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Ano XVI. No. 774 Septiembre 17 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

JUSTICIA CON SUS TRABAJADORES

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En el empresario ciudadano

Las formas de justicia que concurren en la empresa son: La universal, la social, la legal, la distributiva, la conmutativa.
El empresario que es buen ciudadano, tiene que saber, tambi�n, que la justicia para con sus trabajadores ha que ser un valor que lo diferencie.
Justicia no es solamente cumplir con los ordenamientos legales, sino que de acuerdo con las capacidades de su empresa, es trascender la ley para hacerlos copart�cipes de beneficios que su administraci�n efectiva arroja, es apropiarse de los conceptos de las diferentes clases de justicia y aplicarlos a conciencia.
En las empresas, las injusticias suelen ser frecuentes o por el prop�sito deliberado de cometerlas o, generalmente, por omisiones, desinter�s administrativo, o desestimaci�n del talento humano.
Los procesos de carrera, de est�mulos, de remuneraci�n, de permisos y licencias, de capacitaci�n, y dem�s, tienen que estar muy claros en sus m�todos y aplicarse con rigor para evitar las frecuentes injusticias que se cometen con ellos. Aqu� el concepto de equidad, como "cualidad que mueve a dar cada uno lo que merece", cobra mayor importancia.
Pero la m�s dolorosa de las injusticias es la forma como algunos empresarios tratan a las personas que le han aportado durante muchos a�os su lealtad, su compromiso, y su conocimiento. Los a�os no pasan en vano sobre ellos, pero a pesar de sus limitaciones suelen ser ejemplos de valores que la organizaci�n les ha inculcado, pero son menospreciados, los valoran menos que las j�venes generaciones vinculadas, lo que demuestra que la lealtad y el compromiso que exige la empresa no es el mismo que entrega a sus trabajadores. Ah� tambi�n hay una gran falta de justicia conmutativa.
Adem�s, la responsabilidad social empresarial, tiene que entenderse como clara exigencia de la justicia social.
Empresario �puede decirse de ti que eres un hombre justo, que tu empresa es justa?

REFLEXIONES

Ø Buscar por todos los medios leg�timos reducir costos, en la empresa, tiene que ser un prop�sito de una buena administraci�n.
ØPero buscar reducir costos pagando salarios de hambre a quienes desempa�an oficios b�sicos, es una infamia.


Ø
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Ano XVI. No. 775 Septiembre 24 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HONRADEZ Y BUENA FE

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En el empresario ciudadano

La honradez, entendida como el fruto de una profunda convicci�n interna y cultural de respeto por los bienes f�sicos y espirituales de los dem�s, tiene que ser caracter�stica del empresario ciudadano.
En la valoraci�n de este titulo c�vico, el hombre y la mujer emprendedores alimentan esa actitud porque perciben, entienden y aceptan a los dem�s como conciudadanos, y esto contribuye a la formaci�n y permanencia de esta virtud -h�bito- en ellos.
La historia empresarial tiene ejemplos vibrantes de ese respeto por los bienes f�sicos y espirituales de los otros a�n hasta el sacrificio, cuando en momentos de turbulencia econ�mica honraron su palabra, prefiriendo quebrar antes que faltar a ella.
Hay cuatro frentes ante los cuales la honradez del empresario tiene que ser ampliamente manifiesta: Sus proveedores, sus clientes, sus instituciones financieras y su comunidad.
Ante ellos, como ante sus trabajadores, la honradez raya con la justicia.
Esta honradez del empresario ha de estar acompa�ada de la buena fe en todos sus negocios y transacciones.
Cualquier asomo de mala intenci�n, de mala fe, en ellos, es indicativo de la falta de convicci�n en su obrar y por lo tanto de honradez.
Pero esta convicci�n no es s�lo en cuanto al respeto por los bienes materiales, lo es tambi�n en cuanto a los bienes espirituales, como la honra y la fama, que a veces es el mayor patrimonio que tienen aquellos con quienes se relaciona.
Un empresario chismoso, difamador, inapropiadamente interesado en los actos o vidas ajenas, calumniador de su competencia para sacar provecho para s� o para su empresa, es un mal ciudadano.
Empresario: S� buen trabajador y honrado.

REFLEXIONES

Ø Las protestas violentas de grupos de fan�ticos islamistas, son magnificadas por los medios que buscan las extremas para sus objetivos.
ØLos modelos religiosos no pueden satanizarse por un grupo de extremistas.
ØEn la buena fe religiosa hallamos grandes valores humanos.

Ø


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Ano XVI. No. 776 Octubre 1 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HONRADEZ CON EL PROVEEDOR

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En el empresario ciudadano

Hemos insistido en que el proveedor es, tambi�n, un empresario cuyo objetivo es dotar de bienes, insumos, repuestos, o servicios a otros empresarios, complementando as� las partes de los procesos que realizan.
El proveedor est� tan ligado al empresario que los �xitos y fracasos del uno son los �xitos y fracasos del otro.
La norma ISO establece claras relaciones de exigencia de calidad del empresario a su proveedor, porque la calidad de su producto est� enraizada en la calidad de quien le provee.
El proveedor tambi�n se liga al empresario con relaciones de afecto, de orgullo por participar en los resultados finales de sus clientes.
Esta relaci�n le hace aportante, no solo de sus servicios, sino de su tecnolog�a, su conocimiento y la expresi�n de su afecto por el producto entregado.
Pero el empresario se olvida, muchas veces de todo esto y, tambi�n muchas veces, suele tener actitudes no honradas con su proveedor:
Hay quienes dilatan el pago de las facturas por m�s tiempo del acordado. "Si le gusta bien."
Hay quienes los obligan a soportar el peso de los descuentos en las promociones, a sabiendas de que el proveedor le est� entregado sus productos casi a punto de equilibrio. "Lo toma o lo deja".
Hay quienes manejan mal las cadenas de fr�o, el transporte, el almacenamiento, y, luego, los productos, deteriorados por su culpa, se convierten en"devoluciones" a cargo del proveedor. Empresarios sin conciencia.
Hay a quienes les importa un comino que su proveedor se quiebre, con tal que ellos tengan buenas utilidades. Malos ciudadanos en un pa�s necesitado de empleo.
Y despu�s, uno los ve condecorados como los mejores empresarios del a�o o entre las mejores empresas del mundo.
Empresario: Ama a tu proveedor. S� absolutamente honrado con �l.

REFLEXIONES

Ø Un jugador de futbol que es capaz de darle una patada alevosa en la cabeza a un contrincante, que adem�s, est� ca�do, es un homicida en potencia.
�Qu� ejemplo le est� dando a su familia y a los ni�os que le siguen?
ØLa sanci�n es dr�stica. El futbol tiene que ser ejemplar sobre todo con jugadores que de la violencia ha hecho h�bito.

Ø


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Ano XVI. No. 777 Octubre 8 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HONRADEZ CON LOS CLIENTES

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En el empresario ciudadano

No es honradez con los clientes:
La publicidad enga�osa.
La letra menuda de las ofertas.
El anuncio de precios reducidos por promoci�n, basados en precios anteriores no reales.
El anuncio de los precios m�s bajos en el mercado, cuando hay otros, en otros establecimientos, que realmente s� lo son.
El ponerle un precio a los art�culos en estanter�a y, al pasarlos por la caja, cobrar un precio mayor diferente al anunciado.
El sisar el peso, la medida.
El envasar productos en empaques m�s abultados para dar la sensaci�n de mayor contenido.
El disimular la fecha en un producto vencido.
El presentar las bondades de un producto, como superiores a los de la competencia, sin serlo.
El decir que se es el n�mero uno en el mercado, cuando se es seguidor.
El ofrecer una garant�a y buscar todas las excusas para no cumplirla o demorarla.
El vender un seguro mostrando �nicamente los beneficios para que el comprador tenga que descubrir por s� mismo sus limitantes, a la hora del siniestro.
La viveza, por m�s que el sistema elogie tanto a los empresarios "vivos".
Vender un celular o un plan de televisi�n y garantizar usos o alcances que no tiene.
Poner un precio destacando los pesos con caracteres m�s grandes y los centavos peque�itos, para manipular la mente del comprador.
Apropiarse de monedas en las devoluciones.
Simular no tener devuelta para redondear el costo del producto.
Incumplir voluntariamente o por incapacidad sabida de antemano o por descuido, la entrega oportuna del producto en el tiempo acordado.
Al evaluar un electrodom�stico, una m�quina que presentan problemas de funcionamiento, simular mayor gravedad de la real para obtener mayor beneficio.
El cargar en la factura productos no consumidos porque se cree que el cliente no la va a revisar.
Empresario, no te asombres a leer esto. En cuesti�n de honradez, no puedes ser medio honrado.

REFLEXIONES

Ø Uno termina por convencerse de que el comportamiento popular responde a las actitudes de sus "l�deres".
Ø"L�deres" preocupados por su enriquecimiento personal, por el poder, por su permanencia en �l, solo producen frustraciones que se ven en las calles convertidas en actos violentos.
ØLos verdaderos l�deres, aquellos que aman a su pueblo y a quienes su pueblo ama, est�n escaseando.

Ø


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Ano XVI. No. 778 Octubre 15 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HONRADEZ CON LAS INSTITUCIONES FINANCIERAS

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En el empresario ciudadano

No se concibe la empresa sin un sistema financiero que le sirva de m�sculo para sus negocios.
A �l tiene que acudir con sus planes de supervivencia o de crecimiento, porque sin su concurso, con el solo ejercicio del flujo de caja propio, quiz�s no alcance los objetivos propuestos.
Y aunque muchos organismos de este sistema buscan exprimir lo m�s que puedan las necesidades de los emprendedores, �ste tendr� que pensar seriamente con cu�les quiere comprometerse en la aventura econ�mica de su empresa.
Dentro del sistema financiero se encuentra el propio Estado con su banca p�blica y sus entidades de servicio, la banca privada, las instituciones de econom�a solidaria, sin duda, las m�s cercanas a la comprensi�n del empresario como persona, no como un simple instrumento facilitador de riqueza.
Pero, a una y a otra, el empresario debe total lealtad en el cumplimiento de los convenios, pactos o acuerdos hechos con ellas.
No puede escudarse, jam�s, en que las condiciones pactadas de plazos, intereses, montos de cubrimiento de la deuda, le resultaron onerosas. No. Por ello debi� haber escogido bien la entidad, para que en las �pocas de dificultades encontrara la comprensi�n, la tolerancia y los m�rgenes de mayor flexibilidad.
Pese a ello ha de honrar su palabra.
Si por circunstancias ajenas a su voluntad, el cumplimiento de lo pactado no es posible, el empresario debe poner la cara, acercarse a la entidad financiera, replantear las condiciones con base en sus circunstancias de apremio.
El buen manejo de sus acreencias como pago oportuno de cuotas en las fechas fijadas, cubrimiento puntual de los sobregiros autorizados, respuesta en tiempo justo a las solicitudes de la revisor�a fiscal de la financiera, demuestran su calidad de buen ciudadano.
Empresario, la honradez con el sistema financiero tiene que ser cuesti�n de convicci�n, m�s que de conveniencia. Que tambi�n lo es.

REFLEXIONES

Ø Si la ciudad quiere venderse como el mejor cl�ster de la salud en el pa�s, tiene que revisar su infraestructura instrumental.
ØPor falta de ella una operaci�n que demandar�a un d�a de hospitalizaci�n, requerir� tres o cuatro d�as, con incidencia en costos y en competitividad.
�Qu� carencia de iniciativa la que se observa cuando el Talento Humano de una empresa de salud, tiene que enfrentarse a situaciones de falta de instrumental! Importa poco el paciente. Por eso es paciente, porque le hacen padecer.

Ø


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Ano XVI. No. 778 Octubre 15 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HONRADEZ CON LAS INSTITUCIONES FINANCIERAS

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En el empresario ciudadano

No se concibe la empresa sin un sistema financiero que le sirva de m�sculo para sus negocios.
A �l tiene que acudir con sus planes de supervivencia o de crecimiento, porque sin su concurso, con el solo ejercicio del flujo de caja propio, quiz�s no alcance los objetivos propuestos.
Y aunque muchos organismos de este sistema buscan exprimir lo m�s que puedan las necesidades de los emprendedores, �ste tendr� que pensar seriamente con cu�les quiere comprometerse en la aventura econ�mica de su empresa.
Dentro del sistema financiero se encuentra el propio Estado con su banca p�blica y sus entidades de servicio, la banca privada, las instituciones de econom�a solidaria, sin duda, las m�s cercanas a la comprensi�n del empresario como persona, no como un simple instrumento facilitador de riqueza.
Pero, a una y a otra, el empresario debe total lealtad en el cumplimiento de los convenios, pactos o acuerdos hechos con ellas.
No puede escudarse, jam�s, en que las condiciones pactadas de plazos, intereses, montos de cubrimiento de la deuda, le resultaron onerosas. No. Por ello debi� haber escogido bien la entidad, para que en las �pocas de dificultades encontrara la comprensi�n, la tolerancia y los m�rgenes de mayor flexibilidad.
Pese a ello ha de honrar su palabra.
Si por circunstancias ajenas a su voluntad, el cumplimiento de lo pactado no es posible, el empresario debe poner la cara, acercarse a la entidad financiera, replantear las condiciones con base en sus circunstancias de apremio.
El buen manejo de sus acreencias como pago oportuno de cuotas en las fechas fijadas, cubrimiento puntual de los sobregiros autorizados, respuesta en tiempo justo a las solicitudes de la revisor�a fiscal de la financiera, demuestran su calidad de buen ciudadano.
Empresario, la honradez con el sistema financiero tiene que ser cuesti�n de convicci�n, m�s que de conveniencia. Que tambi�n lo es.

REFLEXIONES

Ø Si la ciudad quiere venderse como el mejor cl�ster de la salud en el pa�s, tiene que revisar su infraestructura instrumental.
ØPor falta de ella una operaci�n que demandar�a un d�a de hospitalizaci�n, requerir� tres o cuatro d�as, con incidencia en costos y en competitividad.
�Qu� carencia de iniciativa la que se observa cuando el Talento Humano de una empresa de salud, tiene que enfrentarse a situaciones de falta de instrumental! Importa poco el paciente. Por eso es paciente, porque le hacen padecer.

Ø


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Ano XVI. No. 779 Octubre 22 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HONRADEZ CON LAS INSTITUCIONES FINANCIERAS

(2)

En el empresario ciudadano

A ra�z de nuestro anterior editorial recibimos dos correos que nos motivaron a profundizar en este concepto de honradez con las instituciones financieras.
En uno de ellos nos dice Migdalia Valenzuela L�pez: "Hombre me suena mas a lambetazo con los bancos que a un verdadero editorial pues qu� pasa con la mala atenci�n de los bancos, las complicaciones que tiene que padecer un usuario para obtener un certificado o paz y salvo; en lo dem�s los bancos con los clientes peque�os hacen pr�stamos sobreasegurados".
Por su parte El�as Correa nos dice: "Se�or, usted usa y abusa de algo que ni sabe ni entiende: de �TICA. Ret�rese a meditar y deje de dogmatizar con ese libertinaje que lo caracteriza. Usted no es la �ltima palabra ni es el ejemplo. �C�mo as� que los intereses pueden ser onerosos y el pobre tonto que acude a los tenebrosos bancos es el que tiene la culpa en esa "libertad" de empresa que pone, cada una, las condiciones propias que le d� la gana?. Por favor, b�rreme de su correo, yo no s� por qu� me env�a lo que no deseo que me llegue. Eco".
De estos dos correos se infiere que hay, en algunas personas, un sentimiento adverso por la forma como entidades financieras prestan sus servicios, y que, por tanto, es necesario que revisen a fondo los costos y los procedimientos para que sean fielmente ajustados a la ley, porque el empresario, necesitado de ellas, no puede ser convertido en un enemigo del sistema por malas pr�cticas de entidades tales.
Otra inferencia es que, quienes nos escriben, no pueden perder de vista que las obligaciones que contrae el empresario con el sistema financiero nacen de un convenio al que libremente concurre y al que, si est� hecho de acuerdo con lineamientos de la ley, ha de responder con suma honradez, como deber, �tico y legal.
Pero no puede el empresario, a motu propio, decidir que no pagar� su obligaci�n porque considera que su banco lo est� explotando. Ha de recurrir al ordenamiento jur�dico para que sea �ste quien juzgue si el contrato es leonino o no, si hubo o no violaci�n de la ley, si se coart� o no su libertad o su voluntad, si hubo o no plena advertencia.
Empresario, que el serlo, sea, para ti, sin�nimo de honradez.

