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Ano XVI. No. 740. Enero 23 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DA DESAZON

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Disgusto, pesadumbre, inquietud interior, grima

Ver un pueblo, cuyo tes�n, iniciativa y coraje fueron ejemplo para muchas otras regiones, convertidos en quejumbrosos seguidores de un centralismo que se esfuerza por olvidarlos.
Ver autoridades arrodilladas ante el crimen.
Ver la poca influencia de instituciones de educaci�n superior en la conservaci�n de los buenos usos y costumbres generacionales.
Ver c�mo las relaciones sexuales se han convertido en prepago al mejor postor.
Ver c�mo cada vez m�s matrimonios se desbaratan por bober�as, siguiendo el ejemplo de muchos actores.
Ver tanto odio entre seguidores de una misma doctrina.
Ver trabajadores que tuvieron que soportar las durezas del desempleo, convertidos en defraudadores de los bienes empresariales.
Ver familias enteras padeciendo por la ebriedad del jefe de familia.
Ver due�os de empresas y administradores, utilizando, todav�a, el chantaje, la amenaza e infundiendo miedo.
Ver campus universitarios convertidos en centros de drogadicci�n.
Ver un pa�s incapaz de sacudirse del yugo del terror y de la delincuencia.
Ver c�mo, en medios, escudados en la libertad de expresi�n, se difama y se deshonra al pr�jimo.
Ver como los ni�os de las ciudades se enfrentan a un ambiente contaminado que los enferma recurrentemente.
Y a ti, �que otras cosas te dan grima?

REFLEXIONES
Ø S� compresivo, antes que tolerante.
ØCuando toleras aceptas el mal comportamiento del otro.
ØCuando lo comprendes, entiendes las razones por las cuales obra y puedes ayudar a corregir su conducta.


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Ano XVI. No. 741. Enero 30 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LOS MECANICOS NOBLES

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Por su honestidad

Los mec�nicos se multiplicaron en la medida en que avanz� la industria. Los hay para toda clase de m�quinas.
Son inquisitivos. Tienen su poder en la inteligencia y en las manos. Se nutren de la experiencia en el contacto diario con la m�quina o en las instrucciones que la acompa�an o en las clases que permanentemente reciben para actualizar sus conocimientos.
Es f�cil escucharlos tarareando o silbando canciones mientras la potencia de sus m�sculos se aplica a soltar, sacar, encajar o apretar mecanismos.
Sus manos callosas, por la utilizaci�n constante de la herramienta sobre los equipos, muestran el paso de las horas que van cumpliendo en su prop�sito de dar vida a las m�quinas.
Ellos saben que la vida de la empresa depende tambi�n de su vida.
La m�quina, para ellos, deja de ser una simple cosa y la humanizan, la acarician, la miman, la llaman con tiernos nombres y a veces hasta le hacen sentir su enojo.
Los mec�nicos nobles aprenden y desarrollan paciencia, saben de compresi�n, admiten tolerancias, son cuidadosos y ordenados, pero una de sus grandes virtudes es la honestidad.
Ella est� presente cuando deciden si unas piezas o unas m�quinas son inservibles, si hay que repararlas o renovarlas; tienen presente el costo empresarial de los recursos de tiempo, dinero, oportunidad, paros, cumplimientos. Jam�s enga�an diciendo que un mecanismo hay que cambiarlo o desecharlo, si no est� realmente da�ado. A los desechos, ellos saben bien que va aquello que realmente es inservible, y desoyen las voces de quienes les insin�an que arrojen a la basura piezas buenas para reciclarlas y compartir beneficio de esta deshonesta pr�ctica. La grasa suele ensuciar sus uniformes, pero no sus almas.
Al fin de la jornada, en sus manos limpias vuelven a ponerse sus sortijas que los enlazan a sus seres amados.
Por el sendero a su casa van sonriendo al recordar el enojo del operario de la m�quina por la demora imprevista que tuvo con el engranaje que al fin pudo reparar. Gajes del oficio.
Los mec�nicos nobles merecen nuestro homenaje y nuestro canto.

REFLEXIONES
Ø �D�nde est� la autoridad, que cuando a cualquiera le provoca ordenar un paro armado, lo ordena y se cumple?
�Las palabras del Presidente son muro suficiente para contener el terrorismo incrementado?
�Hasta cu�ndo estaremos oyendo que empez� el fin del terrorismo en nuestra Patria? �Que los atentados son coletazos de su pronta desaparici�n?


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Ano XVI. No. 742. FEBRERO 6 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LOS PORTEROS ACUCIOSOS

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Por su celo

Hay hombres y mujeres encargados de celar los accesos a las plantas industriales, a las oficinas, a los condominios.
Sus jornadas largas, sus dotaciones rid�culas a veces, su permanencia en lugares donde casi ni pueden moverse, el trato injusto que reciben de algunos que esperan de ellos discernimiento gerencial, hacen de este cargo, un trabajo duro que suele ser pagado con la ingratitud y el menosprecio.
Suelen, los porteros, ser gentes buenas, sencillas, que se entregan con ardor a sus tareas, con abnegaci�n, con constancia, con compresi�n, con voluntad, con disciplina, con respeto, pero con car�cter.
Apegados a las normas, con muy poca capacidad delegada de abandonarlas porque son fraguados as�, sienten, con frecuencia, el embate de quienes pretenden falsear sus guardas con una sonrisa, con un se�o adusto, con una voz altanera, con un billete enrollado, con una charla distractora, con un "usted no sabe quien soy yo".
Y esos hombres y mujeres, a veces llenos de incertidumbres, permanecen insobornables porque vigilan, celosamente, que su alma est� inmaculada, y resienten cuando no se entiende la enorme responsabilidad que soportan sobre sus hombros.
Comprenderlos, entenderlos, agradecerles su trabajo son las maneras como podemos compensar su pena por no poder acceder a nuestros excedidos requerimientos, sosegar su fatiga y su congoja por el clima y el ambiente f�sico y sicol�gico dif�ciles, como los que suelen inhalarse en los p�rticos empresariales.
A ellos, hoy, rendimos nuestro homenaje.

REFLEXIONES
Ø �Qui�n podr� sacar a la Patria de las manos de tantos ap�tridas? Carruseles de las pensiones, del Congreso, de la justicia, de la contrataci�n, de la salud, de la pol�tica, de las fuerzas armadas, de los establecimientos penitenciarios.
ØHay artistas, pol�ticos, servidores p�blicos que reclaman al declinar de sus vidas, empobrecidos, que el pa�s nada ha hecho por ellos, cuando nadaron en abundancia.
�Los consejos extraordinarios de seguridad, que tanto despliegue tienen en todo el pa�s, qu� resultados est�n arrojando?


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Ano XVI. No. 743. FEBRERO 13 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

PALABRAS AL VUELO

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Para pensarlo de nuevo

Dar�o Vargas Lema, comunicador social y periodista, ha publicado Palabras al Vuelo, un libro que dedica "a quienes con su trabajo honesto ayudan a construir un mejor pa�s para todos".

En sus 114 p�ginas, trae 365 reflexiones en las que va desgranando su pensamiento creativo sobre los valores humanos, �ticos y sociales que profesa.
Estas son algunas de ellas:
. "Hay libertades que matan. �Para qu� le sirve a un pez que lo liberen fuera del agua?
. He visto c�mo la leona arquea su lomo y casi se arrastra por el suelo cuando asecha su presa. El adulador dobla su espalda para hacer reverencia y luego dar el zarpazo para lograr lo que desea.
. Cuando hayas llenado tu c�ntaro, incl�nalo un poco para que otros puedan beber de �l.
. La generosidad es como el dinero, mientras m�s damos, m�s recibimos. Pero regalar con el prop�sito de recibir es ego�smo refinado.
. Al bajar de la monta�a el manantial canta, a pesar de que su canto se lo lleve el viento.
. Para nosotros una estrella es un punto en el firmamento, pero ella sabe que es un astro en el universo.
. Si te descuidas, otros se beber�n el agua que con tanto esfuerzo sacaste de lo m�s profundo del pozo.
. A veces estrangulamos la verdad y caminamos de gancho con la mentira para lograr el �xito."

REFLEXIONES
Ø �La humanidad siempre ha cobrado, sin compasi�n, cualquier m�nimo error a los mejores hijos de la Patria?
ØHay medios que en su l�nea editorial parecen veletas, al mejor viento.
ØDespu�s de que se ha decretado la variaci�n en las velocidades de las v�as �por qu� se demoran tanto los cambios de las se�ales de tr�nsito? �No deber�an preverse?
ØS� leal con tu empresa.
�Cu�l es tu compromiso, como empresario, con tus trabajadores?


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Ano XVI. No. 744. FEBRERO 20 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL MAESTRO

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Comprometido

Ese hombre o esa mujer que pasa por tu lado, doblado bajo el peso de su computador y de sus libros, balbuciendo un poema conocido, y mir�ndote con ojos trasparentes de cordialidad y de afecto, es un maestro.
Su vocaci�n se remonta, quiz�s, a la �poca en que, en sus juegos de ni�o, siempre hac�a el papel de ense�ar a los dem�s. Organizaba su pretendida aula; dispon�a la forma como se distribu�an en ella; simulaba el tablero, la tiza y el borrador; preguntaba; daba respuestas, y disciplinaba a los que se distra�an o se cansaban de su juego. All� empezaron a forjarse sus valores. Los mismos que hoy, cultivados, hacen de �l un maestro comprometido consigo mismo, con sus disc�pulos y con sus materias.
No importa si rige en primaria, media, secundaria o superior, es un maestro: Un ser que pone su vida en sus ense�anzas, que lleva, a quienes dirige con la fuerza de su mente, y la de su fe creciente, por la senda del ser y del saber. En ese orden.
Tiene la virtud de escuchar y hacerse escuchar; de saber muchas respuestas frente a la existencia; de tener el consejo como don, el est�mulo como costumbre, y la voluntad y la paciencia como ejercicio de vida. Se le ve sonre�r y llorar cuando la alegr�a o la pena invaden a su dirigido. Su aula es clara y transparente por su orden. El primero en llegar, el �ltimo en salir. Suele dejar mensajes de vida en el cuaderno de tareas, en el pizarr�n o en su blog, y no tiene af�n alguno cuando alguien le dice que quiere hablar con �l. Se le ve dedicado, con consagraci�n, al estudio y preparaci�n de sus clases. Vibra cuando su alumno es exaltado y sufre cuando cae en las garras de las malas compa��as. Brotan a borbotones, para �l, sus alabanzas, y tambi�n es sincero pero compresivo en su reconvenci�n.
En las manos de ese hombre o de esa mujer, buenos, est� el presente y el futuro de la patria. �Loor!

