdo de paz con quienes de la mentira, del secuestro, del narcotr�fico han hecho un modo de vida, requiere mucha sabidur�a, lucidez y perspicacia.
*Si las condiciones socio econ�micas de tantos compatriotas no son mejoradas por el Estado, vano ser� cualquier esfuerzo por la paz.


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Ano XVII. No. 858 Junio 9 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CONCIENCIA

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"Nunca dormida"


Por los actos que realiza un individuo, sean estos humanos o simplemente de hombre, ha de responder ante varios jueces: Externos e interno.
Cada juez obra en un escenario acorde con la caracter�stica del acto. Si tal acto tiene ver con la vida ciudadana, la adecuaci�n o no a las leyes ser� dirimida por quienes administran justicia en nombre la rep�blica. Si est� relacionado con la fe, se responde ante quienes ejercen la defensa de la integridad religiosa. Si, con el c�rculo social, se responde ante los l�deres de los grupos formales o informales.
Mas en todos los casos, hay un juez interno, primario y supremo que es la propia conciencia, que premia el bien obrar, el bien pensar, el bien decir, el bien hacer y el bien sentir o que sanciona las actitudes contrarias. Siempre en vela. Pero est� ah�, ilustrado juez, primariamente por los valores naturales innatos de la especie o ampliamente desarrollado por el proceso educativo familiar, escolar, empresarial.
Es un juez que puede moverse entre la seguridad de su juicio, la duda sobre la calificaci�n de la acci�n o la largueza para dirimirlo.
El juicio seguro de la conciencia se va alcanzando a medida que esa conciencia se va bien formando con el estudio y asimilaci�n de las normas, de la moral, de la �tica y contar� con los elementos necesarios para, desde su subjetividad, juzgar con rectitud.
Habr� momentos en que la duda, la perplejidad, exigir�n mayor esfuerzo de conocimiento para salir de ellas y emitir un juicio.
Pero la laxitud de conciencia que la hace "manguiancha" y que nada o poco ve como meritorio de ser juzgado, demanda mayores intervenciones de los dem�s jueces externos.
En esta �poca moderna de las luces, es menester que los educadores, padres, maestros, jefes-l�deres, trabajen con m�s ah�nco en la formaci�n de la recta conciencia de sus orientados. REFLEXIONES

* A veces el ocaso remueve las tristezas y alegr�as de lo vivido.
*Cuando la tarde de la vida empieza a asomarse en el horizonte, los actos de bondad nos engrandecen.
*Las sombras que no descorrimos en el pasado, cobran mayor densidad cuando atardece.
*Cuando un ser humano reconoce su error y est� dispuesto a asumir sus consecuencias es apreciable su val�a.
*Cuando un ser humano comete un error y jura ser inocente, es depreciable: pierde su valor humano.
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Ano XVII. No. 859 Junio 16 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

FALTA ESENCIA

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No basta la ciencia


Cuatro saberes son imprescindibles en el empresario de hoy: Ser, saber, hacer y sentir.
Estos cuatro conocimientos son la br�jula de su �xito. Al faltar uno de ellos se desdibuja el sello caracterizador de quien en la lucha constante y a base de tenacidad ve revertir sus esfuerzos en prosperidad y seguridad vivencial.
La era nueva est� exigiendo inmensa sabidur�a en el emprendimiento; sabidur�a a la que se tiene acceso desde el mismo empirismo hasta los m�s altos niveles de la academia, acrecentada por el diario que hacer, el diario errar, el diario corregir.
Mas, dada la importancia de este saber y lo deslumbrante que resulta, se olvida el saber esencial y prudencial.
La academia ha insistido en la formaci�n de emprendedores h�biles y sagaces para el negocio, pero ha minimizado la revitalizaci�n de los valores esenciales. Y en un mundo depredador humano, enfrentado cada d�a m�s al reto de una existencia m�s humanizada, menos infame, para los m�s vulnerables, ser� necesario que la academia insista en que el capitalismo no puede seguir siendo el vampiro que vive a expensas de la pobreza absoluta, sino que debe revertir, humanizado, en logros de mayor ingreso per c�pita tambi�n para este segmento poblacional.
Las corrientes de pensamiento cada d�a estar�n m�s alineadas hacia un norte en procura de mejor vida humana, y esto tocar� con socialismos, en donde no suele tener cabida el emprendedor individual. Empresarios, la alerta est� dada y la regi�n ya muestra las tendencias.
Es hora entonces, de que el empresario sepa que la supervivencia empresarial estar� asegurada en la medida en que estos cuatro saberes sean apropiados, con equilibrio y densidad, por el empresario de hoy y de ma�ana.

REFLEXIONES

* No basta con decirlo, es preciso respaldarlo con la acci�n.
*Sigue insistiendo en la lucha por vencer tus debilidades, aunque caigas en ellas.
* No hables mal en ausencia de otro. No seas depredador.
*Tu pasado, con sus errores y sus �xitos, es tu presente. Lo pasado, pas�.
* Que no falte el reto en tu existencia.
*Cuando obras con inteligencia y con virtud, los pasos m�s amargos se superan con �xito.


