Al oído de los ambientalistas

Parte 3 y final

Los ambientalistas en sus predicciones sobre el Cambio Climático se concentran sólo en los efectos colaterales generados por la energía fósil (petróleo, gas natural y carbón) en especial en el calentamiento global por causa de las emisiones de CO2, omitiendo los innegables aportes a la prosperidad humana que ha significado la energía fósil, “operar en el marco del impacto, desconociendo el marco de la prosperidad humana” (3): Una afortunada respuesta a los que condenan lo combustibles fósiles, sin considerar los grandes benéficos que su uso ha significado para el desarrollo y bienestar de nuestra civilización.

Debemos escuchar a los expertos en energía y a los científicos, obviamente sin desatender las advertencias de los ambientalistas. Esta recomendación vale, en especial, para el actual gobierno colombiano.

Falta todavía mucha investigación y desarrollo para que las ERNC sean masivamente competitivas con la energía fósil. Mientras tanto el mundo seguirá consumiendo petróleo y carbón, sobre todo gas natural. Tenemos que seguir apoyando la transición energética, pero sin todavía imaginar la desaparición de los combustibles fósiles. Creemos en la ciencia y en sus inmensas posibilidades para seguir avanzando en la búsqueda del bienestar humano, pero cada uno de nosotros debe empezar a cambiar sus hábitos de consumo. Lo que cada uno de nosotros pueda aportar es mucho más significativo que las políticas institucionales, no sólo en la reducción de los GEI generados por los combustibles fósiles, sino en el manejo del uso del suelo y de las basuras orgánicas, afectaciones que en nuestro país contribuyen al calentamiento global, mayormente que el mismo CO2 emitido por la generación térmica y por el transporte.

En un escenario medio de crecimiento económico para el año 2050, los países de la OCDE reducirían el consumo de petróleo en un 34,8%, mientras que los no OCDE, países hoy de bajo consumo de energía, lo incrementarían en un 74,3%. Por otro aspecto, la Agencia Internacional de Energía estima que entre 2021 y 2050 las inversiones totales, por parte de la industria petrolera, en exploración – producción – refinación – transporte, totalizarían 10,3 trillones de dólares, mientras que el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, organismo creado por la ONU para evaluar la ciencia relacionada con el Cambio Climático, las estima en 13,5 trillones de dólares (4).

¿Será que los próximos gobiernos colombianos persistirían con la política de mantener al país por fuera de las inversiones de la industria petrolera, o que el presidente Petro reconsidere su decisión de no permitir nuevos contratos de exploración petrolera?

Sin los ingresos fiscales que genera la industria de los hidrocarburos, Colombia no está en capacidad de asumir los compromisos adquiridos para la descarbonización de la energía.  El mundo desarrollado tampoco va a compensar la totalidad de este sacrificio, con excepción de algún pago, como cambio de deuda externa, por la conservación del bosque amazónico.

A lo anterior es necesario agregar la gran esperanza que el mundo y en especial nuestro país, tienen puesta en la energía del hidrógeno (H).

El H es el energético clave en la transición definitiva al modelo de energía sostenible basado en energías renovables, requerido para lograr mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2 grados centígrados sobre los niveles preindustriales (Acuerdo de Paris, 2015). El H se puede producir por varios métodos, pero para el caso colombiano el proceso más expedito sería mediante la utilización de las energías solar y eólica, abundantes en la región Caribe, para la generación eléctrica necesaria para producir H mediante el bien conocido proceso electrolítico, que libera el H de la molécula H2O del agua. Es necesario investigar la posibilidad de utilizar in-situ el H generado con ERNC en la Guajira, y almacenarlo en pilas de H (también llamadas pilas de combustible).

Para este propósito vale la pena explorar la posibilidad de utilizar el agua de mar, aprovechando la experiencia desarrollada por la Universidad de Stanford, divulgada por una reciente publicación de la Academia de Ciencias de EE. UU, titulada “Solar-driven, highly sustained splitting of seawater into hydrogen and oxygen fuels” (5).