REFLEXIONES
Ø En �poca de abundancia no derroches tu dinero que lo necesitar�s en las dif�ciles.
ØContin�a con tu plan de controlar los costos de tu organizaci�n. En esto no puedes bajar la guardia.
�Has revisado qu� elementos van a la basura de tu empresa que podr�as convertir en fuente significativa de ingreso?
�Cu�nto hace que no le das mantenimiento a las se�ales de peligro, en tu empresa?


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Ano XVI. No. 745. FEBRERO 27 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL ASEADOR

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Valorado por su discreci�n

Barrer, trapear, encerar y brillar pisos, limpiar escritorios, muebles, puertas, paredes, preparar tintos, refrigerios, alistar salones para reuniones y m�s, suelen ser sus funciones.
A ese hombre o mujer, sencillos, se les exige educaci�n media.
Son admirables. Su iniciativa, su plan de trabajo diario, su cooperaci�n permanente y su disposici�n a servir, son aptitudes y habilidades que se les demanda.
La rectitud, el compromiso, la honestidad, las buenas maneras en el trato con tan diferentes p�blicos, y extrema paciencia, son los valores que encarnan.
Pero, de entre todos esos valores sobresalen la prudencia y la discreci�n.
Atentos al m�s m�nimo deseo de las personas de su �rea, tienen acceso a informaci�n confidencial de gran valor y riesgo para la empresa, que saben guardar con extremado celo.
Muchas veces su consagraci�n les hace extender sus jornadas porque perciben que el equipo de trabajo necesita de sus servicios.
Desde su prudencia y sencillez, �cu�ntas veces el ejecutivo no ha sentido el consejo casi maternal o parental que le ha permitido salir avante en dificultades grandes?
A los aseadores les resiente la dureza del trato de muchos de sus clientes internos, la intolerancia cuando cansados, fatigados, sobrecargados o agobiados por el peso de la edad, no alcanzan a satisfacer todas sus solicitudes, y les duele la altivez y el orgullo de quienes los menosprecian por su humildad y llaneza. En ellos hay una mina inmensa de entrega y sacrificio por aquellos a quienes sirven, y a los que llegan a amar con la sinceridad de su coraz�n.
Al aseador, hombre o mujer, prudente, discreto, consagrado, nuestro reconocimiento por sus valores, y nuestra gratitud por la generosidad de su servicio.

REFLEXIONES
Ø Se oyen voces entusiasmadoras de empresarios que predican el respeto por la dignidad humana de sus trabajadores.
ØInsistimos en que no se le puede pedir a un banco tradicional que ame a sus consumidores financieros, cuando la naturaleza de �l es amar el dinero por sobre todas las cosas. Esto es perfectamente observable en la forma de resolver sus quejas.
�Ya distribuy� entre sus mec�nicos, sus maestros o sus porteros los mensajes enviados las semanas anteriores?


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Ano XVI. No. 746. Marzo 5 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL RECTOR

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A Blanca, que en Hontanares y G�nesis acrisola la esperanza

El buen rector o rectora, con la lectura y el estudio constante, "alimenta sus pensamientos y sus acciones como profesional y como persona", buscando el sustento espiritual que fortifique su alma, y el brebaje de la sabidur�a que enriquezca su mente para orientar el grupo humano que se entrega con ardor a la tarea de formar espiritual, moral y cient�ficamente a las cohortes de ni�os y de j�venes que desfilan por sus aulas.
Ama su trabajo, entiende y se regocija con su liderazgo; tiene el pulso firme para la disciplina formativa, y la palabra hecha sue�os, ilusiones y ra�ces de motivos para hacer que florezcan porvenires acurrucados en las almas de sus dirigidos y de sus disc�pulos.
Cree, con fervor apasionado, en el aporte de su instituci�n al desarrollo de la patria, y se duele cuando en el horizonte educativo se levanta una corriente fuerte que, como vendaval, quisiera arrollar a quienes viven en funci�n del servicio y no tras el af�n de servirse de la educaci�n para enriquecerse.
En el o ella, la justicia y la equidad florecen con espontaneidad. Su entendimiento del dolor ajeno brota como consuelo dulce ante la pena. No desde�a al humilde, ni rinde pleites�a al poderoso. Cree y espera. Construye. Su iniciativa se crece ante la oportunidad o la amenaza. Alimenta a diario, con sus palabras y con sus actos, el alma de sus educadores y trabajadores que le ven como ejemplo. Los momentos dif�ciles con su comunidad educativa, los afronta con fortaleza, con dignidad, con decoro, con magnanimidad y franqueza.
Cuando cae la tarde y las sombras empiezan a merodear su escuela, su colegio o su universidad, todav�a est� dando los diarios brochazos a su obra de arte: La mejor instituci�n del mundo. Diariamente, tambi�n, se mira en el espejo de sus propios sue�os juveniles.
Rector, rectora, frente los riscos que a diario aparecen en tu senda no dejes de entonar un himno a la fe, a la ciencia, al humanismo, compa�eros de viaje en tu vocaci�n de servicio educativo.

REFLEXIONES
Ø La envidia en el trabajo hace que te amargues con el �xito de tus compa�eros.
ØHablar mal del compa�ero o del jefe l�der, en pasillos o corrillos, s�lo contribuye a reforzar el odio en tu coraz�n. Si algo tienes que sentir de ellos, no es el lugar adecuado para manifestarlo.
�Si t� te equivocas, c�mo no podr�n equivocarse los dem�s?
ØSi quieres perd�n, perdona y perd�nate.
�Cu�ndo fue la �ltima vez que asististe a un curso de formaci�n para mejorar en tu trabajo?


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Ano XVI. No. 747. Marzo 12 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL TESORERO

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Honesto por convicci�n

Admiramos en �l o en ella, la capacidad de permanecer impoluto frente a las tentaciones que se le presentan, y de mantenerse actualizado en todos los conocimientos necesarios para el mejor desempe�o en su oficio.
Vive con la certeza de ser honesto y parecerlo.
Sabe que cualquier error, descuido u omisi�n, por involuntaria que sea, pone en riesgo la credibilidad en las que se fundamenta la confianza que todos le otorgan.
Por sus manos pasan cantidades inmensas de dinero, t�tulos valores, que tiene la obligaci�n de custodiar, de administrar, de controlar. Es guardi�n severo de su secreto profesional.
En ocasiones, grandes compromisos personales, familiares o circunstancias adversas, le ponen en condiciones de penuria que contrasta con la abundancia que maneja. Y permanece �ntegro.
Otras veces, sus compa�eros, agobiados por sus obligaciones o por sus desordenes, tratan de buscar, en �l, ayuda temporal, pero saben que la amistad no logra deteriorar ni mellar su verticalidad en su concepto de honradez.
Con frecuencia, algunos proveedores intentan que les pague sus facturas sin el lleno de los requisitos, o solicitan anticipos irregulares con sutiles insinuaciones de beneficios personales o d�divas, y �l o ella, ah�, irreductible.
A veces, la soberbia de una revisor�a fiscal prepotente, le atemoriza, aunque nada tenga que ocultar.
Otras, calladamente, ha tenido que reponer sumas que, inescrupulosos, le han hecho perder o por falsa moneda o por error en las devoluciones, pero siempre sus arqueos de caja resultan impecables. Nunca se apropia de los sobrantes, sino que los aclara, los justifica y los retorna a su due�o o la organizaci�n, porque es honesto por convicci�n.
Con tesoreros o tesoreras, as�: llenos de virtud y de ciencia, la empresa, toda, sigue su ruta de progreso sin sobresaltos. A ellos reconocimiento y gratitud.

REFLEXIONES
Ø Duele el vandalismo contra el sistema de transporte p�blico en la capital.
ØSe pierde cada d�a m�s el respeto por la autoridad.
ØLa patria se est� doblegando ante la barbarie.
ØLos empresarios pesan poco en la opini�n favorable de los colombianos.
ØLa sola denuncia del carrusel de las pensiones de magistrados, es vergonzosa para el pa�s.


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Ano XVI. No. 748 Marzo 19 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL MENSAJERO

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El enviado de la empresa

Porque lleva sobre sus hombros el peso de un contacto cierto con el cliente o con su entorno, en el que entrega la imagen de la empresa, es por lo que se tiene que ser tan exigente en su selecci�n.
Tal como es �l, se presume que es la organizaci�n en la que trabaja.
Si ordenado, trasmite su orden. Si culto, trasfiere su cultura.
Si bien presentado, intelectual y f�sicamente, induce respeto para si mismo y para su organizaci�n.
Si atento, cordial y servicial en el trato, sin zalamer�a, ni servilismo, comunica dignidad empresarial.
Si se compromete y cumple, es como si la empresa fuera la que honrara su compromiso.
Desde el momento en que presiona el bot�n del timbre de la puerta se puede percibir su seriedad.
Su vocabulario, sin jerga cantinflesca o soez o relamida, le da un toque de honorabilidad admirable.
El titulo de se�or o se�ora a su interlocutor amable, �spero o grosero, y su permanencia en el sitial de caballerosidad aunque se sienta maltratado, es se�al de su grandeza y madurez.
Su hombr�a de bien o bonhom�a se observa, tambi�n, en su afabilidad, sencillez, bondad y honradez en el car�cter y en el comportamiento.
Siente y trata los bienes de la empresa, mejor que si fueran suyos. Las encomiendas, los t�tulos valores, los dineros que se le conf�an se guardan con el sello de un coraz�n valiente, de una discreci�n inmensa, de una rectitud insoslayable.
A sus jefes-l�deres y compa�eros los trata con la seriedad, la amabilidad y la distinci�n de quien sabe que las amarguras se convierten en espinas que se reflejan en el rostro.
Pone toda su iniciativa en funci�n de la eficiencia y la eficacia de la distribuci�n de sus rutas y horarios, y en la protecci�n de su ser integral en sus recorridos. El mensajero, es el angel, el enviado de la empresa.