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Ano XVII. No. 860 Junio 23 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

FLEXIBILIDAD EN VALORES

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No hace fuerte a una organizaci�n


En el mundo de hoy la flexibilidad anda de moda.
En las competencias laborales se est� exigiendo la flexibilidad como factor de �xito.
Veamos tres concepciones acerca de la flexibilidad:
En el mundo empresarial se est� insistiendo en la mayor flexibilidad laboral o desregulaci�n del mercado de trabajo, que elimine trabas y regulaciones para contratar y despedir trabajadores por parte de las empresas y organizaciones privadas, como lo observa Wikipedia.
Tambi�n se puede entender como esa facilidad para doblarse f�cilmente, o para plegarse a la voluntad o actitudes de otro, o a no estar sujeto a normas estrictas.
Pero, adem�s, puede entenderse como susceptibilidad a cambios o variaciones seg�n las circunstancias y necesidades, como anota la Academia de la Lengua.
Estas tres concepciones de la flexibilidad en el trabajo, necesariamente, tienen que racionalizarse porque, por ejemplo, la primera agostar�a las conquistas laborales, la segunda contribuir�a la formaci�n de trabajadores peleles, veletas al mejor viento, mientras que la tercera podr�a deslizarse a la f�cil tolerancia de ideas o caracteres ajenos para evadir retos.
Los esquemas verticales de pensamiento, de comportamiento, de relaciones laborales y sociales, de car�cter y dem�s, est�n siendo desplazados como si fueran antivalores en esta sociedad nueva.
En ello hay que tener mesura porque trabajadores sin car�cter, sin respeto por sus valores, no pueden hacer fuerte a una organizaci�n. Por ello hay que insistir en que la flexibilidad tiene que entenderse como esa capacidad pensada y decidida de aceptar los cambios y las actitudes de los dem�s, en la medida en que arrojen beneficios para todos, sin violentar su personalidad ni sus principios.

REFLEXIONES

* Aprende del f�tbol: La pasi�n por lo que se hace. La alegr�a del triunfo. La asimilaci�n de la derrota. La capacidad de reaccionar frente a un marcador adverso. El perd�n al rival que le ha derribado.
*Pero no aprendas del f�tbol: La patada aviesa. El enga�o al juez. La zancadilla aleve. El irrespeto al ca�do. Los gestos soeces para el p�blico que desaprueba la conducta del jugador. La violencia contra los animalitos que se entran al campo. La agresi�n entre espectadores porque celebran el gol o la victoria. Las peleas, lesiones y muerte por vestir una camiseta.


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Ano XVII. No. 861 Junio 30 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

VOLUBILIDAD

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Tampoco hace fuerte a una organizaci�n


La inconstancia en el car�cter de una persona, en cualquiera de los cargos que ocupe en una organizaci�n, le resta fuerzas, firmeza, energ�a al equipo de trabajo y, por consiguiente, a su competitividad.
La formaci�n del car�cter es una disciplina de la vida asumida racionalmente. Se trabaja en ella para que el actuar se convierta en un sello caracter�stico, en una impronta reconocible. Hija de la reflexi�n, anterior, durante y posterior a los actos fundamentales, permite crear el h�bito necesario para que el an�lisis en la toma de decisiones sea lo m�s eficaz posible, lo mismo que en la evaluaci�n de los resultados, y en la posici�n asumida, por propia decisi�n, frente a los hechos de la vida.
El hombre o mujer de car�cter, por su fuerza, su firmeza, su energ�a, combinadas con la capacidad de aceptar, reconocer y enmendar su error factible, menor cada vez, da seguridad a quienes conviven a su alrededor.
Tal hombre o mujer ejerce un liderazgo capaz de ser reconocido, apreciado y aceptado por todos aquellos que sienten que son capaces de alcanzar sus objetivos personales y organizacionales con su acompa�amiento.
En cambio, quien a todo momento ha de estar cambiando o corrigiendo sus �rdenes o decisiones por su imprecisi�n, su inseguridad, su incapacidad de comunicarlas, su falta de disciplina personal, su miedo a estar equivocado o al grupo que orienta, solo lleva inseguridad y duda a quienes tienen que soportar tan d�bil car�cter. Los volubles, esos de car�cter tan inconstante, no deben tener cabida en organizaciones exitosas.
No obstante lo anterior, es sorprendente que las empresas no trabajen a profundidad en la ayuda a la formaci�n del car�cter de sus administradores u operarios, cuando es una competencia relevante en las razones de �xito laboral. Otra de las grandes miop�as empresariales.

REFLEXIONES

* Aprende del f�tbol: El tes�n en remontar un marcador adverso. El estar concentrado en la actividad hasta el �ltimo momento. El sacrificio de lo individual por el equipo. El cambio oportuno de estrategia y de t�ctica cuando los resultados no se dan. La entrega a pesar del dolor, las dificultades, el juego sucio de otros.
*Pero no aprendas del f�tbol: Las componendas contra quien dirige. La rivalidad interna del equipo. La envidia por los que m�s ganan. La dejadez en el actuar porque ya se tiene fama y riqueza. El rezago de esclavitud en la "compra venta" de jugadores.


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Ano XVII. No. 862 Julio 7 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

NUEVO TRABAJADOR

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Perfil necesario y diferente


El nuevo trabajador que demandan las organizaciones innovadoras y de avanzada, est� lejos del perfil al que hemos estado acostumbrados El viejo trabajador sabedor de su quehacer, reducido en su papel mental al cumplimiento de la descripci�n de su oficio, sumiso y reverente ante la supervisi�n, est� quedando atr�s o formando parte de organizaciones avejentadas que superviven por inercia.
Para llegar al nuevo concepto hay que desprenderse necesariamente de los viejos modelos que inspiraron o contin�an inspirando la formaci�n profesional.
El nuevo perfil del trabajador, en cualquier puesto, est� exigiendo, entre otras competencias:
1. Saber abstracto, saber tecnol�gico, saber prudencial. Estos tres saberes, han de estar �ntimamente relacionados y equilibrados, para ser competente. De nada sirve a la empresa sabios sin �tica o gente buena sin sabidur�a.
2. Capacidad innovadora frente a oficios cargados de procesos rutinarios. Desde su puesto de trabajo, el aportante de Talento Humano ha de contribuir a la concepci�n de formas necesarias para la actualizaci�n del producto o servicio en un mundo cambiante en su demanda. La innovaci�n ya no es propiedad de los puestos administrativos o de las oficinas de ingenier�a de desarrollo de nuevos productos, solamente.
3. Habilidad comunicante que le permita analizar las �rdenes, ver sus alcances, discutirlas racionalmente, proponer variaciones y saber acatarlas disciplinariamente. Los nuevos trabajadores no son ya manipulados por titiriteros administrativos, son aportantes de ciencia, de tecnolog�a, de toda su capacidad f�sica e intelectual. El respeto a su dignidad es un imperativo, y ese respeto no es conmiseraci�n. La gerencia de gesti�n humana y los l�deres sindicales tienen, en estos tres elementos, un trabajo conjunto que realizar para cumplir la tarea a la que est�n llamados, o �prefieren seguir en su conflictiva edad de piedra?REFLEXIONES