REFLEXIONES

Ø �De estas definiciones de la Real Academia, para usted cu�l es la que aplica el cl�ster de la salud?
Øpaciente.
(Del lat. patiens, -entis, part. act. de pati, padecer, sufrir).
1. adj. Que tiene paciencia.
2. adj. Fil. Se dice del sujeto que recibe o padece la acci�n del agente. U. t. c. s. m.
3. m. Gram. Persona que recibe la acci�n del verbo.
4. com. Persona que padece f�sica y corporalmente, y especialmente quien se halla bajo atenci�n m�dica.
5. com. Persona que es o va a ser reconocida m�dicamente.

Ø


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Ano XVI. No. 780 Octubre 29 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LEALTAD CON SUS COMPETIDORES

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En el empresario ciudadano

Era frecuente que los empresarios de las gaseosas quebraran las botellas de las empresas que compet�an con ellos, para ganar el mercado.
Era frecuente que los vendedores de productos hablaran mal de los de la competencia para posicionar los suyos.
Era frecuente que los artistas de la televisi�n no pudieran ofrecer sus servicios, simult�neamente, a otras programadoras.
Era frecuente que una gran empresa sonsacara los mejores trabajadores de sus competidores para robarle su tecnolog�a.
Era frecuente ver c�mo se vend�a a un precio por debajo del costo del producto para tratar de quebrar a la otra empresa.
Era frecuente utilizar colores, dise�os, nombres de productos o de empresas parecidos a los de otras empresas exitosas, para sacar ventaja de la confusi�n del comprador.
Era frecuente enga�ar a los compradores haci�ndoles creer que el producto ten�a un precio diferente al que realmente ten�a.
Era frecuente abusar del proveedor, tanto en precios como en devoluciones, cuando �ste no ten�a sino un �nico comprador.
Era frecuente utilizar formas desleales para desviar la clientela de los competidores hacia su organizaci�n.
Era frecuente hacer pactos de precios entre los sectores dominantes para arruinar a los dem�s competidores.
Era frecuente hacer comparaciones de mala fe con los productos de otros empresarios, para posicionar los propios.
Todo esto era frecuente en la �poca cavernaria del comercio, antes de que el empresario entendiera que ser buen ciudadano es un compromiso integral que va desde la capacidad de aceptar al otro como conciudadano, hasta el respeto a las leyes y normas �ticas del buen comercio moderno.
Empresario, �eres de los que se precian de la lealtad con sus competidores, o de los que todav�a permanecen en la era cavern�cola del comercio?

SANDIEGO 40 A�OS

Ø El centro comercial Sandiego, que preside el Dr. Jaime Arango Uribe y que, con Cotrafa, es uno de nuestros fieles patrocinadores en esta actividad de difundir la �tica a trav�s del correo electr�nico y de la Web, est� cumpliendo 40 a�os.
Con una poblaci�n de 3100 trabajadores permanentes, Sandiego fue el primer centro comercial construido en Colombia y con �l "naci� la cultura de los centros comerciales", por ello, por su din�mica actualizaci�n, por reunir lo m�s granado del comercio, por su incomparable atenci�n al cliente, es por lo que se ha constitu�do en EL LIDER.

FELICITACIONES Y GRACIAS, MILLONES DE GRACIAS.
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Ano XVI. No. 781 Noviembre 5 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RESPONSABILIDAD PERSONAL Y SOCIAL

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En el empresario ciudadano

El empresario ciudadano tiene que entender que su principal responsabilidad personal y social es crear riqueza para �l, para su organizaci�n, para el pa�s.
A esta misi�n tiene que estar enfocado todo su esfuerzo, toda su inteligencia y todo su capital: Crear riqueza para esta tr�ada.
No puede desviar hacia uno solo de los tres esa responsabilidad porque o caer�a en la avaricia o af�n de lucro personal si s�lo piensa en enriquecerse �l, o har�a sacrificios muy grandes para beneficio de los dem�s en detrimento de su propio beneficio si solo piensa en funci�n de la organizaci�n, o estar�a simplemente idealizando un servicio ciudadano por fuera de la realidad si solo piensa en el pa�s.
Igualmente, si pierde la visi�n de ese conjunto, toda la empresa resentir�a porque o su ambici�n personal le llevar�a a descapitalizarla, desangrarla, o el beneficio del resto de la organizaci�n le llevar�a a un paternalismo destructor a largo plazo, o una rom�ntica idea de pa�s le har�a invertir para recibir solo gratitud o condecoraciones mientras se arruina.
Pensar, actuar y vivir en funci�n de esa triple responsabilidad le permitir� equilibrar sus decisiones para llevar a feliz t�rmino los prop�sitos de su responsabilidad personal y social.
Quiz�s si su empresa fuera sin �nimo de lucro podr�a uno decir que se permitir�a una desviaci�n hacia lo organizacional o hacia el pa�s, pero ni aun as�. Porque puede que dada esta caracter�stica, enfatice en el servicio al pa�s, pero no puede descuidar el beneficio de la organizaci�n, y dentro de ella el suyo personal, o si enfatiza en la organizaci�n no puede descuidar el beneficio del pa�s que pretende servir como entidad sin �nimo de lucro.
Empresario: Esta es una visi�n integral del empresario que es buen ciudadano. Su cosecha ser� abundante porque su prop�sito es claramente fiel a s� mismo, a su conjunto organizacional y a su pa�s.

REFLEXIONES

Ø �Qu� puede esperarse en este pa�s si para reclamar sus derechos los trabajadores de la justicia tienen que apelar a manifestaciones no legales?
�C�mo puede decirse que hay buen gobierno de una ciudad, un departamento o de un pa�s cuando el desempleo no se reduce significativamente o se disfraza?
ØMuy bien por el programa de Familias en Acci�n, como ayuda a los m�s pobres, pero �no es acaso indigno el someter a tan largas y extenuantes filas a miles de personas, en una ciudad tan modernizada? �D�nde est� la creatividad y el respeto por los m�s necesitados?

Ø


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Ano XVI. No. 782 Noviembre 12 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

TE IMPLORO UNA RESPUESTA

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P�gina de la vida

Aquel viejo maestro mientras contemplaba el hermoso espect�culo de la naturaleza desde su, tambi�n viejo, sitio de descanso, pensaba:
C�mo es posible que en medio de la paz que trae el campo, con el dulce susurrar del viento entre las hojas del bosque, con los m�ltiples colores de las flores visitadas por enjambres de colibr�es cada ma�ana, con el sombr�o desafiante de los frondosos �rboles al sol resplandeciente, con la luna llena de los viejos recuerdos de amor disfrutado bajo sus c�mplices rayos, con la nocturna lluvia arrulladora sobre los pendientes tejados, con el aire puro que absorbe cada uno de los poros.
C�mo es posible, que en ese campo amado por aquellos hogares que lo prefieren a la contaminada y morbosa ciudad, hacinada de ruido y de veh�culos, de gente que se desaf�a desde sus carros por una exigencia de derechos sobre la v�a y sobre la vida; que asesina bajo los efectos del licor a hombres y mujeres que no tienen m�s recursos para movilizarse que una bicicleta o una moto o , simplemente, a pie; que mientras m�s posibilidades culturales tiene, menos cultas son sus demostraciones de convivencia y solidaridad; que mientras conquista con su tecnolog�a el espacio, menos es capaz de conquistar el amor de su pr�jimo; que mientras m�s cerca est� del cosmos m�s lejos se encuentra de su propia humanidad.
C�mo es posible, segu�a pensando aquel viejo maestro, que en medio del remanso de paz de sus parcelas, tantos campesinos sean masacrados, tantos hogares desfallezcan con el sufrimiento y el tormento de sus muertes.
El ruido de los helic�pteros que pasan por sobre su cabeza, cargados de sangre, y que regresan con la ineptitud gubernamental de aquellos que corren a estar presentes para demostrar solidaridad pol�tica en la tragedia, pero que nada hicieron cuando sab�an de antemano que por la valent�a de un empresario que se negaba a pagar extorsiones se estaba amenazando su empresa, ese ruido interrumpe por un momento la reflexi�n del viejo maestro que llora de tristeza y rabia.
C�mo es posible Gran Maestro, se condol�a aquel viejo maestro, c�mo es posible que estos hermosos campos colombianos se sigan ti�endo de sangre y miedo. �D�nde est� la solidaridad empresarial con aquellos que sufren la extorsi�n, la amenaza, la violencia? �Cu�ndo cesar� esta guerra cruenta? �Cu�ndo esta humanidad, inhumana, cesar� en su violencia? Gran Maestro: da, te lo imploro, una respuesta a esta patria adolorida, o. �tampoco la tienes?

REFLEXIONES

Ø Gobernante: Si la comunidad busca castigar con sus propias manos a los criminales, es porque tu autoridad es d�bil.
ØGobernador: Bien por ese hermoso eslogan: "En Antioquia no se pierde un peso". Pero que no se pierda.
�C�mo puede haber paz sin justicia? Primero justicia, despu�s perd�n.

Ø


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Ano XVI. No. 783 Noviembre 19 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

"EL MUNDO EST� QUEBRADO POR FALTA DE �TICA"

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Hay que recuperar el camino

Dos correos recibidos nos permitieron conocer dos conceptos sobre la importancia actual de la �tica en inversi�n, negocios y pol�tica.
En el primero, Luis Hern�n Saldarriaga R. nos hace llegar un excelente art�culo de Confidencial Colombia.com del cual obtenemos el t�tulo para este editorial y del que destacamos estos dos apartes: "El Foro de Buenas Pr�cticas empresariales: Legalidad y sostenibilidad, convocado por Bayer y la Presidencia de la Rep�blica dej� como gran conclusi�n que el mundo est� en crisis por la p�rdida de valores y por los oscuros manejos en algunas empresas, en los estados y en la econom�a. El presidente y fundador del Laboratorio de Percepci�n PenZA, Zohar Ginosar en entrevista con Confidencial Colombia asegur� que indiscutiblemente la mala fe y las pr�cticas irregulares tienen al mundo econ�mico postrado y en crisis. En su criterio el mundo pas� de las buenas pr�cticas a las p�simas pr�cticas con sus correspondientes consecuencias."
En el segundo correo Jorge Ignacio Paz Parra, nos env�a una reflexi�n �tica sobre las pasadas elecciones a la Alcald�a de Medell�n, acompa�ada del siguiente comentario: "Un documento para an�lisis y reflexi�n. La corrupci�n y la calumnia devoran las estructuras de nuestra querida Patria. Debemos recuperar el camino de los valores fundamentales que nos se�alan el camino �tico para alcanzar el bienestar que es la resultante de la seguridad, la justicia, el desarrollo, la convivencia y por ende obtener la deseada paz en Colombia".
La lecci�n es contundente, inversi�n, negocios y pol�tica se han estado olvidando de la �tica, aunque muchos de ellos han definido sus c�digos de �tica, de buen gobierno y buenas pr�cticas administrativas, pero como que los elaboraron con el �nico objeto de atrapar clientes internacionales ingenuos. Empresarios de bolsas de valores, prestadores de servicios de salud, congresistas, alcaldes, investigados y condenados, son prueba palpable de que su quiebra econ�mica o social es m�s consecuencia de su quiebra moral que de equivocadas decisiones.
Muchos a�os llevamos repiti�ndolo y otros tanto insistiendo en que, en las universidades es fundamental trabajar m�s a fondo en formaci�n en valores; en que en las empresas hay que seleccionar la gente con prioridad sobre sus valores, porque �de qu� sirven legiones de profesionales, cient�ficos, t�cnicos, administradores, si en su conciencia no tienen arraigado el deber ser �tico y humano que oriente su deber ser profesional?

REFLEXIONES
(De nuestro archivo 1997)
Ø En todo momento, escucha las versiones de las partes, cuando tengas que emitir un juicio. No te dejes influenciar por la primera narraci�n, espera la otra.
ØT� que eres capaz, que eres emprendedor, que tienes el coraje y la virtud de correr riesgos, crea empresa para que des trabajo a otros que tal vez no tienen tus virtudes emprendedoras.
ØCuando te dirijas a otra persona, utiliza un tono de voz pausado y claro, para que te entienda con facilidad.
ØTienes que ser firme cuando en tu presencia se pisotee la honra ajena.
ØNo abandones a tus amigos en las dificultades, pero s� lo suficientemente objetivo para no solidarizarte con sus errores.

Ø


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Ano XVI. No. 784 Noviembre 26 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DIOS Y VOCACION

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P�gina de la vida

Aquel viejo maestro sentado al frente de su, tambi�n, viejo ordenador batallaba con los m�ltiples temas que sent�a que deb�a tratar con especial esmero en su �ltima clase para sus alumnos.
Recorri� con decisi�n el manual que como viejo manuscrito le acompa�aba y empez� a sentir que cada p�gina le tra�a un recuerdo de ense�anza, en la que una voz interior le gritaba: "No calles. Nunca calles, porque tus palabras no se perder�n".
Y se ve�a delante de sus alumnos �vidos de conocer su deber ser �tico en la empresa. Muchachos que en su plena juventud, llenos de sue�os de grandeza, quer�an beberse con anticipaci�n las experiencias del mundo empresarial vertidas en las cuencas de sus manos.
Hombres y mujeres que ir�an, con seguridad, en su gran mayor�a, a las primeras l�neas de la empresa privada o p�blica, como realmente lo hicieron.
Mentes quijotescas prestas a enfrentarse a una realidad que estar�a llena de oportunidades para algunos, de fracasos para otros, pero realidad.
Y tras de mucho repasar y detenerse largamente en cada tema encontrado, reviviendo la emoci�n de sentir que su semilla hab�a ca�do en tanta tierra f�rtil, y estrujando su coraz�n con el recuerdo de aquellos a quienes hab�a visto fracasar, decidi� extraer dos temas: Dios y la vocaci�n empresarial.
Les insistir�a en su �ltima clase en que, para el empresario, la creencia en un Dios, ll�mele como se le llame, inv�quele como se le invoque, es necesaria para enrutar su vida, entendi�ndole siempre como ese maravilloso ser que "arraiga en ti para florecer juntos y que te hace ser y sentirte parte de una energ�a que te hermana con los dem�s seres".
Les recordar�a que la orientaci�n del Talento Humano en la vida empresarial es una "vocaci�n de liderazgo y jefatura que demanda, en los constantes sucesos adversos o pr�speros, la continua alimentaci�n espiritual, humana, cient�fica y t�cnica".
Porque un empresario sin Dios y sin vocaci�n, s�lo ser� un lobo para los dem�s, concluy� el viejo maestro, cerrando con una sonrisa el viejo manual de su �tica civil empresarial.
Esta vez, no hubo pregunta alguna para su Gran Maestro.

REFLEXIONES
(De nuestro archivo 1999)
Ø �Ya puso sobre el escritorio de su secretaria una tarjeta, hecha a mano por usted, dici�ndole BIEN HECHO por el �ltimo trabajo impecable que le present�? H�galo y mire a ver que pasa.
�En la reuni�n semanal de trabajo, destac� la forma generosa como algunos ayudaron a un compa�ero en el problema de producci�n que ten�a? H�galo y mire a ver qu� pasa.
ØClaro que si usted considera que lo �nico que vale en este mundo es la plata, pues se le agotaron las ideas para estimular a su gente.

Ø


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Ano XVI. No. 785 Diciembre 3 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ASPIRACION

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Una b�squeda razonable del alma

Es muy com�n escuchar de labios de altos ejecutivos y de muchos emprendedores y a�n de conferencistas de desarrollo humano, que hay que tener ambici�n en la vida para poder progresar.
Y se ha visto c�mo, otros muchos, llenos de ambici�n han llegado a los m�s altos puestos de las empresas, y desmedidos en ellas, las han llevado a la quiebra o las han esquilmado para su personal beneficio.
Porque la ambici�n hace eso. Porque el "deseo ardiente de conseguir poder, dignidades, riquezas o fama", no se satisface con alcanzarlo una vez, ni se conforma con poco. Siempre se ha dicho que la ambici�n es como un saco sin fondo que nada logra llenar.
El apego al poder, el af�n por lograr dignidades o premios, el ansia de riqueza o fama, infiltra de tal manera a una persona que la transforma no solo espiritualmente sino aun f�sicamente, d�ndole as�, rasgos caracter�sticos, que la hacen f�cil de identificar.
El ambicioso no tiene escr�pulo alguno en pasar por encima de todos sus colaboradores con tal de lograr su pretendido. Ahoga las voces de su conciencia con el eslogan de que su poder es un servicio al pueblo; que su dignidad es, desde su humilde soberbia, una demostraci�n de gratitud a su labor; que su riqueza, conseguida con el empobrecimiento de muchos, es reconocimiento a su audacia, a su empuje, a no detenerse ante "la peque�ez" de la flaca inteligencia humana, como la conciben.
Se les ve, con claridad, en grandes empresas del Estado, de salud, de entidades financieras, comisionistas de valores, que, por la ambici�n de sus juntas y gerentes, fueron m�s all� de lo l�cito, legal o �tico.
En cambio, quien tiene aspiraci�n, esa b�squeda razonable del alma que le hace desear lo que es posible, hallar por los caminos de la rectitud el logro de sus anhelos, sabe que su esfuerzo y recompensa personal, aunado al esfuerzo y recompensa del equipo de trabajo, ha de buscarse con dignidad y decoro, con la fuerza de la fe y la creencia en si mismo y en sus compa�eros de jornada, con el entusiasmo creciente en la capacidad de grandeza empresarial, que no es ilimitada.
La ambici�n es cosa fea, aunque la cultura empresarial la promueva como valor de emprendimiento. La aspiraci�n es cosa noble, aunque la cultura empresarial trate de mostrarla como falta de �l.
Emprendimiento y aspiraci�n es garant�a del �xito empresarial bien habido.