Desde otro punto de vista, con la energía del H se podrían instalar plantas desalinizadoras en la Guajira. Esta posibilidad mermaría la competencia por el recurso agua que demandan las comunidades nativas, el riego y la industria carbonífera.

En resumen. Nuestro país reclama una bien estructurada política para la transición energética, orientada a satisfacer la creciente demanda de energía, sin comprometer los ecosistemas (mal llamados recursos medioambientales), ni la economía nacional, en especial sin que se agudicen las inequidades existentes en nuestra sociedad, para quienes el gas natural es, por ahora, el energético más barato y limpio disponible.

Publicado el 3 de marzo de 2024

Nota. Este articulo será también publicado en la próxima edición de la Revista Anales de Ingeniería de la Sociedad Colombina de Ingenieros.

REFERENCIAS

López, José H. 2021. Ingeniería y ciencias de la vida, págs. 194-201. Primera edición. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Minas-Sede Medellín Disponible: : https://repositorio.unal.edu.co/handle/unal/80769

2.  Promigas, 2023.  Informes del Sector Gas Natural Colombia.  Disponible:  https://www.promigas.com/Paginas/Nuestra_Empresa/ESP/Informes-del-Sector-Gas-Natural-Colombia.aspx
 3.  Epstein, Alex. (2023) El Futuro Fósil. Editorial Critica, 2023.  Primera edición.
4.  Bloomberg.  (2022)   Trillions in fossil fuel investments for 1.5°C scenarios.  Disponible:  https://www.bloomberg.com/professional/blog/trillions-in-fossil-fuel-investments-for-1-5c-scenarios/
 5.  Impacto Positivo 82022. Convierten agua de mar en hidrógeno verde para combustible.  Disponible:  https://somosimpactopositivo.com/hidrogeno-verde-combustible/

————————————————-

Acto 66: Hola Brügge,Brujas

Por Andrea Díaz, periodista

Ciudad de canales y tradición chocolatera, la capital flamenca conserva el aire señorial de su pasado mercantil

Seguimos conociendo a Bélgica y nuestra segunda parada fue la encantadora Brujas, la antiguamente llamada “Venecia del Norte“ Tiene una magia que se siente desde el primer paso que das por sus calles medievales, canales llenos de cisnes y fachadas únicas.

Brujas es la imperdible del norte de Europa una ciudad que de “brujas” no tiene nada más que el nombre en español, porque la traducción de “Brügge“ es puente y la historia de la ciudad está ligado a canales, es una de las ciudades medievales mejor preservadas de Europa. Situada a 90 kilómetros al norte de Bruselas, es la capital de la provincia de Flandes Occidental.

Es por ello que dentro del comercio europeo durante la Edad Media fue inspiración de geniales artistas entre los siglos XV y XVII, Flandes es hoy un destino ineludible para los amantes de la historia, de la arquitectura y del chocolate. La ruta que encadena las ciudades de Gante, Brujas y Amberes muestra cómo la vitalidad de antaño sigue presente en sus canales y plazas del mercado o Grote Markt, donde se concentraban las casas gremiales, el Ayuntamiento y el Belfort, la esbelta torre campanario.

A 100 km de Bruselas, esta localidad es dueña del mayor centro medieval de Europa, declarado Patrimonio de la Humanidad, que aglutina lonjas, palacios e iglesias que hablan del rico pasado de esta ciudad manufacturera y comerciante que atrajo a la corte y a numerosos artistas.

Rodeada todavía por tramos de su antigua muralla, Brujas atesora edificios maravillosos, fáciles de enlazar callejeando a pie, en bicicleta, en calesa o navegando en barcaza por canales que deparan una perspectiva distinta. El recorrido más habitual y completo y seguidamente te encontraras con el canal Central desde el embarcadero del lago de los Enamorados, en el Parque Minnewater, y prosigue por otros rincones imprescindibles de la ciudad.