* Despu�s del divertimiento que nos hizo la selecci�n Colombia, volvamos a la realidad de nuestro pa�s.
* Hay que acabar con los asesinatos, los atracos, las violaciones de mujeres y de ni�os. Autoridades, dejen de tapar.
*Hay que dar respuesta a la forma de vida de los habitantes de la calle.
*Hay que generar m�s puestos de trabajo. �El crecimiento econ�mico para qui�n es?
*Hay que dar respuestas concretas a los problemas agrarios.
*Hay que acabar con la corrupci�n.
*Las Cortes tienen que respetarse para que las respeten.
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Ano XVII. No. 863 Julio 14 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

�TICA EN LA VENTA

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Su falta arruina


Christian Betancur Botero, en la segunda edici�n de su libro el Vendedor Halc�n, sus estrategias, insiste en la importancia de la �tica en la venta.
Para demostrar �por qu� es tan importante la confianza en la venta? presenta seis ingredientes; al describir el cuarto dice: "Si tu cliente ve que todo lo anterior se ha dado (imagen, empat�a, profesionalismo), pero siente que no le est�s diciendo toda la verdad, no confiar�. M�s bien revisar� la imagen que ten�a de ti y de tu empresa, y dejar� de creer en tu profesionalismo. Si un vendedor no es honesto, sus mensajes son menos cre�bles (aunque �l mismo no se d� cuenta), su seguridad se tambalea, y el cliente en alguna forma lo percibe y se aleja, aunque no pueda explicar por qu�".
El vendedor y su empresa tienen que entender que definitivamente el comportamiento �tico es la garant�a del desarrollo empresarial.
Acostumbrados, como hemos estado, a concebir el empresarismo como un negocio, muchos empresarios han asumido todos los utilitaristas h�bitos de negociantes vivaces para lograr la venta de sus productos, a cualquier precio, porque creen que la amplitud del universo de su mercado minimiza cualquier deserci�n de un "m�sero" cliente insatisfecho.
Mentirosos, faltos de honradez, insolidarios, inequitativos, irresponsables les importa un bledo las consecuencias que pueda sufrir el cliente en su salud, en su familia, en su prestigio, en su autoestima, en su empresa, con tal de realizar la venta.
Tarde o temprano lo pagar�n aunque sean grandes cadenas o peque�as empresas; aunque la publicidad arrase con los noticieros y las telenovelas, porque cada d�a ser� mayor el poder de la denuncia en las redes grupales o sociales de los clientes insatisfechos. Y as� como el comportamiento �tico atrae, el no �tico arruina, porque arruina.

REFLEXIONES

* "El juego de Alemania contra Brasil me ense�� que s� se puede el juego limpio, con �tica, inteligencia y disciplina". Amparo Castro.
*Cuando sientas que el dolor por la p�rdida de un amigo arruga tu coraz�n, piensa en las lecciones que dej� para tu vida.
*Duele ver c�mo caen personas cercanas al alma, v�ctimas de la inseguridad que desconocen las autoridades.
*En la amistad recuerda que antes que ser pol�tico, ser religioso o ser econ�mico, tu amigo es un ser humano. As� podr�s entender por qu�, en esos otros asuntos, podr� estar en otra orilla distinta a la tuya.


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Ano XVII. No. 864 Julio 21 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

BENEFICIO DEL ERROR

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Ayuda a transformarnos


Cuando cometemos un error solemos tener reacciones airadas, desalentadoras, represivas.
Tambi�n hemos acostumbrado a darle respuestas acompa�as de amargura, de maldici�n, miedo a sus consecuencias. Pero pocas veces hemos tratado de desarrollar conciencia acerca de que, del error, hemos de inferir que su presencia ha de ayudar a transformarnos.
En la investigaci�n cient�fica, el m�todo de ensayo error produce significantes aportes al conocimiento. Y como el cient�fico, as� debemos considerar el error en nuestro emprendimiento, en nuestro trabajo, en nuestra vida.
La vida es un campo experiencial de continuo ensayo- error, por lo cual deber�amos detenernos a reflexionar sobre los beneficios que pueda acarrearnos el que el resultado no se d� como queremos, a fin de sacar de ello el aprendizaje necesario para los momentos sucesivos y reiterativos que tendremos que vivir.
Recordemos: Un error llev� a Alexander Fleming, a descubrir la Penicilina.
El farmac�utico John Pemberton, por error, mezcl� varios ingredientes lo que dio origen a una popular bebida.
Charles Goodyear derram� accidentalmente una mezcla de caucho, azufre y plomo en una estufa caliente; esa mezcla hoy es ampliamente usada en la industria automotriz y del calzado.
El ingeniero norteamericano Wilson Greatbatch utiliz� equivocadamente una resistencia el�ctrica lo que perfeccion� el sistema de los marcapasos.