REFLEXIONES
(De nuestro archivo 1999)
Ø No malgastar los servicios p�blicos de la empresa es una demostraci�n de delicadeza.
ØCuando se quita la honra a los dem�s, es tan dif�cil devolverla.
ØAyer, en el Metro, vi que una joven y linda mujer ced�a el puesto a un anciano. Doblemente hermosa.

Ø


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Ano XVI. No. 786 Diciembre 10 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

�AY! PATRIA

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S� que dueles

Aquel viejo maestro, formado tambi�n a la vieja usanza, quijotesca y apasionada, con la cara entre sus manos soportaba todo el peso de su desilusi�n.
La desesperanza embargaba su alma mientras recordaba tantos a�os atr�s cuando en la escuela p�blica, en la secundaria y en la universidad trasmit�a los valores de amor por la tierra que les vio nacer, por sus s�mbolos, por la gente de su naci�n, a tal punto que cre�a fervientemente que se deber�a hasta dar la vida por ella, por defenderla. Entonces era una patria m�s noble, generosa, digna y soberana. Sus l�deres, empresarios, sindicales, sociales, pol�ticos, religiosos eran, para �l, en su mayor�a, verdaderos patricios. En la actualidad, rezongaba el viejo maestro, de ello queda menos.
Muchos de los "l�deres" de hoy, le han puesto a dudar si vale la pena seguir ense�ando que el morir por ella sea gran valor. Morir por una patria cercenada, carcomida por la corrupci�n, arrodillada ante la injusticia, con miedo a ejercer su soberan�a, saqueada por pol�ticos bajo el amparo de leyes que ellos mismos dictan para favorecerse, por empresarios que, posando de honestos, se roban el erario p�blico o no vacilan en comprometer los valores de accionistas que cre�an en ellos; con religiones cuyos seguidores predican el amor y no aman a quienes difieren de sus personales creencias; con grandes ciudades pero inequitativas; con gobernantes que lloran con pla�idos lo que no fueron capaces de defender como varones; con una impunidad que los jueces cohonestan con sus paros; con el estigma del narcotr�fico y el terrorismo de un grupo que grita estar al pie del pueblo y lo mata en el campo y las calles de la ciudad, le destruye sus hogares o lo obliga a desplazarse.
Una patria as� �merece que se d� la vida por ella? Porque �qu� es lo que se defiende? �A qui�n o a quienes se est� defendiendo? �Qu� es, entonces, la patria? �Quienes son la patria? Se estremec�a. Era el culmen de su decepci�n de no haber logrado, para su descendencia, la patria que so�aba.
Gran Maestro, concluy� el viejo maestro, est� patria aun as� es mi patria. No quiero otra patria, porque cualquiera otra patria es patria ajena. Quiero volver a creer en ella, a pesar de la perversidad de muchos de sus hijos. Quiero seguirla amando, aunque me cueste quiero seguirla so�ando con libertad y orden, pero grande, digna, soberana y libre.

REFLEXIONES
(De nuestro archivo 1999)
Ø En esta Navidad, s� prudente en tus gastos.
ØDa rienda libre a la alegr�a y a la celebraci�n, sin desbordar tus principios familiares.
ØMide tus capacidades en los obsequios a los hijos, esto es formativo para ellos, si se lo explicas.
ØAplica en tu hogar las normas de seguridad que has aprendido en la empresa. Es momento propicio.

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"En esta Navidad acu�rdate de los que sufren, de los que tienen hambre, de los que no tienen trabajo, de los desplazados, llena una de sus mesas vac�as con tu amor y el de tu familia, para que tu propia felicidad sea solidaria".
Campa�a anual del Correo de la �tica

Ø
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Ano XVI. No. 787 Diciembre 17 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LOS VIEJOS EMPRESARIOS

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Mentes y almas generosas

Aquel viejo maestro, sentado a la mesa de aquella vieja tienda del vino con sus amigos, ve�a pasar, uno tras uno, a un grupo de hombres tambi�n viejos, algunos admirablemente erectos, otros apoyados en su bast�n o llevados por sus enfermeras en sus sillas de ruedas, impecablemente vestidos.
Sumaban entre todos much�simos a�os.
Estaban ah� celebrando, recordando sus haza�as de su ya lejana juventud como flor y nata de la clase empresarial del pa�s.
A muchos les recordaba por sus nombres, por sus gestas.
Los ve�a, alegres en su reencuentro, iluminarse, dialogar con entusiasmo y alzar su risa agradecida con la vida.
Fueron, se dec�a el viejo maestro, los forjadores de empresas que en las �pocas aciagas de la turbulencia social, afianzados en las doctrinas de la iglesia, marcaron sus empresas con el sello de responsabilidad social que les otorgaba la comunidad trabajadora y la vecindad por sus hechos concretos y generosos a su favor.
Pero, por lo que m�s los recordaba, era por la verticalidad de su conducta alineadora de su discurso �tico, con la rectitud de su comportamiento, en coherencia con sus creencias.
Hombres viejos, olvidados, quiz�s, por quienes hoy regentan las grandes empresas que otrora ellos dirigieron o por los propios trabajadores que hoy gozan de fuentes de trabajo dignas, constru�das con el leg�timo af�n de obtener riquezas para s�, para sus empresas, para su pa�s.
Y al verlos salir al finalizar su amistosa reuni�n, de nuevo uno tras otro, el viejo maestro percibi� en cada uno de ellos un aura que los envolv�a con la leyenda inmensa de "constructores de patria".
Gran Maestro, �por qu� nos empe�amos en relegar al olvido el ejemplo de aquellos hombres y mujeres emprendedores, hoy viejos, pero que fueron capaces de entregar la capacidad generosa de sus mentes y sus almas al pa�s, convertida en fuentes de empleo digno, de bienestar y de ense�anzas ejemplares?

REFLEXIONES

Ø "En esta Navidad acu�rdate de los que sufren, de los que tienen hambre, de los que no tienen trabajo, de los desplazados, llena una de sus mesas vac�as con tu amor y el de tu familia, para que tu propia felicidad sea solidaria".
Campa�a anual del Correo de la �tica

Ø


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Ano XVII. No. 788 Enero 14 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

�COMO CREER?

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Formar nuestro n�cleo de fe

Creer en los dem�s es el acto de fe m�s perfecto que puede realizar el hombre.
Las constantes experiencias vividas a trav�s del devenir de nuestra existencia, hace que solamos dudar de la buena fe en las actitudes de los dem�s.
Dejamos de creer en la gente desde temprana edad, cuando encontramos, en medio de la b�squeda de la verdad ansiada, que se nos miente, que no se nos muestra la realidad de lo que sucede a nuestro alrededor, que se nos oculta tras velos de palabras dulces el dif�cil camino de vivir en medio de t�ntos cuyas costumbres de vida suelen estar al otro lado de la delgada l�nea de la rectitud.
En el mundo empresarial el desencanto con quienes nos orientan o con quienes orientamos tiende a ser muy grande porque, en ese mundo, la b�squeda de resultados no repara en el enga�o, en la mentira, en la hipocres�a, en la falsa sonrisa, en la palmada en la espalda que a veces se siente como pu�alada.
Por eso cuando el mundo social y el mundo empresarial encontramos gente cuya lealtad, cuya fidelidad y cuya sinceridad son firmes a toda prueba, hemos encontrado la joya de nuestro existir. Pocos, pero que los hay los hay.
Y por ellos, por los que realmente son dignos de ser cre�dos, es por lo que necesitamos reafirmar nuestra creencia para ir irradiando poco a poco la fe en los dem�s, hasta obtener un n�cleo fidedigno familiar, empresarial, social, en el que, nuestro desarrollo como humanos, encuentre la seguridad de la rec�proca credibilidad.
De esta manera se llenar� el vac�o que tanta hipocres�a ha dejado en nuestras vidas.

REFLEXIONES

Ø Iniciamos el 17� a�o de nuestro ininterrumpido CORREO DE LA ETICA.
ØFrente al a�o que transcurre conviene renovar nuestro objetivo de vida, para retomar con mayor fuerza nuestras metas.
ØEste a�o, s�.


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Ano XVII. No. 789 Enero 21 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

MALA ADMINISTRACION+MALA FE=ILEGALIDAD

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Hacia el capitalismo explotador

Uno acepta que un administrador cometa errores en su proceso de orientar el Talento Humano para obtener los objetivos de la organizaci�n. El errar es propio de la especie.
Pero aunque se acepte y se reconozca la posibilidad de errar en el acto administrativo, necesariamente, su frecuente ocurrencia lleva a calificar este ejercicio como una mala administraci�n, as� se haya obrado de buena fe.
Pero cuando a la mala administraci�n se le une la mala fe, la falta de actitud y compromiso �tico, esa mala administraci�n deriva necesariamente en el terreno de las acciones ilegales y consecuencialmente en las delictivas.
Recientes acontecimientos de empresarios que quisieron tapar la mala fe de sus negocios como si fueran simples errores administrativos o simples momentos de iliquidez, vuelven a alertar, a quienes con sus ense�anzas buscan que los administradores se mantengan por los caminos de rectitud, sobre la enorme trascendencia de la pulcritud �tica en los negocios para hacer que el acto administrativo del empresario beneficie al due�o, al talento humano, a la comunidad local y nacional, y no se regrese al capitalismo salvajemente inhumano, p�caro y explotador.
Mientras los empresarios no est�n convencidos de que la buena administraci�n, la buena fe y la legalidad en sus negocios tiene que ser su norte, no saldr�n de los indeseables lugares que la percepci�n ciudadana da en las encuestas al empresarismo colombiano.
Empresario, por ti, por tu familia, por tu empresa, por tu gente, por tu pa�s, no te dejes contagiar de las malas pr�cticas administrativas de emergentes, plagadas de mala fe y de ilegalidad.

REFLEXIONES

Ø El que ha sido desleal y mentiroso con otros, tambi�n lo ser� contigo.
ØPromete, aunque no tengas la intenci�n de cumplir, es una de las ense�anzas de Maquiavelo.
ØEl mal administrador cada d�a tiende a parecerse m�s a los pol�ticos, prometen y prometen y prometen.
ØHay oficiales de la polic�a que mientras est�n al mando en una ciudad tapan, tapan y tapan y cuando se van para otra, se destapan.
ØEn los viajes a�reos las personas que deben cargar su medicina se tienen que enfrentar a las sospechas indolentes de los guardianes.
ØNos encanta que un banco haya decidido ponerle alma a su negocio, pero una sola golondrina no hace verano.


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Ano XVII. No. 790 Enero 28 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EJECUTIVO ENFERMO

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Decisiones peligrosas

Recientemente, se ha informado en los medios sobre ejecutivos que han presentado serias dificultades en su salud. Esto ha sido m�s visible en el sector p�blico porque en ellos la prensa, los enemigos pol�ticos se ensa�an con dureza, olvid�ndose de su condici�n humana y los tratan hasta con vergonzosa burla.
Lamentablemente los ejecutivos suelen creer que son de hierro o creerse inmunes a las enfermedades. Por eso se les ve tratando de ocultarlas o exigiendo a sus inmediatos colaboradores que su situaci�n, a veces ya dif�cil, no sea revelada ni conocida por el resto de la organizaci�n.
No es dif�cil inferir que un ejecutivo con dificultades de salud compromete seriamente la organizaci�n, porque las decisiones que toma pueden ser influenciadas por sus propios estados de �nimo causados por el dolor, el malestar, la fiebre, el cansancio, el insomnio.
De ah� que, todo ejecutivo lo primero que tiene que hacer es considerarse persona, valorarse y entenderse como tal. Si as� lo hiciere entender� que la enfermedad es una circunstancia a la que no es ajeno y que su mejor actitud, en beneficio personal, de sus colaboradores y de su empresa, es aceptarla y poner todo su esfuerzo en superarla.
Usted como gerente, acepta la presencia de su enfermedad, cuando, dada esta circunstancia, toma las medidas necesarias para ponerse en buen estado y, dentro de esas medidas, acepta alejarse conscientemente del ritmo de trabajo, de la toma de decisiones, mediante la delegaci�n debidamente planeada.
En sus per�odos de incapacidad usted tiene que tener toda la fe puesta en sus colaboradores y abstenerse de estar dando �rdenes o haciendo seguimientos. Usted, como persona, debe estar consagrado a reponerse a la mayor brevedad posible para volver renovado a su puesto de trabajo, tomar las riendas para ver que en su ausencia todo ha sido normal o para hacer las correcciones, si fuere necesario, de los errores cometidos durante ella.
Toda acci�n contraria que usted realice es desconfiar de su equipo, es creerse un ser superior y no una persona de carne y hueso, como lo que es. Conv�nzase, gerente, usted no es diferente a los dem�s mortales.

REFLEXIONES

Ø La hipocres�a se ha convertido en el mayor sistema de interacci�n en las relaciones humanas.
ØLa pereza en el trabajo consiste en no adelantar la labor con la diligencia esperada y de la que se es capaz.
ØEl aburrimiento en el puesto de trabajo induce a la evasi�n mental y por lo tanto a los riesgos de desatenci�n.
ØTrabajar es sacrificio cuando uno se piensa esclavo.
ØNo se puede esperar mucho de un trabajador que se considera un simple recurso humano, le falta el talento.
ØEl sindicalismo es un ejercicio de asociaci�n noble mientras no se politice ni se deje manipular por fuerzas extremas.
ØAlgunos futbolistas s� se "venden" como si fueran meretrices, cuando solo les preocupa el mayor valor econ�mico que puedan conseguir en sus negociaciones sin interesarles el cumplimiento de las obligaciones laborales contra�das. Ganar plata sin sudar la camiseta.


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Ano XVII. No. 791 Febrero 4 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

FALACIA DE LOS PROGRAMAS DE EMPRENDIMIENTO

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�Qu� se hace con los emprendedores que fracasan?

Si natura no lo da, Salamanca no lo presta.
Se han desbocado los establecimientos educativos y, claro, la pol�tica en tratar de que todo mundo sea empresario. A esta estrategia le han dado el t�rmino de emprendimiento, subestimando a aquellos que se orientan a buscar trabajo en empresas ya constituidas o en el Estado. Porque la moda es esa.
Por un lado, a los pol�ticos les interesa much�simo el que mucha gente tome esta v�a, as� sea en la informalidad, para bajar las presiones sobre el empleo calificado. Ya, entonces, es posible que las estad�sticas no la consideren desempleada y puedan presumir de haber bajado este problema a un d�gito.
Por otro, a los establecimientos educativos poco les interesa la suerte de quienes bajo su marcada influencia decidieron ser empresarios. Bueno, corregimos, s� les interesa, pues cuando un alumno logra sobresalir, nacional o internacionalmente, hay que darse el champ�.
Pero �qu� est�n haciendo por aquellos que creyeron que era f�cil ser empresario, que bastaba con tener un capital o acceso a �l, empezar a realizar una idea y, al t�rmino del primer a�o, como tantas empresas, descubrir que o no estaban para eso o que no ten�an ni el coraje, ni la vocaci�n, ni la perseverancia, ni los conocimientos o que lo que produc�an no ten�a la demanda esperada?
Hemos visto muchos de estos j�venes, a�n padres o madres de familia, atreverse a montar sus empresas, matricularse en las c�maras de comercio, registrarse ante la Dian, formalizarse para luego tener que recorrer la pesadilla de los tr�mites, ante las instituciones oficiales, para liquidarlas por sus malos resultados.
En esto de alentar a los ciudadanos o alumnos a ser empresarios es necesaria mayor claridad y mayor trabajo en lo tocante al factor vocacional, con todo lo que ello significa, y a la vez, esto hay que respaldarlo con una legislaci�n que permita a estas empresas, mientras llegan a su madurez, gozar legalmente de los beneficios de la informalidad. Lo dem�s es falacia.