REFLEXIONES
Ø �En el profesional de hoy, qu� queda de su prop�sito universitario de cambiar su mundo?
ØUn gesto, una palabra de agradecimiento al conductor que te permite pasar, aumenta su actitud de colaboraci�n.
ØHay servidores p�blicos que en sus funciones de control buscan meter miedo en vez de ayudar a cumplir los objetivos.


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Ano XVI. No. 749 Marzo 26 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL ACICATE DE LA ADVERSIDAD

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P�gina de la vida

Era un hombre bueno. No hab�a recorrido los claustros de la universidad, pero la vida le hab�a ense�ado muchas cosas: su negocio, su sistema administrativo, su organizaci�n, su m�todo de cuentas y, por sobretodo, le ense�� la importancia y el trato del Talento Humano.
Largos a�os de trabajo fructificaron. Sus hijos se educaron en el exterior, La prosperidad de su empresa era notable. Su esposa se convirti� en el �ngel de los trabajadores, y con su prosperidad, ellos tambi�n prosperaban.
Su filosof�a empresarial nac�a del convencimiento de que todos, absolutamente todos, formaban la empresa y que por lo tanto, todos deb�an beneficiarse.
Un d�a lo secuestraron.
A los secuestradores no les importan los valores humanos de sus v�ctimas. Era otro empresario que contribuir�a a llenar sus arcas.
A veces, los secuestradores cuentan con la complicidad de trabajadores que, incre�blemente, tambi�n se han beneficiado de la magnanimidad de sus jefes-l�deres. Malditos quienes muerden la mano que se tendi� para ayudarles.
Despu�s del secuestro, aquel empresario agudiz� su esp�ritu solidario y se entreg� con mayor ah�nco al servicio.
Maestro �de que est� hecho aquel hombre que de la misma adversidad saca fuerza para acrecentar su trabajo por los dem�s, en vez de rumiar, y quiz�s con motivo, proyectos de venganza?

REFLEXIONES
Ø Los grandes empresarios no pueden convertirse en jueces y deben respetar el debido proceso de los organismos investigadores de la Rep�blica.
�Cuando alg�n servidor p�blico ha cometido un delito y la justicia se lo comprueba, la manifestaci�n p�blica de un ciudadano acerca de estar de acuerdo con la conducta de ese funcionario, podr�a, tambi�n, ser juzgada?
ØSi bien la justicia est� siendo muy cuestionada por politizaci�n, por venalidad, por impunidad, tambi�n es cierto que hay demasiadas presiones, de toda �ndole, sobre los jueces de la Rep�blica o los organismos de control honestos.


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Ano XVI. No. 750 Abril 2 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LE DERRIBASTE UN DIA

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P�gina de la vida

Se hab�a embebecido con el �xito.
Sus empresas se desparramaban por todo el pa�s, amenazando con convertirse en un emporio.
Todo hac�a presagiar el �xito.
Profesional, de una de las mejores universidades del pa�s, ten�a los sue�os de grandeza que all� se inculcan.
Muchas personas ten�an trabajo por la iniciativa, por la dedicaci�n, por el entusiasmo con que acomet�a sus obras.
Pero, como a Pablo, T� le derribaste un d�a de su cabalgadura, y en su coraz�n, que era bueno, sembraste semillas de piedad, y lo que para otro hubiera sido el fracaso y la frustraci�n, para �l fue tu llamamiento.
Redujo sus ambiciones y sus sue�os de grandeza econ�mica, y se entusiasm� con la grandeza espiritual de los que corresponden al llamado de trabajar por el bienestar espiritual de los dem�s, en diferente sacerdocio.
Un d�a toc� a mi puerta, no fui capaz de abrir mis esperanzas a sus esperanzas, pero s� que cada d�a en su ofrenda de laico, �l te presenta mi nombre para que me protejas y me acojas.
Maestro, yo siento su bondad y su porf�a. Quiz�s no tenga la voluntad de seguirle a�n, pero desde el fondo de mi coraz�n escucha la peque�ez de mi plegaria por �l, que en ti conf�a.

REFLEXIONES
Ø Los empresarios tienen un papel importante en el pa�s, que no lo est�n ejerciendo por miop�a: Ganarse la buena voluntad de sus conciudadanos. Si se descuidan el colectivismo les causar� sinsabores, en las urnas.
ØMuchos empresarios est�n viviendo de espaldas a la realidad del pa�s. Les est� yendo muy bien en sus negocios, pero no se dan cuenta de la enorme pobreza que hay a su alrededor, y el enorme n�mero de desempleados.


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Ano XVI. No. 751 Abril 9 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

INGRATITUD DE CORAZON

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P�gina de la vida

Le pusieron su nombre a una cl�nica. Una avenida de la ciudad tambi�n lo lleva.
Lo merec�a.
En su coraz�n cab�an todos los pobres, pero no alcanzaba a cubrir sus necesidades con sus propios recursos.
Amaba a los ni�os y para perpetuar su asistencia, cre� una fundaci�n. El pan nunca faltar�a en sus mesas mientras fueran ni�os.
La vi entristecerse cuando el acaudalado le negaba la ayuda para ellos, y sonre�r cuando una mujer pobre le entregaba una peque�a suma para su obra. De su joven belleza conservaba los rasgos que le daban su estampa matriarcal.
Hac�a el bien sin consideraci�n.
Le dol�a en lo profundo de su ser cuando sus trabajadores no trataban bien a los humildes que buscaban sus servicios.
La ciudad entera fue testigo de sus afanes.
Pero. la violencia en que se sumergi� la ciudad empa�� la visi�n e impuls� la s�rdida mente del terrorista, y frente a su casa explot� la bomba con la rabia propia del desadaptado, buscando herirla en el alma. Mas no la hiri�, por el contrario lo que hizo fue incitarla a continuar por el camino del servicio.
Maestro, �c�mo es posible tanta ingratitud en el coraz�n humano, cuando s� que T� sonr�es al leproso que regresa agradecido de que le hayas curado?

REFLEXIONES
Ø El cooperativismo tiene un mensaje muy potente que es necesario que los comit�s de educaci�n trabajen m�s a fondo: La solidaridad.
ØLos empresarios tienen que darse cuenta de que hoy es imposible conducir un negocio si no se tienen s�lidas bases �ticas empresariales.


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Ano XVI. No. 752 Abril 16 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

UNA CIUDAD, DOS VISIONES

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La de los no tocados y la de los desprotegidos

Una es la visi�n de la ciudad en materia de seguridad, de respeto por la vida, de criminalidad, para gerentes de grandes empresas, rectores de importantes universidades p�blicas o privadas, c�maras de comercio reconocidas, altos pastores, grandes inversores en turismo, peri�dicos comprometidos pol�ticamente, autoridades policiales, gobernantes y pol�ticos.
Otra es la visi�n de la ciudad para el tendero de barrio, el due�o de transporte colectivo, el pastor de la barriada, el ciudadano de las comunas m�s necesitadas, el que tiene que pasar de un barrio a otro para ir a su establecimiento educativo, el due�o de peque�os restaurantes y negocios, los familiares de los ni�os y mujeres asesinadas por balas perdidas.
Las cifras no coinciden: El peri�dico El Pa�s de Espa�a habla de 5.000 sicarios. Las autoridades hablan de cientos de bandas o combos los cuales pueden reunir unos 2.500 hombres al margen de la ley. Organizaciones sin �nimo de lucro, hablan de m�s, con argumentos.
Los titulares de los peri�dicos colocan en su misma primera p�gina y en sus editoriales, sus protestas por la denuncia del peri�dico espa�ol, y por el robo del pelo del gato donado por nuestro m�s grande artista. Y creemos que tienen raz�n. A nadie le gusta que hablen mal de su tierra. Pero en t�rminos de realidades una tropa de maleantes de 2500 hombres o de 5000, son demasiados maleantes organizados. Cualquiera de las dos cifras es un ej�rcito.
Y no hay que tapar el sol con el dedo. Las ciudades est�n atravesando por sobre dificultades, menores que en el pasado, pero a�n soportadas por los menos poderosos, aunque, a veces, los m�s poderosos tambi�n son tocados. El r�o da cuenta de la existencia del terror con sus muertos hallados en �l con escalofriante frecuencia.
Esto, lo que deber�a provocar es, no solo la reacci�n de los que tienen que soportar tanto crimen, a diario, sino de los que se piensan intocables. En su ciudad no debe haber ni un solo muerto, en su ciudad no debe haber ning�n extorsionado, en su ciudad no debe haber ni un solo criminal que no sea perseguido y encarcelado, en su ciudad no debe haber ni un ni�o ni una mujer asesinada por balas perdidas. Aunque se saque como excusa que en casi todas las ciudades del mundo ocurre lo mismo. O que estamos en el 50%.


REFLEXIONES
Ø La excusa de que la gasolina no se puede rebajar de precio porque hay que dotar a Ecopetrol del capital suficiente para exploraci�n, ser�a cre�ble si no se estuviera contribuyendo al enriquecimiento de accionistas.
ØTambi�n ser�a cre�ble si se viera la utilizaci�n de los impuestos que se cobran con la gasolina para el arreglo de las v�as.