REFLEXIONES

* Abstente de cuestionar �rdenes, simplemente por capricho. Hazlo cuando consideres que no resultan convenientes.
*Asume tu trabajo con compromiso y lealtad. El futuro reconocer� tu actitud.
*Abandona el af�n de estar divulgando cuantas conversaciones oyes. Si te habit�as a hacerlo ser�s tildado de correvedile.
*Cuando te comprometas a guardar secreto, s� estricto en conservarlo. Si crees que no podr�s hacerlo, no te comprometas.


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Ano XVII. No. 865 Julio 28 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

TRANQUILIDAD Y PACIENCIA

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�Ignoradas en el mundo empresarial?


Estas dos actitudes ante la vida parecieran que tuvieran que abandonarse en un mundo donde la agitaci�n, el ajetreo, la excitaci�n, la irritaci�n, el desasosiego, la tensi�n, la desesperaci�n, la intransigencia, se dan constantemente por la b�squeda de resultados permanentemente superiores.
Ese mundo empresarial donde a las personas tranquilas, pacientes, se les ve como r�moras que no dejan avanzar, cae, frecuentemente, en el activismo que incita a mostrar celeridades desesperantes en el mando y en la ejecuci�n, aunque los resultados sean de calidad y cantidad inferiores a las demandadas.
Los empresarios creen que el dinamismo de su empresa est� en relaci�n directa con el af�n constante, la ansiedad permanente, el estr�s desvelante para mantener la actividad ocupacional, y, en su delirio, olvidan que hay momentos en que es necesario esperar eso que se desea ardientemente para lograrlo con �xito o tomar las cosas con tiempo, sin nerviosismos ni agobios, para obtener la cantidad y la calidad del producto o servicio en el per�odo acordado.
Hay cosas que pueden acelerarse, pero muchas otras tienen que estar sometidas a procesos pacientes y tranquilos, para que se den con eficacia y eficiencia.
Esto debe estar en la conciencia de la cultura organizacional. Porque "En este mundo todo tiene su hora. Hay una momento para todo cuanto ocurre: Un momento para plantar y un momento para arrancar. Un momento para destruir y un momento para edificar. Un momento para intentar y un momento para desistir. Un momento para guardar y un momento para desechar". Eclesiast�s.

REFLEXIONES

* La injusticia est� realmente posicionada en nuestro pa�s.
*La ventaja sin miramientos est� siendo parte de nuestro constante quehacer.
*El af�n de muchos atropella los derechos de los dem�s en las v�as.
*Nuestra ciudad es hermosa, pujante, futurista, pero el dolor rueda entre los habitantes de sus calles.
*Gobernante: Lo que has prometido, c�mplelo, aunque en ello te juegues el apoyo de los poderosos.


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Ano XVII. No. 865 Julio 28 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

TRANQUILIDAD Y PACIENCIA

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�Ignoradas en el mundo empresarial?


Estas dos actitudes ante la vida parecieran que tuvieran que abandonarse en un mundo donde la agitaci�n, el ajetreo, la excitaci�n, la irritaci�n, el desasosiego, la tensi�n, la desesperaci�n, la intransigencia, se dan constantemente por la b�squeda de resultados permanentemente superiores.
Ese mundo empresarial donde a las personas tranquilas, pacientes, se les ve como r�moras que no dejan avanzar, cae, frecuentemente, en el activismo que incita a mostrar celeridades desesperantes en el mando y en la ejecuci�n, aunque los resultados sean de calidad y cantidad inferiores a las demandadas.
Los empresarios creen que el dinamismo de su empresa est� en relaci�n directa con el af�n constante, la ansiedad permanente, el estr�s desvelante para mantener la actividad ocupacional, y, en su delirio, olvidan que hay momentos en que es necesario esperar eso que se desea ardientemente para lograrlo con �xito o tomar las cosas con tiempo, sin nerviosismos ni agobios, para obtener la cantidad y la calidad del producto o servicio en el per�odo acordado.
Hay cosas que pueden acelerarse, pero muchas otras tienen que estar sometidas a procesos pacientes y tranquilos, para que se den con eficacia y eficiencia.
Esto debe estar en la conciencia de la cultura organizacional. Porque "En este mundo todo tiene su hora. Hay una momento para todo cuanto ocurre: Un momento para plantar y un momento para arrancar. Un momento para destruir y un momento para edificar. Un momento para intentar y un momento para desistir. Un momento para guardar y un momento para desechar". Eclesiast�s.

REFLEXIONES

* La injusticia est� realmente posicionada en nuestro pa�s.
*La ventaja sin miramientos est� siendo parte de nuestro constante quehacer.
*El af�n de muchos atropella los derechos de los dem�s en las v�as.
*Nuestra ciudad es hermosa, pujante, futurista, pero el dolor rueda entre los habitantes de sus calles.
*Gobernante: Lo que has prometido, c�mplelo, aunque en ello te juegues el apoyo de los poderosos.


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Ano XVII. No. 866 Agosto 4 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

BIENES DE LA EMPRESA

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La pulcritud no admite tolerancias


Pareciera que en tiempos de modernidad no se pudieran definir los l�mites del uso de los bienes de la empresa por parte de sus trabajadores, porque ser�a coartar su libertad, porque ir�a en contra del empoderamiento recalcado o contra el nivel de confianza que ha de ten�rseles.
Lo cierto es que hay empresarios que no han hecho claridad en sus pol�ticas sobre el uso de esos bienes, y al ignorarlo han contribuido a abrir un boquete enorme por donde los costos ocultos de la organizaci�n se desbordan. Muchos, tratando de recobrar cuerda, han sido tratados de obsoletos, de autoritarios, de perseguidores y han dejado que las cosas siguieran por el cauce equivocado.
La empresa debe tener mucha claridad en la utilizaci�n de sus bienes por parte de los trabajadores, y debe puntualizar sus expectativas en el uso de esos recursos bien en la definici�n de sus pol�ticas respectivas o en su c�digo de conducta.
La protecci�n de los bienes, el uso adecuado de ellos, la utilizaci�n para beneficio personal de tel�fonos celulares, ordenadores, veh�culos, herramientas de trabajo, productos, papeler�a; el tiempo invertido en la jornada, el uso de informaci�n, el control de horas extras, de los vi�ticos, de los bienes de los propios trabajadores, todo ello, y m�s, tiene que estar respaldado por una definici�n empresarial clara, actualizada y amplia y permanentemente divulgada.
La pulcritud en el manejo de los bienes de la empresa, no admite tolerancias interpretativas, porque estas podr�an desenfrenarse.