Una de las primeras paradas del circuito en barca es frente al Begijnhof, un beaterio fundado el año 1245. Rodeado por un muro con foso, esconde un recinto de casitas blancas en torno a un jardín. Durante la Edad Media estaba destinado a acoger a beguinas, mujeres laicas que consagraban su vida a la oración y a los enfermos. En 1927, una comunidad de monjas tomó el relevo y, desde entonces, acoge un convento. A poca distancia, el Hospital de San Juan, también medieval, exhibe cuadros del pintor flamenco Hans Memling.

Brujas cuenta con dos construcciones muy llamativas: la torre de la iglesia gótica de Nuestra Señora, cuya aguja de ladrillo de 123 metros es la más alta de Brujas y la segunda del mundo y la torre del campanario de la catedral de San Salvador, también construida durante el esplendor de la ciudad, en el siglo XIII. Un recorrido completo por la ciudad lleva al visitante por calles y plazas adoquinadas hasta el palacio Gruuthuse, transformado en museo donde se muestra cómo vivía la rica familia. A dos pasos, el Museo Groeninge resulta imprescindible para los aficionados a la pintura flamenca, con obras de los maestros Jan Van Eyck o Hugo van der Goes, entre otros.

Las calles Dijver y Wollenstraat acercan en pocos minutos a la espaciosa plaza Grote Markt, el auténtico corazón de Brujas, que desde hace siglo acoge el mercado y que es el punto de partida de muchas guías de la ciudad. Está flanqueada por edificios del siglo XVI que alojan cervecerías y restaurantes. En ella sobresalen el palacio Provincial, neogótico, sede de la oficina de turismo y del museo Historium, y otra torre emblemática, la esbelta Belfort, un campanario del siglo XIII que toca las horas con más de 40 campanas.

La Grote Mark está conectada con la monumental plaza Burg a través de la calle Breidel, flanqueada por chocolaterías y tiendas que venden labores de puntilla. A su alrededor hay rincones llenos de encanto, como el Callejón del Asno Ciego, por el que se accede al Vismark o antiguo mercado del pescado y el Rozenhoedkaai, un ajetreado muelle de mercancías en la Edad Media.

Sin embargo al salir del anillo del centro histórico permite pasear por el barrio de Santa Ana, en el este de la ciudad, o dar un relajado paseo por el Parque Kruisvest. Rodeados de verdes praderas se alzan cuatro molinos del siglo XVIII, únicos supervivientes de los muchos que circundaban esta ciudad flamenca en su época de esplendor. Sin embargo, son muchos aquellos que escogen visitar, aprovechando su proximidad a Brujas, las ciudades de Amberes y Gante, conectadas entre ellas por una red de canales y ríos navegables.

Brügge Belgien caminarte, me hizo recordar que los sueños de niña se cumplieron, que sensación tan bella me diste cuando te conocí en aquel ayuntamiento. Tus majestuosas iglesias son encantadoras tu historia me hace recordar porque debemos permitirnos soñar en grande.

Cuando tenía 25 años te escribí en mi libreta rosa que está en Colombia ahora solo puedo ver qué todo lo que allí está se me cumplió. Sin duda una buena recomendación para visitar Brujas es quedarse hasta la noche en la ciudad, ya que a media tarde los turistas empiezan a desaparecer y es entonces cuando puedes empaparte de su verdadera esencia.

——————————————————————

Dignidad y compromiso ciudadano

Por Guillermo Carmona

Estimado Sergio,

De lejos, eres el mejor de los candidatos para el 2026 que están en el portada de la revista Semana, por preparación, experiencia, transparencia, por tu lógica matemática, por tu estilo político diferente, por la imagen y carisma que conservas.

Vienes saliendo de tu trinchera diplomática y prudente que toma distancia de la aguda y reinante polarización e incertidumbre, que otros mal llaman “tibieza”.