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Ano XVI. No. 753 Abril 23 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

SED DE ETICA

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Pero para que la practiquen los dem�s

No dejan los peri�dicos de manifestar, constantemente, la necesidad de la �tica frente a tantas realidades adversas de la Naci�n.
Y eso est� muy, pero muy bien.
La �tica es fundamental en los negocios; en el ejercicio del servicio p�blico en todas las organizaciones del Estado; en los movimientos pol�ticos, religiosos, sociales; en todo, absolutamente en todo.
Pero uno observa que unos y otros, cuando plantean la necesidad de la �tica, lo que desean es que el pr�ximo, el jefe-l�der, el orientado, el gobernante, el gobernado, el director, el periodista, el otro, siempre el otro, sea quien haga el ejercicio constante de definir si lo que va hacer, en el aqu� y en el ahora, est� dentro de lo que se ha considerado natural o socialmente bueno o no. Y que obre dentro de los dictados del bienobrar.
Se olvidan de las dos poderosas premisas, en este asunto. Una: Si quiero cambiar el mundo, debo empezar por m� mismo. Dos: Nadie es tan absolutamente perfecto que no tenga dificultades y errores en su obrar.
Bienvenida esa sed de la �tica, pero para saciar primero mi propia sed y luego contribuir, con mi comportamiento, a saciar la de los dem�s.
Bienvenida esa sed de �tica, pero para buscar mi excelencia comprendiendo, s�, las imperfecciones m�as y del otro.
Bienvenida la sed de �tica, para apaciguar la sed de avaricia, la sed de lujuria, la sed de venganza, la sed de protagonismo, la sed de poder, la sed de egocentrismo, la sed de desidia, la sed de gula.
Porque al satisfacer la sed de �tica, las dem�s se llevan a las justas proporciones, lo que las convierte en bienes: Bienser, bientener, bienestar, bienhacer.
Colmemos nuestra sed de �tica, sed que deber� ser siempre insaciable, y despu�s, todo vendr� por a�adidura.
Pero primero sintamos y saciemos nuestra propia sed.

REFLEXIONES
Ø Injusta, por decir lo menos, la campa�a emprendida contra Shakira, por sus "lapsus linguae", al cantar el Himno Nacional en la Cumbre de las Am�ricas. En la hoguera como la doncella de Orleans.
ØTuvo m�s resonancia ese error que las t�midas protestas por la encumbrada cantidad de dinero que pagamos los ciudadanos por un evento poco productivo para el bien com�n y mucho para el bien particular.


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Ano XVI. No. 754 Abril 30 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

HUMANIZACION BANCARIA

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Brillar adentro para que desde fuera se vea destellar

Hemos venido siguiendo de cerca la propuesta de humanizaci�n que est� haciendo un banco del pa�s. Y hemos sido cr�ticos y dubitativos frente a esta propuesta que nos ha parecido como otro intento de captar la buena voluntad de los consumidores financieros.
Uno de los prop�sitos actuales de esta propuesta de humanizaci�n es generar confianza. Los bancos siempre han buscado ganarse la confianza del sector, para lucrarse exponencialmente. Por cada gramo de confianza, tantos gramos de oro.
Tenemos que decir que la desconfianza en el sector bancario tradicional no nace de causa diferente a la de que la banca ha sido exitosa con el lenguaje amable de servicio, pero no con la actitud de respuesta franca y leal a los problemas que han aquejado a los usuarios, por la ley del embudo.
Por eso, todo banco debe abstenerse de mostrar como grandes beneficios de su responsabilidad social lo que ha tenido que cumplir por ley, porque la desconfianza se magnificar�a. Debe dar respuestas oportunas, concretas, no ventajosas para �l y desventajosas para el consumidor financiero, y, jam�s, mentirosas o enga�osas.
Este ser�a el camino a seguir: hechos contundentes demostrativos del cambio ver�dico, no palabras, palabras, palabras, si realmente quiere humanizar su ejercicio bancario y realizarlo con el alma.
Deseamos, pues, que si esta propuesta est� basada en la buena fe en el servicio, ese banco tenga el m�s grande de los �xitos porque ser�a el punto de partida para exigir a todo el sistema bancario tradicional igual comportamiento, puesto que no queremos ni hospitales ni bancos que publiciten tener alma y, con su forma de servicio al cliente, demuestren lo contrario.
La desconfianza f�cilmente se gana. En contrario sentido, la confianza se construye con dificultad, m�s a�n si no hay un cambio importante en el lenguaje, en la filosof�a, en la pol�tica, en las actitudes, en la lealtad o fidelidad de toda la organizaci�n.
Brillar adentro para que desde fuera se vea destellar.

REFLEXIONES
Ø Cuatro millones de desplazados.
ØPueblos enteros bajo el agua durante a�os, por efecto invernal, sin ayuda.
ØMiles y miles de personas que se quejan de falsas promesas cuando recibieron la visita de las autoridades para la fotograf�a de su humanismo solidario.
ØEsto no se puede esconder como escondieron a los pobres en la cumbre de las Am�ricas.


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Ano XVI. No. 755 Mayo 7 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

MADRE

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Pobres sabios

Pod�a ser lo que quisiera. Pero era una madre. Indigente. Afrocolombiana. Viv�a de las limosnas que le tiraban. Su hogar era la calle. Su hija ten�a cuatro a�os y la amaba, con inmensa pasi�n, con ternura.
Los eminentes sabios del gobierno encontraron un d�a que la madre ten�a rasgos de haberse drogado, que la ni�a conviv�a con mayores que tambi�n frecuentaban el uso de estimulantes, y en su enorme sabidur�a, decidieron arrebatarle la ni�a, para ponerla bajo protecci�n del Estado. Encontraron razones.
Pero como sabios debieron haber buscado alternativas de ayuda a la madre para su recuperaci�n f�sica y mental, pues hab�a potencial, madera, en ese amor maternal, y no separarla de su hija, como lo hicieron. Mas, si su sabidur�a no les alcanz� para eso, menos para prever la tragedia.
Y es que el coraz�n de una madre buena, indigente o rica, negra o blanca, es impredecible cuando se le arranca el ser de sus entra�as. Hasta los bovinos expresan con desesperantes mugidos sus sentimientos cuando se les arrebata su becerro. No es necesario ser sabio para comprenderlo.
Y esa madre indigente, negra, drogadicta, pero amante, prefiri� suicidarse a vivir la cruel experiencia de otras compa�eras a quienes, tambi�n a nombre del Estado, les hab�an arrebatado sus hijos, y a quienes tildaban de locas cuando los reclamaban, vociferantes, en medio de sus delirios y alucinaciones.
Malditos sabios, que nada saben del dolor de madre.
Maestro �.?

REFLEXIONES
Ø Presidente: Excelente su iniciativa de dar casa gratuita a los pobres. Esa tiene que ser la l�nea a seguir en el futuro: proyectos macros de vivienda gratuita para m�s y m�s pobres, donde, los que puedan hacerlo, pongan mano de obra. D�rselas, s�, pero con reconocimiento mutuo de su dignidad.


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Ano XVI. No. 756 Mayo 14 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL ALMA EN EL CRISOL

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Deslumbrante

No conoc�a su alma. Le sent�a presuntuoso, orgulloso de su situaci�n econ�mica heredada.
Le ve�a en subgrupos de la organizaci�n en la que participaba, porque parec�a que muy pocos pod�an ser de su confianza.
Trabajaba en obras sociales, pero sent�a como si lo hiciera por acallar su conciencia o por mostrar virtudes filantr�picas que no le observaba.
No conoc�a su alma.
Una noche, los amigos de su hijo llegaron a su casa tarde de la noche y le invitaron a salir, a recrearse. Era muy joven, quiz�s unos 16 a�os. Por no desatenderlos, decidi� levantarse y, con su autorizaci�n, fueron a un sitio sano de recreaci�n.
M�s tarde le trajeron la terrible noticia de que su hijo y sus amigos hab�an sido abaleados.
Y ah� se me revel� su alma, que yo no conoc�a.
Con serenidad devolvi� su hijo a la tierra. Acept� el sacrificio con la fortaleza de un esp�ritu inmenso. Y dedic� gran parte de sus bienes a la fundaci�n que cre� en memoria de su hijo, para bien de j�venes enfermos.
Ayer estrech� su mano. Su mano c�lida, igual que sus palabras, me mostraron nuevamente su alma, acrisolada por el dolor, pero embellecida en el ara santa del sacrificio del hijo que se ama.

Maestro, a veces en donde pareciera que hubiera s�lo greda o s�lo arcilla, hay una veta inmensa de oro deslumbrante. Basta acrisolarla para que brille en todo su esplendor.

REFLEXIONES
Ø La nacionalizaci�n de empresas en Latinoam�rica es un campanazo de alerta para quienes creemos en la fortaleza del sistema de empresa privada como factor de desarrollo de la Naci�n.
Ø �Qu� est�n haciendo al respecto las asociaciones de industriales y comerciantes?


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Ano XVI. No. 757 Mayo 21 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA SOLEDAD EN EL CANTIL

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Donde murieron su alegr�a y su amistad

Era un excelente cirujano. Su esposa y sus dos hijas, eran su gloria. Su padre l�der c�vico, inculc�, en �l, el sentido filantr�pico que hace que uno profese amor por los de su especie por el solo hecho de ser humano.
Le importaba servir porque sent�a que servir era m�s humano que amar. Al servicio apost� lo mejor de su vida. Su alma era de una gran nobleza. En su trabajo, respetado, reconocido y querido.
Pero el alcohol se arraig� en su cuerpo. Sus amigos cre�an que invit�ndole a beber le devolv�an, en parte, sus servicios. Y sigui� bebiendo, y empez� el viacrucis de su familia. Los que le quer�amos de verdad le ocult�bamos las botellas de licor o claramente le dec�amos que no quer�amos ser alentadores de su desgracia.
A nuestros hijos peque�os les prohib�amos que cuando llegara a nuestra casa le atendieran con licor, porque ellos se aprovechaban de su generosidad. No volvi� a visitarnos. Se alej� de nosotros y busc� otros que no eran sus amigos reales.
Su hogar naufrag� y empez� a recorrer por varios campos de trabajo en donde finalmente no perduraba. Sus manos de cirujano, antes firmes y precisas, ahora temblaban como hoja de papel azotada por la m�s ligera brisa.
Qued� solo, en su enorme soledad compartida con una botella y el martirio de sus recuerdos. All� murieron su alegr�a y su amistad. Manos bondadosas se tendieron para recoger su cuerpo y su alma donde a�n quedaban restos de su filantrop�a y nobleza.
Maestro, cu�ntos hombres buenos, nobles, acantilan las naves de sus vidas en los peligrosos, envolventes y crecientes riscos del alcoholismo. C�mo me ha dolido siempre su soledad en el cantil.