REFLEXIONES

Ø Ya ha transcurrido una doceava parte del a�o, y �qu� hemos logrado en este lapso?
ØAmamos esta regi�n que nos vio nacer pero nos duele inmensamente la incapacidad con la que se manejan sus problemas de seguridad ciudadana.
ØLas juntas directivas de las compa��as tienen que tener claro que su funci�n es agregar valor a la empresa desde su posici�n, no ser simples aprobadores de proyectos del ejecutivo.
ØLos gerentes de gesti�n humana de las empresas tienen que ser hombres o mujeres justos, con todo lo que ello significa. Los d�biles de car�cter no son capaces de afrontar las injusticias de lado y lado.
�Por qu� ser� que muchas veces quedamos tristes despu�s de una compra?
ØPreferimos sus cortas frases de est�mulo que usted nos env�a, a la b�squeda de premios o reconocimientos p�blicos.


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Ano XVII. No. 792 Febrero 11 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RELACION LABORAL

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Con base en reconocimiento mutuo de su igualdad

En administraci�n centrada en valores hemos venido insistiendo en dar a cada valor empresarial su justo peso. Lo econ�mico, lo social, lo humano, lo �tico, lo religioso, lo ambiental.
Pero, para ello hay que partir de la relaci�n laboral como un sistema, dentro del cual el ejercicio de las tareas se lleve a cabo conforme a un convenio entre iguales, basados en una concepci�n de aportantes: Aportante de capital, aportante de Talento, pero en plano de igualdad. No como hasta ahora.
Cuando se entienda as� la relaci�n laboral en la empresa, el campo para la confianza, la credibilidad, el buen entendimiento estar� allanado, y las acciones estimulantes o de incentivos o de premiaci�n por los resultados no se ver�n como una zanahoria m�s con la que se seduce a la gente para que rinda, sino que se entender�n como formas aptas para obtener la productividad, sin esguinces de explotaci�n o enga�o.(Hoy por hoy, t� sabes cu�ndo ciertos jefes necesitan algo especial de ti, porque ese d�a te soban las espaldas con mayor zalamer�a) Al valor capital, siempre, incre�blemente, la humanidad lo ha puesto por encima de los valores necesarios para orientar su vida, para regular su convivencia, o para transcender en su desarrollo. Es decir la misma humanidad se traga su propio anzuelo para su propio maleficio.
Es hora entonces de que se retome el camino, y la empresa, caracterizada en el pasado como sistema de explotaci�n humana, encuentre que el aportante de capital y el aportante de talento humano confluyen en su relaci�n con el macrosistema de la humanidad para que, al cesar la explotaci�n, se abra el campo de la realizaci�n bilateral con el sello de dignidad que imprime el reconocerse iguales, en su esencia, en ese emprendimiento que los inspira.
En otras palabras, humanizar la empresa, darle alma a la empresa en su relaci�n laboral, es entrar por los nuevos derroteros de la alta productividad obtenida con el entusiasmo, la lealtad, el compromiso y la entrega que se genera cuando el talento humano es reconocido y se reconoce como tal y, como tal, valorado, respetado y dignificado.

REFLEXIONES

Ø Las explicaciones mentirosas de ciertas empresas de servicios de salud, muestran su desinter�s por la gente y el gran inter�s por su dinero.
ØMucho cuidado con las tabletas que les da a sus hijos, hay proliferaci�n de virus pornogr�ficos que aparecen a un clip en programas originalmente seguros.
ØLos problemas de salud por raz�n de la contaminaci�n ambiental se han aumentado considerablemente en los �ltimos a�os, mas �qu� hacen las autoridades de salud, especialmente por los ni�os?
ØTanto jubilado que podr�a seguir aportando sus conocimientos a empresas nuevas o peque�as o a comunidades, que est�n gastando su tiempo en bober�as, cuando podr�an contribuir a su salud personal encarg�ndose, voluntariamente o mediante contrataci�n, de proyectos que los reten a mantenerse vivos, activos, reconocidos.
ØSer la m�s educada es un reto muy grande para la regi�n, porque la ignorancia, la calidad de la educaci�n, el desinter�s por el respeto de valores trascendentales es muy grande. Que ser la m�s educada no nos vaya a quedar grande.


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Ano XVII. No. 793 Febrero 18 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

JORNADA LABORAL

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Humanizada

No hay que exprimir a los trabajadores, administradores u operarios, por m�s h�biles y talentosos que sean.
Las empresas deben tener claras jornadas de trabajo, con sus horarios de ingreso y de salida. Si el trabajador requiere m�s tiempo para ejecutar su labor es preciso investigar si su rendimiento es inferior al normal esperado o si su carga de trabajo es mayor a la que pueda realizar durante esa jornada.
En uno y otro caso hay que tomar decisiones porque la empresa ni se puede dejar enga�ar ni puede ser inhumana con ellos.
En tiempo de reconocimiento de los derechos humanos, tambi�n a la empresa ello le compete, y, por lo tanto, ha de procurar que sus trabajadores puedan atender debidamente sus deseos y obligaciones familiares, sus tiempos de ocio, de recuperaci�n o de vida social.
Claro que el trabajador tiene obligaci�n de cooperar en caso de calamidades, o de emergencias en su trabajo, pero esto no puede convertirse en un modo corriente de operaci�n, a pesar de que se paguen horas extras y dem�s.
La empresa, como muchas empresas modernas, tiene que entender con claridad este mensaje, porque adem�s ello est� ligado al mejor rendimiento.
Conocemos empresas que solo abren sus puertas a determinada hora para iniciar su jornada y cierran al finalizar, sin que ninguno de sus trabajadores pueda permanecer en ella.
Otras no admiten, siquiera, que lleven trabajo a casa.
Tienen un profundo respeto por la familia y por el descanso de su trabajador.
Esto hay que generalizarlo en el mundo empresarial, con la convicci�n de que mentes y cuerpos sanos, sin el estr�s de las sobrecargas o la ansiedad de no poder concluir normalmente la tarea diaria, contribuyen mejor a la productividad.

REFLEXIONES

Ø M�dico: Hay tantos m�dicos tan consagrados, tan humanos y tan excelentes personas. Que esos sean tu ejemplo.
ØM�dico: Prec�vete de la pereza que no te deja entregar oportunamente ni las historias cl�nicas ni las �rdenes para medicamentos no-pos. No te escudes en que necesitas cinco d�as h�biles para entregarlas.
ØM�dico: Prec�vete de la avaricia que te hace atender primero los procedimientos que m�s dinero te pueden dar, que las consultas normales de tus pacientes.
ØM�dico: Aunque la cirug�a sea tu especialidad prec�vete del ambicioso af�n de operarlo todo cuando bastar�a con una receta de medicamentos.
ØM�dico: No caigas en la tentaci�n de retener a tus pacientes con citas m�dicas de control peri�dicas, cuando ya tienes la certeza de que est�n curados
ØM�dico: Ten la misma o mayor paciencia de la que exiges a tus pacientes.
ØM�dico: Un paciente mal atendido tiene influencia sobre otras diez personas, y cada una de esas diez personas sobre otras diez m�s. Una mala atenci�n, r�pidamente se informa y puede perjudicar tu fama de buen m�dico. Y eso se nota en tu consultorio.
ØM�dico: �Qu� fue lo que juraste al graduarte?


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Ano XVII. No. 794 Febrero 25 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

TIEMPOS DE MIEDO

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Alcaldes, no se equivoquen

El miedo es como una reacci�n natural, instintiva, ante los fen�menos agresivos de la naturaleza, de los poderosos, de los criminales y dem�s.

El miedo presenta diversas formas de manifestarse: P�nico, pasividad, inmovilidad, reacci�n agresiva, aislamiento, desplazamiento, fuga, conformidad, entre otros.

El miedo individual destruye la fortaleza personal, inhibe el emprendimiento, incrementa los mecanismos de defensa y deteriora, f�sica y mentalmente, la salud de quien lo soportan.

El miedo colectivo se esparce con la facilidad del fuego, enerva los �nimos del grupo, encierra comunidades en rejas invisibles, impide su desarrollo por las v�as c�vicas, y empuja, turbulentamente, las reacciones de las multitudes que prefieren enfrentarse a lo incierto, a dejarse matar en las encrucijadas u hondonadas de sus barrios o sus veredas.

Un pueblo con miedo es un pueblo subyugado, amordazado, acorralado, incapaz de denunciar porque sabe de la contaminaci�n procaz de las instituciones llamadas a preservar su vida, honra y bienes; porque conoce la inoperatividad de la justicia o su diligente aplicaci�n a los no poderosos; porque vive la presencia temporal de quienes, por las denuncias de los medios, acuden demostrando premura por su atenci�n para luego abandonarlos.

Una ciudad con miedo de sus ciudadanos a transitar por sus calles c�ntricas o barriales, que constantemente tienen que mirar para atr�s porque se sienten inseguros por el que les sigue, que no se atreven a enviar a sus hijos a los establecimientos p�blicos de educaci�n por los riesgos de frontera, que se encierran desde tempranas horas para no ser v�ctimas de una bala perdida, una ciudad as�, terminar� por contagiarse totalmente del miedo y dejar� de ser competitiva.

Alcaldes, no se equivoquen en su prioridad: Primero la seguridad, la paz, para que los ciudadanos puedan encontrar la felicidad en su vida de ciudad y gozar de su eterna primavera.

REFLEXIONES

Ø En muchas empresas todav�a encontramos jefes que gritan a sus trabajadores.
ØAdministrar requiere sabidur�a, prudencia, buen juicio y fortaleza. Administrador, si usted no tiene estas virtudes, esfu�rcese en obtenerlas, si no, siempre estar� en el lugar equivocado.
ØAdministrar una empresa en per�odos de bonanza requiere mayor capacidad administrativa que en per�odos de crisis. Cuando todo va bien, no se es tan exigente con el trabajo de los organismos de control. Cuando no, todo mundo anda a la caza de culpables.
ØSi usted tiene un trabajador al que a toda hora tiene que decirle qu� es lo que debe hacer, usted es un administrador arriero.
ØTrabajador, pon toda tu inteligencia, todo tu entusiasmo, todo tu talento al servicio de tu empresa, es mejor que te tengan que frenar a que te tengan que empujar. Mayor autonom�a es libertad.


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Ano XVII. No. 795 Marzo 4 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL MERITO INNOVADOR

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Homenaje a Medell�n ciudad innovadora

El mundo crece en todos los campos posibles de su innovaci�n. Todas las banderas se concitan para dar paso a una civilizaci�n arrolladora en tecnolog�a, en ciencia, en derechos humanos, en legislaci�n, que permita un mejor vivir.

Ese es el trasfondo enorme de la civilidad: la b�squeda constante de la calidad de vida de los seres humanos. Pero no hay una unificaci�n universal de los m�todos, de los sistemas para hallarla, y por eso las locomotoras de ese desarrollo se trenzan entre sus rieles sin avanzar como se quisiera y sin dejar de golpearse mutuamente.

Porque ponerse de acuerdo sobre qu� es lo que hace bien a la humanidad, qu� es lo que ella espera, y la definici�n del modo, levanta tanta contradicci�n que ideolog�as, sistemas, religiones, pol�ticas, tratan de imponer sus criterios por la convicci�n, por la seducci�n, por la fuerza, por el dinero o por la guerra.

Cada ideolog�a cree tener la certeza de sus mejores ideales y de sus mejores m�todos para conducir a esta humanidad a tiempos de mejor vivencia, y en esa din�mica se vilipendian, se enrostran, se matan, se degradan. Y a pesar de ello la humanidad sigue creciendo, para bien o para mal, porque ese es su destino, reinventarse.

Este proceso de crecimiento resulta, entonces, cruento cuando deber�a ser respuesta a la b�squeda de lo factible para la convivencia ciudadana ecum�nica.

Ser�n tiempos mejores cuando el hombre entienda que el bien universal solo puede hallarse por los caminos del bien ser, del bien hacer, del bien estar y del bien tener. Caminos de la �tica, para hacer fruct�fero el m�rito innovador.

REFLEXIONES

Ø Hay empresarios que en su af�n por lo social descuidan lo econ�mico. Hay otros que tienen tanto af�n econ�mico que descuidan lo social.
ØCualquiera sabe que cuando se va a crear una empresa, la pregunta fundamental es: �A qui�n y cu�nto voy a servir? La mayor�a se pregunta �Cu�nto voy a ganar?
ØEl servicio es la raz�n fundamental de la empresa, si no sirve fracasa. Si sirve bien, ser� exitosa.
ØHay una relaci�n estrecha entre las ventas y el cubrimiento de las necesidades de la gente, esto no puede perderse de vista en una empresa l�der.
ØEsa publicidad enga�osa que hace creer que lo m�s importante para una empresa es su responsabilidad social, y en su diario quehacer no hace sino explotar a sus trabajadores, exprimir a sus proveedores, mantener bajos niveles de calidad, y no respeta el ambiente, esa publicidad se vuelve contra ella.


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Ano XVII. No. 796 Marzo 11 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

VALORES Y COMPETENCIAS

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Diferencian la empresa noble

Mucho �nfasis deben poner las empresas en las competencias de los candidatos cuando realizan la selecci�n para los puestos de trabajo, sin quieren conservar y mejorar su nivel de competitividad.

De esas competencias que incluyen conocimientos, destrezas, caracter�sticas, habilidades, aptitudes, actitudes, h�bitos, y que tienen que ver con el ser, con el saber y con el hacer, en relaci�n con la tarea encomendada, hay algunas de su extensa lista que son fundamentales y que exigen verdaderos �nfasis formativos en esencia humana.

Muchas de ellas pueden adquirirse o desarrollarse, mientras otras son tan del natural de la persona que, si no se tienen, no se puede ser competente para el cargo

. En este mundo empresarial de b�squeda de resultados econ�micos, esas competencias tienen que estar exigidas por valores cardinales, para lograrlos por caminos de lealtad, legalidad, eticidad.

Por ello la empresa no puede dejarse deslumbrar de aquellos cuyo conocimiento y capacidad de gesti�n, de orientaci�n o de efectividad en el trabajo, los hacen lumbreras deseables para enfrentar el mercado pero que por carecer o estar disminu�dos de probidad, de responsabilidad, de respeto por la vida y por el ambiente, de solidaridad, de justicia, y dem�s valores esenciales, los hace incompetentes.

Competencias y valores, juntos, son capaces de diferenciar una empresa noble y digna, de una vil e infame. Competencias sin valores, no.

Trabajadores, con grandes competencias pero sin valores frenan cualquier competitividad empresarial.

REFLEXIONES

Ø �Cu�nto pierde un pa�s por un paro?
�D�nde queda la seriedad de quienes dicen que no tienen capacidad para acceder a la solicitud razonable de unos ciudadanos, para terminar cediendo ante su presi�n? �S� se pod�a? �O se promete y no se cumple?
�Qui�n va a pagar las p�rdidas de los ciudadanos particulares y de las empresas?
�Se est� obligando a la cultura del paro para poder conseguir de los estamentos del Estado lo que razonablemente podr�a obtenerse, sin causar tanto mal a la Naci�n?
ØLos gobiernos no pueden ser ni parecer enemigos de su pueblo. Protestar es un derecho constitucional.
ØNadie cree ya en los dientes que muestra el Estado, cuando amenaza con no dialogar o con sanciones si primero no se levanta el paro.


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Ano XVII. No. 797 Marzo 18 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

VISION DEL NEGOCIO

VALORES Y COMPETENCIAS

�Visionarios o negociantes?

Javier Ortego, en su listado de competencias laborales dice que �sta: de Visi�n del Negocio: "Reconoce y aprovecha las oportunidades, los peligros y las fuerzas externas que repercuten en la competitividad del negocio".

Esta competencia, exigible en los altos cargos de la empresa, hace �nfasis en la capacidad de emprendimiento que requiere la persona que lo ocupar�a; en la habilidad diagn�stica antecedente de las fuerzas externas que le retan o facilitan el sendero para la realizaci�n; en la maestr�a para observar con todo el realismo posible las oportunidades que se le presentan, y en la iniciativa necesaria para seleccionar las mejores alternativas. Esta competencia tambi�n es extensible a aquellos cargos de las unidades de negocios.