Tu punto más frágil es que eres cusumbo solo y autosuficiente, en asocio, ahora de “Dignidad y Compromiso Ciudadano” y grupos de entusiastas y seguidores que solo aparecen cuando se aproximan las jornadas electorales.

Una Campaña presidencial exige excelente inclusión, un óptimo TRABAJO EN EQUIPO y la alineación de los diferentes grupos; direccionamiento estratégico, gerencial, creativo y disruptivo; buen músculo político, social, tecnológico, administrativo, financiero, comunicacional y publicitario y mucha lógica, analítica de datos y cabal interpretación de lo que quiere y reclama la sociedad.

Y, además. mucha emoción, inteligencia, pasión y método.

Hay que jugar bien la partida de ajedrez.

Desde mi observatorio, las circunstancias, con los ajustes y previsiones del caso, favorecen tus aspiraciones presidenciales.

Con mi aprecio de siempre

Guillermo Carmona

————————————————————–

MicroNotas con aliento a alcohol

Julia de Burgos
1914 -1953


Por Óscar Moreno Mejía
El 6 de julio de 1953, una joven mujer, de origen latino, caminaba dando tumbos por la calle 106 de Harlem, en Nueva York, y justo al llegar a la Quinta Avenida, perdió el equilibrio y se desplomó sobre la acera. Nunca más pudo levantarse.

Se quedó quieta, inmóvil, respirando entrecortadamente con su poesía, sus recuerdos, su cirrosis, y sus apenas treinta y nueve años De allí fue recogida por los paramédicos y trasladada al Hospital de Harlem, donde poco tiempo después expiró. Dicen que murió de pulmonía, según el dictamen médico cargado de eufemismo, término utilizado muchas veces para matizar o esconder el estigma que conlleva el alcoholismo. Cuando cayó al piso algunos dijeron de que estaba ebria por los tumbos que daba, pero la historiadora Grisselle Merced, sostiene que no fue así, por cuanto ella, poco antes de morir, había estado en el Goldwater Memorial Hospital, en Welfare Island, donde fue sometida a un tratamiento experimental con hormonas para intentar controlar su problema de bebida, además de que estaba asistiendo a las reuniones de Alcohólicos Anónimos.

Poco pudieron los médicos hacer por ella, muriendo allí sola, huérfana, sin que las autoridades supieran de quién se trataba, pues la mujer no portaba documentos. Su familia dice que cuando estaba tirada en el suelo le robaron la cartera. Al final, sin saber de quién se trataba, la enterraron en una fosa común bajo el nombre de «Jane Doe»…, pero, días después, algunos de sus amigos, capaces de rastrearla, encontraron su tumba, reclamaron el cuerpo y sus restos fueron enviados a Puerto Rico, su tierra natal.

Se trataba de Julia Constancia Burgos Garcea, más conocida como Julia de Burgos, nacida en Carolina, Puerto Rico, el 17 de febrero de 1914. Graduada como maestra de escuela en la Universidad de Puerto Rico, su amor por la literatura la llevó a escribir poesía. En 1936 se unió a las «Hijas de la libertad», rama femenina del Partido Nacionalista de Puerto Rico, que promovía el ideal de su independencia.

Publicó tres colecciones de poemas. Para sus dos primeros libros viajó por la isla, dándose a conocer y organizando sus propios recitales. Su tercer libro fue publicado póstumamente en 1954. Entre los trabajos destacados de Julia de Burgos se encuentran: Río Grande de Loíza, Poema para mi muerte, Yo misma fui mi ruta, Alba de mi silencio y Alta mar y gaviota. A través de sus poemas plasmó los problemas de las puertorriqueñas convirtiéndose en una activista feminista.

Con voz rebelde y escribió versos que iban en contra de las normas de la sociedad y los convencionalismos de su época. Por ejemplo, el poemario Yo misma fui mi ruta, se muestra decidida a ser quien maneja su vida y se expresa en desacuerdo con los mandatos de la sociedad. Este poema exhortó a las mujeres de la generación del 30, quienes se hallaban en una lucha de poder por sus derechos, a tener conciencia de tres factores importantes: su potencial como mujer, el manejo de sus propias vidas y no sentirse inferiores, convirtiéndose después en una leyenda y símbolo de todas las mujeres hispanas en Nueva York y parte de Estados Unidos.