REFLEXIONES
Ø Empresario: El gran reto del TLC podr�s superarlo con un Talento Humano que comprenda los nuevos compromisos de tu empresa.
ØEmpresario: El Talento Humano de tu organizaci�n tiene que seguir siendo acompa�ado con formaci�n, comprensi�n, y consideraci�n, ante las nuevas competencias que le estar� exigiendo el TLC.


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Ano XVI. No. 758 Mayo 28 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

VALOR DE LA CONCIENCIA

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Voz interior que reclama

Era pescador de profesi�n. Dirig�a un grupo de pescadores que se hab�an asociado para mejorar su vida. Cre�a, fervientemente, que a trav�s de esa asociaci�n lograr�an liberarse de quienes los explotaban. Poco a poco lo iban consiguiendo, y, por ello, m�s cre�a en la importancia y en el valor de su sociedad.
Pero antes, �l no era as�. El dinero f�cil le hab�a atra�do. Valores como la amistad y la honradez en el manejo del dinero ajeno, le convirtieron en objetivo de individuos que le ofrecieron el dinero de la droga. Se aventur� en ella, y lleg� a tener varios hombres a su cargo, costosos autom�viles, placeres.
Todo parec�a sonre�rle. Con su juventud y con su riqueza.
Un d�a empez� a darse cuenta del mal que hac�a. En su interior, los valores humanos empezaron a reclamarle su conducta y lo abandon� todo. Sus "amigos" le buscaban insistentemente. Tuvo que esconderse, huir y esperar a que la tormenta pasara. Y pas�.
Volvi� a su vida de pobreza. A derivar el sustento, suyo y de su familia, de la pesca.
Y se sumerg�a en las profundidades del mar en busca del caracol y la langosta.
Yo le ve�a transitar con paso lento, por la playa, doblado bajo el peso del producto de su faena, tarareando una canci�n de las que el mismo compon�a. Prefer�a esa vida tranquila, a la azarosa del narcotr�fico.
Maestro, cuando el hombre tiene una conciencia bien formada desde la ni�ez �verdad que podr� errar en el camino, pero que la fuerza de la voz interior le reclamar� su conducta y podr� hacerle retornar al buen sendero, con el vigor de los principios aprehendidos?

REFLEXIONES
Ø Gobernante: Recuerda que se coge m�s f�cilmente al mentiroso que al cojo.
ØPol�ticos: �Qui�n les ha dicho que su credencial como miembros del Congreso de esta Rep�blica, es patente de corso para violar la ley?
ØTrabajador: �Est�s dando lo mejor de ti en tu trabajo?
ØEmpresario: �Tambi�n est�s pensando en el pa�s?


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Ano XVI. No. 759 Junio 4 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DAR Y RECIBIR AYUDA

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La humildad vence la soberbia

Era un buen profesional. Gerente de promisorio futuro. Un accidente le volvi� parapl�jico. De aquella fortaleza humana joven, se derrumbaron los sue�os y las alegr�as.
Su car�cter se volvi� agrio, y su fe, perdida en la incapacidad inicial de valerse por s� mismo, hac�a que aquellos que quisi�ramos ayudarle solo recibi�ramos reproches porque sent�a que toda ayuda era compasi�n.
Tiraniz� su gerencia.
Poco a poco empez� a quedarse solo. No sab�a pedir ayuda y muy pocos, ya, quer�amos ayudarle.
Para un hombre, limitado f�sicamente, la ayuda de los dem�s es necesaria en algunos momentos de su vida.
Ya sumido en su larga soledad, entendi� que la humildad vence la soberbia, y que el af�n de otros en ayudar es m�s amor por el pr�jimo que compasi�n.
Empez� a disfrutar de sentirse amado y ayudado, y, con sencillez, a solicitar que le auxili�ramos cuando lo necesitaba. Aprendi� a gerenciar, humanamente, desde su silla de ruedas, su empresa y su vida.
Maestro, todo hombre o mujer requiere de los dem�s para existir porque es un ser social, incapaz de sobrevivir por s� solo. �Por qu� nos cuesta tanto el solicitar y el recibir ayuda?

REFLEXIONES
Ø �Cu�ndo ser� que daremos el mismo valor a secuestrados nacionales que a periodistas extranjeros secuestrados?
�Cu�ndo ser� que cesar�n los robos en los supermercados?
�Cu�ndo ser� que nuestros pueblos dejar�n de ser objetivo de bombas y de minas antipersonales?


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Ano XVI. No. 760 Junio 11 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

GERENTE DE GESTION HUMANA

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Equidad y entereza de car�cter

El sentido y la pr�ctica de la equidad son su principal distinci�n. En ella radica su �xito, signado por la comprensi�n y el entendimiento de que los aportantes de capital y de talento humano tienen derechos y deberes mutuos.
Se reconoce representante del due�o, pero no aliado incondicional en actitudes injustas, taimadas o desleales.
Su entereza de car�cter tampoco le permite ser tolerante con la mala calidad y el bajo rendimiento, premeditados.
Entiende el valor de la dignidad del trabajo y de quienes lo ejecutan. Se desvive por su protecci�n y deshecha cualquier percepci�n de �l como mercanc�a o esclavitud. La gente se siente gente en su empresa.
Sabe que al instrumentar los sistemas disciplinarios est� contribuyendo a construir equipos de trabajo con la val�a de las virtudes que este ejercicio demanda a jefes-l�deres y orientados, pero nunca lo mueve af�n alguno de desquitarse o de demostrar el rigor de su autoridad. Cuando alguien no da respuesta a todo el proceso disciplinario formativo, no vacila en prescindir de sus servicios, pero lo hace con altura, dignidad, y reconocimiento de la esencia humana del desvinculado. All� tambi�n es maestro para la vida.
En confidencialidad o en guarda del secreto natural, prometido, cometido o profesional, es irreductible.
La compensaci�n salarial la cimienta en la legalidad, los m�ritos del trabajador y la capacidad econ�mica de su empresa. Sabe que alcanzar utilidades a base de miseria y hambre de su talento humano, solo traer� ruinas.
Interioriza la responsabilidad social integral como valor, no como negocio, y rinde tributo e inculca amor y respeto por el ambiente.
A la profunda preocupaci�n por su actualizaci�n personal, suma el inter�s permanente por la formaci�n y la capacitaci�n de todos los que conforman la comunidad empresarial, para que la ciencia, la tecnolog�a y los valores est�n enrutando su devenir en todas las �reas claves de desarrollo.
A un gerente de esta talla, hombre o mujer, se le mira con reconocido respeto, afecto y gratitud, lo que, a la postre, se traduce en productividad para beneficio de todos. Porque la �tica paga.

REFLEXIONES
Ø Profe: El futuro de aquellos a quienes educas, est� en el entusiasmo y la diligencia que pongas para mejorar los conocimientos exigibles por el TLC, a partir de hoy, a ti y a la comunidad que est� en tus manos.
ØProfe: Que la desidia, la rutina, o la falta de visi�n no te impidan apropiarte de las nuevas competencias que el mercado global exige de ti. Piensa en funci�n de Patria con futuro.


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Ano XVI. No. 761 Junio 18 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DIRECTOR DE CONTROL INTERNO

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Basa su funci�n en el autocontrol

Entiende el ejercicio de su cargo como algo muy diferente a la fiscalizaci�n.
Sabe que su funci�n verificadora y evaluativa busca que todas las actividades, operaciones y actuaciones de la administraci�n tanto del Talento Humano, como de la informaci�n y de los recursos, respondan a las pol�ticas y directrices de la gerencia.
No es soberbio, ni arrogante, ni llega pisando duro. No infunde temor; se busca su ayuda para encontrar las fortalezas o debilidades de la gesti�n y as� garantizar el buen resultado en las metas u objetivos previstos.
Con su imparcialidad y con su trato igualitario, garantiza que los administrados no ser�n objeto de discriminaciones odiosas.
Responde con diligencia a la demanda de sus servicios, y obra con prontitud en la presentaci�n de los hallazgos y de sus recomendaciones para fortalecer lo que se encontrare d�bil, y reforzar lo que se hallare fuerte.
Es un profesional a cabalidad en la informaci�n seria, respaldada en evidencias, comprobable por su certeza. Combate el chisme, el rumor con su propio ejemplo, reservando la informaci�n de los resultados de su trabajo para quienes deben realmente conocerla. En la discusi�n de los hallazgos, con sus usuarios es compresivo, y llega hasta cambiar elementos de su informe sobre los cuales se le demuestre inconsistencia real. Porque tambi�n es humano.
Es claro y leal en sus relaciones de trabajo.
Pero donde m�s acent�a su labor es en "fomentar en toda la organizaci�n la formaci�n de una cultura de control que contribuya al mejoramiento continuo en el cumplimiento de la misi�n institucional". Es un maestro. Es consciente y concientiza a toda la organizaci�n, acerca de que el control interno es una funci�n intr�nseca a todos los cargos, no solamente a los que tienen mando, y que es parte fundamental del proceso administrativo. No una persecuci�n.
Tiene el autocontrol como fundamento de su acci�n y ense�a, divulga y demuestra la importancia de �ste en cada miembro de la empresa, porque sabe que el autocontrol es el mejor de los controles.

REFLEXIONES
Ø Admirable la actitud de una mujer que orden� a una revista sacarla de entre las postuladas, porque quer�a que se le reconociera por sus valores, no por su cola.
Ø Hay medios de comunicaci�n que sobre la chabacaner�a, la vulgaridad y el morbo, construyen su �xito entre los j�venes, y hay empresas que hacen publicidad en ellos, aunque pregonan, a los cuatro vientos, su responsabilidad social.