No obstante, si en el estudio de la persona que los ocupa u ocupar�, no se hace �nfasis en descubrir los valores que esta competencia requiere, estaremos dando paso a quienes creen que todo es v�lido, que los diagn�sticos pueden acomodarse, y que los retos pueden afrontarse con cualquier clase de truco o modo desleal o sucio con tal de obtener los resultados, a�n en contrav�a del c�digo de buen gobierno empresarial. De com�n ocurrencia.

Valores como: la verdad; el respeto por las disposiciones legales y los usos y buenas costumbres; la fidelidad a los m�todos y resultados de investigaci�n; la transparencia en la elecci�n de la alternativa de mayor beneficio para la empresa y del m�nimo o ning�n perjuicio para los dem�s, y la fidelidad a los principios de la propia empresa, son valores exigibles que deben acompa�ar permanentemente esta competencia.

Se trata de visionarios del negocio, no de arteros negociantes.

REFLEXIONES

Ø El desgobierno se est� apoderando de las ciudades. Lo comprueba el alto n�mero de homicidios.
ØEl periodismo sigue estando en la mira de los terroristas y delincuentes.
ØA Maquiavelo se atribuye que, para poder alcanzar prestigio hay que confrontar a la persona m�s prestante. Esto como que lo conocen bien algunos medios y algunos escritores.
�A los empresarios por qu� les da pena defender el sistema de empresa privada?
�Por qu� algunas empresas patrocinan programas radiales y televisivos que producen efectos da�inos en la vida familiar y social? �Todo por la publicidad? �D�nde dejan su c�digo de �tica, tan cacareado?
ØLa solidaridad tiene que ser el motor de las ayudas a los m�s necesitados, no la mera publicidad.


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Ano XVII. No. 798 Marzo 25 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PRODUCTIVIDAD Y BUENA FE

VALORES Y COMPETENCIAS

No comediantes

Tres elementos propone Javier Ortego para esta competencia laboral de la proactividad: Iniciativa, la que operativamente entiende como la que impele al trabajador a mostrar "un comportamiento emprendedor, iniciando y empujando los cambios necesarios con tenacidad". Creatividad, la que se�ala como generadora de "planteamientos y soluciones innovadoras a los problemas que se le presentan". Autonom�a personal, la que muestra como la capacidad de "toma decisiones con criterio propio, no como resultado de una simple reacci�n a su entorno".

Desde el saber, esta competencia exige reforzamiento permanente de la actitud de emprendimiento y de flexibilidad ante al cambio; de la aptitud para hacer planteamientos y presentar soluciones concretas y reales, y del dominio de los impulsos para obtener resultados colectivos con decisiones racionales, porque la iniciativa, la creatividad y la autonom�a personal subyacen en cada individuo en mayor o menor escala, y desde ella dar� la respuesta necesaria, innata o elaborada, de medici�n para la comparaci�n con la exigencia del perfil del cargo.

Pero desde el ser, estar� exigiendo valores como el autocontrol para evitar el desborde irracional de la imaginaci�n (hay quienes parecen un volc�n de arenas de ideas irrealizables); la capacidad de reconocer el error ante las posibles y humanas equivocaciones; la perseverancia para enfrentar las frustraciones; la humildad para aceptar la realimentaci�n de quienes han de llevar a cabo las realizaciones que la proactividad demandar�, y por sobre todo, la buena fe en su pr�ctica.

Trabajador, directivo, ejecutivo u operario, con mucha iniciativa, mucha creatividad y mucha autonom�a personal, sin buena fe, es un actor protagonista en la comedia del enga�o.

REFLEXIONES

Ø �Por qu� ser� que los pol�ticos corruptos o criminales o sancionados disciplinariamente, siempre caen parados?
�Por qu� ser� que hay tanto odio atizado entre los creyentes de diferentes religiones?
�Por qu� ser� que hay muertos por los cuales los mandatarios demuestran p�blicamente su pena, mientras a otros ni siquiera los dejan aparecer en sus estad�sticas?
�Por qu� la autoridad no entiende que los civiles no nos atrevemos a denunciar a los malhechores, por lo expuestos que quedamos los denunciantes, nuestras familias y nuestros bienes? Ni cobard�a, ni falta de civismo. Falta de garant�as constitucionales.


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Ano XVII. No. 799 Abril 1 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

AUTOGOBIERNO

VALORES Y COMPETENCIAS

En todos los puestos de trabajo

La competencia de autogobierno es vista por Javier Ortego en cuatro dimensiones, a saber: Disciplina: "Hace en cada momento lo que se ha propuesto realizar, sin abandonar su prop�sito a pesar de la dificultad de llevarlo a cabo". Concentraci�n: "Mantiene un alto grado de atenci�n ante uno o varios problemas durante un largo periodo de tiempo". Autocontrol: "Controla sus emociones y act�a de manera apropiada ante distintas personas y situaciones". Orientaci�n al logro: "Se enfoca a la consecuci�n de sus objetivos, tanto personales como de la organizaci�n".

El autogobierno es una competencia que tiene que ver con todos los cargos de la organizaci�n, en la proporci�n en que �sta va descubriendo que el superior rendimiento se obtiene en la medida en que una labor es enriquecida con mayor autonom�a.

En estas dimensiones hay coincidencia en que algunas competencias son valores humanos. Esta coincidencia hace que en ellas se haga m�s �nfasis en el h�bito desarrollado que en el conocimiento. A no ser que nos refiramos al conocimiento prudencial que es el propio de la �tica.

La disciplina y el autocontrol como valores son el resultado final de la b�squeda virtuosa de la conformaci�n de estos h�bitos en los individuos, lo que lo hace m�s centrado en sus decisiones con respecto a la b�squeda de sus resultados.

Indudablemente que depender� del cargo que se desempe�e el que su orientaci�n est� enfocada hacia el logro, hacia el poder o hacia la afiliaci�n, como medio de obtener resultados, y que su concentraci�n depender� del conocimiento que adquiera de las pr�cticas mentales para alcanzarlo.

En todos los puestos, cada trabajador debe tener mayor posibilidad de autogobernarse en la medida en que d� muestras de esta capacidad. Menos vigilancia, m�s productividad.

REFLEXIONES

Ø A veces llegan cartas en las que reprochan nuestra obsesi�n por la seguridad de la ciudad. Y con raz�n.
ØCada persona que matan, joven, viejo, motociclista, ni�o, es hijo o nieto de alguien. Y �qui�n quiere ver que le matan a su propio hijo o nieto?
ØCada persona que matan tiene padres, abuelos, una familia a quien les debe estar doliendo, y, nosotros s�, sentimos su dolor.
ØPorque, hoy ser� el hijo del otro, descarriado o no, pero ma�ana podr� ser el nuestro.
ØPor estas razones, alcaldes, es que nosotros exigimos, vehementemente, que su prioridad sea la seguridad, porque nos da miedo que nos arrebaten a nuestros hijos con cualquier bala perdida o con cualquier bomba dejada en cualquier puente o arrojada a cualquier establecimiento o en cualquier atraco o por cualquier conductor ebrio, como sucede.


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Ano XVII. No. 800 Abril 8 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

COMUNICACION

VALORES Y COMPETENCIAS

No es un simple mecanismo

La competencia de comunicaci�n es interpretada por Javier Ortego como la que contribuye a comunicar "de manera efectiva empleando tanto procedimientos formales como informales y proporciona datos concretos para respaldar sus observaciones y conclusiones". Como se observa hace m�s referencia a la mec�nica del proceso de comunicaci�n, como habilidad exigible a todos los cargos, en mayor o menor escala.

Pero, para el administrador, la competencia de comunicaci�n no puede verse simplemente como un mecanismo, sino que hay que vivirla como una actitud y una sabidur�a, las que dan la capacidad de plasmar en la mente de las dem�s personas el pensamiento, la idea, el mensaje que, elaborados inicialmente en el que desea trasmitirlo, llega con la fidelidad de su interpretaci�n y con la respuesta de realimentaci�n de quien lo recibe, para captar esa fidelidad, por su iniciador.

La comunicaci�n siempre, absolutamente siempre, persigue un fin, cualquiera que sea, pero lo persigue. Aqu� es donde entran en juego los valores �ticos en esta competencia.

Si bien es absolutamente admisible todo racionalismo y todo c�lculo en la forma y medio de comunicarse para lograr ese objetivo, no lo es cuando la intenci�n es aviesa o torcida; cuando se falta a la verdad; cuando se utiliza la reticencia o el "efecto de no decir sino en parte, o de dar a entender claramente, y de ordinario con malicia, que se oculta o se calla algo que debiera o pudiera decirse" (DRAE); cuando se muestra como beneficio para el otro lo que de suyo no le es provechoso; cuando a sabiendas del enga�o en la descodificaci�n del mensaje por parte del receptor, se le deja en su yerro; cuando se usa el eufemismo o "manifestaci�n suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresi�n ser�a dura o malsonante" (DRAE), para luego vaciar toda la mala intenci�n o rabia del coraz�n del comunicador. Pu�alada trapera.

La comunicaci�n en el cargo, como competencia que busca obtener resultados con su proceso, tiene sus l�mites y cualificaci�n en el respeto hacia el otro por su dignidad de persona.

REFLEXIONES

Ø Mientras los pol�ticos se trenzan en debates que s�lo los benefician, la industria decrece, la generaci�n de empleo se ve amenazada.
ØUno no ve la fuerza de las asociaciones de industriales para redireccionar la contracci�n de la actividad de sus afiliados.
ØLa banca no muestra la celeridad necesaria para transferir a sus usuarios los beneficios de las tasas de inter�s otorgados por el Banco de la Rep�blica.
ØQue la vivienda de inter�s social no se nos vaya a convertir en una bomba de tiempo por no poner en funcionamiento los mecanismos necesarios ante la posible incapacidad de pago de sus beneficiarios.
ØOjo, que en seguridad ciudadana todo no se vaya en til�n, til�n.
ØAdministrador: �Por qu� tienes que seguir gritando a quienes orientas para alcanzar los objetivos organizacionales?


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Ano XVII. No. 801 Abril 15 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ORIENTACION AL CLIENTE

VALORES Y COMPETENCIAS

No �nicamente desde la visi�n econ�mica

La competencia de comunicaci�n es interpretada por Javier Ortego como la que contribuye a comunicar "de manera efectiva empleando tanto procedimientos formales como informales y proporciona datos concretos para respaldar sus observaciones y conclusiones". Como se observa hace m�s referencia a la mec�nica del proceso de comunicaci�n, como habilidad exigible a todos los cargos, en mayor o menor escala.

Pero, para el administrador, la competencia de comunicaci�n no puede verse simplemente como un mecanismo, sino que hay que vivirla como una actitud y una sabidur�a, las que dan la capacidad de plasmar en la mente de las dem�s personas el pensamiento, la idea, el mensaje que, elaborados inicialmente en el que desea trasmitirlo, llega con la fidelidad de su interpretaci�n y con la respuesta de realimentaci�n de quien lo recibe, para captar esa fidelidad, por su iniciador.

La comunicaci�n siempre, absolutamente siempre, persigue un fin, cualquiera que sea, pero lo persigue. Aqu� es donde entran en juego los valores �ticos en esta competencia.

Si bien es absolutamente admisible todo racionalismo y todo c�lculo en la forma y medio de comunicarse para lograr ese objetivo, no lo es cuando la intenci�n es aviesa o torcida; cuando se falta a la verdad; cuando se utiliza la reticencia o el "efecto de no decir sino en parte, o de dar a entender claramente, y de ordinario con malicia, que se oculta o se calla algo que debiera o pudiera decirse" (DRAE); cuando se muestra como beneficio para el otro lo que de suyo no le es provechoso; cuando a sabiendas del enga�o en la descodificaci�n del mensaje por parte del receptor, se le deja en su yerro; cuando se usa el eufemismo o "manifestaci�n suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresi�n ser�a dura o malsonante" (DRAE), para luego vaciar toda la mala intenci�n o rabia del coraz�n del comunicador. Pu�alada trapera.

La comunicaci�n en el cargo, como competencia que busca obtener resultados con su proceso, tiene sus l�mites y cualificaci�n en el respeto hacia el otro por su dignidad de persona. Seg�n la Ley de Directrices B�sicas de la educaci�n brasilera, una persona es competente cuando "constituye, articula y moviliza valores, conocimiento y habilidades para la soluci�n de problemas, no solo rutinarios, sino tambi�n inesperados, en su campo de actuaci�n". Quiz�s es de las pocas definiciones que integra valores, conocimiento y habilidades. Porque, definitivamente, una competencia no puede desarrollarse sin su contenido de valores.

Por ejemplo, Martha Alles en su libro Direcci�n Estrat�gica De Recursos Humanos Gesti�n Por Competencias: El Diccionario: presenta la competencia de Orientaci�n al Cliente, como la que "Implica un deseo de ayudar o servir a los clientes, de comprender y satisfacer sus necesidades, aun aqu�llas no expresadas. Implica esforzarse por conocer y resolver los problemas del cliente, tanto del cliente final a quien van dirigidos los esfuerzos de la empresa como los clientes de los propios clientes y todos aquellos que cooperen en la relaci�n empresa-cliente, como el personal ajeno a la organizaci�n. No se trata tanto de una conducta concreta frente a un cliente real como de una actitud permanente de contar con las necesidades del cliente para incorporar este conocimiento a la forma espec�fica de planificar la actividad".

Si se observa bien, esta competencia podr�a exigirse y desarrollarse desde el solo valor econ�mico: Ver al cliente como un simple comprador de mercanc�a, entender sus necesidades para obtener las mayores utilidades en la respuesta dada, calcularle y esculcarle su bolsillo. Pero si a quien se le exige esta competencia, ve a su cliente como una real persona, con necesidades, que le busca para una orientaci�n y soluci�n, y no simplemente para que le venda, tendr� una actitud humana y digna tal que har� que su af�n de servir sea una contribuci�n al mejoramiento de esa vida, con una respuesta de mayor beneficio econ�mico-social.

Competencias laborales sin valores resultan poco eficientes para alcanzar los objetivos organizacionales y menos en la atenci�n al cliente porque �ste distingue, claramente, entre el servidor, el servil y el manipulador.

REFLEXIONES

Ø Administrador, recuerda, la enfermedad no distingue entre un orientador y su orientado.
ØAdministrador: Mide, a un trabajador que declina en su producci�n por problemas de salud, con la misma vara con la que te gustar�a que te midieran.
ØAdministrador: No hay que tolerar, pero s� comprender. Es diferente.
ØSindicato: �De qu� te sirve obtener grandes beneficios para tus asociados, si con tus exigencias quiebras la empresa?
ØLa contracci�n industrial es un hecho. Hay que prevenir sus dificultades, especialmente por su repercusi�n en el empleo.
ØEs hora de insistir en el prop�sito de reducci�n de otros costos, conquistar otros mercados, para no reducir personal. Eso distingue a un administrador humano.


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Ano XVII. No. 802 Abril 22 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

POBRE HUMANIDAD

VALORES Y COMPETENCIAS

�Dise�ada para autodestruirse?

Aquel viejo maestro se estremeci� al ver las escenas de televisi�n que mostraban los destrozos humanos y materiales causados por la explosi�n de unas bombas en Irak y de unas ollas en Boston.

En este �ltimo caso le parec�a incre�ble que una tecnolog�a artesanal fuera capaz de desafiar toda la fuerza de la inteligencia del pa�s m�s avanzado del mundo.

En estas escenas dantescas se ve�a el sufrimiento de seres humanos cuyo �nico delito era pertenecer a un pueblo grande, herido en todo el coraz�n, donde m�s duele: su gente.

Escenas similares a estas, pensaba el viejo maestro, son las que se viven en otros pueblos y a�n en nuestro pueblo, quiz�s en menores proporciones en cuanto a su impacto medi�tico, pero iguales de dolorosas por los ciudadanos muertos, heridos, destrozados f�sicamente, amputados o con secuelas que les recordar� toda la vida que fueron v�ctimas de un terrorismo justificado, estultamente, en que eso sucede en todas las naciones del mundo.

Al ver llorar, en una y otra parte, a ancianos, a ni�os, a j�venes, a mujeres, a hombres, el viejo maestro record� que l�grimas semejantes, tambi�n han hecho derramar en toda nuestra geograf�a colombiana las fuerzas de terrorismo que ahora quieren hacer creer que ellos son las v�ctimas de esos que tienen que soportar su barbarie.