REFLEXIONES

* Definitivamente en materia de movilidad nuestras autoridades parecieran tener muy poca ciencia.
*Los negocios particulares no pueden seguir abusando de la paciencia de los hogares vecinos, con los ruidos de reparaciones en las madrugadas.
*Las festividades no pueden convertirse en oportunidades para tolerar conductores ebrios, es necesario arreciar los controles para salvar vidas.
*Tomar partido en batallas ajenas, sin suficiente ilustraci�n, puede llevarle a estar de parte del lugar equivocado.


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Ano XVII. No. 867 Agosto 11 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

CARTEL DEL PA�AL

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En los negocios, la conducta no �tica se paga


Que empresas tan queridas, en nuestro medio, est�n siendo investigadas por grave violaci�n a sus c�digos de �tica, como es la conformaci�n del cartel del pa�al, merece que cuanto antes se nos diga si son culpables o no. De comprobarse, esto desalentar�a nuestra esperanza sobre la responsabilidad social integral del empresarismo. Porque qui�rase o no, est� en juicio no solo el buen nombre de estas empresas, sino del mismo empresariado colombiano, por lo que ellas representan. Quiera Dios que todo sea falso, porque s� no, �c�mo seguir creyendo en su honestidad, en la �tica de sus productos, en la �tica de empresarios que se pregonan l�deres de las buenas pr�cticas, del buen gobierno?
Una de las empresas implicadas dice en su c�digo de responsabilidad social "Cada d�a tenemos un consumidor m�s exigente y m�s sensible a los temas sociales. Nuestras marcas est�n socialmente comprometidas y con eso han creado un "bonding" (adhesi�n) muy especial con el consumidor." "Nos sentimos orgullosos de estar cambiando vidas, de estar generando progreso, de estar construyendo una compa��a emblem�tica, creando un mejor futuro".
Otra manifiesta que cree: "En la responsabilidad como norma que gobierna todas nuestras conductas. En la verdad como principio para ser plenamente responsables y mantener relaci�n confiable entre todos los p�blicos de la compa��a. En la honestidad, la lealtad, la observancia de est�ndares �ticos y de respeto a las leyes, como valores que fundamentan las relaciones entre nosotros y con nuestros p�blicos."
Y una tercera pregona que:"Respetamos a las personas que laboran en nuestra empresa, a nuestros clientes y proveedores. Actuamos dentro de un marco �tico y legal. La honestidad orienta todos nuestros actos y decisiones".
Sabemos que las empresas como las personas pueden equivocarse, pero de tan enorme error hay que aprender que, en los negocios, la conducta no �tica se paga, y que causa grave da�o a los dem�s por la nefasta pero entendible generalizaci�n.

REFLEXIONES

* Empresario: Tu discurso p�blico sobre la empresa tiene que ser coherente con el trato que das a tus clientes.
*Empresario: Hay una corriente regional que insiste en desacreditar la empresa privada y acabar con su iniciativa; no contribuyas a ello con tus acciones no �ticas.
*Empresario: Las grandes utilidades que obtienes sin ninguna pr�ctica de responsabilidad social, debilita el concepto de empresa privada.
*Empresario: �No est�s viendo c�mo se trata en el vecindario a la empresa privada? Tu falta de sensibilidad social puede llevar a que, desde un gobierno de turno, esta libertad, de la que ahora gozas, sea cercenada.


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Ano XVII. No. 868 Agosto 18 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

�OTROS CARTELES?

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Conviene que se revise


Una asociaci�n de comerciantes ha solicitado al pueblo colombiano que no se generalice en el caso del cartel del pa�al, porque reconoce que hay empresas y empresarios dignos, cabales, �ticos.
Tambi�n nosotros reconocemos que los hay.
No obstante, es conveniente aprovechar esta circunstancia para solicitar a las autoridades y a las mismas asociaciones, que se revise el comportamiento de muchas otras empresas del pa�s que pueden estar haciendo convenios en materia de precios, en detrimento de los consumidores.
Observamos, en el pasado, que cuando una empresa lograba colocar productos en el mercado a menores precios, porque su productividad, su margen de utilidad daba para ello, otras recurr�an a formas de sacarlas del mercado, bien fuera destruyendo sus envases, compr�ndolas y haciendo que desaparecieran para mantener su monopolio.
Fueron famosos los casos de aviaci�n, gaseosas, cementos, entre otros.
Una revisi�n de esta naturaleza, aunque afecte a empresas que usan estas pr�cticas no �ticas o no admitidas legalmente, contribuye a que se descontamine la empresa privada de los vicios que la hacen desagradable a la comunidad, como las mentiras de muchos de sus c�digos de conducta, la falacia de la publicidad de algunas y la falta de coherencia entre lo social que predican apoyar y sus pr�cticas, as� disfrazadas, de tantas otras.
Esta revisi�n es necesaria, fundamentalmente, por el propio prestigio y defensa de la filosof�a de empresa privada que en Latinoam�rica est� ciertamente amenazada.