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Ano XVI. No. 762 Junio 25 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL HERMANO POR EL HERMANO

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Dos lejan�as cercanas

Hab�an sido famiempresarios.
La zona cafetera les hab�a atra�do, y recolectando caf� obtuvieron con qu� iniciar su empresa. Unas m�quinas de coser primero. Una o dos operarias. As� fueron incursionando en el campo de las confecciones. M�s tarde una empresa grande.
Uno de ellos, con una fe inmensa de carbonero. El otro, m�s brillante intelectualmente, y con un af�n inmenso de sobresalir.
Al primero se le sent�a la voluntad de servir, por el placer de hacerlo. El, el segundo, sab�a de los enormes dividendos que se cosechan cuando se presta servicio a los dem�s.
El primero convencido por su fe y por su esperanza. El segundo convencido por la conveniencia.
Muchas obras se cubrieron con la buena fe del uno y el disfraz del otro. La sociedad los condecor�; uno agradeci� humildemente, al otro se le abri� un apetito insaciable de grandeza.
La guerra infame en la ciudad, los desterr�. El primero confiaba en la voluntad suprema, al segundo lo devoraba la soledad y el desencanto. A�oraba con af�n el acto p�blico donde alabaran su nombre.
Dos hermanos. Dos caminos. Dos conciencias. Dos lejan�as cercanas.
La fe del primero salvar�a al segundo y juntos recorrer�an el trayecto final, pero por el amor de aquel a su hermano, que siempre fue m�s fuerte que la ambici�n.
Maestro, los caminos que trazas en nuestras vidas tienen la recompensa final para el sufrimiento que se acepta por amor a la familia.

REFLEXIONES
Ø La justicia sigue convertida en un show medi�tico.
Ø A las leyes, los mismos que las dictan, les buscan sus esguinces o las ama�an a sus intereses.
Ø �Qui�n podr� cambiar esto? �Se podr�? �O no vale la pena intentarlo?


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Ano XVI. No. 763 Julio 2 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DESCONTAGIAR

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Producto y Naci�n

Los esc�ndalos en los organismos del Estado, son apenas una muestra de lo que se cuece en su interior.
No hay un momento en el d�a en que no se destape algo nuevo, y la ciudadan�a se queda perpleja ante la enorme sagacidad que existe de camuflar el mal a modo de bien, para hacerle creer en el honor del servidor p�blico pervertido.
No es nuestro estilo generalizar, buscamos m�s bien cuantificar, pero, hoy, los indicadores de esa perversidad cubren gran parte de ese universo.
Ya uno no se atreve a asegurar la buena fe de los actos administrativos p�blicos, ni su buena intenci�n, sino que duda hasta de las declaraciones de inocencia aun de aquellos que, realmente, pueden ser inocentes.
Sin embargo, esto que estamos escribiendo, lo escribimos con incertidumbre m�s all� de lo razonable, porque hasta de los que imparten justicia dudamos que lo est�n haciendo de buena fe, sin contaminaci�n pol�tica o emergente.
Y lo peor de esto es el contagio de esta mancha negra que se va regando poco a poco y que va llevando al exterior, adosada a cada producto exportado, la imagen de un Estado de escasos contenidos morales.
�ltimamente, tambi�n con perplejidad, hemos sido testigos de las mutuas acusaciones y del lavatorio de manos por parte de gobierno y congreso, al destaparse los atentados contra la Constituci�n, sin que haya responsabilidad pol�tica ni penal ni disciplinaria.
En medio de todo esto ser�a esperanzador que la empresa privada renovara su compromiso de trabajar por la trasformaci�n de la faz de la naci�n, porque ella va �ntimamente ligada a cada producto que exporta.

REFLEXIONES
Ø Es necesario, ya, estructurar las formas de respuesta de la empresa a las dificultades que se prev�n.
ØLas normas de la empresa deben ser recordadas con frecuencia para que haya una clara identificaci�n del Talento Humano con ellas.
ØLos profesionales de la salud deben ser esmeradamente sol�citos en la atenci�n y cuidado del enfermo. Es su norma.


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Ano XVI. No. 764 Julio 9 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

DESCONTAGIAR

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Producto y Empresa

A pesar de las razones pesimistas que se dan, creemos que desde la empresa privada se puede gestar el movimiento de descontaminaci�n del producto nacional, de esa p�sima imagen que de lo colombiano se va creando en el exterior, como respuesta a los hechos nacionales internos.
Nos ufanamos del crecimiento del pa�s en lo econ�mico, de lo preparados que estamos para que no nos golpee la recesi�n mundial, pero seguimos cargando con el terrorismo y con el aumento de los ingresos por cuenta del narcotr�fico. Por esto no se observa un impacto significativo en la generaci�n de empleo, pese al crecimiento econ�mico, ni en la reducci�n dr�stica en la tasa de pobreza, a pesar de lo que el gobierno divulga.
Uno no ve unas redes sociales haciendo cuestionamientos a fondo de los indicadores socio-econ�micos del pa�s, ni concitando, en torno a los pobres, para que este Estado tenga pol�ticas sociales de mayor calado y elevado nivel de moralidad.
Nos conformamos con cien mil viviendas para los pobres, aunque algo es, porque peor es nada. Pero no bullimos en las redes denunciando, ni contrarrestando los excesos de beneficio para la clase pol�tica, ni los grandes beneficios para los altos empleados del gobierno, ni sentamos nuestra indignaci�n con el sufrimiento de los millones de personas sin trabajo, como si eso fuera lo normal.
Por eso hay que despertar a muchos empresarios que est�n dormidos en sus privilegios, que gozan con sus grandes utilidades pero que no est�n mostrando solidaridad con los desempleados. Y hay que generar un movimiento que desde la empresa asee el producto nacional de la explotaci�n, de la miseria, del hambre, para que lo que sea hecho en Colombia, sea apetecido por otras naciones, y reconocido si se hiciere con responsabilidad social y ambiental.

REFLEXIONES
Ø �Su empresa mide con el mismo rasero el trabajo del hombre y de la mujer?
�Su empresa todav�a est� disfrazando de formas asociativas lo que deb�a ser empleo digno?
�Su empresa considera entre las razones de su �xito el Talento Humano?


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Ano XVI. No. 765 Julio 16 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL JEFE-LIDER DE PRODUCCION

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Ingenier�a humanizada

Suelen ser sus m�ximas preocupaciones la cantidad, la calidad y el costo de lo que produce. Rendimiento. Pero tiene absolutamente claro que esto no lo consigue si no tiene un equipo de trabajo que responda a su sistema de orientaci�n, que hoy por hoy, no puede ser diferente al de la administraci�n centrada en valores.
Con su equipo, contrario a lo que sol�a hacerse, se re�ne cada semana para analizar las razones de �xito o los problemas que se tuvieron, y que se resolvieron o no, sobre la marcha, para hacer los ajustes necesarios al plan de la semana siguiente. Porque cada uno conoce su plan de trabajo. Cada uno, en reuni�n grupal e individual con su jefe-lider defini� qu� producci�n alcanzar�a en cada per�odo con el m�s alto rendimiento humanizado. Cada uno sabe de su responsabilidad y llega a la reuni�n con la certeza de que ante los �xitos obtendr� est�mulo para continuar logr�ndolos, y ante las dificultades encontrar� un apoyador anal�tico que le permitir� descubrir aquellos puntos que no ha logrado descifrar y que limitan su tarea. No un cascarrabias.
Cada ma�ana ese jefe-l�der de producci�n se entera de c�mo amaneci� cada uno de los trabajadores y su familia, porque est� persuadido de que su �nimo y su querer ser�n parte fundamental del �xito de la tarea diaria. Est� convencido de que, de su buen trato, de su preocupaci�n por la gente, m�s que por la producci�n misma, derivar� el resultado de beneficio para �l, para su grupo y para su organizaci�n. Entiende que no es el �rea de Gesti�n Humana la que ha de obtener la lealtad y el compromiso de sus trabajadores, sino su administraci�n, y por eso ha definido claramente su rol: asesor.
Sabe de la importancia de la entrega oportuna de su producto al �rea de ventas por lo cual fortalece su plan preventivo de mantenimiento de la maquinaria. Pero tiene clara la diferencia entre la m�quina y el hombre. A la m�quina le da mantenimiento, al hombre lo orienta, y cuando �ste no responde, sabe tomar las decisiones, duras quiz�s pero comunicadas, de las razones por las cuales, de no revisar su conducta, no podr�a continuar en su equipo de trabajo.
El jefe l�der de producci�n no es ya el ingeniero ogro del pasado, ni capataz ni supervisor, es el orientador de unas competencias humanas para lograr objetivos del conjunto organizacional.

REFLEXIONES
Ø Tienes que mirar la empresa como el lugar de trabajo que te facilita alcanzar los mejores sue�os de tu vida.
ØCuando recibas tu pago por tu trabajo, piensa primero en las necesidades de tu familia. Desecha la invitaci�n del compa�ero a la cantina.
ØLevanta tu cabeza con orgullo siempre que tu hijo alcance un grado escolar. Lo has batallado.