Gran Maestro: �Esta humanidad est� dise�ada para autodestruirse, lacerarse? �C�mo puede esta humanidad sobrellevar tanta tragedia? �C�mo puede esta humanidad continuar avalando el camino del terror y la violencia como arma de lucha para conseguir prop�sitos pol�ticos, religiosos, econ�micos, sociales? �Hasta d�nde va a llegar con su estulticia?

El viejo maestro dej� de imprecar al Gran Maestro, y en el silencio de su coraz�n, y con ira, musit�: �Pobre humanidad!

REFLEXIONES

Ø Hay empresarios que creen que lo que auspician con su publicidad en algunos programas, no lesionan su familia. Pobres.
ØHay empresarios que dicen amar a sus hijos y no tienen el m�nimo remordimiento de conciencia de patrocinar programas que incitan al mal obrar.
ØHay empresarios que predican la honestidad, la lealtad, pero para que la apliquen los que trabajan con ellos. Ellos no.
ØHay empresarios que dicen proteger los valores familiares y mantienen pautas publicitarias en programas medi�ticos que atentan contra ellos.
ØDefinitivamente hay empresarios que juegan a doble banda. Dicen que en su empresa primero son los valores y los pisotean con su publicidad.


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Ano XVII. No. 803 Abril 29 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

GESTION PERSONAL

VALORES Y COMPETENCIAS

Quien deliberadamente resta tiempo laboral es un ladr�n

En gesti�n personal Javier Ortego incluye cuatro �tems para la definici�n de esta competencia: "Gesti�n del tiempo. Prioriza sus objetivos, programando sus actividades de manera adecuada y ejecut�ndolas en el tiempo previsto. Gesti�n del stress. Mantiene el equilibrio personal ante situaciones de especial tensi�n. Gesti�n del riesgo. Toma decisiones adecuadas en situaciones de gran responsabilidad y alto grado de incertidumbre. Productividad personal. La manera de organizarse y mantener los valores de producci�n".

En la gesti�n de tiempo, no es suficiente la organizaci�n o administraci�n de una agenda; involucra una disciplina personal que tiene que ver no solo con la pr�ctica constante de planearla, revisarla, controlarla, sino que requiere un profundo respeto al tiempo de los dem�s, as� sea el de sus orientados, lo que se reflejar� adem�s en la puntualidad en cada uno de los compromisos adquiridos.

En la gesti�n del tiempo tienen un papel importante dos valores como son el social y el �tico, adem�s del valor econ�mico que contiene y que frecuentemente es un rubro de los costos ocultos de una organizaci�n, por donde se escapa cantidad de dinero inimaginable e incontrolable.

Desde el punto de vista social el no cumplimiento de los per�odos se�alados para reuniones, para revisi�n de trabajo, para an�lisis de problemas, desestimula la labor del equipo, crea desconfianza si ese incumplimiento proviene del administrador, y esto origina incredulidad y agresividad en las respuestas de los colaboradores, cuando se les exige.

Desde el punto de vista �tico, el contrato de trabajo estipula claramente el tiempo que se pacta y por el cual se compensa; por ende, todo lo que signifique esguinces intencionados a ese tiempo pactado es sencillamente robo por parte de quien lo incumple.

El que resta, deliberadamente, tiempo a su jornada laboral, es eso, un ladr�n.

REFLEXIONES

Ø Hay entidades de salud que hacen reuniones con sus trabajadores en horarios en que perjudican a sus usuarios, y, peor a�n, sin avisarles oportunamente sobre la suspensi�n del servicio.
ØLos bancos contin�an con sus altas tasas de inter�s a pesar de las recomendaciones gubernamentales y lo bajo que captan el ahorro. No jueguen con su mercado, es riesgoso.
ØCuando no hay condenas por corrupci�n, o cuando las condenas son por tiempo muy reducido, el mensaje que se env�a es que el delito s� paga. Es cuesti�n de unos d�as en la c�rcel, y, luego, salir rico.
ØEn nuestros pa�ses latinoamericanos la Constituci�n Pol�tica se viene convirtiendo en colcha de retazos, al vaiv�n de los gobernantes de turno.


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Ano XVII. No. 804 Mayo 6 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA VIDA HUMANA PRIMERO

VALORES Y COMPETENCIAS

En prioridades no podemos equivocarnos

Estamos convencidos de que la vida humana tiene que estar por encima de todo, y que cada hombre o mujer tiene que valorar la vida de todo ser humano de tal manera que, el respeto a ella, llegue a ser algo connatural a la propia humanidad.

En esto tenemos que insistir y persistir, porque, si se desvalora lo humano, todo se desvaloriza.

Por eso, nos cuesta entender: Que quienes protestan leg�timamente por la muerte de los toros en la corridas, no lo hagan con igual o mayor ardent�a cuando saben que en su ciudad se han asesinado m�s de 300 personas, en lo que va corrido del a�o.

Que quienes protestan, con noble sentimiento, porque se destruye un nido de preciosas guacamayas, no lo hagan con igual o mayor ardor cuando la fuerza de la naturaleza destruye cientos de nidos de amor: viviendas.

Que quienes protestan, con vigor, admirablemente, por la contaminaci�n del r�o de su ciudad con tinturas, basuras, e inmundicias, no protesten con igual o superior fuerza cuando, durante el primer trimestre, han flotado en �l 20 cuerpos de personas asesinadas.

Que quienes protestan, valerosamente, por la tala de �rboles en su ciudad, no alcen su voz con igual valent�a cuando se siega la vida de los ni�os abusados, o se violan mujeres, en los rastrojos o en los bosques cercanos.

Que quienes protestan, con justicia, por los nobles caballos que a�n tiran de pesados carromatos, no protesten con toda la fuerza de su bondad, por los ni�os, y mujeres que tiran de las zorras con el producto reciclado de su d�a.

Pareciera como si todo ese sufrimiento humano lo vi�ramos como natural o merecido.

S�. Nos duele el dolor de los animales y de las plantas, pero nos tiene que doler mucho m�s el dolor humano.

Que nuestra nobleza y sentimiento por los animales y las plantas no nos haga seguir equivocando en las prioridades.

REFLEXIONES

Ø En esta �poca de embates de la naturaleza �c�mo ser� lo que sienten esas pobres familias que sufren su ensa�amiento, con destrucci�n y muerte?
�Por qu� los habitantes de algunos condominios no dejan tanto orgullo necio y tratan a los dem�s propietarios como compa�eros de la aventura de socios de sus vidas?
�Hasta cu�ndo tendr� que suceder que sigan muriendo ni�os por la p�sima o nula atenci�n del sistema de salud?
�Por qu� hay entidades de salud que se siguen riendo de la justicia, y no acatan sus fallos? Las intocables.
ØHay sindicatos del sector p�blico cuyas demandas ponen en riesgo sus instituciones, y administradores que ceden d�bilmente porque no les duele. No es su dinero.


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Ano XVII. No. 805 Mayo 13 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

GESTION PERSONAL (2)

VALORES Y COMPETENCIAS

Tomar decisiones demanda valores

En gesti�n personal Javier Ortego incluye tambi�n la Gesti�n del riesgo, y la define como la toma de decisiones adecuadas en situaciones de gran responsabilidad y alto grado de incertidumbre.
Todos, en cualquier momento de nuestra vida tenemos que tomar este tipo de decisiones. En la empresa, estos niveles de complejidad tambi�n se presentan para todos los que ocupan los puestos de trabajo, y, en todos ellos, habr� situaciones de gran responsabilidad y de alta incertidumbre.
Sin embargo, esta capacidad ha de estar reforzada por unos valores que tienen que estar adosados a ella como son: la responsabilidad, la prudencia, la diligencia, la justicia, la equidad, la fortaleza de car�cter, la fe en s� mismo, la actitud frente al yerro y la lealtad.
La responsabilidad que es entendida aqu� como la voluntad y el valor civil de responder por sus decisiones, as� su resultado sea adverso.
La prudencia que, inversa a la temeridad, har� que la decisi�n de alto grado de incertidumbre disminuya su riesgo por mayor racionalidad para asumirla.
La diligencia, contraria a la pereza, para obtener toda la informaci�n anterior requerida, y para el posterior control, a fin de comprobar su ejecuci�n y sus efectos.
La fortaleza de car�cter para tomar la decisi�n en el momento preciso sin la dilaci�n titubeante o miedosa.
La justicia y la equidad, porque suelen las decisiones beneficiar a unos con detrimento de otros, por lo cual es preciso templarla en el crisol de estos valores.
La fe y la certeza en la decisi�n asumida, que evitar�n la vacilaci�n en el momento de ejecutarla o la cavilosidad sobre su acierto, despu�s de tomada.
El reconocimiento del error y la actitud de correcci�n, cuando pese a todos los esfuerzos por tomar la decisi�n apropiada, las cosas no resultaron como se pensaron.
La lealtad, para asumir la decisi�n como propia y no como mensajero de ella.
Al ense�ar a tomar decisiones, tambi�n hay que reforzar estos valores que ellas demandan.

REFLEXIONES

Ø En el d�a de las madres, oremos sobre las tumbas de todas las que partieron, y honremos a las madres vivas, d�ndoles amor, mucho amor, antes que regalos.
ØEl espect�culo grotesco que dan los l�deres pol�ticos con sus mutuos insultos, solo buscan levantar los esp�ritus de los ciudadanos para conquistar sus votos. No te dejes usar.
�Si se sabe que durante los fines de semana se incrementan los cr�menes, por qu� las autoridades bajan la guardia durante estos d�as? Est� comprobado que los criminales no descansan cuando las autoridades s� lo hacen.
ØTrabajador guarda en tu mente y en tu coraz�n este lema: Soy buen trabajador y honrado.
ØEmpresario, sisar los pagos de seguridad social a tus trabajadores, se vuelve contra ti.


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Ano XVII. No. 806 Mayo 20 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HIPOCRITAS A CONVENIENCIA)

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Creen est�pida a la gente

Se ha dado en llamar "doble moral" a las diferentes actitudes de una persona. En unas, obra de acuerdo con los criterios �ticos que dice profesar y en otras, en contra de ellos. Cuando alguien obra as� no es que tenga doble moral, es que o comete una falta porque, en esa circunstancia, su libre albedr�o rechaza con pleno conocimiento, voluntad y advertencia, los principios �ticos que profesa, o yerra involuntariamente o, definitivamente, es un hip�crita a conveniencia.
Esa hipocres�a, a conveniencia, ha venido contagiando fuertemente a la humanidad que se est� acostumbrando a disfrazar de inter�s por la comunidad y por el ambiente, acciones que no les permitir�an alcanzar sus anhelos si se mostraran sus reales intenciones.
Por ejemplo: Hay medios que dicen tener inter�s en presentar las dos caras en su p�gina editorial y resultan prendiendo una vela a Dios y otra al diablo.
Bancos que buscan evitar costos de env�o de papeler�a a sus clientes y lo disfrazan de protecci�n del medio ambiente.
Gobernantes que trabajan en soluci�n de problemas de los m�s pobres, pero cuyo verdadero inter�s son votos o premios.
Comunidades que se asentaron en una zona donde tambi�n fueron arboricidas al hacer sus lujosas viviendas, y lo enrostran a los que construyen a su alrededor.
Comunidades que se ven perjudicadas en su privacidad, por una v�a que pasar� cercana y que otras comunidades necesitan, y levantan la voz a nombre del ambiente, cuando sus intenciones son otras.
Para evitar esa hipocres�a, creciente, lo mejor es que se muestre la realidad y, si al mostrarla se hallare que realmente hay beneficio mutuo, as� ha de impulsarse, sin esguinces, con la certeza de que la gente entender� que un medio tiene su l�nea editorial definida, pero da paso a otros conceptos; que un banco requiere reducir costos y a la vez se puede beneficiar al medio ambiente; que una comunidad al buscar sus propias comodidades, puede contribuir al mejoramiento clim�tico; que un gobernante se desvela por los m�s pobres pero que tambi�n le interesan sus votos que perpet�en su idea de gobierno. Y eso est� bien, muy bien.
Pero sin mentiras, sin esguinces, sin disfraces, de frente, porque la gente no es tan est�pida como piensan.

REFLEXIONES

Ø �Ay! Medell�n.
ØMedell�n, Medell�n, Medell�n. �Hasta cuando soportar�s que familias buenas sean desalojadas de sus viviendas?
ØMedell�n, Medell�n, Medell�n. �Por qu� no te has volcado a tus calles e inundado de protestas cada valla, cada muro de tu ciudad, para frenar la violencia del desalojo de hogares pobres pero buenos?
ØMedell�n, Medell�n, Medell�n. �No sientes que el desalojo se est� volviendo masivo y que las autoridades municipales, departamentales y nacionales, se sienten impotentes para garantizar la vida y bienes de los ciudadanos? Entonces �por qu� no te yergues con orgullo y dignidad en defensa de los m�s pobres, que lloran su desgracia?
ØMedell�n, Medell�n, Medell�n. O acaso �est�s esperando que empiecen a desalojar a los poderosos, a los industriales, a los pol�ticos, para empezar a reaccionar?
�Ay, Medell�n!


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Ano XVII. No. 807 Mayo 27 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

AUDITORES NO JUECES

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La justicia de los medios de comunicaci�n

Respaldados en la libertad de expresi�n, muchos medios, periodistas y comentaristas han desbordado su responsabilidad con la comunidad y se han constituido en jueces de sus conciudadanos, sin que nadie les haya otorgado tama�o derecho.
Hay quienes con solo escuchar a las partes dan su veredicto de culpabilidad y se�alan a su "saber y entender", que no parece tan leal, a quien se les ocurre culpable, y en el ardor de la competencia por ser el primero, olvidan el mandato constitucional de que todo ciudadano es inocente mientras no se le c-o-m-p-r-u-e-b-e lo contrario.
Claro que en nuestra cultura lo que impera es que todo ciudadano es culpable mientras no demuestre su inocencia.
Muchas honras mancilladas cuando no perdidas, muchas vidas destrozada por culpa de la ligereza de medios, periodistas y comentaristas que abandonan la investigaci�n cient�fica, necesaria para ser los verdaderos auditores sociales, que es el gran rol que les reconoce la comunidad. Jam�s el de jueces.
Esta auditor�a implica una metodolog�a seria, que permita el de descubrimiento de hallazgos y evidencias, demostrativos de las fortalezas o yerros en la conducta de entidades o personas, a fin de que sirvan de fundamento a la comunidad para formarse una opini�n veraz, pero insistiendo en el respeto profundo por la �ltima determinaci�n que tomen los jueces de la rep�blica cuando tales conductas lo ameriten. El auditor presenta los hechos hallados, el juez condena o absuelve.
Se nos est� yendo la mano en la defensa del derecho a la libre expresi�n, sacrificando el valioso derecho a la honra de los ciudadanos.
Y en una democracia, se ha dicho, que la honra es de tal valor que es preferible tener miles de delincuentes en la calle a que un ciudadano sea injustamente condenado.

REFLEXIONES

Ø Duele ver tanto soldado masacrado.
ØDuele ver los m�seros cambuchos en donde las tropas son acuarteladas expuestas a todas las inclemencias, adem�s del accionar traicionero de los criminales.
ØPero duele m�s percibir la rutina en la que caen generales y comandantes de esta rep�blica lo que facilita que sus tropas sean masacradas.
ØY mientras esto sucede, las entra�as de los colombianos parecen inconmovibles con lo que pasa con sus soldados. Como si eso estuvieran sucediendo en otro pa�s, no en su propia patria.
ØEntretanto, los invitados la mesa de la paz dilatan conversaciones esperanzadoras.


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Ano XVII. No. 808 Junio 3 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

GUARDIANES DE RECTITUD

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�Llamados a recoger?

No nos gustan servidores p�blicos, hombres de empresa, pastores, maestros, escritores que alzan su voz y su protesta por la forma como esta sociedad est� abandonando sus principios y por el peligro que corre de perder su identidad y su conciencia.
No nos gustan los hombres y mujeres que ante las grandes desviaciones de las multitudes, con su voz y con su ejemplo, predican el retorno a los valores universales de la vida.
Nos alegramos cuando los medios se ensa�an con esos hombres y mujeres, de bien, que creen y defienden que el derecho a la vida, el derecho a nacer, es un don inquebrantable.
Nos regocijan los pasos intr�pidos de los que creen que la venalidad, la corrupci�n, las coimas son propias del natural humano, y vemos y admiramos como vivos a los que hacen fortuna con el contrabando, con el narcotr�fico y con la estafa, y tildamos como bobos a los que por convicci�n son respetuosos del bien ajeno, o amasan su fortuna a fuerza de trabajo y perseverancia.
Nos alegra cuando el caricaturista se ensa�a contra hombres y mujeres buenos que ocupan cargos p�blicos o privados importantes, porque permanecen fieles a sus principios, y vemos con placidez que no osan caricaturizar los libertinajes que la humanidad siempre ha rechazado, por miedo a ser juzgados como sujetos poco modernos, "out".
No nos gustan los jefes-l�deres cumplidores de su deber disciplinados, puntuales, exigentes de los compromisos que hemos adquirido con ellos, porque preferimos a los blandengues a los que dejan hacer y dejan pasar.
No nos gusta esa gente que es capaz de decir "no o no pasar�", cuando la mayor�a est� equivocada.
Tenemos asediados a los guardianes de la rectitud con la complacencia de una gran parte de la sociedad, porque no nos gusta su verticalidad, y los deseamos flexibles como ca�a d�bil que se inclina a cualquier viento.
Nuestras actitudes, nuestras palabras, nuestras complacencias, est�n diciendo que los guardianes de la rectitud est�n llamados a recoger, cuando los necesitamos hoy m�s que nunca.