REFLEXIONES

* Asociaciones empresariales piden al gobierno luchar contra el contrabando, pero �muchos empresarios no son contrabandistas?
* Los contrabandistas se han visto como empresarios sagaces, arriesgados, y hasta se les ha condecorado.
*Las asociaciones empresariales son d�biles en el trabajo de fortalecer los valores y principios entre sus asociados.
*"En los tiempos de b�rbaras naciones colgaban de las cruces los ladrones, y en los tiempos modernos de las luces de los ladrones cu�lganse las cruces" (Olvidamos su autor)


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Ano XVII. No. 869 Agosto 25 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HUMILDAD DE GARABATO

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Falsa y afectada


La humildad es una virtud que nos permite reconocer las debilidades y limitaciones que poseemos para tenerlas presentes al obrar.
Cuando lo que afirmamos acerca de nosotros mismos, sobre nuestros resultados, sobre nuestra actitud, concuerda con la verdad, es humildad manifestarlo mientras no haya engreimiento o vanidad en ello.
La humildad no impide que aceptemos con gratitud los reconocimientos que se nos hacen, los elogios sinceros que nos prodigan los amigos, las condecoraciones que se nos otorgan por nuestro trabajo o por nuestro servicio social, porque son fruto del reconocimiento que hacen de nuestros valores, de nuestros atributos y, a�n, de nuestras limitaciones.
El deportista que triunfa y que es objeto de elogiosos comentarios, debe recibirlos con benepl�cito, sin ocultar su satisfacci�n, con sencillez, sin displicencia, pero reconociendo que hay otras personas, tambi�n muy meritorias, que contribuyen a su �xito personal. Hay quienes, al recibir el reconocimiento de su comunidad, dicen en su elaborado discurso: "No me lo merezco", "no me lo esperaba" cuando desde el fondo de su coraz�n lo anhelaban, cuando, de soslayo, lo hab�an insinuado: Humildad de garabato, falsa y afectada, eso es lo que es.
Pero hay quienes vienen educando en la soberbia disfrazada de humildad cuando ense�an que hay que quedarse abajo del podio, bajo perfil, para que otros hagan el esfuerzo de subirlo: "Ciertamente, no lo merezco, pero ya que ustedes insisten.".
Si usted est� cierto de no merecer un homenaje, recon�zcalo y no lo acepte ni, menos, est� prefabricando sus propios homenajes: Eso es verdadera humildad.

REFLEXIONES

* No dejemos que la cantimplora de nuestra fe quede vac�a.
* Cuando el cristianismo, el islamismo, el budismo, o cualquier otra religi�n se contamina de fanatismo, se pervierte.
* Los pol�ticos desleales, mentirosos, corruptos, socialmente falsos, destruyen la confianza en sus seguidores.
* Empresario, cuando veas que las pr�cticas de negocio con otros empresarios te llevan por camino equivocado, recuerda que el mal comportamiento y las malas compa��as se pagan.
* Vigilante: �C�mo es que en tu turno de vigilancia te la pasas leyendo revistas y prensa? D�nde est� tu compromiso.


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Ano XVII. No. 870 Septiembre 1 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

FORTALEZA

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Demanda reciedumbre frente a las dificultades


Para el trabajador de la empresa, sea orientador u orientado, la virtud de la fortaleza es un imperativo estrechamente relacionado con la ejecuci�n de su puesto de trabajo.
Entendida la fortaleza como esa capacidad de dominar el miedo frente a lo desconocido, a lo inseguro, a lo incierto, a lo dif�cil; de poner el pecho a las influencias malignas; de tolerar las molestias y de enfrascarse con ardor en su trabajo, esa fortaleza hace que las tareas diarias se afronten con la serenidad necesaria para lograr los retos individuales y organizacionales.
Suele pedirse a los trabajadores que sean agresivos en su labor porque se confunde la agresividad con la fortaleza.
La agresividad no deja de ser una arremetida violenta contra el comprador, contra la m�quina, contra el proceso, contra la producci�n, contra el compa�ero o contra el jefe-l�der. La agresividad hay que sacarla del contexto empresarial.
La fortaleza, en cambio, demanda reciedumbre frente a las dificultades; lucha por conseguir los beneficios que nos hemos propuesto; perseverancia en las tareas encomendadas e iniciadas para llevarlas a feliz t�rmino; paciencia para no precipitar pasos que no pueden acelerarse o que los procesos as� determinan; acci�n sin la desesperaci�n que los sucesos, adversos al flujograma de trabajo, suelen producir; acometida de nuevos emprendimientos, y superaci�n, as�, de los trances propios del ejercicio laboral.
Ser esforzado, aunado a tener car�cter, aspiraci�n y capacidad intelectual, es el alimentador del esp�ritu para el desafiante camino del �xito.

REFLEXIONES

* �Qu� pasar�a a esta democracia si nos dijeran toda la verdad?
* Celebramos la esperanza de que la econom�a vaya por mejores caminos. �Pero de la industria, qu�?
*Que haya paz con justicia y reparaci�n es lo m�nimo que deseamos como resultado del proceso de paz.
*Las instituciones de la Rep�blica no son perfectas, pero s� esperamos de ellas mayor compromiso con su perfeccionamiento.
*Cuando asesinan a un periodista todas las asociaciones protestan, pero luego se olvidan �qu� las acalla?