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Ano XVI. No. 766 Julio 23 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA TRABAJADORA SOCIAL

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Es luz y es esperanza

La distingue su enorme sensibilidad social. Muchas veces, la misma que socava el coraz�n m�s fuerte y atenaza de angustia los mensajes que de la mente llegan al coraz�n y viceversa.
Siente los altibajos conceptuales de los empresarios que no ven en las ciencias sociales y en su teor�a de administraci�n centrada en valores, la verdadera forma de orientar el talento humano, con la dignidad, sabidur�a y eficacia que la era de los derechos humanos est� exigiendo.
En las entrevistas de selecci�n que realiza en los hogares de los aspirantes, de en medio de las circunstancias sociales que los rodean es capaz de inferir los valores fundamentales y las competencias que el perfil del cargo est� demandando. Por eso sabe deducir de la observaci�n familiar: el orden y el aseo que ese candidato tendr�a en su trabajo, la disciplina, la solidaridad, la capacidad de trabajar en equipo, y su val�a humana.
Orienta con gran capacidad pedag�gica los est�mulos generales que la empresa tiene para el trabajador y la familia, pero sabe que, con su actividad, su principal rol es que el director de cada grupo encuentre en sus miembros personas entusiasmadas con la tarea, comprometidas y leales con la empresa porque �sta tambi�n se compromete y es leal con ellas.
Sabe obtener de las entidades de salud, vivienda, cultura, educaci�n y dem�s, la contribuci�n real que les corresponde para el mejoramiento de la calidad de vida de esas personas a quien el jefe-l�der le ha encomendado, sin que el trabajador pierda de vista que es �l y solo �l, el responsable de su propio destino.
En las horas de dolor acompa�a, en representaci�n de la empresa y con sincero afecto, el hogar v�ctima de las inclemencias de la naturaleza, de las sombras de la muerte, de los incidentes familiares que deshacen la vida del trabajador y debilitan su respuesta entusiasta. Su trabajo con la comunidad es respuesta al plan estrat�gico de responsabilidad social integral de su organizaci�n.
Es luz y es esperanza, en medio del fragor incesante de las m�quinas o el af�n deslumbrante de las oficinas, donde cada retrato de ni�o, o del ser amado, en el escritorio o en el casillero, recuerda cuotidianamente que se trabaja para vivir, no se vive para trabajar.

REFLEXIONES
Ø Los robos entre el personal de la empresa, merecen especial control por parte de la gerencia de Gesti�n Humana.
ØEn los sitios de trabajo no pueden tolerarse esc�ndalos de parejas, que afecten la productividad.
ØLa higiene y presentaci�n personal de los trabajadores de los grandes almacenes tiene que exigirse rigurosamente, por respeto a los dem�s y a los clientes.


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Ano XVI. No. 767 Julio 30 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

EL EMPRESARIO CIUDADANO

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Transformador del mundo

Uno ve muchos empresarios comprometidos sinceramente con sus ideales socio-econ�micos que ejemplarizan el deber ser de la filosof�a de empresa privada, pero tambi�n ve muchos comprometidos en negocios turbios; en el l�mite entre lo legal y lo ilegal; explotadores del trabajo de su personal; irresponsables con el ambiente; maltratadores de sus proveedores, y con muchas campanillas de responsabilidad social.
Del mismo modo observa bi�grafos que quieren destacar la vida de empresarios que tuvieron gran �xito econ�mico, pero, en algunos, empa�ado con situaciones que s�lo la vejez los hizo cambiar al comportamiento bondadoso que tales bi�grafos resaltan.
Faltar�a, en esas biograf�as, mostrarlos como seres humanos, sujetos a los vaivenes de sus decisiones acertadas o no, para que las generaciones, ante quienes es importante ponerlos de ejemplo, aprendan tambi�n de sus errores.
El empresario no tiene que ser un santo, aunque hay vidas ejemplares tambi�n en este campo, pero s� tiene la obligaci�n de ser un buen ciudadano.
�Pero que significa que el empresario sea buen ciudadano?
Resumamos en un manifiesto de siete puntos cu�l debe ser su perfil:
Fe. Fidelidad y solidaridad con su pa�s. Respeto por la vida. Justicia con sus trabajadores. Honradez y buena fe en sus relaciones con el sistema financiero, sus proveedores y sus clientes. Lealtad con sus competidores. Responsabilidad personal y social.
Estamos seguros de que con el cumplimiento a cabalidad de cada uno de estos enunciados el empresario, hombre o mujer, tendr� el reconocimiento perenne de su bondad ciudadana, por parte de su familia, de sus trabajadores, de los dem�s empresarios, de su regi�n, de su pa�s y lo m�s importante, de s� mismo.
Empresarios que desde su campo de trabajo son capaces de transformar el mundo para el bien de todos. Buenos ciudadanos.
Empresario: �Te ves as�?

REFLEXIONES
Ø �Es poco el rigor de la justicia con quienes incendian o destruyen negocios, saquean, atracan, durante manifestaciones p�blicas?
�Los menores de edad que causan disturbios, da�os y hasta cr�menes en manifestaciones siguen siendo incontrolables?


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Ano XVI. No. 768 Agosto 6 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA FE DEL EMPRESARIO CIUDADANO

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Capaz de contribuir a la vida buena de los dem�s.

Una de las principales virtudes que ha de tener el empresario ciudadano es la fe.
Entendemos por fe la creencia profunda, arraigada en el alma, en el coraz�n y en la mente de una persona, sobre s� mismo, sobre los dem�s, sobre su pa�s, sobre la humanidad o sobre un ser superior.
La fe obra, en quien la posee, el milagro creativo constante de mantener un esp�ritu elevado de superaci�n en medio de las vicisitudes incesantes del quehacer humano.
La fe en si mismo
El empresario que no cree en si mismo carece de vocaci�n para el emprendimiento que el ejercicio del empresarismo demanda y, por lo tanto, est� en el lugar equivocado.
La fe en si mismo potencializa, apalanca, hace renacer de los insucesos, y mantiene viva la fuerza en un horizonte planeado, perseguido y actualizado con la vehemencia y contundencia de esa vigorosa creencia.
La fe en si mismo le invita al riesgo calculado, al coraje, al car�cter, a la b�squeda constante del desarrollo personal espiritual, cient�fico, t�cnico, propio y de su empresa. La fe en si mismo le hace valorarse en lo que realmente es, en lo que tiene para enfrentar la competitividad o en lo que le falta reforzar para serlo en mayor proporci�n, y en saber hasta d�nde puede llegar con el bagaje pleno de sus capacidades desarrolladas.
La fe en s� mismo hace incansable en la b�squeda de sus ideales al que emprende.
La fe en si mismo es el motor principal del empresario, hombre o mujer, que le hace capaz de identificarse, reconocerse y obrar en su emprendimiento como hombre de bien, c�vico, ciudadano y que la sociedad, sabia como es, identifica, encomia y gratifica.
Empresario �Te ves as�?

REFLEXIONES
Ø En las empresas tienen que haberse acabado los gritos, las amenazas, el miedo.
�Qu� hace su empresa para que su talento humano, sea capaz de aportar todo lo que tiene que aportar, por convicci�n?
ØEn el periodo de transici�n que se est� viviendo con la aplicaci�n de la ley, se necesita que el trabajador entienda que si bien tiene derecho a no ser acosado laboralmente, ha de saber cumplir su deber cabalmente porque est� convencido de su responsabilidad como aportante.


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Ano XVI. No. 769 Agosto 13 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA FE DEL EMPRESARIO CIUDADANO

(2)

Capaz de contribuir a la vida buena de los dem�s.

No ha faltado quien nos tilda de "ingenuos" porque creemos que desde la empresa podemos cambiar este mundo de injusticias; quien ha rechazado el t�tulo de "empresario ciudadano" porque lo considera demasiado igualitario para la gente emprendedora; quien sostiene que al empresario no le interesa sino la plata y la forma de conseguirla a como d� lugar, y que reforzar la fe del empresario en s� mismo le vuelve prepotente, orgulloso, despiadado.
Pues, hasta tendr�n raz�n si su mirada es absolutamente retrospectiva y si se dejan guiar por la visi�n obsoleta de algunas asociaciones de industriales, pero si miran al mundo de hoy encontrar�n empresarios, tal vez todav�a muy pocos para lo que uno quisiera, que le est�n poniendo el alma a hacer que la inversi�n en su empresa tambi�n produzca los r�ditos sociales en los que est�n comprometidos.
Vamos a detenernos en lo de "empresario ciudadano", quiz�s con un poco de dureza.
Se nos cr�tica que hemos utilizado un termino igualitario, nacido en un acto revolucionario franc�s, un poco irrespetuoso de ese �cono venerado u odiado que es el propietario de una empresa.
Y s�. Es muy igualitario. Es muy irreverente rasero, como irreverente podr�a ser el decir que el empresario es un ser humano como lo es el trabajador, el hombre de la calle, el bandido que est� en la c�rcel, pero por irreverente que sea es una realidad, porque todo hombre es un ser humano.
El t�tulo de ciudadano, que algunos rechazan, deber�a ser, por el contrario, el m�s grande orgullo que pudiera ostentar un hombre o una mujer que participa, por nacimiento o por adopci�n, de la cultura democr�tica de una naci�n en donde ha podido sobresalir por su capacidad emprendedora y por la oportunidad que esa democracia brinda. Bol�var prefer�a el t�tulo de ciudadano al de Libertador. "Cambiadme, Se�or, todos mis dictados por el de buen ciudadano". �Qu� grandioso! Y esto es lo que pretendemos: que todos veamos en el empresario, no al capataz, no al pr�ncipe arrogante, no al simple heredero de una fortuna, sino al BUEN CIUDADANO, porque es capaz de hacer que su inversi�n contribuya tambi�n, porque as� lo siente, a la vida buena de los dem�s ciudadanos.
Empresario �Te sientes as�?

REFLEXIONES
Ø
ØTiene uno que sentirse orgulloso de la forma como progresa su ciudad, siempre y cuando ese progreso sea para todos.
ØTiene uno que sentirse orgulloso de la forma como progresa su ciudad, siempre y cuando no solo sea en cemento, en tecnolog�a, sino tambi�n en ciencia y en valores humanos.
ØTiene uno que sentirse orgulloso de su ciudad si tiene una autoridad capaz de garantizar la vida, honra y bienes de los ciudadanos.