REFLEXIONES

Ø El cumplimiento de la palabra dada en la atenci�n posventa es fundamental para la fidelizaci�n del cliente.
ØEntre empresarios, no se necesita que todo quede por escrito. Por lo tanto la desconfianza generada por el incumplimiento de la palabra empe�ada har� que se pierdan negocios.
ØSi todo lo que se conviene entre empresarios tiene que ser resuelto en los tribunales, a las cotizaciones de los productos habr� que agregarle la tasa correspondiente al valor de esos procesos. Y los sacar� del mercado.
ØEmpresario, la buena fe en los negocios, el respeto por la palabra dada, no solo te da valor entre tus clientes y proveedores, sino que mantendr� en alto la competitividad de tu empresa.
ØPonle la firma.


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Ano XVII. No. 809 Junio 10 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

ESO ES EXPLOTACION

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Cuando la empresa es la �nica que gana

Stuart L. Hart considerado el padre de la "La base de la pir�mide", en la reciente reuni�n del BID en Medell�n, dec�a que esta teor�a: "ten�a que ser un gana y gana, porque si solamente la comunidad se beneficia y la empresa pierde dinero, es beneficencia social. De otro lado, si �nicamente la empresa est� ganando, eso es explotaci�n".
Ideas como estas hemos trabajado con frecuencia en este Correo de la Etica, pero a diferencia de los aplausos que Hart suscit� en su conferencia, las nuestras han tratado de acallarse, porque a muchos empresarios no les gusta nuestro lenguaje de responsabilidad social verdadera con la comunidad, no de palabra o de publicidad o simplemente de farsa.
Porque a muchos empresarios bancarios o relacionados con la banca, no les gusta que le gritemos que tienen derecho a sus utilidades pero no a exprimir o succionar el capital de los empresarios.
Porque a muchas empresas prestadoras de servicio de salud, no les gusta que les digamos que no es l�cito enriquecerse prestando malos servicios a la comunidad.
Porque a muchos empresarios les duele que le ense�emos a sus trabajadores a no tener sentido de pertenencia, sino lealtad y compromiso con la empresa donde trabajan, porque el concepto de sentido de pertenencia es dependiente y explotador, y el de lealtad y compromiso es obligante para ambas partes. Bilateral.
Porque hemos insistido que los empresarios tienen que humanizarse y humanizar los puestos de trabajo, para abandonar las viejas pr�cticas de servidumbre.
Porque les hemos repetido hasta la saciedad que creemos en el sistema de empresa privada como factor de desarrollo de la naci�n, pero una empresa privada fundamentada en un capitalismo social, no en un capitalismo manchesteriano o salvaje que solo piensa en explotar para su propio beneficio.
Afortunadamente Hart pronunci� esa frase: si "�nicamente la empresa est� ganando, eso es explotaci�n" y el BID insisti� en que hay que trabajar por los m�s pobres y "no hay mayor rentabilidad que hacer el bien", porque, a ellos, nadie osar�a tacharlos de subversivos ni de anticuados.

REFLEXIONES

Ø Est� bien que nos opongamos a los mega proyectos que causen graves perjuicios al medio ambiente, pero esta oposici�n tiene que ser absolutamente racional.
ØEl desarrollo de los pueblos est� demandando infraestructura y construcciones que son vitales para el futuro de una naci�n, por ello hay que guardar un gran equilibrio entre ellas y el ambiente.
ØLos empresarios tienen que haber aprendido suficientemente a manejar la relaci�n de negocios con pa�ses que no respetan el derecho a la propiedad empresarial. Aunque les pinten p�jaros de oro.
ØEl fomentar el odio entre las regiones de un mismo pa�s no beneficia a la naci�n.
ØEst� bien la emulaci�n entre las ciudades y regiones pero es reprobable que incite al rechazo o discriminaci�n como lo que se observa en algunos "realitys"


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Ano XVII. No. 810 Junio 17 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

META CUMPLIDA

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Siembra con amor

Aquel viejo maestro, sentado bajo las ramas el viejo �rbol del parque que hac�a tiempo no visitaba, al contemplar en el horizonte su bella ciudad, se ensimism�.
Ve�a sus largos a�os de magisterio en las escuelas, en los colegios, en las universidades p�blicas y privadas, y, en ellas, legiones de ni�os y de j�venes que cruzaron por sus aulas, en quienes busc� escanciar sus saberes para despertarles una fe profunda en sus capacidades y en sus valores.
Vio a muchos sobresalir en el liderazgo de su regi�n y de su ciudad bajo el lema de "Trabajo y rectitud". Pero tambi�n vio a otros sucumbir bajo el peso del ansia de poder, de la ambici�n y del enriquecimiento il�cito.
Vio a tantos, construir sus sue�os familiares, con la fuerza del amor y la alegr�a de sus descendencias, mientras otros se sum�an en el inmisericorde mundo de la drogadicci�n, de su vida y de sus sue�os muertos.
Por la mente del viejo maestro desfilaron gobernantes, economistas, administradores, ingenieros, hombres y mujeres de empresa que forjaron sus ideales en las vetustas sillas universitarias, desde donde le segu�an, convencido, �l, de que sus "palabras no se perder�an".
Pero dentro de los hitos m�s recordados con satisfacci�n y alegr�a fueron: Aquel d�a en que varios alumnos del d�cimo semestre de ingenier�a administrativa, se acercaron a �l y le dijeron: Profe, ens��enos �tica en la empresa. Su piel todav�a se brota al recordarlo, porque fue, en aquel momento, cuando naci� todo el trabajo de �tica civil empresarial y de administraci�n centrada en valores, en fax, en internet, en email, en radio, en libros, por m�s de diecis�is a�os ininterrumpidos.
Y el otro, cuando recibi� una carta de un alumno en la que le dec�a que hab�a comprobado que la �tica en los negocios, esa que �l le hab�a ense�ado, s� pagaba.
Gran maestro, grit� el viejo maestro levant�ndose como electrizado, he sembrado con amor. Esta parte de la tarea est� cumplida. Perm�teme recoger con abundancia.

REFLEXIONES

Ø Hay que insistirles a los l�deres sindicales en que, por encima de los beneficios cortoplacistas de muchas de sus demandas, tiene que estar la supervivencia de la empresa para bien de todos. Ese ser� el mayor beneficio mutuo.
ØTienes que entender que adem�s de ser efectivo en tu trabajo tienes que ser un ser humano con valores.
ØEl empresario que no tiende su mano al trabajador con dificultades, dif�cilmente podr� recibir ayuda cuando le sea necesario.


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Ano XVII. No. 811 Junio 24 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA FARSA ETICA DE LA EMPRESA NO ETICA

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Puro negocio

Hay empresas que gritan a los cuatro vientos que su capital mayor es su Talento Humano, y graban en los frontispicios de sus instalaciones: "Aqu� lo m�s importante es el hombre". Eso est� bien, pero muy bien, si corresponde a la realidad interna.
Pero hay muchas empresas, tal vez demasiadas, cuyas manifestaciones son huecas, vac�as, mentirosas, llenas de incoherencia entre lo que predican y lo que practican. Pura farsa. Pura falacia. Puro negocio.
Cuando una empresa despliega una gran publicidad en la que convence al p�blico de que lo m�s valioso es su talento humano mientras su gente est� recibiendo, por correo, intempestivas y fr�as cartas de despido con las que le cancelan su contrato de trabajo, y las rematan diciendo que espera que los d�as que faltan para su salida, los trabaje con el mismo entusiasmo y amor como ha venido trabajando, uno tiene que resentir el ambiente de organizaciones de esa naturaleza y solidarizarse con los, as�, despedidos.
Esto prueba lo que tanto hemos insistido aqu�, y repetido hasta la saciedad, que no se debe tener sentido de pertenencia a la empresa, sino lealtad y compromiso, mismos que deben exig�rsele.
En cambio, una empresa, �tica coherente con sus circunstancias y sus palabras, cuando tiene que llegar a medidas tan extremas por sus dificultades, llama a las personas, no se esconde tras una simple carta enviada, les explica su real situaci�n, lamenta la decisi�n que tiene que tomar con ellas en ese momento, pero con dignidad, con respeto, con comprensi�n y con justicia. Porque en ella, pese a sus dificultades, sigue siendo el hombre lo m�s importante.
Una empresa �tica nunca pagar� a sus leales servidores con una patada en el trasero. Gr�benselo, gerentes de Gesti�n Humana.

REFLEXIONES

Ø Cuando tengas dificultades con uno de tus trabajadores, dale una nueva oportunidad, pero expl�cale con claridad lo que esperas de �l.
ØSi recae, dale una segunda oportunidad, pero esta vez advi�rtele, con claridad y con firmeza, las consecuencias de una nueva reca�da.
ØEs posible que si das una tercera oportunidad demuestres m�s tu debilidad que tu capacidad de administrar.


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Ano XVII. No. 812 Julio 1o. de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL TRABAJADOR MARRULLERO

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Administraci�n firme

Al trabajador suele verse como v�ctima del poder de la empresa, y se le considera la parte d�bil en esta relaci�n. De all� se desprende que, en juicio, la Rep�blica tienda a favorecerle. Pero no hay que olvidar que as� como hay buenos trabajadores, honestos, transparentes, los hay marrulleros y desleales.
El trabajador marrullero parte de un principio equivocado: El jefe-l�der no se da cuenta.
Con base en esta creencia hace y deshace en su ausencia y conf�a en que no se conocer� la maldad de su coraz�n ni sus protervas actitudes.
Mas, tarde o temprano caer�, porque sus mentiras son castillos de naipes. Sus erradas licencias en cualquier momento lo delatar�n, y esa sensaci�n de desconfianza que inspira su astucia tramposa o de mala intenci�n, terminar� por delatarlo.
Al marrullero hay que confrontarlo, con franqueza, advertirle sobre lo err�neo de su conducta. Tratar� de negarlo, pero habr� de tenerse claridad en la pruebas. Podr� d�rsele otra oportunidad, pero ser� una oportunidad con mucho seguimiento, porque las marruller�as suelen formar h�bito, y la confianza, una vez en decadencia, dif�cilmente vuelve a recuperarse a plenitud. Exigir� mucha mente abierta, mucha firmeza y una constante confrontaci�n de las realidades y de la contrici�n perfecta por su mal comportamiento.
El problema mayor resulta cuando ese trabajador tramposo tiene un conocimiento fundamental para la empresa, que hace que sienta la necesidad de sus servicios. Tal vez ah� podr� d�rsele una segunda oportunidad, pero ser� imprescindible capacitar su reemplazo desde la primera circunstancia, porque una tercera recaida har� imperativa su desvinculaci�n, sin importar el costo.
Es mejor un trabajador con menos conocimiento pero honesto, leal y comprometido que uno marrullero, porque el conocimiento puede ser dado, el valor �qui�n sabe?

REFLEXIONES

Ø El periodista tiene que respaldar con su actitud y su hombr�a de bien lo que dice p�blicamente o en sus reuniones de trabajo.
ØEscudarse en que tiene derecho a la intimidad cuando su mal comportamiento ha sido visible, es demostrar poco valor civil.
ØEst� bien que las asociaciones defiendan a sus asociados, pero cuando el asociado es vencido en juicio, se debe admitir el fallo con todas sus consecuencias. Lo dem�s es esp�ritu de cuerpo no deseable.


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Ano XVII. No. 813 Julio 8 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL RESPETO A LA NORMATIVIDAD

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Se gana

En la administraci�n centrada en valores no puede desconocerse la tendencia global a mayor autonom�a del ser humano y consecuentemente a su menor dependencia.
Esa tendencia est� m�s generalizada por la influencia del inmenso avance tecnol�gico que ha dejado rezagado el proceso formativo tradicional, lento frente al impacto de los medios que llegan con velocidad extraordinaria y con gran convicci�n y capacidad de convocatoria masivas, menos racionales y m�s sentimentales.
Los enormes movimientos pol�ticos sociales modernos que se est�n imponiendo con fuerza tal, capaz de derrocar gobiernos tras gobiernos, son una demostraci�n de ese nuevo poder que arroya lo educativo intramural.
Existe hoy, un mundo distinto que est� cuestionando toda normatividad racional o no, justa o no, que est� demandando libertades sin freno, que est� presionando la revocatoria de toda orden por leg�tima que sea.
A nada de esto escapa el mundo empresarial moderno que tiene que revisar su sistema tradicional de autoridad porque en este mundo, por razones de competitividad y productividad, la normatividad seguir� siendo requerida.
Mas, su acatamiento ha de nacer de una profunda convicci�n humana de respeto a la norma por raz�n de su necesaria presencia, no por el capricho o por la imposici�n intimidatoria. La normatividad que basa su respeto en el miedo, solo produce rencor.
El respeto a la norma se gana, parad�jicamente, con mayor autonom�a, mayor demanda de autocontrol y aplicaci�n de una disciplina formativa que permita el crecimiento de la autorregulaci�n de la conducta laboral.
Indudablemente, esto reclama alta solidez individual en la que los medios son lentos como instrumento para fortalecerla porque apuntan m�s al sentimiento que a la raz�n, por ello no puede descuidarse la continua formaci�n humana al interior de la empresa para consolidar esa solidez personal, necesaria para acatar, con respeto, la normatividad.

REFLEXIONES

Ø Las enormes exigencias sindicales a las empresas resultan poco serias por exageradas.
ØIgualmente son poco serias las min�sculas ofertas de la administraci�n ante las aspiraciones de los sindicatos.
ØUnos y otros juegan a que uno gane y el otro pierda.
ØPero en la empresa moderna, cuando se busca que uno y otro ganen, las demandas y las ofertas son serias, racionales y ajustadas a sus reales condiciones.


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Ano XVII. No. 814 Julio 15 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

GESTION HUMANA

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Nuevo perfil

La administraci�n centrada en valores est� exigiendo nuevo perfil para el cargo de Gesti�n Humana.
Atr�s quedaron los �nfasis en profesiones expertas en litigar o en el trato parental del trabajador o en el rigor cient�fico del mando.
Unas y otras han contribuido, de buena fe seguramente, a caldear los ambientes de trabajo por su refuerzo a la lucha interna entre el capital y el trabajo.
Cuando las empresas han entendido que capital y trabajo son aportes que se hacen desde la �ptica de la propiedad econ�mica, intelectual y f�sica, tiende a reducirse la distancia marcada por las pr�cticas del viejo capitalismo salvaje entre estos dos fundamentales pilotes de la econom�a empresarial.
El capitalismo social moderno empieza a sentir el rigor reflexivo del cambio estructural de la concepci�n del capital y trabajo, como lo que son: aportantes para alcanzar los objetivos.
Y uno y otro empiezan a dejar de ver el campus empresarial como el lugar lucha, para verlo como el lugar donde se dan las grandes realizaciones para los beneficios mutuos de esa organizaci�n de personas, que piensan en s�, pero tambi�n en la comunidad y en el pa�s.
Esto demanda, entonces, un perfil humano acorde, del hombre o mujer que es llamado a ocupar el cargo de gerente de Gesti�n Humana y de todos los que desde esta �rea aportan y contribuyen con sus conocimientos para seleccionar, integrar, formar, compensar, proteger personas y ambiente, proyectarse socialmente, fomentar el clima organizacional deseado, y dem�s.
A veces habr� que recurrir a los tribunales para conciliar diferencias pero eso deber�n hacerlo oficinas especiales "outsorsing", porque, en el nuevo estilo administrativo, el pleito ha de ser excepcional.
Pleiteadores, administradores d�biles o cient�ficos fr�os, no caben ya en los modelos de gesti�n humana empresarial, fundamentada en valores. Gerente, aprovecha y reflexiona sobre tu propio perfil.