Como poeta, fue considerada tan buena como Machado, Lorca o Becquer, y en las grandes colecciones de poesía hispanoamericana, suele ocupar una posición tan prominente como Alfonsina Storni, Juana de Ibarbourou, Gabriela Mistral y otras grandes poetisas del siglo XX. Conoció a Juan Ramón Jiménez, quien la trató muy bien, y a Pablo Neruda, el cual se mostró fascinado por la obra lírica, comprometiéndose a preparar un prólogo para “El mar y tu”.

El gran director de orquesta Leonard Bernstein cuando compuso Songfest, un ciclo de poemas americanos para seis cantantes y orquesta, seleccionó poemas de autores tan consagrados como Poe, E.E. Cummings, Gertude Stein, Walt Whitman y en español, uno de Julia de Burgos.

La ciudad de San Juan ha bautizado escuelas y avenidas en su nombre; allí existe también la Casa Protectora Julia de Burgos, que acoge a mujeres sobrevivientes de violencia doméstica, y el Museo de Artes y Ciencias Julia de Burgos. En el año 2006, la ciudad de New York aprobó una ley que designó un tramo de la calle 106, entre las avenidas Quinta y Primera, como “Julia de Burgos Boulevard.” En la misma calle, cerca de la avenida Lexington, el mural de Manny Vega representa el rostro de Burgos en mosaicos que lo transforman en una especie de icono bizantino.

En Nueva York funciona el Centro Latino Julia de Burgos en Manhattan y el Centro de Arte Julia de Burgos en Harlem, cercano al sitio de su muerte. La poeta neoyorquina Giannina Braschi homenajeó a Julia de Burgos en su celebrada novela bilingüe ¡Yo-Yo Boing!

Tres fracasos matrimoniales, sus desengaños amorosos y sus problemas de salud la llevaron a buscar consuelo en la bebida. Ante el agravamiento de sus males, fue internada en un nosocomio de donde se escapó en varias oportunidades. A pesar de todo, conservaba fecundos momentos de lucidez en los que pudo escribir versos tan bellos y patéticos como “Farewwll in Welfare Island”, redactado por completo en inglés, un desesperado canto a la muerte como única salida para su angustiosa situación física y mental. Esta composición fue redactada durante el mes de febrero, meses antes de morir, en la residencia sanitaria donde Julia Burgos permanecería recluida. Hacia el mes de mayo fue dada de alta y trasladada al domicilio de unos familiares, de donde salió a comienzos de julio para no regresar jamás.

El diario “El Mundo” de España, en su edición del 4 de agosto de 1953, reprodujo un informe oficial en el que se certificaba la desaparición de la poetisa, su posterior hallazgo —en estado inconsciente— su traslado al Hospital de Harlem y su inmediato e inevitable deceso. Durante casi un mes, el cuerpo sin vida de Julia Burgos permaneció en los depósitos forenses de la ciudad de Nueva York, pues el cadáver no portaba identificación alguna, Al cabo de dicho tiempo, la publicación en la prensa de una fotografía del cuerpo inerte sirvió para reconocer a la malograda poetisa puertorriqueña y reconstruir los últimos instantes de su penosa existencia.

Julia de Burgos está ahora enterrada en el cementerio de Carolina, en Puerto Rico, junto al río Loíza, el río de su infancia, de su juventud y de su poesía eterna. En vista de su reputación y prestigio literarios, en 1987 el Colegio Universitario de Humacao le otorgó el Doctorado Honoris Causa en Letras, «Post Mortem». Un busto de ella adorna el parque que lleva su nombre. En ocasiones, se ha visto a una que otra dama ebria, sentada allí bebiendo, y recitando sus poemas. O.M.M.