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Ano XVII. No. 871 Septiembre 8 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

AUTENTICIDAD

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Aunque a veces se tropiece


Pareciera que hablar de autenticidad, en este mundo moderno, fuera un dislate.
Porque frecuentemente se calza una m�scara para presentarse en este teatro de la vida. De no hacerse, los dem�s actores se aprovechar�an de la verdad, de lo genuino de la acci�n, de la nitidez de los comportamientos, de la expresi�n libre y llana de los sentimientos, en lo que se nutre la autenticidad.
Adem�s, los errores voluntarios o involuntarios cometidos frenan el presentarse tal como se es.
Sin embargo, el saber prudencial se�ala que el acto humano ha de estar revestido de fidelidad a las convicciones para que sea acreditado de aut�ntico.
Al margen de las debilidades propias del ser humano, se yergue entonces un modo de ser, de obrar y de sentir, que hace honor a lo sentido, a lo aprendido, a lo reflexionado de la vida entorno a unos principios y valores, propios y universales.
Cuando se mantiene el compromiso y el esfuerzo de lealtad a esas convicciones, entonces la autenticidad se vivifica, se aprehende y se manifiesta.
Aut�ntico, entonces, no es el que desnuda su alma, en el af�n de serlo, y la expone a la rapi�a inhumana y voraz de sus semejantes, sino aquel que se esfuerza porque permanezca la coherencia entre lo que se es y lo que se demuestra ser, aunque a veces �l mismo tropiece contra sus debilidades humanas.

REFLEXIONES

* Da tristeza ver este pa�s tan lleno de dificultades, y las instituciones del Estado tan soberbias y tan desprestigiadas.
* La democracia pareciera que tendiera a la dictadura cuando, en nombre de la Rep�blica, se aprueban tantas leyes que proh�ben todo al ciudadano.
* Los principios universales liberales propenden por la libertad, mientras los conservadores por el orden. El equilibrio entre la libertad y el orden es la verdadera democracia.


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Ano XVII. No. 872 Septiembre 15 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL DESHONOR

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Por falta de virtud empresarial


Algunas de las grandes empresas de nuestro pa�s afrentan el deshonor por haber enga�ado a quienes han confiado en ellas, en sus principios y en sus declaraciones de cumplimiento de sus deberes con sus proveedores, con sus clientes, con su comunidad, con la naci�n, y ello las est� llevando a su propia deshonra y a la del sistema de empresa privada.
La soberbia, el no saber escuchar y la ambici�n las est�n guiando por vericuetos que les granjean mala reputaci�n y dem�rito.
Y no se trata de empresas emergentes surgidas al abrigo del contrabando o del narcotr�fico, sino de empresas grandes cuyos fundadores han de estarse revolcando en sus tumbas sintiendo que su misi�n y sus valores est�n siendo pisoteados por administraciones nacionales o multinacionales que solo saben de resultados a como d� lugar, pasando por encima de todo y de todos.
Soberbias porque creen que el crecimiento de sus beneficios no debe tener en cuenta el af�n de servicio a sus comunidades.
Sordas ante los llamados de quienes sinceramente creen que la empresa privada es el motor del desarrollo de un pa�s.
Ambiciosas porque no se detienen en contemplaciones, como infortunados c�rteles, a fin de llegar a convenios para contingentar precios, para repartirse el mercado, para ignorar la libre y mutua competencia, y para regular la producci�n, venta y precios en determinado campo, pr�cticas que desfavorecen al consumidor final.
Las empresas como las personas han de ser humildes, saber escuchar y no ser ambiciosas para que puedan granjearse "la gloria o buena reputaci�n que sigue a la virtud, al m�rito o a las acciones heroicas, la cual trasciende a las familias, a las personas" (Drae) y a las mismas empresas, quienes, al final, son las que reciben el reconocimiento de la comunidad a trav�s de la reminiscencia de la honestidad de su marca y la compra, consecuente y privilegiada de sus productos.

REFLEXIONES

* Uno como que va perdiendo la esperanza de ver un mundo mejor.
*Las mentiras de los gobernantes desalientan la pol�tica pulcra.
*El des�nimo ciudadano de participar en pol�tica, nace de la realidad de los turbios procederes que constata permanentemente.
*Por salud mental uno se va alejando de los noticieros de radio y televisi�n, plagados de violencia, quiz�s como el avestruz, pero incapaz de reconocerse inmerso en tanta suciedad.
*�Por qu� hay tanta desconfianza en la administraci�n de justicia?
*Pobre patria.


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Ano XVII. No. 873 Septiembre 22 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

SOLIDARIDAD

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P�gina de la vida


Aquel viejo maestro conduc�a su, tambi�n viejo, Montero por las calles de su ciudad, cuando escuch� el ulular de la sirena de una ambulancia que solicitaba v�a para llegar, prontamente, al hospital con el enfermo.
R�pidamente se orill� y vio, entusiasmado, c�mo todos los veh�culos que le preced�an buscaban la forma de dar paso. Sinti� en todo su cuerpo el estremecimiento de ver el deseo y la actitud de solidaridad con el enfermo y vio, con satisfacci�n, c�mo la ambulancia lograba sortear los escollos a su paso.
Pero tambi�n vio, con dolor, c�mo otros choferes, que no conductores, se aprovechaban del paso que se daba a la ambulancia, para meterse detr�s de ella y sobrepasar, incivilmente, a todos los que en forma solidaria hab�an facilitado pacientemente que el enfermo llegara a su destino.
�Qu� contraste, pensaba el viejo maestro, la virtud de la solidaridad y la viveza de la incivilidad, juntas en unos pocos metros de v�a p�blica! Y record�, adem�s, la frecuencia con la que observaba c�mo ante los obst�culos en las v�as, muchos hacen la fila para mantener ordenadamente la movilidad, mientras otros inciviles los sobrepasan y violentan la irrupci�n en la fila intimidando a los dem�s con las barreras de su coche sin, siquiera, un m�nimo de cortes�a. Truhanes de las calles, metemiedos a se�oras indefensas, indisciplinados y desadaptados sociales. Eso es lo que son.
Gran Maestro, increp� el viejo maestro: �el trigo y la ciza�a seguir�n coexistiendo? �Los bandidos siempre ganar�n la batalla? �Las ciudades seguir�n en poder de la incivilidad? �Los ciudadanos de bien tendr�n, siempre, que rendirse temerosos ante tanto salvajismo?