REFLEXIONES

Ø La lealtad en el trabajo se ense�a con el ejemplo.
ØLa puntualidad en el trabajo se contagia si nos lo proponemos.
ØEl di�logo en la empresa no puede entenderse como agotadoras reuniones.
ØLa empresa no puede prestarse a ser campo abonado para relaciones lujuriosas.
ØTampoco puede prestarse para ser campo de discriminaci�n por credo, raza, g�nero o posici�n econ�mica.


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Ano XVII. No. 815 Julio 23 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

VALLAS HUMANAS

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Respeto por la gente

Hay grandes empresas que est�n convirtiendo a sus trabajadores en s�ndwiches humanos de publicidad con los uniformes que les est�n exigiendo vestir.
Obligados por disposiciones laborales a dotarlos de vestuario y zapatos, est�n aprovechando para poner toda clase de publicidad sobre ellos.
La sagacidad publicitaria suele ser muy grande pero debe tener l�mites de respeto cuando se trata de usar el cuerpo humano como medio de difusi�n, m�s cuando en sus contratos de trabajo no est� especificado este rubro.
Que un ciclista, un futbolista base sus ingresos en el mayor n�mero de anuncios que pueda llevar sobre su cuerpo es admisible porque se deriva de un contrato, pero que al trabajador de una empresa se le cargue con anuncios, como se cargan las paredes y las g�ndolas, es impropio.
Uno porta con orgullo el uniforme de su empresa, cuando siente que hay respeto por su apariencia personal. No se averg�enza de llevar su logotipo discreto sobre el coraz�n, pero pesa demasiado sobre las espaldas o en los pantalones o las faldas.
Nunca vemos, ni veremos, a un gerente de una de estas empresas apayasado con los anuncios de sus publicistas sobre su vestimenta.
�Por qu�, entonces, a sus trabajadores s�?
�Por qu� los cosifican y los irrespetan como personas que son, como Talento Humano que aporta, como seres humanos sensibles a la est�tica y cuidado de su apariencia personal?
�D�nde han quedado las declaraciones del C�digo de Buen Gobierno y de �tica?

REFLEXIONES

Ø Se pierde mucho tiempo en el trabajo por conversaciones amistosas innecesarias.
ØAdministrador: Nunca dejes que el miedo interfiera en tus decisiones.
ØDa tristeza ver tanto despliegue militar y tan reducida capacidad para vencer a los enemigos de la democracia.
ØEl crimen contin�a apoder�ndose de nuestras ciudades. Para las autoridades parece que no hay nada m�s qu� hacer.


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Ano XVII. No. 816 Julio 30 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HOMBRE DE NEGOCIO Y HOMBRE DE COMERCIO

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As�, como personas

El mundo de los negocios est� pasando por un per�odo de revisi�n, a fondo, de sus usos y costumbres.

No concebimos que en pleno Siglo XXI, haya negociantes, ni comerciantes. Esos que anteponen su inter�s personal al servicio. Esos que buscan c�mo esquilmar los bolsillos de aquellos a quienes dicen favorecer con la compraventa de sus productos o sus animales o sus insumos. Esos que tienen como lema el que, en un negocio, a�n a sus mismos padres se los llevar�an en los cachos.

En este siglo se habla ya no de negociantes sino de hombres de negocios, ya no de comerciantes, si no de hombres de comercio.

La diferencia que existe entre negociante y hombre de negocios, y entre comerciante y hombre de comercio, est� en la humanizaci�n del oficio. Cuando uno dice: Hombre de negocios u hombre de comercio, lo est� enalteciendo, lo est� personalizando, lo est� dignificando, lo est� valorando por sus cualidades y capacidades. No as� cuando dice negociante o comerciante.

El hombre o la mujer de negocio o de comercio es un ser humano, con grandes habilidades, visionario, emprendedor, que se enorgullece de ser persona; que entiende su tarea como servicio al cliente, al que acepta, ayuda y respeta tambi�n como persona; que se capacita y actualiza para la noble tarea de ser �til, sin servilismos, sin dobleces, sin ventajosas ganancias enormes para �l y p�rdidas grandes para los dem�s; que sabe de la importancia de satisfacci�n del consumidor y que llega hasta el punto de hacerle desistir de un negocio, de una compra, si percibe que no es bueno para su cliente.

Y �t�, c�mo te sientes?

REFLEXIONES

Ø Los chismes en la empresa son mayores cuando la estabilidad laboral est� amenazada.
ØAdministrador: Quita, ahora mismo, de tu lenguaje esa frase: Si te gusta, bien, o si no, te vas.
ØUn trabajador no necesita asociarse cuando la empresa le ofrece estabilidad, remuneraci�n adecuada, seguridad, formaci�n profesional, ayuda en momentos de calamidad y trato respetuoso como Talento Humano que aporta.
ØTrabajador: S� leal para que puedas exigir lealtad.


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Ano XVII. No. 817 Agosto 5 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

S� FUERTE

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Reconoce el momento de tu vida

Cuando la tarde de la vida cae sobre tus hombros como queriendo descargar sobre ellos el peso de tu existir, entonces, s� fuerte.

La fortaleza es un don que en momentos de angustia llena tu vida, pero que se pierde cuando dejas de ejercitarla y, entonces, vas viendo, con temor, c�mo la soledad desasosiega tus recuerdos y como los amigos se decantan para ir quedando aquellos, solo aquellos que buscaron en ti tus valores solidarios y familiares.

Los otros, los otros se han ido por caminos diferentes, con lealtades distintas, tras el poder que t� ya no ostentas de llenar sus copas o sus arcas, de facilitarles su trasegar por sobre sus circunstancias vitales.

D�jalos y reconoce el momento de tu vida: valora tu experiencia, apreh�ndete a tu sabidur�a y fortal�cete en ellas, as� como la hiedra se aferra al pe�asco para no sucumbir en las borrascas y sentir su calor cuando el sol cae.

Experiencia, sabidur�a, amistad y familia, ser�n los potencializadores que te permitir�n permanecer enhiesto, desafiante ante los vaivenes y vicisitudes de tu vida, porque tu alma es fuerte y en el propio valor, probada.

No importa lo lejos o cerca que est� tu horizonte, en tu propia fortaleza hallar�s la calma y el sosiego que viene despu�s de toda tempestad vencida.

Fortalece tu cuerpo y tu esp�ritu y as� declinar�s como los robles cuando reposan, al fin, sobre los �rboles, aquellos a quienes dio cobijo.

Si no te ocupas en fortalecerlos, tiembla, s�, tiembla. La agon�a de la edad que atardece es densa. Enormemente densa.

REFLEXIONES

Ø En tus negocios busca siempre ganar pero que tambi�n los dem�s ganen.
ØAplaude realmente a quien se lo merece, no lo aplaudas porque otros lo hacen.
ØQue no se diga de ti que eres un ingrato. La ingratitud duele.


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Ano XVII. No. 818 Agosto 12 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

S� NOBLE

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Irradiar� tus sombras cuando atardezcas

Cuando la ingratitud o la traici�n o la mentira llenen tu vida de desesperanza, s� noble.

La nobleza, entendida como lealtad, honestidad y rectitud, se reciente cuando alguien, en quien has confiado, te enga�a, te difama, te calumnia, te vilipendia, o cuando un enemigo u opositor acude a ello para deshonrarte, para da�arte, para zaherirte.

Pero tu alma noble encontrar� en sus propios principios el valor necesario para evitar que pagues con la misma falsa moneda, con la que se compra la venganza en el mercado oscuro de la ruindad.

Doler� y sentir�s el sabor de la amargura, el desaliento de tu vivir y el ya duro calvario de la defensa de tu virtud.

Pero recto en tu obrar, honesto en tu proceder, leal con tu conciencia, tomar�s el camino que te se�ale la justicia y, en ella esperanzado, encontrar�s la calma para entender que la vileza te acechar� constante mientras permanezcas inc�lume en el pedestal de tu valer.

Y triunfar�s, temprano o tarde, ante la justicia humana o la divina, pero triunfar�s sin las ligaduras del mal hacer, del mal decir o del mal pensar que te atar�an a los avernos infinitos de tus remordimientos.

S� noble, que tu nobleza te engrandecer�, y tu honor irradiar� las sombras, cuando el sol se oculte solidario con el atardecer de tu vida.

REFLEXIONES

Ø De 180 d�as, 16 sin homicidios en la ciudad. �Y se vanaglorian de sus �xitos en protecci�n ciudadana!
ØSi fueran 16 d�as con homicidios y 164 sin ellos, tampoco habr�a lugar para vanagloriarse.
ØMedell�n, 0 homicidios en 360 d�as, ser�a la noticia de la cual nos gloriar�amos.
ØSomos reiterativos en esta denuncia, porque nos duele la p�rdida de vidas humanas, cualesquiera que ellas sean, y la manipulaci�n de sus nefastas estad�sticas.


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Ano XVII. No. 819 Agosto 19 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

SIN HAMBRE

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No se rinde

Suena duro este titular.

Pero el hambre f�sica, el hambre de ser, el hambre de saber, el hambre de poseer, el hambre de creer, el hambre de triunfar, el hambre de autonom�a y reconocimiento, son los verdaderos impulsores de la actividad en el hombre y la mujer que trabajan.

Cuan hay saciedad, cuando hay satisfacci�n plena, la tendencia es a la improductividad. Esto es comprobable en j�venes futbolistas que cuando se sienten satisfechos no tienen la misma ardent�a en el campo de juego, en sudar la camiseta.

Con excepci�n del hambre f�sica, el administrador ha de estimular que el hambre de saber, de poseer, de creer, de triunfar, de ser aut�nomo, de ser reconocido socialmente, est�n siempre presentes como insaciadas en cada uno de sus trabajadores, porque ellas son el motor de la actividad participativa en la empresa, y la fuerza que le har� buscar su desarrollo personal, empresarial y social.

Difiere esta actitud estimuladora, de la negaci�n sistem�tica del empresario a que el trabajador logre niveles de satisfacci�n adecuados que le sirvan de plataforma para tener mayores ansias.

Que su trabajador tenga hambre de ser es fundamental para el �xito mutuo, porque, el trabajador saciado en sus aspiraciones de ser, no tiene alicientes para mayores logros y tiende a la improductividad y al desencanto.

REFLEXIONES

Ø El gran n�mero de reuniones ineficaces en la empresa, la vuelven improductiva.
ØLas comunicaciones empresariales desbordas, pueden contribuir al caos que se quiere evitar.
ØLa falta de comunicaci�n de la empresa con la familia del trabajador puede ocasionar distorsiones que no favorecen su imagen.


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Ano XVII. No. 820 Agosto 26 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PULCRITUD

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Refleja tu alma

Cuando quienes te rodeen usen un lenguaje vulgar en sus conversaciones o unos gestos inciviles, act�a con pulcritud.

Hombres y mujeres juegan a la decadente utilizaci�n del lenguaje como si en ello concentraran la energ�a de su expresi�n, como si quisieran sobresalir con su ramploner�a de entre quienes usan los m�s incultos vocablos o gestos, como si quisieran regurgitar todo aquello de lo que han estado llenando sus almas.

Esta falta de esmero en el hablar pone a la persona al borde de la falta de esmero en su conducta, porque como se habla se obra.

La tolerancia familiar al lenguaje burdo de sus miembros ha desencadenado ese marem�gnum comunicacional que se repite una y otra vez en la casa, en el jard�n, en el colegio, en la universidad, en la empresa, y que tambi�n est� inundando emisoras y programas televisivos y, peor a�n, lo est�n utilizando algunos predicadores, profesores y mayores, como formas de atraer a los j�venes.

No es que haya palabras malas de por s�, es que las o�mos usar sin su significado original o con chabacaner�a o con tosca intenci�n de generar atracci�n o relaciones o con �nimo coloquial o jocoso, donde y con quien no deber�an usarse jam�s.

En medio de todo, es apasionante ver c�mo, en j�venes generaciones ejemplares, el bien hablar o bien decir se cultiva.

Los administradores est�n llamados a perpetuar ese bien hablar en la empresa por el respeto debido en relaciones laborales dignas.

La pulcritud del lenguaje y de los gestos tambi�n refleja la del alma.

REFLEXIONES

Ø Hay empresas del Estado que por su desorganizaci�n causan serios perjuicios a ciudadanos que han cumplido lealmente con sus requerimientos pecuniarios.
ØUn administrador no puede estar culpando p�blicamente a sus practicantes por posibles errores. Ha de responsabilizarse �l y tomar las medidas correctivas del caso al interior de su organizaci�n. Los practicantes, por su dinamismo, tienen que ser muy bien informados sobre sus responsabilidades.


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Ano XVII. No. 821 Septiembre 2 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HAZTE VER

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Por el respeto a la honra

Cuando, en tu presencia, alguien hable mal de cualquiera que est� ausente, hazte ver.

Si consideras que, de quien mal se dice, tiene merecida su fama porque ha sido vencido en juicio o te consta su mal comportamiento y debes dar un concepto, hazlo con prudencia.

Est� siendo muy com�n que se juegue con la honra y fama de los dem�s en reuniones empresariales y en c�rculos de amigos.

Hablar mal de los dem�s, amigos o no, pol�ticos, pastores, hombres, mujeres, jefes, l�deres, trabajadores, se ha convertido en pasatiempo "dulce".

Estas habladur�as cobran mucha fuerza cuando caen en boca de orientadores de opini�n que se dicen periodistas pero que muestran su vacuidad interior al lanzar opiniones que nacen m�s de su odio que de su inter�s objetivo en informar y formar ciudadanos. En manos de tales, la presunci�n de inocencia y el respeto al debido proceso se desestiman.

Por eso es necesario tomar conciencia y tener suficiente valor civil para expresar el desacuerdo con quien habla mal de aquel que, estando ausente, no tiene la posibilidad de defender su patrimonio espiritual y moral constitu�do por su honra y fama.

Quitarle la honra y fama a otro es quitarle sus bienes m�s preciados. Y si, a quien usurpa bienes materiales, se le tilda de ratero, de p�caro, de ladr�n, doblemente ratero, p�caro y ladr�n es quien atenta contra ellas, porque son la base del patrimonio econ�mico de sus due�os.

Hazte ver con respeto y dignidad, pero con firmeza, ante tanto ladr�n del patrimonio espiritual y moral de los dem�s, porque esos mismos tambi�n te robar�n el tuyo.

REFLEXIONES

Ø Duro ver a v�ndalos destruir sus propios pueblos.
ØDa tristeza que empresas tan prestigiosas est�n involucradas en investigaciones por contaminaci�n de aguas o por pactos il�citos de precios. Si la sal se corrompe.
ØLa imprudencia del gobernante atiza la ira de los pueblos.


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Ano XVII. No. 822 Septiembre 9 de 2013. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PERSEVERA

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Para templar tu �nimo

Cuando emprendas una obra, de cualquier magnitud, y se te presenten dificultades, persevera.

No es propio de emprendedores que, a los primeros trances y por graves que parezcan, se desalienten en continuar su camino.

Suele suceder, a quien cae de un corcel, que si no se levanta y toma con ardor el animal para dome�arlo, jam�s volver� a hacerlo, de igual manera ocurre con quien ante el fracaso o la adversidad se queda postrado en su emprendimiento.

Este "mantenerse constante en la prosecuci�n de lo comenzado" -Rae-, difiere de la terquedad irracional. La sabidur�a estar� en diferenciar la una de la otra. La perseverancia te llevar� al �xito, la terquedad, muy seguramente, al fracaso.

Los grandes objetivos vitales no son c�modos de alcanzar, y el merecer niveles de satisfacci�n en la vida demanda esfuerzos y sacrificios que exigen dejar porciones de sangre y llanto en el sendero.

Y as� como el crisol purifica, as� tambi�n en las adversidades se templan el �nimo y el alma del empresario para erguirse de entre ellas con clara visi�n, mayor maestr�a y mayor compromiso, consigo mismo, con su pa�s y con los suyos.

La perseverancia imprime car�cter colectivo y distingue a unas empresas de otras, a unos pueblos de otros, por su firmeza, su porf�a y pertinacia, razones de su desarrollo.

Examina la actitud de quienes te rodean y encontrar�s que algunos se est�n quedando atr�s en alcanzar triunfos por su falta de persistencia ante las frustraciones. La perseverancia galardona.

REFLEXIONES

Ø �Despu�s del 9 de abril de 1948, se hab�a visto tanto disturbio en el pa�s?
�Qui�n va a pagar los da�os graves que se le causaron a peque�os y medianos empresarios en sus negocios arrasados?
�Los que delinquieron con motivo del paro tendr�n castigo?