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Ano XVI. No. 770 Agosto 20 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA FE DEL EMPRESARIO CIUDADANO

(3)

Fe en los dem�s

La fe del empresario ciudadano, empieza en s� mismo, pero es preciso que est� basada en el reconocimiento real de sus fortalezas y sus debilidades, para que no se confunda con petulancia, arrogancia, orgullo indebido.
Fe en los dem�s
El empresario debe creer, adem�s, fervientemente, en aquellas personas o instituciones que conforman su grupo de inter�s. Esta fe ha de nacer del profundo conocimiento que debe tener de ellos. No puede estar inmerso en un mundo de desconfianza, de duda sobre sus clientes, sobre sus proveedores, sobre sus asesores, sobre su talento humano, sobre sus accionistas o socios, sobre las instituciones de apoyo. Las dudas sistem�ticas, porque s�, construyen miedo a ser enga�ado.
Mucho da�o le hace a la empresa y al mismo empresario estar sumergido en un mar de desconfianza, por lo cual toda duda debe resolverse, si se quiere mantener una mente abierta en la relaci�n.
La forma de resolver la duda es la comprobaci�n de los hechos que la generan, la reflexi�n sobre ellos y la inferencia de si la persona o instituci�n merece la confianza. Si la duda persiste, es mejor acabar de tajo con esa relaci�n.
Porque la creencia en el otro, la fe en el otro, es el resultado de una permanente constataci�n de su buena fe. Se construye con dificultad pero se pierde con facilidad.
Por eso cuando el empresario decide creer en alguien, ha de creer con sinceridad, mas sin perder los controles necesarios para que esa buena fe permanezca, porque hay quienes abusan de ella.
La fe, en consecuencia, no puede ser ciega, sino razonada y real.
En el mundo de hoy, las m�scaras en los negocios, son excesivamente frecuentes, pero hay que incrementar las relaciones basadas en la confianza para el eficaz ejercicio empresarial. Los negocios no se hacen para cobrar en los estrados judiciales, se hacen respaldados en la buena fe del empresario, en la palabra dada, en el juego limpio en el cumplimiento de la claridad de los contratos. Para ello se necesita tener fe en los dem�s para que los dem�s tambi�n crean en nosotros.
Empresario �tienes fe en tu gente?

REFLEXIONES
Ø Hay empresas de telecomunicaciones que quieren expandirse y competir con las m�s posicionadas en el mercado, con mentiras y enga�os a sus usuarios. Dan l�stima.
ØSe despidi� de su cargo a un trabajador de una organizaci�n ecologista porque recomend� alimentar con palomas, cuya poblaci�n era excesiva, a ni�os desnutridos. �Para d�nde vamos?
�Estamos dando mayor valor a los animales que a los seres humanos?


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Ano XVI. No. 771 Agosto 27 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

LA FE DEL EMPRESARIO CIUDADANO

(4)

Fe en el pa�s

El empresario es ciudadano por nacimiento o por adopci�n. Por eso tiene derechos y deberes que le son inalienables. Mas, a diferencia de cualquier ciudadano, al empresario le es exigible la fe en su pa�s, como elemento constitutivo de su vocaci�n emprendedora. Si un empresario no la tiene desarrollada, altamente, est� en el lugar equivocado.
Un pa�s que acoge el sistema de empresa privada como uno de los importantes factores de su desarrollo, que reconoce que la iniciativa privada es factor fundamental de su competitividad, que respalda con su legislaci�n la libre competencia, y que invierte sus recursos en lograr tratados internacionales de libre comercio, es un pa�s en el que se tiene que creer desde el mismo momento en el que se piensa formar una empresa. Fe que ha de mantenerse y alentarse constantemente.
Es cierto que todo pa�s tiene sus dificultades; que los hay que tiene leyes irrisorias o enormemente coercitivas; que sus representantes y sus organismos de Estado son paquid�rmicos; que obran m�s en funci�n de la politiquer�a que del buen gobierno de los pueblos; que hay momentos en que muchos ciudadanos reniegan por todo ello. Pero ese es su pa�s, esa es su patria.
El empresario ciudadano no puede jam�s renegar de su pa�s, aunque tuviere razones para ello, porque su caracter�stica de liderazgo le hace saber que si su pa�s presenta dificultades, tambi�n est� en sus manos contribuir a reorientarlo. Por eso, el empresario que tiene fe en su pa�s no solo trabaja en funci�n de �l desde su empresa, sino que tambi�n interviene con el estudio y con participaci�n directa en los cambios pol�ticos necesarios para hacerlo mejor.
Tarea de empresario es estar al tanto de las nuevas leyes, de lo que sucede en el congreso de la Rep�blica, de lo que piensan y hacen el presidente, los ministros, los entes territoriales, los partidos pol�ticos, los �rganos de control, para exponer personalmente o a trav�s de sus asociaciones, sus puntos de vista y sus demandas para el beneficio de la patria.
Tener fe en el pa�s es amar esta patria grande, buena, inmensa, que tenemos que mejorar para todos. Esto es parte de la vocaci�n del empresario.
Empresario �sientes amor por tu patria, o te importa poco?

REFLEXIONES
Ø Hay empresas de telecomunicaciones que quieren expandirse y competir con las m�s posicionadas en el mercado, con mentiras y enga�os a sus usuarios. Dan l�stima.
ØSe despidi� de su cargo a un trabajador de una organizaci�n ecologista porque recomend� alimentar con palomas, cuya poblaci�n era excesiva, a ni�os desnutridos. �Para d�nde vamos?
�Estamos dando mayor valor a los animales que a los seres humanos?


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Ano XVI. No. 773 Septiembre 10 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

RESPETO POR LA VIDA

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En el empresario ciudadano

Para nosotros, el respeto por la vida se traduce en la exigencia personal y grupal de todas las manifestaciones de comprensi�n, m�s que de tolerancia, y de una actitud de no violencia activa, a�n con todas las formas vitales elementales del ambiente.
Esta concepci�n nace de nuestra creencia en una energ�a universal que nos relaciona con todo ser viviente, por min�sculo que parezca.
El empresario tiene que estar convencido de que �l no es una isla, que sus v�nculos con los hombres y mujeres que trabajan en su empresa, trascienden los l�mites del contrato de trabajo, y que, por lo tanto, todo lo que haga dentro de este concepto de respeto por la energ�a de los dem�s, es respeto por la vida.
Por ello, ha de desechar, en su relaci�n con su Talento Humano, todo acto, palabra o gesto que tenga alguna connotaci�n de violencia, porque ello atenta contra esa energ�a vital mutua que los ata.
En la correcci�n, en la sanci�n, usadas como disciplina formativa, debe tener en cuenta la trascendencia de cualquiera de sus actos con la comunidad empresarial, por las repercusiones que pueden tener en la vida de los dem�s, incluidas sus familias. Conocemos casos de violencia intrafamiliar, de suicidios, de descontrol mental, por causa de esta violencia empresarial.
El empresario ciudadano, distinto a otros, est� atento a los procedimientos para hacer de su Talento Humano el m�s competitivo, con la fuerza de la raz�n, de la persuasi�n, de la convicci�n, del acto disciplinario de formaci�n, as� el �ltimo tenga que ser el retiro de la empresa. Este proceso hecho con dignidad, evita, adem�s, remordimientos y culpas.
Claro que esto no es f�cil, porque lo f�cil es decir "aqu� mando yo", "si no lo haces, ya sabes", "me importa un comino lo que le pase a usted y a su familia".
Tambi�n es claro que esta propuesta de empresario ciudadano es una propuesta de administrar teniendo en cuenta los valores como centro. No solo el valor econ�mico.
Empresario �Has reflexionado en las consecuencias de tus actos en la vida, en la energ�a, de las personas que trabajan contigo?

REFLEXIONES

Ø El periodista deportivo debe mostrar elevada estatura mental cuando el equipo de sus afectos pierde.
�Vale la pena arriesgar la vida por una camiseta de un equipo de f�tbol?
�El plan de est�mulos para el Talento Humano de su empresa, s�lo es econ�mico?


Ø
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Ano XVI. No. 774 Septiembre 17 de 2012. Circulaci�n gratuita semanal v�a e-mail e internet.

JUSTICIA CON SUS TRABAJADORES

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En el empresario ciudadano

Las formas de justicia que concurren en la empresa son: La universal, la social, la legal, la distributiva, la conmutativa.
El empresario que es buen ciudadano, tiene que saber, tambi�n, que la justicia para con sus trabajadores ha que ser un valor que lo diferencie.
Justicia no es solamente cumplir con los ordenamientos legales, sino que de acuerdo con las capacidades de su empresa, es trascender la ley para hacerlos copart�cipes de beneficios que su administraci�n efectiva arroja, es apropiarse de los conceptos de las diferentes clases de justicia y aplicarlos a conciencia.
En las empresas, las injusticias suelen ser frecuentes o por el prop�sito deliberado de cometerlas o, generalmente, por omisiones, desinter�s administrativo, o desestimaci�n del talento humano.
Los procesos de carrera, de est�mulos, de remuneraci�n, de permisos y licencias, de capacitaci�n, y dem�s, tienen que estar muy claros en sus m�todos y aplicarse con rigor para evitar las frecuentes injusticias que se cometen con ellos. Aqu� el concepto de equidad, como "cualidad que mueve a dar cada uno lo que merece", cobra mayor importancia.
Pero la m�s dolorosa de las injusticias es la forma como algunos empresarios tratan a las personas que le han aportado durante muchos a�os su lealtad, su compromiso, y su conocimiento. Los a�os no pasan en vano sobre ellos, pero a pesar de sus limitaciones suelen ser ejemplos de valores que la organizaci�n les ha inculcado, pero son menospreciados, los valoran menos que las j�venes generaciones vinculadas, lo que demuestra que la lealtad y el compromiso que exige la empresa no es el mismo que entrega a sus trabajadores. Ah� tambi�n hay una gran falta de justicia conmutativa.
Adem�s, la responsabilidad social empresarial, tiene que entenderse como clara exigencia de la justicia social.
Empresario �puede decirse de ti que eres un hombre justo, que tu empresa es justa?

REFLEXIONES

Ø Buscar por todos los medios leg�timos reducir costos, en la empresa, tiene que ser un prop�sito de una buena administraci�n.
ØPero buscar reducir costos pagando salarios de hambre a quienes desempa�an oficios b�sicos, es una infamia.


Ø