REFLEXIONES

* Hay j�venes, hombres y mujeres, a quienes la soberbia de sentirse m�dicos les impide llegar humanamente a sus pacientes.
* Hay medios que presentan las estad�sticas de los colombianos muertos en los enfrentamientos entre guerrilleros y fuerzas del orden, como si estuvieran presentando los resultados de un partido de f�tbol.
*Est� bien que los gobiernos luchen por reducir la pobreza, pero ha de haber m�s contundencia en ello para poder convencer al pueblo de la importancia de sus logros.
*La corrupci�n y los alzados en armas son los m�s grandes males que azotan a nuestro pa�s. En ese orden.


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Ano XVII. No. 874 Septiembre 29 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA GRATITUD

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Alivia el diario trabajar


Toda virtud que se ense�orea del ser humano o de sus emprendimientos, los embellece espiritualmente y los enaltece ante sus grupos sociales.
En la empresa hay una virtud que no surge, con la relevancia que debiera, por la relaci�n contractual que all� se da, en la que el derecho a exigir el cumplimiento de una labor, y la compensaci�n que por ella se reclama, parecieran que agotara la posibilidad de la presencia de ese "sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o ha querido hacer, y a corresponder a �l de alguna manera". DRAE.
Frases como: "por ello se le paga" -como �nico reconocimiento del trabajo bien hecho-. "Es su obligaci�n como patrono" -a manera de excusa para no valorar las acciones sociales que la empresa asume m�s all� del ordenamiento de la ley o de lo contractual-, son baldados de agua fr�a que congelan cualquier noble sentimiento grato.
Los trabajadores y las empresas, en quienes no vibra la mutua gratitud, est�n expuestos a la m�s fr�a de las relaciones laborales, y, por lo tanto, a mantener un campus empresarial lleno de discordias, de amenazas, de deseos revanchistas, de ep�tetos injustos y de mediocre inter�s por la tarea y por la gente.
Los rostros ajados por la desidia, por la inapetencia a la innovaci�n, por la resistencia al cambio, que se ense�orean del alma de unos y otros, se perciben, por propios y extra�os, en sus mutuos comportamientos soterrados de animadversi�n rec�proca.
Empresario. Trabajador. Aunque no est� convenido en vuestro acuerdo laboral, haced que la gratitud sea la planta siempreviva que alivie los duros momentos del diario trabajar. Esta virtud os enaltecer� como empresa y como persona, y os recompensar� en vuestra convivencia.

REFLEXIONES

* Las acciones sociales de los gobiernos son fundamentales en los momentos dif�ciles de sus conciudadanos, pero no pueden convertirse en d�divas de por vida.

REFLEXIONES

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* No puede pensarse en beneficios sociales permanentes sin una retribuci�n en servicio social, por parte de quienes los reciben.
* No pueden los gobiernos crear cohortes de ciudadanos mendicantes para ser mantenidos por quienes tributan.
* Muchos mantenidos suelen mentir, enga�ar, testificar falsamente para perpetuar la ayuda social, aunque ya no la necesiten.
* Muchos prefieren ser mantenidos a tener que trabajar, y nosotros, pa�s de ingenuos o caza votos, toler�ndolos.


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Ano XVII. No. 875 Octubre 6 de 2014. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

AMBICION Y ARROGANCIA

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Aprender en cabeza ajena


Recientemente hicimos el siguiente comentario sobre algunas empresas: "La soberbia, el no saber escuchar y la ambici�n las est�n guiando por vericuetos que les granjean mala reputaci�n y dem�rito".
Por eso nos caus� tanto impacto el art�culo que public� la revista Semana titulado "Le pido perd�n al pa�s", donde un joven ejecutivo, investigado por la justicia colombiana, hace una declaraci�n desgarradora de su culpable actitud que llev� a que miles de ciudadanos perdieran sus capitales que hab�an depositado de buena fe en la empresa comisionista de Bolsa.
Independiente de si el reconocimiento de su error nace de un acto de verdadera contrici�n o no, conviene resaltar una de sus frases, concordante con la cita inicial de esta reflexi�n: "Invito a los j�venes, empresarios y ejecutivos de Colombia a redefinir sus principios de vida donde la humildad, la honestidad y la generosidad sean de verdad la fuerza impulsora de sus vidas.".
Contra soberbia, humildad. Contra ambici�n, generosidad, y, honestidad por sobre todo ello.
Estos principios de �tica fueron los que su familia ense�� e inculc� a este joven ejecutivo, hoy arrepentido. Y esto fue lo que primero tir� por la borda y por lo que tiene que responder. "Fui part�cipe y soy responsable como muchas otras personas, que enceguecidas por la ambici�n y la arrogancia, afectaron la confianza y la integridad de muchas personas".
La ambici�n y la arrogancia afectan la confianza y la integridad de los dem�s y se revierten contra nosotros mismos.

REFLEXIONES

* Frases de Jorge Arabia Watemberg
* "Debo reconocer que crec� dentro de una familia muy unida y con unos principios morales y �ticos muy fuertes que desafortunadamente no vine a valorar del todo hasta que la vida me mostr� la cruda realidad".
*"Mi vida era una vida material y banal, enfocada a la riqueza artificial y mundana y muy lejos de lo que es en realidad la felicidad".
* "Cuando en el pasado pens� que iba a pasar a la historia como un gran ejecutivo por mis grandes habilidades y capacidades, lo voy a hacer como una de las personas que fueron protagonistas de un cap�tulo infame de la historia del pa�s".
*"La arrogancia, la ambici�n y la codicia son sin duda los peores enemigos de cualquier individuo y son los caminos directos a una vida de perdici�n y tristeza".
*Vale la pena aprender en cabeza ajena.